viernes, 30 de abril de 2010

La suerte

La suerte puede ser atraída, se puede propiciar la buena estrella, leo en un escrito de prensa. ¿De qué modo? Asumiendo principios o adoptando actitudes ante la vida que diferencian a los afortunados de los cenizos (los que traen y tienen mala suerte). En particular, se aconseja una disposición vital relajada, ser receptivo y abierto a nuevas experiencias. Con confianza y viendo el lado positivo de las cosas. Olvidándonos del pasado, porque los recuerdos afectan al humor y éste condiciona los recuerdos, y concentrándonos en el presente para afrontar el futuro. Tal vez no baste la actitud abierta y relajada para propiciar un futuro venturoso, pero seguro que nos sirve para superar con menor dificultad las contrariedades. (*)


Valgan algunos dichos sobre la fortuna…
  • Unos nacen con estrella, y otros nacen estrellados. (Refrán)
  • La suerte de la fea, la bella la desea. (Refrán)
  • Para no perder el jugador no cesa de perder. (Ovidio)
  • En la adversa fortuna suele descubrirse el genio, en la prosperidad se oculta. (Horacio)
  • Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra: tan inmediatas caminan. (W. Shakespeare)
  • Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan. (Voltaire)
  • La suerte favorece sólo a la mente preparada. (I. Asimov)
  • La suerte no es más que la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables. (O. Swett Marden)
  • Los triunfadores tienen mucha suerte. Si no lo crees, pregúntale a un fracasado. (M. Levine)
  • La mitad de la vida es suerte, la otra disciplina; y ésta es decisoria ya que, sin disciplina, no se sabría por dónde empezar con la suerte. (C. Zuckmayer)
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(*) Sobre un libro que enseña a atraer y aprovechar la buena fortuna:
Nadie nace con suerte, por Richard Wiseman

jueves, 29 de abril de 2010

El paciente terminal


Es imposible ponerse en el lugar del enfermo desahuciado, en espera de una muerte inminente de la que puede ser o no ser consciente. El paciente puede tener conciencia de muerte o ignorar lo que le está pasando. En ambos casos, seguro que estará embargado por el temor humano, salvo que haya alcanzado el supremo estado de ataraxia. Pensemos en los pacientes oncológicos, en los que sufren enfermedades neurodegenerativas o en los que padecen otra enfermedad grave en fases muy avanzadas, y acudirán a nuestra mente palabras apremiantes: resignación, esfuerzo, adaptación… Aunque no podamos curar, siempre podremos paliar. Una palabra, una mirada o un gesto pueden contribuir a la consecución de una mínima calidad de vida. Es fundamental el apoyo al doliente por parte de quienes le rodean, y el médico (de cabecera) tiene un importante papel que desempeñar: atender al ser humano sufriente en su integridad, no centrándose exclusivamente en combatir síntomas físicos sino proporcionándole también alivio espiritual. Una labor que, por diversas circunstancias, descuidamos u olvidamos, en medio del asfixiante estrés que atenaza a los propios valedores de la salud (supeditados a naderías que roban su tiempo y quiebran su ánimo). Démonos cuenta de que todo es mudable: ahora sanos y mañana enfermos; y de que todos estamos de paso: hoy aquí y mañana allá. Entonces, endulcemos en lo posible los días amargos de los dolientes; y disfrutemos nosotros mismos cada vez que despunta el sol y sale la luna.
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Enlace:

miércoles, 28 de abril de 2010

Asentamiento en RU y General Practitioners


Casualmente, he hallado una página de consejos para asentarse en el Reino Unido (RU) con varias referencias a los médicos generales o general practitioners (GP):
  • Si vais a estar en un piso es bastante difícil tener alguno de estos a vuestro nombre. Algunos bancos aceptan una carta del médico que confirme la dirección (Previo pago de £10 al médico).
  • Registrarse con un medico (GP), quizás la manera más rápida y práctica es ir a la pagina del NHS y poniendo el Post Code donde vivís buscar un GP que este aceptando pacientes nuevos.
  • Recordar lo siguiente:
  1. Se tiende a no aceptar pacientes que residan muy lejos ya que aumenta el porcentaje de posibilidades de faltar a una cita.
  2. Los médicos al igual que los dentistas suelen penalizar tras tres faltas echando al paciente de la lista.
  3. En las zonas saturadas, pocos médicos por residente, hay que informar de cuantas cosas queremos que nos solucione el médico ya que solo hacen una por visita.
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    Aun siendo crítico con algunos procedimientos, estas referencias a los GP me hacen pensar en algunas cuestiones (reconocimiento, respeto, lógica, seriedad, disciplina…) que por aquí los médicos de familia echan en falta.

    La información oficial del NHS es transparente respecto a los servicios que brinda a los visitantes al RU, como se puede comprobar en este enlace: (en castellano)

    Se habla de tratamiento en un walk-in centre (centro médico sin cita previa), lo que visto desde aquí, donde cualquiera sin cita irrumpe en una consulta ordinaria, parece ciencia-ficción. Y respecto a las urgencias, hay servicios específicos las 24 horas:

    martes, 27 de abril de 2010

    Receta electrónica y gasto farmacéutico

    Parece ser que en las áreas sanitarias de Hispania donde se ha implantado la receta electrónica (e-receta) disminuye la frecuentación de los usuarios y, paradójicamente, aumenta el gasto farmacéutico. Como muestra Extremadura, referente nacional en la implantación de la e-receta, al experimentarse un significativo aumento del gasto en 2009 y en lo que va de 2010. Es una impresión que yo tenía y que, según los datos, se confirma.


    Mis consideraciones al respecto de la e-receta son las que siguen:
    1. El problema del gasto deriva fundamentalmente de pacientes crónicos polimedicados, con fármacos esenciales y fármacos prescindibles, y se incrementa con la e-receta por la inducción a la renovación de recetas de modo mecánico e idiotizante.
    2. El recetar en bloque para varios meses (hasta doce), es cómodo, pero impide racionalizar la prescripción/renovación de medicamentos, ya que sale una “traca” de los prescindibles (que mucho cuesta eliminar).
    3. Los programas informáticos (diferentes para cada comunidad autónoma) siguen siendo deficientes o presentando errores graves tras su implantación, y los usuarios regresan para que se les hagan correcciones, lo que no pocas veces implica dar doble medicación.
    4. Si dispensamos medicación para un año y el paciente se desplaza a otra comunidad, allí no puede recoger las recetas, por incompatibilidad intercomunitaria, y tienen que emitírselas nuevamente para su tiempo de estancia, otro gran absurdo que impide controlar el gasto.
    5. Cuando un usuario no coge en la oficina de farmacia los fármacos emitidos, puede quedar la duda de que no se embolsen, si el paciente no firma cuando se le hace la entrega y si no hay otros mecanismos de control de la dispensación.
    6. La medida básica y más lógica para recortar el gasto sería dejar de financiar todos los fármacos menores, inútiles o de dudosa eficacia, lo que supondría no sólo un gran ahorro directo en fármacos, sino también indirecto por mejora de la salud de la población.
    7. Creo que lo ideal sería la receta multiprescripción (en la misma hoja), sólo de fármacos de primera línea, esenciales o de utilidad probada, y tal vez con envases más adecuados a tratamientos crónicos (*).
    (*) Las cajas de 28 unidades obligan muchas veces a “forzar recetas” por pérdidas accidentales. He visto envases de fármacos para la HTA provenientes de Suiza de 87 cp: 28 x 3 + 3 de reserva, por si acaso; pero es que los suizos piensan en todo. Por otro lado, se suscita una cuestión en busca de respuesta: ¿En algún otro país europeo las recetas NO son multiprescripción? (En las que he visto de la UE, se prescribían varios fármacos y, ciertamente, todas con principios activos de probada utilidad)
    ***
    Y mientras los médicos de atención primaria se queman las neuronas buscando la eficiencia prescriptora, los farmacéuticos parecen estar en otra onda, según se puede ver en el siguiente video –en verdad contundente– sobre la carrera de farmacia. (En definitiva, atención farmacéutica = uso eficaz del cúter)

