sábado, 7 de mayo de 2011

La cocina y los dichos

La cocina no es desde luego el plato fuerte de este blog, por lo que la etiqueta específica es exigua. He tocado la gastronomía en una entrada, pero no como experto cocinero o aficionado cocinillas, sino como simple degustador de productos que otros miman entre pucheros. No es que me falte habilidad, es más bien insuficiente interés para entregar mi tiempo a tal menester y extrema indolencia. He echado ojeadas a libros de cocina con poco o nulo provecho. Solo me he quedado con las generalidades: los alimentos (carnes, aves, caza, pescados, mariscos y crustáceos, leche y huevos, hortalizas y legumbres, cereales, frutas), los condimentos (sal, aceites, plantas aromáticas, especias), los entremeses, los aperitivos, las sopas y los purés, los potajes y los cocidos, los asados, las frituras, los postres, los vinos. Comemos para nutrirnos, fundamentalmente, y, cuando alimentarse no es mera necesidad de supervivencia, para disfrutar o gozar; de ahí la importancia del sabor que aporta el condimentar, sazonar o aderezar los platos. No hay que olvidar tampoco que la cocina también está relacionada con la salud, y que ésta es perjudicada por los excesos. Dicho lo cual, dejo que los aforismos gastronómicos hablen por sí mismos.


  • Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina. (Hipócrates)
  • Debemos buscar a alguien con quien comer y beber antes de buscar algo que comer y beber, pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo. (Epicuro de Samos)
  • El comer y el rascar, todo es empezar. (Refrán)
  • Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago. (Miguel de Cervantes)
  • La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida. (Nicolas Chamfort)
  • La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina. (D.H. Lawrence)
  • Pan con pan, comida de tontos. (Refrán)
  • El glotón es el sujeto menos estimable de la gastronomía, porque ignora su principio elemental: ¡El arte sublime de masticar! (Honoré de Balzac)
  • De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero. (Refrán)
  • Se aprende a ser cocinero, pero se nace catador. (A. Brillat-Savarín)
  • La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer. (Mark Twain)
  • Nuestras vidas no están en manos de los dioses, sino en manos de nuestros cocineros. (Lin Yutang)
***
Y para ilustrar melódicamente esta entrada, nada mejor que la divertida pieza El Menú (Der Speisezettel) del alemán Karl Zöllner (1800–1860), en su interpretación originaria y en versión española.

Der Speisezettel - Ensemble Amarcord


El Menú - Golden Apple Quartet

2 comentarios:

  1. Deliciosa y nutritiva entrada culinario-gastronómica-médico-melódica, amigo José Manuel.
    Raramente los aforismos que tan gentilmente publicas en esta apreciada bitácora se equivocan; pero, como epicúreo parcial que soy, aficionado al buen comer y beber, doy fe de lo ciertos que son todos los de hoy.
    Buen provecho y felicitaciones al chef.

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  2. Esta entrada llevaba largo tiempo reposando a la espera de una oportunidad. Y al fin decidí servirla, por ese continuo retorno a los aforismos, sazonada con un toque médico y presentada con una guinda melódica. Me alegro que hayas disfrutado del plato, amigo Francisco.
    Buen provecho y epicúreos saludos.

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