lunes, 11 de octubre de 2010

Amor y desencanto


Un gran poeta, famoso por sus Coplas, hablaba de la fuerza del amor, de sus efectos contradictorios y de su variabilidad en contundentes versos…

Es amor fuerza tan fuerte
que fuerza toda razón;
una fuerza de tal suerte
que todo seso convierte
en su fuerza y su afición.
Es placer en que hay dolores,
dolor en que hay alegría,
un pesar en que hay dulzores,
un esfuerzo en que hay temores,
temor en que hay osadía.
Es un modo de locura
con las mudanzas que hace:
una vez pone tristura,
otra vez causa holgura,
como lo quiere y le place.

(Jorge Manrique. Diciendo que cosa es amor)

Y un letrista de boleros tuvo una curiosa forma de decir que no hay que mirar atrás cuando todo el amor acaba…

No te detengas a mirar las ramas viejas del rosal
que se marchitan sin dar flor
mira el paisaje del azul
que es la razón para vivir y amar.

(Homero Espósito. Vete de mí)

De este gran bolero, Vete de mi, con música de Virgilio Espósito, traigo dos interpretaciones. Una es la recreación moderna, delicada y sentida, de Bebo Valdés (piano) y El Cigala (voz). La otra es la versión clásica y emocionante del cantante, compositor y pianista cubano Ignacio Villa "Bola de Nieve" (1911-1971), que más que cantar interpreta. Si se les cae una lágrima lo comprenderé.

Bebo & Cigala – Vete de mí

Ignacio Villa "Bola de Nieve" – Vete de mí

6 comentarios:

  1. A mi me gustan las dos versiones, José Manuel; es un bolero precioso. Los boleros se me antojan pequeñas maravillas de la lírica y de la melodía: dulces unas veces, desgarrados otras, sentimentales y poéticos....bellos.
    (Jorge Manrique, "un crack", que dicen los chicos)
    Un bico.

    PD: estupendas las pestañas.

    ResponderEliminar
  2. Fíjate que ayer leía 'Te di la vida entera', novela de la cubana Zoé Valdés y, dado que mencionaban a este pianista apodado 'Bola de Nieve', me puse a buscarlo en internet: ah, gran descubrimiento para mí y que ahora prontamente recreo con tu post, amigo José Manuel. Cordiales saludos.

    ResponderEliminar
  3. Mi relación con el bolero -forma musical que al parecer tiene su origen en la contradanza del siglo XVIII- es desigual, querida Lola. En general, me empachan los almibarados y me arroban los agridulces, sobre todo algunos como éste que se alejan de la vulgaridad en el feliz encuentro de letra y música.
    Gracias por tu comentario. Bicos.

    ResponderEliminar
  4. Tengo conocimiento de "Bola de Nieve" desde hace mucho pero la verdad, amigo Lizardo, es que he escuchado pocas grabaciones suyas. Y sin embargo me bastan para conceptuarlo como un intérprete único, al igual que su compatriota Beny Moré.
    Un fraternal abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Me podría pasar horas escuchando las dos interpretaciones de este bolero; aunque, por gusto personal, quizás por ser de donde soy y tener el oído "más hecho" a ese modo de cantar, prefiero la versión de "El Cigala" surgiendo entre las notas mágicas del piano de Bebo Valdés.
    Coincido con Lola en que los boleros son "pequeñas maravillas de la lírica y la poesía", y contigo en que los prefiero como el café, más bien amargos, con poca azúcar.
    No conocía esos versos de Jorge Manrique (o nunca me había fijado en ellos como lo he hecho hoy).
    ¡Una delicia de entrada, José Manuel!
    Gracias, y un afectuoso abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Decidí traer ambas interpretaciones por tener una referencia histórica y una grabación reciente. Más que comparables son complementarias. La de Bebo y El Cigala es el resultado del buen hacer del extraordinario pianista, que supo imbuir la música cubana a una gran voz flamenca, a través del lenguaje jazzístico (pertenece a un concierto que fue editado en DVD como "Bebo y Cigala en vivo" y que contiene 19 piezas). La de Bola de Nieve, que se acompaña el mismo al piano, pierde con las imágenes fijas (sería interesante verlo en movimiento), pero es verdaderamente desgarradora.
    Gracias, amigo Francisco, por tu sensible comentario.

    ResponderEliminar