viernes, 30 de diciembre de 2011

La presencia del invierno


El invierno está aquí. Y pensando en música relacionada con la fría estación, me viene a la memoria la Sinfonía Nº 1 “Sueños de invierno” de Tchaikovsky, muy hermosa e incomprensiblemente minusvalorada. También el maravilloso ciclo de canciones Viaje de invierno (Winterreise) de Schubert, en torno al amor no correspondido. Y por supuesto el último concierto, “El invierno”, de Las cuatro estaciones de Vivaldi, para violín y orquesta. Precisamente esta maravillosa composición es la que elijo como ilustración de la estación invernal, en su pura expresión sonora y como fondo musical de un cuento  infantil.



¡Feliz fin de año 2011 
y mejor comienzo de 2012!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Principios para una prescripción prudente

El médico, con tanto prescribir y prescribir, no hace otra cosa que atender a personas que piden medicamentos y a personas que sufren las consecuencias de esos medicamentos.
I. Illich.

Hoy traigo a este blog médico-melódico los principios para una prescripción más prudente, quizás conservadora, dirigidos a los médicos y cuyo objetivo es velar por la seguridad de los pacientes. Un "tema con variaciones" –por eso de la correlación "melódica"– que proviene de la Iniciativa por una Prescripción Prudente. En este enlace puede consultarse el desarrollo de cada uno de los 24 principios; algunos tienen un subtítulo entre paréntesis. Se trata de un compendio de pensamientos, experiencias y anécdotas, según se dice en la introducción (“Más allá del uso racional de los medicamentos”), en la cual se habla también de rebasar el concepto de “uso racional de los medicamentos” promulgada en la Conferencia de Nairobi, pensando sobre todo en la implicación social del acto de prescribir medicamentos. Podrán objetarse los pensamientos de algunos principios, pero en general me parecen una buena guía hacia una prescripción sensata, que conjuga conocimiento, prudencia, decisión, paciencia y escepticismo. Por mi parte, me permito añadir otro propio al término de los “oficiales”.

Principios para una prescripción prudente

1º principio: busca en primera instancia alternativas no farmacológicas. (Hay otras alternativas)

2º principio: considera las causas subyacentes, potencialmente tratables, de los problemas, en lugar de tratar los síntomas con medicamentos. (Otra forma de hacer)

3º principio: busca oportunidades para la prevención en lugar de centrarte en el tratamiento de síntomas o de una enfermedad avanzada. (Oportunidades para la prevención)

4º principio: siempre que sea posible usa el tiempo como un test diagnóstico y terapéutico. (Si es posible, esperar)

5º principio: maneja pocos medicamentos pero aprende a utilizarlos bien.

6º principio: Evita el cambio continuo a nuevos medicamentos sin tener motivos claros y concluyentes basados en la evidencia. (Pensar antes de cambiar)

7º principio: sé escéptico con el tratamiento individualizado. (El “cuento” de los análisis de subgrupos)

8º principio: siempre que sea posible, comienza el tratamiento con un sólo fármaco.

9º principio: ante un nuevo problema de salud piensa en primer lugar si puede tratarse de una reacción adversa a un medicamento. (Pensar en reacciones adversas)

10º principio: informa a los pacientes sobre las posibles reacciones adversas que pueden provocar sus medicamentos para que sean capaces de reconocerlas lo más pronto posible en caso de aparezcan. (Sobre la importancia de informar)

11º principio: considera si no se estás promoviendo y a la vez tratando, un síndrome de abstinencia.

12º principio: infórmate de los nuevos medicamentos y las nuevas indicaciones empleando fuentes fiables e independientes. (En busca de InFormación sobre nuevos medicamentos)

13º principio: no tengas prisa por utilizar medicamentos de reciente comercialización.

14º principio: Asegúrate de que el medicamento mejora resultados clínicos orientados al paciente en vez de variables subrogadas orientadas a la enfermedad.

15º principio: rehúye la ampliación o extrapolación de indicaciones.

16º principio: no dejarse seducir por la elegante farmacología molecular o fisiológica de algunos fármacos. (La innovación terapéutica orientada al paciente)

17º principio: ten precaución con la promoción selectiva de estudios.

18º principio: no cedas de forma precipitada y poco crítica a las peticiones de los pacientes, especialmente con los medicamentos que conocen por la publicidad. (Pastillas para no soñar)

19º principio: ante un fracaso terapéutico evita prescribir más fármacos sin antes comprobar la adherencia del paciente al tratamiento. (Adherencia al tratamiento)

20º principio: evita volver a prescribir medicamentos que ya han sido administrados previamente al paciente sin obtener respuesta, o que causaron una reacción adversa. (No repetir las recetas de forma automática)

21º principio: suspende el tratamiento con fármacos innecesarios o que no están siendo efectivos. (Fármacos innecesarios)

22º principio: respeta las dudas expresadas por los pacientes sobre sus medicamentos. (Vida natural, medicamentos naturales)

23º principio: piensa más allá de los beneficios a corto plazo de los fármacos y valora los beneficios y riesgos a más largo plazo.

24º principio: busca oportunidades para mejorar los sistemas de prescripción y hacer cambios que hagan más segura la prescripción y uso de medicamentos.
***
Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros. Groucho Marx.

Adenda: mi particular principio

25º principio: procura la coordinación en la prescripción, la integración prescriptora hospitalaria-extrahospitalaria, pensando en el paciente como individuo único.

Hago este planteamiento teniendo en mente la seguridad en la prescripción médica y en aras de evitar todo “patetismo” prescriptor.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La risoterapia y sus beneficios


Un tema interesante, para nada baladí, es el de la risoterapia, considerada como “técnica psicoterapéutica tendiente a producir beneficios mentales y emocionales por medio de la risa”. Una terapia grupal, practicada mediante específicas sesiones en las que se ríe sin motivo, que ayuda a desdramatizar las situaciones de la vida y enseña a reírse de uno mismo; contribuye a vencer la timidez y facilita el desprendimiento de de todo egocentrismo, haciendo comprender las limitaciones que Georges Clemenceau (médico, periodista y político) sintetizó en una frase: “Todos los cementerios del mundo están llenos de gente que se consideraba imprescindible”.