    lunes, 26 de abril de 2010

    En conciencia y a conciencia


    Las obras que se hacen declaran la voluntad que tiene el que las hace.
    (Miguel de Cervantes. Don Quijote)

    Debiéramos hacer las cosas en conciencia, y no por costumbre. Cuando escucho decir que se hace algo de una determinada manera, porque siempre se ha hecho así, me hace reiterar la idea de lo poco que se piensa por uno mismo. Más bien imitamos y nos acostumbramos, en vez de obrar según nuestro criterio. Nos movemos a piñón fijo o permanecemos en el inmovilismo; en la Sanidad hispana es evidente. Nos hicieron creer que sólo había una forma de hacer las cosas y ahí permanecemos, sin avanzar, enquistados en lo que se creyó que era lo mejor y se ha demostrado ineficaz e ineficiente.

    Debiéramos hacer las cosas a conciencia, y no con desgana. Creo que conviene pensar con mente abierta, plantear soluciones, establecer estrategias, ponerlas en marcha, detectar errores, corregirlos e implantar nuevos métodos. En eso consiste la auténtica calidad, tan necesaria en el ámbito de la salud; dicho crudamente, en cambiar o morir. Siempre he considerado que si las cosas no se pueden hacer bien es preferible no hacerlas. Sin olvidar que es mejor llevar a la práctica lo que ya sabemos que es correcto, y hacerlo con método, que aplicar nuevas técnicas de las que no hay seguridad o no dominamos.

    En definitiva, hagamos las cosas ¡a conciencia y en conciencia!

    domingo, 25 de abril de 2010

    Rogelio Groba, compositor gallego (2ª parte)


    Habiendo presentado en la primera parte una semblanza biográfica y personal del compositor y director de orquesta Rogelio Groba, cabe ahora detenerse en su faceta creadora e investigadora. Sorprende la vasta obra de este músico cuando consideramos los obstáculos que ha tenido que superar. Despierta admiración cuando comprobamos su interés en recuperar un patrimonio folklórico descuidado por los responsables de la política cultural. Y causa regocijo el hecho de que se le reconozca su labor en vida. (Foto: Fundación Rogelio Groba)



    Creación sonora e investigación

    La fuerza creadora de Rogelio Groba se manifiesta en más de trescientas composiciones que abarcan todos los géneros musicales. Podríamos afirmar de sus sonoridades que están enraizadas en una tradición que extiende sus ramas hacia la modernidad. Según Enrique Franco, en grandes y pequeñas partituras de Groba reconocemos el “hecho gallego”, por recoger en sus pentagramas las tradiciones, paisajes, leyendas y lengua propios, sentidos desde una pequeña aldea y vistos con universalidad.

    Groba ha compuesto obras orquestales, corales, para banda, camerísticas, pianísticas, para voz y piano e incluso escénicas. Algunas ya fueron referidas a lo largo de este escrito, y seguidamente voy a exponer, a modo de síntesis, una relación escogida, una selección significativa.

    Obras para orquesta: Cruñesas (díptico sinfónico), Ignis coronat opus (premio Dante Luini, en 1974), Concierto gulansés, para flauta y orquesta, Concierto para piano y orquesta Coexistencias, Segundo concierto para violín y orquesta Confidencias, Concierto para violonchelo Fauno, Suite para orquesta de cámara Intres boleses (basada en una sucesión de danzas barrocas), Danzas gulansesas para orquesta de cuerda, 5 Sinfonías: Nº 1“Lúdica”, Nº 2“Bucólica”, Nº 3“Galicia Épica”, Nº 4 “Christmas Simphony”, Nº 5 “Mágica”.

    Obras para banda: Bienvenu a Perroy, Yverdon 1963, Toro rojo, A Freixa, Guláns.

    Música de cámara: Cuartetos.

    Música vocal para coro y orquesta: Nova Galicia, Mandatum, In memoriam Manuel de Falla, Cantigas do Mar (cantata con textos de Filgueira Valverde), Gran Cantata Xacobea (con letra de Alfredo Conde y fruto de un encargo institucional para conmemorar el Año Santo 1993).

    Música vocal para coro mixto: Seis canciones gallegas (canto de berce, mariñeiro...), In memoriam Rosalía Castro, Galicia Cantada, Misa gallega Corpus Christi (con acompañamiento de harmonio), Estudio y armonización sobre Veinticuatro alalás tradicionales.

    Voz y piano o lieder: Cantigas do Miño, Campaiñas do Tea, Elexía para Xesús, Galicia anterga.

    Obras pianísticas: Soatiña, Pandeirada, Iniciación al piano, Galecia, Meditacións en branco e negro.

    Ópera: Divinas palabras (basada en la tragicomedia de Valle Inclán), María Pita. La fuerza de la libertad, Pedro Madruga,“O noso rei”, y las óperas televisivas Camiños de Rosalía y Floralba.

    Música de ballet: Galicia. Danzas meigas (ballet sinfónico in modo antico, en el que el compositor introduce gaitas y percusión tradicional).

    Es preciso señalar que algunas de las obras referidas tienen adaptaciones para diferentes grupos vocales e instrumentales realizadas por el propio autor, de quien aguardamos que continúe a acrecentar su creación musical.

    Hay que apuntar también que Groba hizo estudios de investigación sobre la música tradicional, como el Análisis de 252 alalás, condicionado por la indeterminada significación del término Folklore, en cuanto a su dimensión semántica (Folk: pobo, Lore: saber) y de ámbito de aplicación. Aunque, según el compositor húngaro Bella Bartok, en todos los pueblos, las mismas condiciones (lengua, ocupaciones, temperamento, aislamiento) dan lugar a unas melodías homogéneas, en el terreno folklórico, tanto en su área descriptiva, analítica o aplicada, todo es relativo.

