sábado, 4 de diciembre de 2010

Tics del pensamiento fugitivo 4


Atendiendo a lo dicho en la presentación de los tics del pensamiento fugitivo, os presento aquí la cuarta docena.

  • Me basta el oropel si lo veo de oro puro.
  • La duda me hacer pasar del nihilismo a la necesidad de creer en algo.
  • Confórmate con tener conocimiento de algunas cosas, ya que nunca lograrás ser omnisciente.
  • Abrámonos a los demás y que la ósmosis nos enriquezca.
  • Si fuésemos más pragmáticos desecharíamos la excesiva burocracia, por reflexivos y prudentes.
  • Quien no peca de envidioso no tiene inconveniente en brindar panegíricos a otros.
  • ¿Cómo puede haber igualdad en medio de tanta prerrogativa? 
  • Que cada cual elija libremente, educando y orientando. Pero dejémonos de proselitismo que socava voluntades.
  • Ni pudibundez ni libertinaje; huyamos otra vez de los extremos.
  • Vale más una pequeña acción que una larga perorata.
  • La polisemia es en ocasiones causa de malentendidos.
  • Hay cosas tan palmarias que explicarlas resulta perogrullada.

2 comentarios:

  1. Otra buena dosis, o mejor, ración (porque me parecen más alimento que medicamento) de interesantes pensamientos para hacer pensar.
    Gracias, amigo José Manuel, por "cocinarlos" y servirlos aquí para su degustación.
    Un abrazo.

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  2. Gracias, querido Francisco, por tu estimulante comentario. Me da ánimos para elaborar futuros platos aforísticos.
    Un fuerte abrazo.

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