Que la risa es la mejor medicina preventiva no es un descubrimiento de ahora; el escritor Jonathan Swift (el de Los viajes de Gulliver) ya había dicho que “los mejores médicos del mundo son los doctores Dieta, Reposo y Alegría”. Eso sí, más reciente es la técnica de la risoterapia, aplicada para prevenir y tratar tanto trastornos mentales como corporales, del aparato digestivo, del sistema cardiovascular e incluso oncológicos (parece probado que quienes ríen poco, o tienen poco sentido del humor, son más propensos a contraer enfermedades graves). Su aplicación podría corresponder tanto a la psiquiatría como a la psicología médica.

En definitiva, es un medio para asumir nuestras limitaciones, afirmar la propia seguridad, mejorar la calidad de vida, ver el entorno con buenos ojos y prevenir enfermedades. No es la panacea pero es una buena ayuda.


Para finalizar, un risueño puñado de aforismos y un video ilustrativo sobre la risoterapia (Laughter Therapy).
  • La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano. (Víctor Hugo)
  • El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses. (Prov. japonés)
  • La risa no es más que la gloria que nace de nuestra superioridad. (Thomas Hobbes)
  • La risa nos mantiene más razonables que el enojo. (Duque de Levis)
  • Nada prende tan pronto de unas almas en otras como esta simpatía de la risa. (Jacinto Benavente)
  • La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa. (Mark Twain)

La risa es realmente la mejor medicina

sábado, 24 de diciembre de 2011

Tristeza de vivir… y alegría saludable (y 3)


...porque este asqueroso mundo es maravilloso.

 "What A Wonderful World", por Louis Armstrong

Y una licencia, con mis mejores deseos de alegría, salud, amor y paz para todos...

"Adeste Fideles", por Coro Apostol Santiago de Vigo y Orquesta 430
Director: Rimas Zdanavicius
21 de diciembre de 2011
(Un servidor: el segundo tenor barbado por la izquierda)

Bo Nadal
Feliz Navidad
Merry Christmas
Joyeux Noël
Froehliche Weihnachten
Buon Natale
Boas Festas

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Tristeza de vivir… y alegría saludable


Una frase del doctor Gregorio Marañón resume la miseria humana, especialmente remarcable en el deshumanizado medio urbano alejado de la naturaleza:
"Los médicos, cuando se nos ha pasado la hora de la pedantería juvenil, sabemos que todas las enfermedades, las reales y las imaginadas, pueden reducirse a una sola: a la tristeza de vivir."
En contraposición, un dicho del escritor Mateo Alemán subraya el estado opuesto como lo más saludable:
“La alegría en el enfermo es el mejor jarabe, y así es bien procurársela; y cuando alegre lo vieres, cuéntalo por sano.”
La música, como la vida, puede ser triste o alegre. Y puede ser seria o divertida; o ambas cosas a la vez. Como muestra, un divertido video en el que un grupo de estudiantes actúan como monjes mudos, "cantando" el Aleluya de El Mesías de Haendel. Para que después digan que se trata de música seria, o que ésta no puede ser divertida.



lunes, 19 de diciembre de 2011

Refundación de la Atención Primaria


A través de un foro médico, he tenido conocimiento de la publicación de este libro, dirigido por Vicente Ortún, que plantea la refundación sanitaria del primer nivel asistencial, de las actividades que desarrollan los profesionales sanitarios que trabajan en los centros de salud, en especial médicos de familia (generales o de cabecera), pediatras y personal de enfermería. La introducción pone de manifiesto, entre otras cosas, una cuestión trascendente: la necesidad de dejar de hacer para poder hacer, que “aconseja que se dejen de hacer funciones que pueden mecanizarse o pueden ser desempeñadas igual o mejor por otros profesionales; particularmente hay que revisar por completo los contenidos administrativos de las consultas”.

Indudablemente, la burocracia médica es la gran lacra de la Atención Primaria de Salud, una rémora que se ha ido acrecentando desde hace más de tres décadas, a pesar de haberse refutado y organizado grupos antiburocráticos de presión, en un sistema que obliga al médico de familia a consumir casi todo su tiempo en papeleo mayormente absurdo (hasta los propios usuarios se dan cuenta y no comprenden que se mantenga); hay que tener en cuenta que el médico del centro de salud trabaja sin apoyo auxiliar en consulta y toda actividad burocrática, no clínica, recae sobre él.

Por otra parte, las mejoras en la Atención Primaria precisan de una inversión que probablemente habría que detraer de la hospitalaria; ésta siempre ha ido aumentando mientras aquella disminuía, por la tradicional preeminencia del hospitalocentrismo hispano. Podría parecer una quimera, y más en tiempo de crisis económica, pero si se consiguiese la tan cacareada y jamás lograda coordinación entre niveles asistenciales (integración asistencial), cabría esperar una gran mejora de la eficiencia y con ello una contención del gasto sanitario. Pero centrándonos en el contenido y los objetivos del libro, en los equipos de salud todo habría de pasar por “disponer de una autonomía de gestión que les permita definir su propia estructura y organización”, como sucede con las EBP (Entidades de Base Asociativa) de Cataluña, en lugar del encorsetamiento actual, que obliga a trabajar con agendas rígidas que establecen isócronas, sin diferenciar las necesidades individuales de los pacientes.

Cierto es que más que refundación habría que hablar de un nuevo punto de partida, porque lo dispuesto en la Reforma de la Atención Primaria de 1984 ha devenido con el paso de los años en una complicación de los actos médicos, aun informatizados, lejos de una mejora real en la capacidad de resolución, puesto que las rémoras progresivamente instauradas lo impiden. Más aún, en un aumento del gasto sanitario general a causa de la multiplicidad de actos (con peticiones de pruebas innecesarias) y, particularmente, del gasto farmacéutico por un exceso de prescripción, inadecuada y condicionada, que conduce a la indeseable polimedicación, favorecida por la presión asistencial y la imposibilidad de tomar decisiones adecuadas sin el tiempo necesario; otros temas aparte serían el del autoconsumo (automedicación) y el de la dispensación farmacéutica improcedente.

Viendo el camino recorrido, los optimistas dirán que se aprende de los errores y que su corrección habrá de conducir a la adecuada senda sanitaria; por el contrario, los pesimistas estarán convencidos de que esto ya no tiene solución. Desde una posición intermedia, no escéptica –que niegue la necesidad de la existencia del médico de familia–, realista y sensata, se advertirán las dificultades pero se atisbará una salida del largo túnel, aunque sea a medio o largo plazo.