    Como ya se señaló, su interés por el tema fue avivado por las enseñanzas de Manuel García Matos en el Conservatorio de Madrid. Groba, que está convencido de que el acervo folklórico-musical gallego es de los más ricos y variados, realizó su análisis basándose en cancioneros existentes: de Casto Sampedro, de Eduardo M. Torner y Jesús Bal y Gay, de Daniel González y de Luís Mª Fernández Espinosa. El gulansés define el “alalá” como una melodía de tiempo siempre lento y de ritmo con función prosódica, sugerida por el acento del texto. Examina las diferentes variantes y extrae conclusiones: es siempre vocal (sin acompañamiento), de forma homófona, de estructura breve, no termina secamente (forma conclusiva muy alargada y sobre la dominante o la tónica), de ritmo libre pero factible de ser metrificado, de tempo entre moderato y adagio, con texto poético predominantemente amoroso y de carácter dulce.

    Reconocimiento

    Digamos, finalmente, que a finales del siglo XX, un relato autobiográfico del “flautín de Guláns” devino en narración literaria de la mano de Manrique Fernández (Editorial Xerais), hecho que contribuye a rescatar a uno de nuestros grandes artistas del acostumbrado silencio. Porque hay que reconocer el talento y el esfuerzo compositivo de este músico gallego de mente hiperactiva –según sus propias palabras–, cuyo nombre pasa bastante desapercibido incluso en los ambientes considerados culturales. Y si suena la persona, no tanto su obra, desconocida o casi por la escasa difusión. ¿Acaso andamos tan sobrados de creadores como para permitirnos el pecado de ignorarlos?

    El veterano músico, que el 16 de enero de 2010 cumplió 80 años, continúa su actividad creadora. Justo dos días antes de su aniversario, La Real Filharmonía de Galicia estrenó, en el Auditorio de Galicia, su Concerto no Lameiro, para flauta y orquesta; y un día antes, en el Auditorio Martín Códax del Conservatorio Superior de Música de Vigo, el clarinetista Asterio Leiva y el pianista Alejo Amoedo tocaron por primera vez en público Reminiscencias, para clarinete y piano.

    Rogelio Groba mantiene su entusiasmo compositivo, todavía dispuesto a afrontar nuevos retos. La fundación que lleva su nombre se encarga de proteger, estudiar, cuidar y difundir su inmensa obra musical, que abarca todos los géneros.

    Bibliografía

    1. Cartelle, R. Groba y Groba, Rogelio. Gran Enciclopedia Gallega. Ed. Silverio Cañada. Santiago, 1980.
    2. Cartelle, R. Rogelio Groba, un compositor inxente (Libreto de CD “Cancións sobre textos literarios galegos”). Ed. Xerais. Vigo, 1999.
    3. Fernández, M. Rogelio Groba, Meditacións en branco e negro. Ed. Xerais. Vigo, 1999.
    4. Filgueira Valverde, J. Cancionero Musical de Galicia, de Casto Sampedro y Folgar. Ed. Fundación Pedro Barrié de la Maza, Conde de Fenosa. A Coruña, 1982. (Reimpresión de la edición de 1943)
    5. Franco, E. Libreto do CD “Música gallega” dedicado a cuatro compositores gallegos (Manuel Quiroga, Andrés Gaos, Roxelio Groba y Xoán Viaño), con piezas interpretadas por: Orquesta de Cámara de Stuttgart - Maximino Zumalave. Ed. Ayuntamiento de Santiago de Compostela.
    6. Groba, R. Análisis de 252 alalás. Ed. Diputación provincial de A Coruña. A Coruña, 1998.
    ***
    Este artículo fue publicado en OpusMusica (revista de música clásica):

    Es una traducción, adaptada y actualizada, del original en gallego:
    Brea Feijoo J.M. Rogelio Groba, O frautín de Guláns. Etno-Folk: revista galega de etnomusicoloxía, Nº 2, 2005, pags. 145-151.

    (*) Fe de erratas.- Bajo el epígrafe final (“Reconocimiento”), se ha cometido un error en las fechas de los dos últimos estrenos, que aquí se subsana. De modo que se cambia “un día antes de su aniversario” (16 de noviembre) y “el mismo día” por “dos días antes” y “un día antes”.

    Vídeo biográfico de Rogelio Groba en 4 partes (en gallego y castellano): 3 y 4.


    viernes, 23 de abril de 2010

    Rogelio Groba, compositor gallego (1ª parte)


    Considerado hoy la figura más relevante de la música gallega y una personalidad destacada en el panorama musical hispano, el compositor y director orquestal Rogelio Groba Groba realizó su infantil sueño desde una pequeña aldea gallega, alejada de las grandes capitales musicales europeas. Aunque Guláns, su lugar (municipio de Ponteareas, comarca de O Condado, Pontevedra), donde nació el 16 de enero de 1930, ya contaba con cierto espíritu musical, el que le proporcionaba su banda de música “A Unión”. Además, pertenece al municipio que, casi cincuenta años antes, viera nacer a otro músico sobresaliente y compositor destacado de zarzuelas: Reveriano Soutullo. (Foto: Fundación Rogelio Groba)


    Despertar musical: El flautín de Guláns

    Pues en ese rincón rural, un niño de seis años ofrecía un concierto encima de un peñasco, soplando una flauta travesera artesana y moviendo los brazos a la manera de un director de orquesta, mientras el público imaginario, esparcido por la campiña, aplaudía rendido a sus pies. Y el Rogelio hombre, alejado por siete décadas, recuerda orgulloso y feliz esa imagen de la niñez. Aquel peñasco habría de ser inspiración futura para una obra real: Concerto Gulansés para flauta y orquesta.

    La atracción de Groba por la magia sonora surgió de la proximidad de la banda local, la susodicha “A Unión”, que ensayaba en el local donde se ubicaba la barbería de su padre, sordomudo por cierto, que se deleitaba percibiendo en su cuerpo las vibraciones sonoras que pasaban a través de la madera del suelo; probablemente fue él quien le transmitió su propio deseo inalcanzable. Simultáneamente, brotó de la naturaleza que lo rodeaba, del viento en la floresta, de las fuentes y de los trinos de los pájaros. El sonido era lo único que conseguía apaciguar su sangre inquieta, en tiempos de escasez, de guerra, de miseria y de hambre –bien extraños al consumismo del presente–, de los que Groba guarda en la memoria las fiestas de Navidad, en particular los “cantos de panxoliñas” (villancicos) y los “ranchos de Reis”, bailes típicos de Guláns que todavía perviven. En su Cuarta sinfonía “Christmas Symphony”, intentaría evocar en la distancia aquel ambiente y aquellas danzas.

