jueves, 24 de junio de 2010

Noche de San Juan: “Una noche en el monte pelado”


Una Noche en el Monte Pelado” es el título del poema sinfónico de Modest Mussorgsky (1839-1881) que ha prevalecido, sobre el orginal "La Noche de San Juan en el Monte Calvo". El compositor se inspiró en un cuento de Nikolai Gogol que retrata un aquelarre presenciado por un campesino. Una noche tenebrosa muy distante de la festiva que, como la de hoy, acostumbramos a celebrar, tras la llegada del solsticio de verano.

Mussorgsky adjuntó un texto a modo de programa preparativo a la atmósfera fantástica de la obra: Rumores subterráneos de voces sobrenaturales - Aparición de los espíritus de las tinieblas y de Chernabog (dios negro o de la oscuridad) - Glorificación de Chernabog y misa negra - Sábado de brujas - A lo lejos suena la campana de una iglesia del pueblo, dispersando a los espíritus de las tinieblas - Amanecer.

La partitura primigenia posee un lenguaje armónico avanzado para su época, vivaz, colorista e intenso, y termina de modo abrupto. Pero la que se suele escuchar en las salas de conciertos, y la más difundida en grabaciones, es la revisada y “dulcificada” por Nikolai Rimski-Kórsakov (1844-1908), quien añadió un final evocando el amanecer, tomado de un pasaje de la ópera cómica inconclusa La feria de Sorochinski del propio Mussorgsky.

Esta estremecedora obra forma parte de la película Fantasía (1940) de Walt Disney, con algunas licencias de su director musical, Leopoldo Stokowsky, que dirige a la Orquesta Sinfónica de Filadelfia. Es la que traigo aquí por las imágenes que refuerzan lo melódico, aunque no han de impedir que vuele nuestra propia imaginación. ¡Disfruten de la Noche! (¡Y que el fuego purifique e ilumine las conciencias!)

6 comentarios:

  1. La Noche de San Juan también tiene aquí en Perú, sobre todo en la amazonía, boato de fiesta grande, cuando multitudes se solazan al amanecer bañándose en las tibias aguas de los ríos y las 'cochas' en medio de la jungla, a la luz de las antorchas y el incipiente amanecer.
    Muchas gracias por la melodía, amigo José Manuel. Un fraterno saludo desde la Noche de San Juan al otro lado del mundo.

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  2. Qué intensa y expresiva obra ¿verdad José Manuel? No dejé de recordarla cuando estuve, hará un par de veranos, en el Pirineo Aragonés (comarca de Ribagorza) al pié del Turbón: otro monte pelado y fascinante, de esos que embrujan, con sus aquelarres y todo.
    Si quieres echarle un vistazo:
    http://www.ribagorza.com/asp/articulover.asp?ID=40

    Espero que te guste.
    Bicos (¿se dice así?)

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  3. Amigo Lizardo: aquí se celebra la Noche de San Juan (en Galicia da nombre al mes de junio: San Xoán), con el fuego de las hogueras, danzando en torno a ellas y saltando sobre las ascuas para atraer la buena suerte; gastronómicamente comiendo sardinas asadas (“sardiñadas”). Y según he leído, los habitantes de la Amazonía Peruana lo celebran con el agua, acudiendo a los ríos a purificarse, a tomar “el baño bendito” y garantizarse así felicidad y salud; al parecer también se complacen con una comida típica. Un fraternal abrazo.

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  4. Amiga Lola: mi imaginación ha volado a tu querido Turbón, esa montaña emblemática de los Pirineos que no conozco pero supongo pelada y fascinante como dices. Una noche en ese lugar de embrujo y con la música de Mussorgsky debe ser para alucinar.¡Guau!...
    Bicos.

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  5. Aunque agobiado por la prisa y abrumado por el exceso de trabajo que me impide dedicar al ocio el tiempo que me gustaría, no he podido ni querido dejar de detenerme en esta entrada, evadirme, y disfrutar de esta música embrujadora.
    Gracias, José Manuel.

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  6. Amigo Francisco: mucho me alegro de que hayas disfrutado y de que te hayas evadido con este embrujo musical. Gracias por tu presencia.

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