Esperemos hallar algunas claves estratégicas en los siete capítulos de La refundación de la Atención Primaria, libro al que se accede libremente, bajo licencia de Creative Commons, y que habrá que leer con detenimiento. Independientemente, creo que refundar o volver a crear una Atención Primaria operativa, resolutiva y satisfactoria es una necesidad, por el bien de sus protagonistas y sobre todo de la sociedad. A tres décadas desde la reforma de la AP, acaso sea necesaria ahora una contrarreforma.
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Entrada relacionada en blog:
Puntos clave de la Atención Primaria de Salud
Enlace externo:
Dejar de hacer (lo superfluo) para poder hacer (lo necesario)

viernes, 16 de diciembre de 2011

Sobre bajada de sueldos de trabajadores públicos

Ahora que este año económicamente crítico va dando sus últimos pasos, creo oportuno traer tres extractos de otras tantas fuentes que cuestionan la medida de bajada de sueldos de trabajadores públicos. Quien lo sufre en carne propia asentirá ante estas reflexiones. Quien está al margen debiera opinar con conocimiento de causa.


Bajada de sueldo de funcionarios: en 2010... como en el siglo pasado
¿Es justo que un médico que ha estado media vida estudiando, o que un registrador que ha llevado una vida de fraile 10 años para sacarse la oposición, se encuentren con una rebaja muy importante?
Yo no creo que la bajada de sueldo de los funcionarios (necesaria por ser el mal menor) deba hacerse en base a los ingresos, o al menos no exclusivamente. En lugar de eso, ¿por qué no hacer una bajada de sueldo mucho más dura a los "funcionarios" nombrados a dedo, esos que ocupan cargos de confianza y que no hicieron una oposición para acceder a su puesto?
Nueva bajada de sueldo a funcionarios
Los empleados públicos, tanto del Estado como de ayuntamientos y autonomías, no han pagado por completo la factura de la crisis de las arcas públicas.
El Gobierno tiene previsto reducir el déficit en cerca de 3.000 millones (0,3 puntos porcentuales del PIB) de euros en 2011 con la congelación de los sueldos. También prevé aminorar el agujero presupuestario hasta 2013 en 8.000 millones (0,8 puntos del PIB) reponiendo sólo el 10% de las vacantes.
Sindicatos como USO creen que ya no hay margen para reducir los salarios base, y denuncian que se estén impulsando medidas que perjudican el bolsillo mientras que el número de asalariados en la Administración no para de crecer.
El ‘efecto boomerang’ de las bajadas de sueldos
Lo cierto es que en este país se mete en el mismo saco a todo el funcionariado. No es lo mismo un guardia civil, un médico o un profesor de instituto que un funcionario, metido probablemente a dedo en AAPP locales por ser amigo del alcalde de turno.
¿Por qué son los políticos quienes deciden a quien y como bajar los sueldos en aras de mejorar la productividad cuando a todas luces son el colectivo menos productivo de este país (y no quiero meterme en si están capacitados o no, porque eso es aún más triste)?
Y por si fuera poco, tras las acciones estatales, se anuncian planes de recortes autonómicos...

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A continuación un vídeo crítico que expone con dureza las decisiones gubernamentales.

martes, 13 de diciembre de 2011

La música del tren


Fuente: Wolfie's Train Pages 

No sé por qué se me dio por buscar música relacionada con los trenes. Quizás haya sido el recuerdo infantil del melódico traqueteo ferroviario y la imagen viva de mi abuelo paterno, que fue maquinista de humeantes locomotoras de vapor. Y hallé una página en inglés sobre canciones del ferrocarril:


En ella se recogen canciones populares grabadas desde la década de 1950, bandas sonoras cinematográficas y televisivas (donde tienen cabida los trenes de juguete), composiciones clásicas y de jazz relacionadas con el tren, así como registros de sonidos reales de trenes. Me parece una página impresionante.

Sería pretencioso tratar de recoger aquí toda la música relacionada con los trenes. Pete SeegerJohn ColtraneVan Morrison…; la lista de músicos y registros es interminable. De modo que me limitaré a unas cuantas grabaciones ilustrativas, de la música popular, del jazz y del mundo clásico. Diré de paso que el compositor checo Antonin Dvořák era un apasionado de las locomotoras y que aunque no compuso una obra abiertamente relacionada con ellas, para la creación del primer tema de su Séptima sinfonía tuvo en mente la llegada de un tren festivo que traía a campesinos compatriotas de Pest.

Pasemos sin más a las sonoridades y disfrutemos de dos composición clásicas (una brasileña y otra mexicana), una pieza del jazz, una entrañable canción pop hispana de resonancias galaicas (el terruño tira). Entre otras razones, he elegido estas grabaciones por ir acompañadas de imágenes del ferrocarril tradicional (anterior a la llegada del tren de alta velocidad), pero no puedo dejar de recomendar la escucha de la pieza guatemalteca Ferrocarril de los altos, interpretada por la Marimba Bellas Artes.

O trenzinho do Caipira”, de Bachianas brasileiras n° 2 – Hector Villalobos (1933)

La construcción del ferrocarril” de Música para Charlar (1939) - Silvestre Revueltas

"Take the A Train" (Strayhorn, 1939) - Duke Ellington

"O tren" (1969) – Andrés Dobarro

***
ADENDA

  • Mi buena amiga Lola MU me recuerda una composición sinfónica anterior a las referidas (de 1923): Pacific 231, Arthur Honegger, que imita el sonido de una locomotora de vapor.
  • Y sería imperdonable no incluir tres obras representativas de la saga de los Strauss: Eisenbahn-Walzer Lust (vals ferroviario de la alegría), vals de 1837 de Johann Strauss padre, compuesto para conmemorar la primera línea ferroviaria a vapor austriaca; Bahn Frei Polka (Polka del Ferrocarril), de Eduard Strauss, para celebrar la apertura de una nueva línea ferroviaria; y Vergnügungszug (Tren de placer), polka de 1864 de Johann Strauss hijo, para celebrar la nueva ruta ferroviaria del norte de Austria.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Lluvia y alegría


Y llegaron las lluvias… Cuando el día está lluvioso a más de uno se le tuerce el gesto –y no me refiero a los reumáticos sensibles a los cambios atmosféricos–, olvidándose del dicho aquél de que a mal tiempo buena cara. Pero tras un largo periodo de sequía, en general se agradece el agua caída del cielo (como agua de mayo a finales de año). La misma Gallaecia la ha sufrido, llegando a estar los embalses a niveles mínimos; en una tierra donde los índices pluviométricos suelen ser altos y en cuya capital, Santiago de Compostela, se dice que la lluvia es arte. Por eso se agradece la lluvia, aunque nunca llueve a gusto de todos, y si a unos entristece a otros les da por cantar. Muy pocos habrán visto la película dramática y de aventuras Vinieron las lluvias (The Rains Came), de 1939 –ya ha llovido desde entonces–, sobre las peripecias de un médico en la India, pero seguro que la mayoría conoce el film musical  Cantando bajo la lluvia (Singin' in the Rain), de 1952, en la que Gene Kelly se muestra exultante. Parece que la canción, compuesta más de veinte años antes, haya sido creada para él. Es imposible no dejarse contagiar de su desbordante alegría.