    El compositor reconoce que su felicidad dependía entonces –y sigue dependiendo– de su ocupación mental, bien alejada del inquietante hastío, en un tiempo de ingenuidad y de travesuras, pese a la situación de racionamiento; tenía que estar siempre ocupado en algo. También que los trabajos manuales, especialmente los pesados y fatigosos, que intentó de algún modo en sus comienzos por la vida (zapatero, ebanista, pedrero, albañil, herrero, barbero...), producen tal agotamiento que impiden pensar, llevando al aburrimiento y al desprecio vital. Sin embargo, son para él fuentes de inspiración, como sucede con el Cuarteto con piano nº 3 “Diabolus in música” que describe el ambiente de un taller de herrero.

    Corriendo tras las bandas de música, prendido a la música que dejaban a su paso, perdía la noción del tiempo. Estaba henchido de entusiasmo. Y llegado el año 1942 recibe las primeras lecciones de Solfeo y de Flautín de su tío Eduardo Groba y de Secundino Vidal, alcanzando a los trece años de edad plaza en la banda local, como ejecutante solista de ese instrumento de viento. Entonces compatibilizaba la actividad musical con la escolar, y lo conocían por un apropiado apelativo: “El flautín de Guláns”.

    Estudios, bandas y corales

    El “flautín” comenzó a estudiar Violín en Ponteareas con Saturnino Montero, y sólo con diecisiete años alcanzó el puesto de director de su querida Banda de Guláns. Fundó también la Orquestra Groba, con la que amenizaba bailes y fiestas. Mas no conforme, amplió estudios musicales en Vigo con Mónico García de la Parra, director de la Banda Municipal de esta ciudad. Por consejo suyo, en un tiempo de postguerra y contrabando, fue a Madrid para examinarse en su Real Conservatorio de tres cursos de Solfeo y Harmonía, salir airoso y sentir en pocos días el profundo significado de la morriña. Era su primera salida de Galicia.

    De vuelta, continuó como director de la banda de Guláns y estudiando con don Mónico en Vigo, pero con la aspiración de completar su formación en el Real Conservatorio madrileño. Una lícita ambición.

    El cumplimiento del servicio militar le vendría de perlas para retornar a la capital del Estado (se alistó voluntario con la finalidad de poder elegir destino en la Banda de Aviación de Madrid) y matricularse de cuarto de Harmonía, Estética, Historia y Piano, teniendo como profesores a José Forns, Conrado del Campo y Daniel Bravo. De modo complementario, asistiría a clases particulares con Benito García de la Parra, hermano de Mónico, y como oyente a las de folklore impartidas por Manuel García Matos, quien con su entusiasmo le hizo descubrir al de Guláns una natural galleguidad; para ese profesor, la sabiduría popular era la base de todo. Y prueba de que Rogelio tomó buena nota es su estudio y armonización sobre Veinticuatro alalás tradicionales.

    Una puntualización al respecto. Ramón de Arana distinguía solamente tres formas típicas de melodía en el folklore popular gallego: “alalá”, “alborada” y “muiñeira”. Sin embargo, Casto Sampedro, el mayor folklorista gallego, hizo una clasificación por asuntos –la de su Cancionero Musical de Galicia–, dividida en tres partes: Cantos, Bailes y Varia. En el apartado de Cantos distingue entre Canto profano y Canto religioso, incluyendo en el primero los alalás.

    Bien. Pues tras dos años de servicio patriótico, entregó el uniforme y retornó a tierras galaicas, consiguiendo enseguida el cargo de director de la Banda Municipal de La Estrada. Asimismo, junto con José Docampo Vázquez, fundó la Masa Coral Estradense. En 1956 ingresó en el Cuerpo de Directores de Bandas de Música Civiles y, tres años más tarde, obtuvo el título de Profesor de Composición, sin dejar de dirigir durante ese tiempo. Se casó el año siguiente en Ponteareas con María Otero Suárez, Chola, y tomó la batuta de la Banda Municipal de Tui. Estando en ese puesto, compuso entre otras obras el ciclo Cantigas do Miño, cuatro cantos sobre textos de Díaz Jácome; el padre de los ríos gallegos como protagonista de una naturaleza siempre presente.

    Remató los estudios en Madrid y de la banda tudense pasó a la de Ponteareas. En 1961, inquieto y atisbando aquí pocas expectativas, se trasladó a Pedro Muñoz, en Ciudad Real, para tomar posesión de la plaza de director de la banda de esta localidad, que estaba vacante. Contaba con la cercanía de Madrid, que era su principal objetivo. Hecho su deseo realidad, seis meses después se desplazaba a la ciudad apetecida; lo habían nombrado director del Coro Rosalía de Castro del Centro Gallego. A ese año pertenece el Cuarteto de cuerda nº 1 “Galaico”, basado en temas del Cancionero de Casto Sampedro; una referencia más al folklore patrio.

    Amplios horizontes

    Siempre preocupado por adquirir nuevos conocimientos, siguió vinculado al Conservatorio madrileño; acudió a las clases de Julio Gómez y, más tarde, a las de Piano y Composición que impartían Américo Caramuta, Lucas Moreno y Francisco Cales Otero. Pero harto de un ambiente que presumiera aperturista y sentía cerrado, en su trayectoria itinerante decidió salir fuera de la península y emigrar a Suiza. Era el año 1962.

    Allí trabajaría en la hostelería, debutaría como saxofonista, ganaría por oposición el cargo de director de la Societé de Musique de Perroy, entraría en una importante empresa chocolatera y alcanzaría el puesto de director de la Banda Municipal de Yverdon, sin dejar de ponerse al frente de otras bandas helvéticas. Al parecer, las ocupaciones laborales y artísticas no dejaban lugar para el aburrimiento. Cabe decir que el músico llegó a tener gran renombre en el país alpino y que la Societé de Perroy organizó hasta cuatro manifestaciones musicales con el rótulo “Festival Groba”.

    El compositor no oculta su agradecimiento a un país que le dio muestras de bien hacer y de buena organización.

    Con todo, regresó a Galicia en 1967 (¡un impulso nostálgico!), tomando la batuta de la Banda-Orquestra Municipal de A Coruña, ciudad en la que se asentaría definitivamente, aunque sin romper su vínculo suizo. En la urbe herculina dirigiría también el Conservatorio Profesional de Música y Declamación, así como las corales Follas Novas y El Eco. Y por encima de todo, fundaría en 1971 la Orquestra de A Coruña (antecesora de la Orquesta Sinfónica de Galicia), que habría de presentarse oficialmente al año siguiente.

    Con esta formación, Groba realizó una serie de grabaciones discográficas que recogen obras propias y de otros compositores gallegos, además de piezas populares galegas. En plena impregnación de galleguidad, verían la luz composiciones como la cantata Nova Galicia o el díptico sinfónico Cruñesas, a pesar de haber llegado a un cierto estado de desencanto y apatía, motivado por la falta de apoyo y la desorganización sufridas en la tierra que reclamara su regreso y a la cual pertenecía. El director, pedagogo y compositor parecía derrumbarse irremisiblemente. No obstante, gracias a su particular fuerza de voluntad, logró recomponer el entusiasmo durante la complicada década de 1970.

