domingo, 23 de enero de 2011

Enero


Blanco glaciar que besa el aire
perlea prados y albea el mar.

Entumecidas manos... aterecido rostro...
adormecidos pies... aprisionados huesos…
¡Muñeco entre la nieve tiritando!

Alabastrinos pinos... sábanas en techumbres...
breves estalactitas... caminos ataviados...
(Panorama infantil que me avejenta)

¡Hermosura maligna! Bajo pureza alba
demonios invisibles...
Mujeres esquiando y hombres trineando
y niños boleando mientras la parca pasa.

Momentáneo estremecimiento
y helada mueca que me advierte.
Pero sonrío:
la paz también es blanca.

(Enero de 1995)

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