Gene Kelly - I'm singing in the rain

martes, 6 de diciembre de 2011

Jubilación y dudas

La seguridad económica de la jubilación parece cada vez más dudosa en Hispania. Esa situación pasiva, de inactividad laboral, de quien antes desarrolló una vida laboral activa, no significa ahora seguridad de percepción de un subsidio bien ganado. Sobre todo si se piensa en el necesario tiempo de cotización (38,5 años) para percibirla  y el retraso en la edad de jubilación (a los 67 años), que muchos ven como una agresión a los derechos de los trabajadores. Una excepción sería la concesión de una jubilación prematura por incapacidad, cuestión por otra parte que convendría revisar a fondo, para evitar injusticias y detectar fraudes. Otra la prejubilación (graciosa denominación), pactada con la empresa –con o sin mediación de los sindicatos– y no siempre ventajosa para el trabajador.


La cuantía de la pensión viene determinada por los años cotizados y la aplicación de un porcentaje de una base reguladora, hasta alcanzar el 100% de los mismos. Pero esto es cada vez más incierto, hay demasiadas dudas. Si en una pareja sólo hay un cotizante y éste fallece, aun alcanzado el tope de cotización, el cónyuge viudo quedará con una pensión de viudedad de miseria (todo echado por la borda). Los trabajadores autónomos pueden llegar a percibir una cuantía poco mayor a la de una pensión no contributiva (que además sube cuando la pensión contributiva se congela), lo que puede hacerles plantearse que cotizar no compensa. Sospecho que la modalidad no contributiva, destinada a personas carentes de recursos o que no han cotizado el mínimo suficiente, ha ido creciendo en los últimos tiempos.

El temor a no percibir la jubilación, por la posible desaparición del sistema público de pensiones, proviene de diferentes factores. Los más evidente son el envejecimiento poblacional y el paro creciente, pero tampoco es desdeñable el peso de las jubilaciones anticipadas, por la ley del embudo, y las dudosas incapacidades (no sólo las mediáticas que afloran). Han de considerarse también la economía sumergida y los subsidios opacos. El pesimismo se acrecienta al no tenerse realmente en cuenta determinadas variables, como en número de hijos o que en un matrimonio sólo trabaje un cónyuge; eso sí, se mantienen las diferencias en las desgravaciones según autonomías.

Tenía ganas de dejar esta reflexión antes de finalizar el ¿glorioso? Día de la Constitución, la celebración de nuestra ¿garantista? Carta Magna.

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Entrada relacionada
Los médicos y la jubilación (datos de edad de jubilación ya desfasados)

viernes, 2 de diciembre de 2011

Perplejidades del médico de atención primaria



Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. 
Y no estoy tan seguro de la primera
 Albert Einstein.

En la diaria actividad asistencial el médico de atención primaria –considerado de familia y que quisiera serlo de cabecera– sigue debatiéndose en una carrera de obstáculos que no hace más que complicar cada actuación profesional, impedir la deseada eficacia y aumentar el gasto por repetidas actuaciones condicionadas por la descoordinación y la incomunicación. Puede acabar más cansado que si hubiese corrido una maratón, con una inefable sensación de impotencia y desazón por no poder rechazar crecientes despropósitos e inutilidades…

Continúa la eterna incomunicación entre niveles asistenciales, lejos de considerarse de manera conjunta la atención al usuario de los servicios sanitarios.

Continúa la problemática en la prescripción de fármacos, con mantenimiento de trabas, catálogos mal definidos y penalizaciones que condicionan su utilización sensata.

Continúa la anormalidad en la emisión de partes de incapacidad temporal (baja laboral), desde su engorro a la más que dudosa procedencia de realizar algunos.

Continúa la cruz de los mil y un formularios, diferentes según su origen (municipal, provincial –diputación–, autonómico, nacional) y aun con variantes.

Continúa creciendo la demanda por cuestiones sociales y por búsqueda de subsidios a través de incapacidades.

Continúa aumentando la incidencia de trastornos emocionales y la petición de fármacos por tal motivo, en una sociedad cada vez más psiquiatrizada.

Continúa el desconcierto del médico de familia, sobre quien pivota todo, en un papel de portero del sistema y controlador económico. 

Y cuando pensaba que ya estaba curado de espanto, se encuentra con el mayor de los desconciertos: el médico de familia convertido en especialista hospitalario. Desdibujadas sus funciones, por encima se trastocan. Esto es como el profesor de educación física dando clases de música. No sé si el desconocimiento sanitario de nuestros mandatarios es supino o si estamos viviendo en un manicomio total, pero estoy por creer que lo mejor sería importar políticos sensatos, porque los que sufrimos no hacen más que engendrar crecientes perplejidades.
***
Después de esta meditación, me parece apropiado atemperarla con otra melódica. Y ninguna mejor que la “Méditation” de Thaïs, de Jules Massenet, con su emocionante solo de violín.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Temores con la Historia Clínica


Dudas plantea la historia clínica, actualmente electrónica, respecto a la privacidad, los registros, la propiedad, el acceso… Creo que aquí hemos (o han) enredado este documento médico-legal, como si se tratase de una ficha policial o un documento meramente jurídico, cuando en su esencia se trata de un medio de valoración y exploración sistemática encauzado a un diagnóstico y, en su caso, tratamiento. En vez de dar seguridad, ahora la historia clínica infunde temores, por exceso o por defecto. Y para colmo, en su versión electrónica se ha diversificado e incompatibilizado en función del territorio; todo un hispano logro. Los procedimientos sanitarios deberían ser descargados de complejidades; la historia clínica no puede ser un novelón.