    Fue a finales de 1979 cuando le propuso a la Real Academia de Bellas Artes hacer un inventario musical folklórico. Revolviendo en los archivos, pretendía evitar la pérdida de un riquísimo acervo cultural que veía peligrar, rescatar las miles de cantigas galaico-portuguesas sumergidas en el desconocimiento y hacer hondos estudios de la música popular gallega, al margen de grandes trabajos como el ya realizado por Casto Sampedro y otros grandes folkloristas. El objetivo era crear un Cancionero General de Galicia, descriptivo y analítico, con edición de partituras, grabaciones sonoras y, en definitiva, difundir todo el material recuperado que mereciese la pena. Un proyecto que, desgraciadamente, y según Groba por mor de la sordera institucional de su país, jamás llegaría a materializarse. Una lástima.

    En la década de 1980 consiguió recuperar la suite sinfónica Vigo, de su conterráneo Soutullo –que revisaría e incluso llevaría al disco–, sin dejar de proseguir con su propia faceta creadora. Nacieron, entre otras, la obra pianística Galecia, la cantata Cantigas de Mar, los Veinticuatro alalás ya referidos y cuatro Sinfonías. En su música, tierra, naturaleza, tradición y experimentación.

    Los años 90s traerían nuevas composiciones, entre ellas la Sinfonía nº 5 “Mágica”, el Cuarteto de cuerda nº5 “Seis cuadros de Rafael Úbeda”, el concierto Fauno para violonchelo y orquesta y la Gran Cantata Xacobea. Y sin olvidar Guláns y su banda, “A Unión”, que siempre tuvieron un lugar especial en el corazón del “flautín”, compuso Raíces gulansesas, breve ciclo sinfónico para banda.

    En abril de 1995, la Banda-Orquesta Municipal le ofreció un concierto-homenaje (agridulce para el músico) con motivo de su jubilación, en el campo directoral, que no compositivo. Porque ningún artista se retira hasta que muere.
    ***
    Enlace:

    Vídeo biográfico de Rogelio Groba en 4 partes (en gallego y castellano): 1 y 2.


    jueves, 22 de abril de 2010

    Veinte años


    Veinte años, ¡que no es nada!, para seguir debatiéndome entre el éxito y el fracaso, dice el pobre mortal… Iluminado en la más grande infelicidad y oscurecido en la enorme dicha. ¡Brindis al vacío que la nada deja y salutación a la plenitud cósmica! En torno giran, despaciosas, las falsas expectativas de la paternidad que se entiende malograda y, vertiginosas, las consumaciones de la fertilidad exitosa. Absorto en el desconcierto de lo inexplicable y exultante en el disfrute de lo cotidiano. Obstinado en el continuo error y pertinaz en la búsqueda de la verdad. Impenitente indagador y en el fondo deseoso del desconocimiento que sosiega. No son nada veinte años y configuran toda una etapa vital. En veinte años uno ríe, llora, sueña, sufre, ama, vive. En veinte años uno muere en vida y se desangra. Veinte años, ¡que no es nada!

    "Veinte años", de María Teresa Vera,
    por Omara Portuondo y Compay Segundo (BVSC)

    martes, 20 de abril de 2010

    Diálogos político-sanitarios (4): Salud laboral

    Diálogo entre el Dr. Abré, médico de familia, y el Dr. Adedo, Director Gerente de Atención Primaria de su área de Salud:

    Dr. Abré.- Desde que trabajo con el ordenador y tengo que imprimir tantos papeles, sufro una tendinitis del hombro izquierdo que no cede.

    Dr. Adedo.- Para evitar estos problemas hemos convocado un curso de salud laboral.

    Dr. Abré.- No se eche flores, señor Gerente, que no es iniciativa suya, sino un imperativo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

    Dr. Adedo.- Bueno, ya, pero… Nosotros hemos dispuesto enseguida los preparativos.

    Dr. Abré.- Lo sé, Dr. Adedo. Yo ya he ido a las dos sesiones correspondientes, sobre generalidades y ergonomía, impartidas por sendos docentes. Y sigo con mi tendinitis.

    Dr. Adedo.- Los docentes son integrantes del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. ¿No les has comentado nada?

    Dr. Abré.- Sí, les dije que no se había instalado mobiliario adecuado para trabajar con ordenador, y que teníamos que hacer giros forzados del brazo para acceder a la impresora.

    Dr. Adedo.- ¿Y…?

    Dr. Abré.- Y nada; el de las generalidades dijo que era incumbencia del encargado de la ergonomía, y éste se encogió de hombros. Será que solamente les importa el hospital.

    Dr. Adedo.- Aunque están en el hospital, también les compete la salud laboral de la Atención Primaria.

    Dr. Abré.- Pues dieron a entender que era responsabilidad de nuestra Gerencia.

    Dr. Adedo.- (Crispado.) Ya estamos con derivaciones de problemas… Tendré que exponérselo a la directora asistencial, y al director médico, y a la directora de gestión, y al responsable de suministros, y a la encargada de mantenimiento…

    Dr. Abré.- Y mientras tanto, ¿qué hago con mi dolor de hombro? Debería estar de baja.

    Dr. Adedo.- ¡No me fastidies, Abré!, que viene el verano y no tenemos sustitutos. Tómate antiinflamatorios, opiáceos o lo que sea. Pero ¡aguanta, por favor! ¡Aguanta!

    Dr. Abré.- (Con cara de circunstancias y diciendo para sí:) ¿Merecerá la pena tanto sacrificio…?
    ***
    A los consabidos riesgos para la salud del médico, sobre todo el burnout y exceso de carga mental, se vienen a unir los de los operarios de ordenador: lesiones osteomusculares (por posturas prolongadas y forzadas), cefaleas (por larga permanencia frente a la pantalla), etc. Aquí la Salud Laboral sigue siendo una cuestión menor, y no sólo en el ámbito sanitario, sino en cualquier medio de trabajo, por más que haya una Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Basta echar un vistazo a los datos estadísticos de accidentes laborales, que asustan sin reflejar toda la verdad, porque muchas bajas se derivan interesadamente a la vía común (accidente no laboral). A ver si de una vez nos lo tomamos en serio.

    lunes, 19 de abril de 2010

    Medicamentos esenciales

    En lo que más avanza la civilización es en la perfección de los envases.
    (R. Gómez de la Serna)

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un medicamento esencial es el que satisface las necesidades prioritarias de salud en la población, basándose en la pertinencia para la salud pública, eficacia y seguridad, y eficacia comparativa en relación a su costo.


    La OMS ha establecido una lista de medicamentos esenciales, recomendada para todos los sistemas de salud, con garantías de calidad y a un precio asequible. Para esto último, se aconsejan las presentaciones en forma de medicamento genérico.

