lunes, 14 de noviembre de 2011

Absolutización del poder

Fuente: Lumaxart en Flickr
En plena democracia hispana se ha tratado de “absolutizar” el poder; triste herencia del período franquista. Sería un poder absoluto disimulado, pues ya decía Maquiavelo que el poder es tal en cuanto pasa desapercibido. No hay separación de poderes y los ciudadanos no pueden elegir a sus representantes –gobernantes– en las Cortes, sólo ratificar por medio del voto a quienes los partidos políticos designan. Dijo alguien que aquí no hay democracia y que si no cambiamos el sistema constitucional nos hundiremos.

La evolución histórica de Hispania ha sido cíclica. Fases de centralismo dieron paso a explosiones nacionalistas centrífugas: represión centralista----fase centrífuga nacionalista-separatista----centralismo, y así sucesivamente. Ya el Califato de Córdoba dio paso a los Reinos de Taifas. Y Franco pudo mantener su dictadura centralista por cuatro cuestiones fundamentales: hábil manejo de los militares, hábil control de la Iglesia, hábil control de la prensa y por saber dar a entender que sin la dictadura sólo cabía como alternativa el comunismo.

Tras la última represión centralista, se ha efectuado un cambio sin ruptura, sin dejar fuera los vicios de la estructura previa. Parece que los partidos tratan de adoptar ciertas “habilidades” antidemocráticas, en especial el control de los medios de comunicación. Porque la propaganda política es el mejor medio para mantener el poder omnímodo. ¡Una desgracia! Habría que superar esta inconveniencia para sentir orgullo de pertenecer a una comunidad y no caer en una crónica desmoralización.

Veo correr tras el poder y me digo: ¡Urge democratizar el poder!


(Reflexión de noviembre de 1997)

2 comentarios:

  1. Ya lo dijo el "gran filósofo" Julio Iglesias: "La vida sigue igual".
    Pero, a mí, hoy me pillas de buenas, amigo mío, y veo claridad al final del túnel...
    Un esperanzado y optimista abrazo.

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  2. Yo también espero ver claridad al final del (largo) túnel, querido Francisco. Ya ves que esta reflexión es de hace 14 años (noviembre de 1997).
    Otro optimista abrazo.

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