Parafraseando a Woody Allen, el 90% del éxito se basa simplemente en simplificar. El sanitario, por supuesto, también.
***
Enlace
Historia clínica (tradicional)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Del dicho al hecho sanitario


Una noticia triunfalista de junio de 2009 decía: Receta electrónica: España a la cabeza de Europa. Se recogían las alabanzas del director general de la Agencia de Calidad del SNS a la receta y a la historia clínica digital, quien entre otras cosas anunciaba:
“En cada comunidad se están aplicando sistemas para permitir que la información esté disponible en todo el territorio autonómico. Por otro lado, se está trabajando en un proyecto común para todo el Sistema Nacional de Salud, de manera que la información pueda circular en todo el país. La idea es poder hacer el despliegue definitivo en el año 2010”.
Dos años y medio después de la nueva, y pasado un año de la fecha tope prometida, continúan sin comunicarse los datos entre las 17 Comunidades Autónomas. Cada territorio sigue yendo por libre. Y es que ya lo decía mi abuelo: del dicho al hecho…

Fuente: fotolog

lunes, 28 de noviembre de 2011

Tics del pensamiento fugitivo 10


Atendiendo a lo dicho en la presentación de los tics del pensamiento fugitivo, os presento aquí la décima docena.

  • La autoestima no da la felicidad, pero no hay felicidad sin autoestima.
  • Aunque los animales sufran de ansiedad siempre será peor la humana, porque el hombre puede analizarla.
  • Para aliviar su temor, uno acude al adivino, al sacerdote, al abogado o al médico, aguardando que le digan lo que espera.
  • La empanada mental es el batiburrillo de la sesera.
  • El vacío de la flaqueza es lastre que hunde; así que aligerémonos con la entereza que eleva.
  • En el aprendizaje de la discreción se entromete el talante.
  • Debemos respetar siempre a la autoridad democrática, pero nunca doblegarnos sumisamente al poder político.
  • Deja la adulación cobarde y sírvete de la discrepancia amigable.
  • Al médico general podemos parangonarlo con el decatleta, que no se conforma con el limitado dominio de una sola especialidad.
  • Del absoluto desprecio a la admiración sin límite; tal es el oscilante sentir del hombre.
  • No hemos de temer tanto a quienes dirigen nuestra empresa como a los compañeros que quieren mandar en ella.
  • Con miras a la productividad laboral, el trabajo debiera ser goce y no castigo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

El Mesías de Haendel, una obra indispensable


No hace mucho referimos aquí las obras escogidas por una parte de la crítica como “lo mejor de la música clásica”. Y de modo imperdonable, no aparecía ninguna de las muchas obras maestras del genial Georg Friedrich Haendel (1685-1759), primer compositor moderno en crear música para satisfacción del público en general, no sólo de nobles y mecenas. Entre ellas figura su maravilloso oratorio El Mesías, su composición más conocida, una pieza única, grandiosa, sublime, que trata del nacimiento, de la vida y la pasión de Jesús, así como de las secuelas tras la muerte de El Salvador. Es ciertamente una obra indispensable.

Dejemos que la música de Haendel, y en este caso la de su Mesías, hable por sí sola, con tres hermosos coros y en otras tantas concepciones interpretativas. Dejémonos arrobar por tan excelsas sonoridades.

For unto us a child is born

Hallelujah

Worthy is the Lamb

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Música y Literatura

Music and Literature, de William M. Harnett, 1878.

Si consideramos el binomio Música-Literatura, podemos comprobar la relación íntima y la influencia recíproca entre el arte literario y el arte sonoro. Hallamos un nexo claro entre la música y la poesía lírica, uno de los géneros literarios. Y aquí me apoyo en el texto de un artículo sobre el lied. En la Edad Media aparecieron las canciones trovadorescas, piezas monódicas de los poetas-músicos itinerantes, cuyas composiciones marcan el comienzo de la “canción culta”; pensemos en las canciones provenzales, baladas y otras piezas acompañadas del laúd, cuyos textos eran compuestos para ser cantados. Pero la canción culta, elaborada a partir de la popular o tradicional, no adquirió respetabilidad hasta el siglo XIX, cuando los grandes compositores románticos del ámbito germánico consiguieron situarla en paridad artística con el “aria” de la ópera y de la cantata religiosa, haciéndola pasar del menosprecio inicial al ensalzamiento definitivo. Era el nacimiento del lied, término alemán que significa canción y con el que, propiamente, nos referimos a la canción culta o de concierto; los compositores encuentran inspiración musical en textos poéticos ajenos que revisten melódicamente, aunque en ocasiones ostentan la autoría de letra y música. Por otra parte, cantores populares de nuestro tiempo también hallan el estro melódico en las letras poéticas.

Las novelas y los dramas han inspirado óperas e incluso composiciones sinfónicas (poemas sinfónicos y sinfonías). En relación inversa, la música ha sido fuente de inspiración para la creación literaria, especialmente de novelas. Si nos centramos en la narrativa, hay ejemplos de novelas y relatos en los que la música adquiere protagonismo. Son buenos ejemplos algunas obras de Thomas Mann (1875-1955), quien como melómano y buen conocedor de los músicos clásicos enriquece sus narraciones con referencias musicales, desde Los Buddenbrook, su primera novela, en la que el autor describe vivamente improvisadas composiciones al pianoforte, hasta su obras cumbre, La montaña mágica y Doctor Fautus, pasando por el cuento Sangre de Welsas, que hace referencia al “Anillo de los Nibelungos” de Richard Wagner (inspirado por su parte en fuentes literarias: “El cantar de los nibelungos” y sagas islandesas). Como ejemplo de las letras hispanas tenemos el relato El Perseguidor, de Julio Cortázar (1914-1984), basado en la vida de un músico de jazz, el saxofonista Charlie Parker.

No hablemos ya de ensayos musicales, en los que cualquier faceta relacionada con la música puede ser pretexto para construir ríos de palabras. Es lo que nosotros mismos hacemos -o al menos intentamos- al abrazar lo melódico, tratando de emular en lo posible el buen hacer de lúcidos musicólogos y musicógrafos.
***
Como ejemplo sonoro, traigo la obertura de El sueño de una noche de verano (A Midsummer Night's Dream), de Felix Mendelssohn (1809-1847), que forma parte de la suite de música incidental inspirada en la obra homónima del dramaturgo William Shakespeare (1564-1616), la cual incluye la famosa "Marcha nupcial" de todos conocida. ¡Disfruten de lo musical y de lo literario!