    Aunque se considera que el medicamento genérico es el vendido bajo la denominación de su principio activo (bioequivalente al de marca o comercial), paradójicamente están apareciendo en el mercado fármacos con nombre comercial con la consideración de genéricos.

    Podría argumentarse que ciñendo la financiación pública a la lista de medicamentos esenciales, con el posible añadido de unos pocos fármacos más en función de particularidades locales, se conseguiría el uso racional de los medicamentos.

    Han de ser los expertos farmacólogos, los sesudos terapeutas y los políticos responsables quienes establezcan las oportunas limitaciones en el catálogo farmacéutico del servicio público de salud, basándose en las necesidades reales y pensando en la sostenibilidad del sistema sanitario.
    ***
    Se podrá discutir cuáles son los fármacos más adecuados para complementar la lista de medicamentos esenciales, pero no hay duda respecto al exceso de fármacos disponibles, por cuanto un alto porcentaje son inútiles o de dudosa utilidad y porque muchos principios activos novedosos no aportan ventajas sobre otros ya existentes en el mercado y más baratos.

    Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales

    viernes, 16 de abril de 2010

    La mejor Medicina: ¿de la experiencia o de la evidencia?


    La Medicina es la más humana de las ciencias y la más científica de las humanidades.

    La Medicina, se ha considerado tradicionalmente una ciencia (inexacta) y un arte. Pero desde que se estableció (en 1992) que la buena praxis médica es únicamente aquella que se ha dado en denominar “Medicina Basada en la Evidencia” (MBE), o Basada en Pruebas, se echó por tierra la pericia diagnóstica y el buen hacer del médico, como profesional que considera al paciente/enfermo en su integridad física y moral. Es decir, la MBE anula la práctica humanística e hipocrática de una “Medicina Basada en la Experiencia”, coincidente en siglas y opuesta en su filosófica concepción. Huyendo de extremismos, la conciencia sensata dice que la buena práctica médica requiere la integración de la experiencia clínica individual con la mejor evidencia clínica derivada de los estudios de investigación sistemática.

    Y como crítica a la científica visión radical de la medicina, legítima sin embargo en su intención de búsqueda de la verdad absoluta, se me ocurren diez reflexiones humanísticas con el afán de relativizarla y contrarrestar sus perniciosos efectos.
    1. La MBE, teóricamente centrada en la racionalidad diagnóstica y el trato individual, ha derivado en la irracionalidad y la valoración colectiva.
    2. El objetivo de fundamentar la actividad médica en una base científica, establecida en estudios de calidad, obvia al individuo como expresión de una comunidad (entidad biopsicosocial).
    3. Siendo el conocimiento científico el soporte de la medicina como ciencia, la frialdad metodológica ignora la calidez del arte médico.
    4. La práctica de un cientifismo radical, basado en la realización de pruebas (complementarias), deja la anamnesis y la exploración física en segundo plano.
    5. La ciencia médica pura rechaza la comunicación médico-paciente como principal método de aproximación al ser humano sufriente.
    6. La MBE establece protocolos rígidos que impiden la libertad clínica y, en consecuencia, anulan el arte médico.
    7. Si se ha pretendido con este método reducir el coste sanitario, probablemente ha fracasado por condicionar exploraciones onerosas y efectos gravosos.
    8. El uso sistemático de pruebas genera un alto coste, no sólo económico sino también en salud, al perturbarse el psiquismo de los individuos atrapados por el temor.
    9. Las pruebas que se justifican en el ámbito de la medicina preventiva, si no son selectivas, pueden provocar un efecto contrario al previsto.
    10. La búsqueda de la verdad médica absoluta –legítima pero humanamente inalcanzable– no puede sustentarse exclusivamente en pruebas.
    Bien es verdad que la MBE o Medicina Basada en Pruebas no excluye la experiencia, pues la tiene en cuenta como aplicación final para la decisión clínica, y que como método utilizado de manera sensata ha de ser aceptado. Y sin embargo, lo más útil para combatir la incertidumbre es disponer de criterios clínicos que proporcionen seguridad, de cara a decidir clínicamente desde el equilibrio científico y humano. Quizás la mejor elección sea la de una tercera vía que conjugue adecuadamente el factor científico y el factor humano. No olvidemos que el fin de la Medicina no es únicamente curar (muchas enfermedades son incurables), sino también aliviar y proporcionar el mayor grado de bienestar a los pacientes.
    ***
    Enlaces:

    jueves, 15 de abril de 2010

    Ciertas tardes


    I

    En la espera esas tardes
    son en sí interminables.
    Por la alerta son tensas
    aguardando que llamen:
    una vieja que clama
    y un hombre que arde
    y un pequeño que llora
    y una madre anhelante.

    Son tan largas sus horas
    que no tienen remate.
    Pocas veces son blancas
    mayormente sangrantes.
    Van heridas y traumas
    enturbiando esas tardes.
    Y disneas y algias...
    ¡Guardias inacabables!


    II

    ¡Qué tarde tan eterna
    enmudecida y desasosegada!
    Aunque sólo quebrada por momentos
    la siento toda negra y ahogada...

    La tarde va exhalando sus lamentos
    y el azar alcanzando mis desvelos.
    (Mientras adentro imploro
    que el tiempo huya sereno)

    ...Lo esperado acontece
    la quietud se transforma en ansiedad.
    Otra dolencia abate
    traicionera
    cruel
    y
    sin piedad.

    miércoles, 14 de abril de 2010

    John Doan, virtuoso de la guitarra-harpa


    Hace unos años descubrí al virtuoso de la guitarra-harpa de veinte cuerdas John Doan, natural del estado norteamericano de Oregón. Fue a través del espléndido álbum en un álbum Eire, Isle of the Saints, que recogía el espíritu irlandés en once piezas instrumentales y vocales de sabor “celta” pero de su autoría, inspiradas en la vida de San Patricio, el poeta Yeats y el arpista irlandés Turlough O'Carolan.

    La primera composición de este disco, titulada Where Horses of Fairy Hide (Donde se ocultan los caballos de las hadas), me sirvió para un artículo sobre Música y Naturaleza; en ella, el músico realiza una serena recreación de un entorno natural de peculiar fragancia.


    He podido comprobar que Doan también toca instrumentos de cuerda, incluyendo la guitarra clásica y el harpolyre –supongo que se traducirá por harpa-lira–, impresionante instrumento con el que interpreta a Fernando Sor, el padre de la guitarra clásica. Lo considero un músico singular, polifacético e inclasificable, como el guitarrista catalán Toti Soler o el violinista escocés Alasdair Fraser.

    Ya con la guitarra-harpa de veinte cuerdas o con el harpolyre, John Doan deja constancia de su formación académica y de su habilidad como luthier.