Mendelssohn - Overture to Midsummer Night's Dream, with Adelaide Symphony Orchestra, 2009 from Sarah-Grace Williams on Vimeo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Una mala conciencia

En esta bendita tierra acostumbramos a descuidar o destruir la herencia natural y arquitectónica; arruinamos el ecosistema y derribamos vetustas edificaciones, a lo loco, sin pensar. Después, un arrepentimiento tardío nos hace sentir pecadores, tener una mala conciencia; y para redimirnos, en medio del pandemónium que hemos creado, nos inventamos símbolos conmemorativos. Aquí un monolito en recuerdo de una playa, allí una placa que evoca la antigua presencia de una construcción magistral. Despertar esta memoria histórica parece un acto de masoquismo.
 Pinocho y Pepito Grillo (su conciencia), por Walt Disney

El remordimiento devorador, histórico y común, me lleva a exponer algunos aforismos sobre la conciencia
  • Una buena conciencia no teme a ningún testigo. (L. Anneo Séneca)
  • Espantosa cosa es enseñar el mudo, guiar el ciego, saltar el contrahecho, pero más lo es decir buenas palabras y hacer malas obras. (D. Juan Manuel)
  • Dentro de mí hay otro hombre que está contra mí. (T. Browne)
  • La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez. (Refrán)
  • Haz tú lo que bien digo y no lo que mal hago. (F. de Rojas)
  • Vivir en contradicción con la razón propia es el estado moral más intolerable. (L. Tolstoi)
  • La conciencia es el mejor libro moral que tenemos. (B. Pascal)
  • El arrepentimiento es el remordimiento aceptado. (Mme. Swetchine)
  • Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a uno malo, examínate a ti mismo. (Confucio)
  • Más vale vergüenza en cara que mancilla en corazón. (Cervantes)
  • Ciencia sin conciencia no es más que ruina del alma. (Rabelais)

viernes, 18 de noviembre de 2011

Reclamaciones en centros de salud


En las últimas semanas he comprobado un brote de reclamaciones en mi centro de salud que me ha llevado a examinar el por qué del descontento poblacional. Y en general compruebo que la mayoría de las quejas se deben a retrasos en la atención, no consecución de informes/certificados improcedentes, no obtención de bajas laborales injustificadas o insatisfacción por la atención o las explicaciones dadas (a veces entendida como “trato inadecuado”).

Indagando sobre estos últimos supuestos, llego a la conclusión de que mayormente son malas interpretaciones o excesiva susceptibilidad. Por otro lado, a nadie se le escapa que se han perdido las formas, que hay una deficiente educación cívica. Puede que influya el cambio estacional, la crispación social o la cultura de la queja (derechos sin deberes). Las reclamaciones son un derecho y su teórico objetivo es la consecución de mejoras asistenciales y organizativas, pero deberían estar bien fundadas, no efectuadas por caprichos o impulsos emocionales repentinos.

Cualquier miembro del centro de salud que es objeto de reclamación (personal médico, de enfermería, auxiliar o administrativo), se ve obligado a dar respuesta, sin que luego reciba la correspondiente resolución. Creo que la institución sanitaria no pone el necesario celo en este sentido; los servicios de atención al paciente actúan como oficinas de reclamaciones, las encauzan y supuestamente resuelven, pero sin comunicarle nada al trabajador reclamado –tenga o no la razón de su parte–, ni siquiera para reconocer que existe un problema organizativo externo o de planificación sanitaria del cual no es responsable. En esta situación, ¿quién no ha de sentirse ninguneado?


En una reflexión anterior sobre la violencia en los centros sanitarios escribí: “Ahora no se puede estar tranquilo con la más absoluta sumisión, ni con la más extrema complacencia. Por la mínima le ponen a uno una reclamación o una denuncia (se tienen dado reclamaciones por non acceder a informes improcedentes y rechazar la falsedad documental), por mucha profesionalidad y buena disposición para una relación cordial médico-usuario. De modo que finalizada la jornada, muchos marchan para casa con una carga emocional añadida, con un “trabajo extra” y desmoralizados. O de otro modo, quemados.”. Este pensamiento sigue afianzado en mí.

Evidentemente en pequeños centros de salud, que asisten a pequeñas poblaciones y con cupos cerrados, se minimizan riesgos y se reducen las manifestaciones de disconformidad; pero en grandes centros de ciudades, con cupos grandes y fluctuantes, con multiplicidad de actuaciones y frecuente asunción de usuarios de otros cupos (por ausencia de los titulares), es muy difícil librarse de quejas por escrito, sin que se dejen de tragar impertinencias verbales de muy diversa naturaleza. Hasta se imparten cursos con la finalidad de aprender estrategias para disminuir las reclamaciones.

Repito que reclamar es un derecho. Pero cuando veo la protesta se convierte en norma, siento la necesidad de proclamar el deseo de que impere la cordura. Pensemos que la sanidad es un servicio básico, no un bien de consumo. Y en el medio sanitario se entablan relaciones humanas (con todo lo que ellas entrañan: afectos, discrepancias, agradecimientos, reproches, conformidades, tensiones…), no se establecen diálogos entre máquinas insensibles.
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jueves, 17 de noviembre de 2011

Sobre las infecciones respiratorias altas

Fuente: Sociedad Canaria de Pediatría Extrahospitalaria


Sabido es que el motivo más frecuente de consulta en los centros de salud son las infecciones respiratorias altas, o de vías altas. Razón suficiente para enlazar un artículo que a su vez contiene enlaces con claves importantes: "¿Cual es el mejor tratamiento para la consulta más frecuente en A. Primaria?"  Y de paso, ahora que nos aproximamos a la época catarral, reproducir las recomendaciones del folleto informativo que en su momento edité como patrón. Los catarros precisan tiempo para su curación, por lo que nadie debiera desesperarse en el ínterin.



(pinchar para ampliar imagen)

Nota. La vacunación antigripal, siendo para la OMS la mejor medida preventiva, es en cambio desaconsejada -con argumentos- por algunos.
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Artículo académico de interés y Consejo anticatarral
Infecciones respiratorias
Cuidados del catarro

martes, 15 de noviembre de 2011

Paradoja gubernamental


Dos personas trabajadoras conversan:

¿Sabes, Juan, que el gobierno me da tres mil euros para comprar un coche?

Pues vaya injusticia, Camila.

¿Por qué lo dices?

Pues porque a mí por arreglar la dentadura no me dan nada... ¡Ah!, y ni siquiera me permiten desgravar por este necesario gasto de salud.