    ***
    Enlaces:

    Veamos al músico y luthier tocando la guitarra-harpa y el harpolyre:

    John Doan en el GAL (Guild of American Luthiers) Festival, con la guitarra-harpa

    Interpretando a Fernando Sor con el harpolyre

     “Farewell” (Despedida), de Eire, Isle of the Saints, versión cantada

    martes, 13 de abril de 2010

    Alasdair Fraser, más que un violinista celta

    Considerado habitualmente un intérprete de música celta, el violinista Alasdair Fraser rebasa esa denominación reductora. Su formación académica y su talento le permiten desprenderse de simples etiquetas, al igual que el sorprendente guitarrista Toti Soler o el luthier y virtuoso de la guitarra-harpa John Doan, recreando la música tradicional y creando composiciones de exquisita factura.


    Antes de profesionalizarse como músico, Fraser trabajó como petrofísico. Ya como violinista, ganó en dos ocasiones el Scottish National Fiddle Championship y creó escuelas y talleres para el estudio del violín (o fiddle). El músico bebe en las fuentes de la tradición escocesa, pero va más allá de interpretaciones simplistas; su sensibilidad le permite expandirse en ricas variaciones en las que muestra su vívido estilo.

    Reconocido internacionalmente, actúa como solista y da conciertos con otros músicos, formando dúo o en grupo, no sólo del mundo de la música tradicional (ha actuado junto al violinista clásico Itzhak Perlman). También ha compuesto bandas sonoras.

    El disco Dawn Dance, de 1995, tuvo gran repercusión; fue el primero de Fraser que escuché y me atrajo poderosamente. Tras ese gran éxito formó el grupo “Skyedance”, junto al pianista Paul Machlis (ya habían grabado juntos un disco con ese título en 1985). En 1999 realizó un registro delicado e intimista: Return to Kintail, a dúo con el guitarrista Tony McManus. Y en 2004 grabó otro álbum a dúo: Fire and Grace, esta vez junto a la violonchelista Natalie Haas; asistí a una actuación de ambos músicos y quedé gratamente sorprendido del resultado, mejor del que esperaba, de gran fuerza expresiva y para nada rutinario.

    Sinceramente, creo que el afable Alasdair Fraser es algo más que un buen intérprete de música celta.

    ***
    Enlace:

    Veamos unas muestras de su arte:

    'Wooden Whale / Leeps & Bounds / Skye Barbeque', from the álbum "Dawn Dance"

    The Spark. Alasdair Fraser & Skyedance with Joxan Goikoetxea

    Fire & Grace on Maui-Part 2: Alasdair Fraser & Natalie Haas live on Maui

    lunes, 12 de abril de 2010

    Listillos y papanatas


    La mayoría de incautos convivimos con pícaros, pillos, granujas, bribones… y arteros, rufianes, malandrines, sinvergüenzas… Con unos que aguzan el ingenio para sobrevivir y otros que lo emplean para enriquecerse, entrampando en medio de un propicio entramado legislativo. Los primeros pueden ser víctimas de la marginalidad social y, hasta cierto punto, son tolerables. Los segundos merecen total reprobación y no son dignos de perdón, porque engañan y engullen con camaleónicas artimañas, amparados en el poder que, legítimamente, otros les otorgan. Son los listillos, ventajistas u oportunistas, en quienes los cándidos depositan su confianza y después se lamentan, al ver sus comisuras labiales acrecer y apuntar hacia abajo por el peso del desengaño. También cabe la posibilidad de un papanatismo entristecido por no lograr el otro lado, aunque esta simpleza obvie las complejidades.

    viernes, 9 de abril de 2010

    Paradoja sanitaria


    "Los médicos gallegos buscan trabajo en Portugal, los ciudadanos portugueses buscan atención sanitaria en Galicia"

    Absorto por este paradójico epígrafe, que extraigo de un artículo de prensa que recoge la noticia de que los municipios lusos fronterizos quieren tener su hospital de referencia en el lado galaico (deseo suscitado tras el cierre de un servicio nocturno de urgencias), y adentrándome en otro artículo que expresa el agradecimiento de los beneficiarios, uno llega a plantearse una opción futurible: una sanidad europea con las mismas reglas y prestaciones para todos, eliminadas realmente todas las líneas divisorias.

    Todo pasa por una política sanitaria que planifique y organice una asistencia comunitaria homologada, por un acuerdo de voluntades, quizás no tan quimérica. No siendo el caso, las buenas intenciones y las declaraciones populistas de los políticos locales, aparentemente solidarios, acabarán hundiéndose junto con las habituales improvisaciones en la ciénaga de lo insostenible.

    jueves, 8 de abril de 2010

    Diálogos político-sanitarios (3): Burocracia médica


    Diálogo entre el Dr. Abré, médico de familia, y el señor Proyectus, teórico del sistema sanitario:

    Dr. Abré.- Nunca entenderé porqué se permite semejante gasto de papel, en recetas, partes laborales y trámites burocráticos sin sentido. Y ya no hablo de papeleo desquiciante...

    Sr. Proyectus.- Ustedes los médicos de familia siempre quejándose de su función administrativa. Sé bien que están hartos de informes y formularios, pero es lo que hay.

    Dr. Abré.- Nos quejamos con razón, pues a pesar de nuestra capacitación se nos considera la ventanilla burocrática del sistema sanitario. ¿Acaso hemos de resignarnos?

    Sr. Proyectus.- Bueno, están en primera línea. Deben aguantar duros envites y tragar lo inimaginable, sin dejar de estar prestos para cualquier emergencia. En el fondo les admiro.

    Dr. Abré.- Su cinismo es insultante y despreciativo. ¿No se ha dado cuenta de que el papeleo determina la presión asistencial que sufrimos y el gasto sanitario?

    Sr. Proyectus.- Lo sé… y le digo, ahora que nadie nos escucha, que yo en su lugar pensaría en largarme a un país que me ofreciese otras oportunidades.

    Dr. Abré.- (Con asombro.) ¡Señor Proyectus! Viniendo de un responsable de la organización asistencial que sufrimos, ¿he de tomarlo como provocación o como consejo de amigo?

    Sr. Proyectus.- Tómelo como eso último, Dr. Abré, y no sea masoquista. ¿No ve que no tiene tiempo para los pacientes y que por encima está poco reconocido y mal pagado?

    Dr. Abré.- (Con gesto pensativo.) Haré caso de su sugerencia. Tengo muy buena preparación y domino el inglés, así que no me será difícil encontrar un país normal de acogida.

    Sr. Proyectus.- Marcharse es la opción más inteligente. Lo de aquí no es para gente inquieta, pensante y bien intencionada como usted, que además no tiene aspiraciones políticas.

    Dr. Abré.- Ingenuo de mí. Y yo que pensaba que iban a desburocratizar el sistema…

    Sr. Proyectus.- ¡Pamplinas! A estas alturas, ¿aún no se ha dado cuenta de que cuanto más se habla es peor? Hágame caso y búsquese otros horizontes. Me lo agradecerá.
    ***
    Poco o nada se ha conseguido en la lucha contra la burocracia médica, a pesar de plataformas y grupos anti-burocracia. Me recuerda el proyecto de mi ciudad de abrirla al mar, que ha conseguido cerrarla definitivamente. Otro tanto puede decirse de los intentos de desburocratizar el sistema sanitario: han servido para redoblar el papeleo. En la lista de distribución MEDFAM-APS, he leído un texto muy lúcido y esclarecedor del Dr. Julio Bonis, quien considera que nuestra Atención Primaria está concebida como ventanilla burocrática sanitaria. Una ventanilla que no resuelve los problemas reales, sino sólo los creados por la propia burocracia.

    miércoles, 7 de abril de 2010

    Riesgos laborales de la profesión médica

    Hasta el momento, he hecho referencia a la difícil situación del médico como enfermo (“El médico enfermo”), me he referido al bournout (“Profesionales quemados”) y he tocado genéricamente el tema de la salud laboral de los profesionales de la medicina (“Salud laboral en el entorno sanitario”). Pues ahora reparo en esta cuestión, considerando la necesidad de afrontar los riesgos laborales de la profesión médica, apelando a las medidas generales de prevención de riesgos laborales.


    No se entiende que las Administraciones públicas no velen, o velen muy poco, por la salud de quienes lo hacen por los demás. Lo que va en detrimento de su cometido, ya que si no están en buenas condiciones, difícilmente lograrán sus saludables objetivos. Y aunque existen servicios de prevención de riesgos laborales, tengo la impresión de que existen por imperativo legal (Ley de Prevención de Riesgos Laborales), al no evidenciarse el celo necesario en la aplicación de lo que está reglamentado.

    Veamos algunos aspectos del medio sanitario que, en general, se desatienden:

    • Insonorización.
    • Iluminación.
    • Aireación.
    • Habitabilidad.
    • Mesas de trabajo (poco aptas para trabajar con material informático).
    • Área de descanso.


    Este descuido de la ergonomía repercute especialmente en un aumento del estrés laboral, alteraciones de la visión y lesiones osteomusculares. A alguno podrá parecerle trivial, pero la inexistencia de un área de descanso adecuada para el personal imposibilitará, en algún momento, la oportuna recuperación del cualquier trabajador que presente una eventual indisposición. De modo que no procurando la seguridad en el medio laboral, los profesionales corren riesgo de lesionarse o enfermar.
    ***
    Es una reflexión y una llamada de atención, a fin de evitar –o minimizar al menos– lesiones osteomusculares, enfermedades orgánicas y trastornos psíquicos, consecuentes a la actividad diaria y del estrés laboral en el medio sanitario.

    Enlace:

    martes, 6 de abril de 2010

    Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada


    Del ensayo Los Ocho Pecados Mortales de la Humanidad Civilizada (1973) de Konrad Lorenz (1903-1989), médico, zoólogo y etólogo, extraigo el resumen que enumera y sintetiza los pecados (no literal):
    1. SUPERPOBLACIÓN de la tierra, que impone a cada ser humano la necesidad de precaverse y desata la agresividad con el confinamiento en espacios reducidos.
    2. DEVASTACIÓN del espacio natural, que destruye el medio ambiente y el respeto por la belleza y grandiosidad de una creación.
    3. COMPETENCIA de la Humanidad consigo misma, que propulsa el desarrollo tecnológico en perjuicio del nuestro, ofusca a los hombres en la apreciación de los valores auténticos y les arrebata tiempo para la reflexión.
    4. ATROFIA DE SENTIMIENTOS mediante el enervamiento, porque el progreso tecnológico y farmacológico origina una creciente intolerancia a todo lo que ocasione el menor desagrado; con ello desaparece la capacidad para el disfrute, sólo posible después de superar con esfuerzo los impedimentos.
    5. DECADENCIA GENÉTICA, pues dentro de la civilización moderna no hay factor alguno (salvo el “sentido jurídico natural” y muchas tradiciones jurídicas transmitidas) que ejerza presión selectiva sobre el desarrollo y mantenimiento de las fuerzas sociales del comportamiento; no cabe excluir que el infantilismo que ha convertido en parásitos sociales a muchos jóvenes “rebeldes” contemporáneos, tenga condicionantes genéticas.
    6. QUEBRANTAMIENTO DE LA TRADICIÓN, por lo que la generación más joven no consigue entenderse culturalmente con la mayor y menos identificarse; tratándola como un “grupo étnico exótico”, la afronta con odio nacionalista, obedeciendo especialmente las causas a un deficiente contacto padres-hijos.
    7. FORMACIÓN INDOCTRINADA creciente de la Humanidad, por la multiplicación de grupos culturales aislados que origina una tendencia a uniformizar la opinión pública; lo opuesto al individualismo es bien acogido por quienes pretenden manipular a las masas humanas.
    8. PROVISIÓN DE ARMAS NUCLEARES, que representa para la Humanidad unos peligros más fáciles de evitar que los que derivan de los siete pecados anteriores.
    ¿Acertado el análisis sociocultural de Lorenz? A casi cuarenta años de su publicación, que cada cual extraiga sus consecuencias.

    domingo, 4 de abril de 2010

    La Gran Vía de Madrid: Un siglo

    Un siglo de vida para celebrar 
    y un buen momento para recordar la zarzuela de Chueca

    Miserere de Allegri

    El misterio del “Miserere mei Deus” de Gregorio Allegri (1582-1652), una creación musical de partitura inédita, sobre el salmo penitencial más intenso (salmo 50 o miserere), que desde su composición (sobre 1630, en el papado de Urbano VIII) era interpretado únicamente por el coro papal durante la Semana Santa, en la Capilla Sixtina de la basílica de San Pedro, alcanza lo sobrenatural. Sucesivos Papas guardaron la partitura en los archivos vaticanos para preservar tan exquisita composición coral, amenazando con la excomunión a quienes revelasen su secreto. Al parecer, tenía una copia el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Leopoldo I de Habsburgo (1640-1745) y otra el padre Giovanni Battista Martini (1706-1784), un músico franciscano.


    Pasado casi siglo y medio desde su composición, en la Semana Santa de 1770, llegó a Roma Wolfgang Amadeus Mozart, entonces un muchacho de 14 años, acompañado por su padre Leopold. Ambos fueron a la Basílica de San Pedro a escuchar al coro y el enigmático "Miserere", y se dice que el genial Mozart retuvo en la memoria la composición a cuatro voces y la escribió completa. El compositor y musicólogo británico Charles Burney (1726-1814) obtuvo una copia de la partitura (se duda si consiguió la original o la del genio de Salzburgo, no conservada) y en 1771 editó el Miserere en Londres. Cabe decir que el entonces papa Clemente XIV (1701-1774) quitó trascendencia al hecho de la “usurpación” y no excomulgó a nadie.