Y es que la disparatada Hispania nos va matando...


lunes, 14 de noviembre de 2011

Absolutización del poder

Fuente: Lumaxart en Flickr
En plena democracia hispana se ha tratado de “absolutizar” el poder; triste herencia del período franquista. Sería un poder absoluto disimulado, pues ya decía Maquiavelo que el poder es tal en cuanto pasa desapercibido. No hay separación de poderes y los ciudadanos no pueden elegir a sus representantes –gobernantes– en las Cortes, sólo ratificar por medio del voto a quienes los partidos políticos designan. Dijo alguien que aquí no hay democracia y que si no cambiamos el sistema constitucional nos hundiremos.

La evolución histórica de Hispania ha sido cíclica. Fases de centralismo dieron paso a explosiones nacionalistas centrífugas: represión centralista----fase centrífuga nacionalista-separatista----centralismo, y así sucesivamente. Ya el Califato de Córdoba dio paso a los Reinos de Taifas. Y Franco pudo mantener su dictadura centralista por cuatro cuestiones fundamentales: hábil manejo de los militares, hábil control de la Iglesia, hábil control de la prensa y por saber dar a entender que sin la dictadura sólo cabía como alternativa el comunismo.

Tras la última represión centralista, se ha efectuado un cambio sin ruptura, sin dejar fuera los vicios de la estructura previa. Parece que los partidos tratan de adoptar ciertas “habilidades” antidemocráticas, en especial el control de los medios de comunicación. Porque la propaganda política es el mejor medio para mantener el poder omnímodo. ¡Una desgracia! Habría que superar esta inconveniencia para sentir orgullo de pertenecer a una comunidad y no caer en una crónica desmoralización.

Veo correr tras el poder y me digo: ¡Urge democratizar el poder!


(Reflexión de noviembre de 1997)

viernes, 11 de noviembre de 2011

Los sonidos del viento


El sonido del viento al pasar entre las montañas es algo estremecedor. Hace que uno se sienta empequeñecido y frágil ante el poder de la Naturaleza que simboliza Eolo. No es el sonido que hace vibrar las ramas y las hojas de los árboles, como el de la flauta o el violín. Es como la voz grave del aire soplado en una inmensa vasija de barro. Música de otra dimensión, una sinfonía interpretada por gigantescos instrumentos, por descomunales contrabajos y tubas. A nivel humano, los instrumentos de viento (aerófonos) producen sonidos por la vibración de la columna de aire que el instrumentista inyecta soplando en su interior. Estos instrumentos artificiales producen sonidos, artísticos. Los naturales son impredecibles, incontrolables y sorprendentes. Y entre los sonidos naturales sobresale la música del viento.

Veamos por qué el viento provoca sonidos: AQUÍ.

Escuchemos los sonidos del viento: AQUÍ.

Disfrutemos con el espectáculo de los sonidos del viento (espectáculo): AQUÍ.

Y escuchemos al músico Paul Winter, compositor e instrumentista de saxofón, que en sus grabaciones incluye música de la Naturaleza o la imita. En este vídeo emula el aullido del lobo, que a mí me evoca el sonido del viento.

martes, 8 de noviembre de 2011

Alexander Borodin, representante médico-melódico


El compositor ruso Alexander Borodin (1833-1887) es en verdad un genuino representante médico-melódico, a quien mi admirado y querido Dr. Francisco Doña ya le dedicó un deleitoso artículo. Y como nos recordó en su momento el añorado elcuervolopez en una reseña sinfónica, este hijo ilegítimo de un príncipe georgiano, que recibió el apellido de un criado y una esmerada educación, nunca asumió su propio talento musical, pese a comenzar su relación con el arte de los sonidos a muy corta edad. Fue en definitiva un científico oficial –químico y médico– entregado y un compositor ocasional, aunque talentoso, que determinó formar el famoso “Grupo de los Cinco” (liderado por Mili Balákirev y completado con César Cui, Modest Músorgski y Nikolái Rimski-Kórsakov), cuyos miembros se propusieron la creación de una música auténticamente rusa, inspirada en el folklore propio y pionera en la adopción de un credo musical nacionalista.

De modo que Borodin hubo de compaginar la profesión de químico con la de músico, lo que explica su escasa producción melódica; podríamos denominarlo como compositor “de domingos”, por disponer solamente de fines de semana y vacaciones para este cometido. Pero también hay otra razón añadida: su afán perfeccionista. Al parecer era un hombre paciente, tranquilo, afable, modesto y generoso, además de un trabajador infatigable y un docente con miras de futuro, impulsor de una Escuela de Medicina para mujeres. Su estancia en Heildenberg, Alemania, tras acabar su formación médico-quirúrgica en San Petersburgo, es una muestra de su espíritu de hombre de ciencia. Fue un científico profesional relevante y un compositor magnífico, todavía recordado en Rusia tanto por su faceta de investigación química y médica como por la musical.

Sus admiradores, como el crítico Lucien Rebatet, se lamentan de que su filantropía y su vida bohemia no le permitieran una mayor explotación de sus facultades compositivas. Aún así se resalta su atracción por la música "pura", más que sus compañeros de grupo propensos a la música descriptiva. Es asombrosa su capacidad melódica, con la creación de pasajes de sublime belleza, y admirable su dominio técnico. La combinación de maestría y de una sonoridad “oriental”, exótica, aprendida de la música folklórica da Rusia asiática que tanto admiraba, le proporciona a sus composiciones un peculiar encanto. ¡Lástima que muriese a edad temprana! Le quedaba mucho por decir en los campos de la ciencia y de la música.
En su escasa producción, la obra capital es El príncipe Igor, ópera en la que se incluyen las famosísimas “Danzas polovtsianas”, página de extraordinario colorismo y fuerza. Trata de un episodio anterior a la formación del imperio ruso pero tiene un notable carácter patriótico. Borodin la dejó inconclusa (al igual que la Tercera Sinfonía), y fueron Rimsky-Korsakov y Alexander Glazunov quienes la completaron. No me resisto a dejar fuera de mi particular espacio estas energéticas y coloristas danzas, ni la vivificante Segunda sinfonía (apreciada por Franz Liszt –con quien tuvo relación y de quien este año celebramos el bicentenario de su nacimiento– y favorita sinfonía rusa de Claude Debussy), ni el poema sinfónico En las Estepas del Asia Central, ni el Cuarteto Nº 2 (una de las obras musicales que me llevaría a una isla desierta; no sólo el famosísimo “Nocturno” de su tercer movimiento). Las borodinianas sonoridades son sinónimo de magia melódica.

En las estepas del Asia Central


Sinfonía Nº 2, I Mov


“Nocturno” del Cuarteto Nº 2


“Danzas polovtsianas” de El Príncipe Igor

sábado, 5 de noviembre de 2011

La enseñanza deseable


Dice una docente que las voces de los padres son silenciadas, no silenciosas. Y que si de verdad existiese una participación de las familias en los centros, entendida como toma de decisiones conjunta con el profesorado, se mejoraría la enseñanza. Porque se reconoce que el nivel que alcanzan los alumnos es bajo y el de su fracaso alto. ¿Motivos? El profesor ha perdido autoridad, quizás también capacidad. El alumno no obedece, no se entrega, está desorientado. Es el reflejo de una sociedad sin norte… La dificultad educativa no es un problema de ahora mismo, viene de atrás. Ya hace mucho, dijo el escritor y profesor Gonzalo Torrente Ballester: la enseñanza se ha puesto muy complicada, y uno ya no sabía ni qué enseñar, ni cómo enseñar, ni a quién enseñar.


Ya hemos hecho en este espacio una reflexión sobre la reforma educativa. También hemos realizado una insólita comparativa entre enseñanza y atención sanitaria. Pero no soy quien para dictaminar soluciones educativas; me detengo en lo obvio: necesidad de buenas condiciones y buenos maestros. Y si bien no comulgo con el riguroso refrán de la ilustración de arriba (prefiero la amorosa visión de Marañón: "solo se aprende de verdad lo que se enseña con amor"), permitidme recordar unos dichos estupendos sobre la educación y la enseñanza.
  • El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud. (Platón)
  • Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres. (Pitágoras)
  • El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación. (Prov. turco)
  • Si quieres que tus hijos lleven una vida tranquila y segura, edúcalos con un poco de hambre y un poco de frío. (Prov. chino)
  • Para enseñar a los demás, primero has de enderezarte a ti mismo. (Buda)
  • No maltratéis a los jóvenes; enseñadles con ejemplos complacientes. (D. Juan Manuel)
  • Procuremos agradar e instruir, nunca asombrar. (Ramón y Cajal)
  • Enseñar es aprender dos veces. (J. Joubert)
  • Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más. (Prov. hindú)
  • La educación es algo admirable, sin embargo, es bueno recordar, que nada que valga la pena se puede enseñar. (O. Wilde)
  • La tarea del educador moderno no es podar las selvas, sino regar los desiertos. (C. Staples Lewis)
  • Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender. (A. Graf)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Un sanitario clamor

Pegado a la pantalla del ordenador, el médico general (de familia, si lo preferís), que en otro tiempo lo fue de cabecera, harto de que su consulta siga siendo una carrera de obstáculos, repite una y otra vez una plegaria, deseoso de cambiar una actividad que más y más lo martiriza, no como lamento, sino como protesta bien fundada, esperanzado en lograr una respuesta sensata a su continua súplica…

El grito, de Edvard Munch

Por qué he de perder todo este tiempo en estúpidas tareas de oficina. Por qué ningún dirigente sanitario se da cuenta de que es absurdo tenerme atado a una silla, escribiendo y tecleando como una máquina sin cerebro. Informes, formularios, certificados, partes desquiciantes (los judiciales actuales no hay por dónde cogerlos). Un día tras otro, un año tras otro, la misma rigidez carcelaria. ¡Pudiendo comunicar de la mejor manera, realizar exploraciones físicas correctas, practicar exploraciones complementarias, aplicar técnicas quirúrgicas ambulatorias! Esto es repugnante, desmoralizador y deprimente.

Por qué todas las cuestiones no médicas me llegan a mí, como si fuese mi misión resolver los problemas sociales, laborales, familiares, municipales, de tránsito, de inmigración, estéticos, religiosos, morales… hasta el infinito. Por qué se mantiene un sistema tan poco eficaz, consumido en actuaciones repetidas y generador de conflictos. Hay que estar ciego para no advertir sus rémoras; o quizás los responsables no las quieran ver por mantenerse en la cómoda indiferencia. A mí me duele el inmovilismo sanitario, la inoperancia política y el desinterés por la mejora organizativa.

Por qué he de seguir sufriendo este castigo neuronal, flagelado por la estulticia y herido por la incompetencia. A menudo siento sudores, contracciones musculares, punzadas en las sienes… y el pensamiento se me acaba yendo. Me olvido hasta de los rudimentos de la medicina, confuso en este burocrático, desordenado e hiperfrecuentado manigual; cada vez son más frecuentes mis bloqueos y tengo la seguridad de que esta tortura institucionalizada favorece la demencia precoz. Alguien tiene que poner orden aquí; no se puede perpetuar esta situación disparatada.

Por qué recibo órdenes de todas partes. Me dicen que debo hacer esto, y lo otro, y lo de más allá, sin contar nunca con mi opinión. Soy un licenciado, tengo la suficiente inteligencia y capacidad crítica para rechazar lo improcedente, pero me tratan como un idiota. Y lo peor es que llego a creer que lo soy, cuando los compañeros me espetan miradas de reprobación. “Estás equivocado, la organización es perfecta, los mandos son ideales...”, parecen escuchar mis asombrados oídos. Ya no sé qué pensar; supongo que soy un inadaptado, incapaz de ir con los tiempos de la prisa, de la ansiedad y del desconcierto (bueno, siempre se ha premiado al obediente y castigado al disidente).

Por qué no cesan las malas nuevas. Ahora me penalizan económicamente por prescribir fármacos autorizados y financiados. Es absurdo. Me recortarán los ingresos aunque no sea yo quien prescriba, por el mero hecho de introducir en el programa informático lo que decide cualquier especialista. Bueno, yo también lo soy; de atención primaria, claro. O quiero creer que lo soy, porque dudo tanto, tanto, que me veo degradado a lo más ínfimo en un medio donde se propugna la igualdad. ¿Igualdad? Me da la risa. Si soy un soldado raso, mandado por cabos administrativos, por sargentos auxiliares, por la capitanía informática, por la comandancia gerencial y por el generalato central.

¡Oh!, pero esto es sólo una confesión íntima, no debe ir más allá, no debe ser escuchada por oídos censores; podría ser víctima de represalias… ¿Qué estoy diciendo? Si poseo un espíritu valiente. ¡Alguien tiene que poner orden! Lo vuelvo a decir… y, a mi pesar, acabo resignado, dolorosamente resignado.

Y a pesar de todo, el galeno desencantado reconoce que hay otras cosas que compensan, que la vida es bella y que para alegrarse nada mejor que el son…

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