martes, 6 de diciembre de 2011

Jubilación y dudas

La seguridad económica de la jubilación parece cada vez más dudosa en Hispania. Esa situación pasiva, de inactividad laboral, de quien antes desarrolló una vida laboral activa, no significa ahora seguridad de percepción de un subsidio bien ganado. Sobre todo si se piensa en el necesario tiempo de cotización (38,5 años) para percibirla  y el retraso en la edad de jubilación (a los 67 años), que muchos ven como una agresión a los derechos de los trabajadores. Una excepción sería la concesión de una jubilación prematura por incapacidad, cuestión por otra parte que convendría revisar a fondo, para evitar injusticias y detectar fraudes. Otra la prejubilación (graciosa denominación), pactada con la empresa –con o sin mediación de los sindicatos– y no siempre ventajosa para el trabajador.


La cuantía de la pensión viene determinada por los años cotizados y la aplicación de un porcentaje de una base reguladora, hasta alcanzar el 100% de los mismos. Pero esto es cada vez más incierto, hay demasiadas dudas. Si en una pareja sólo hay un cotizante y éste fallece, aun alcanzado el tope de cotización, el cónyuge viudo quedará con una pensión de viudedad de miseria (todo echado por la borda). Los trabajadores autónomos pueden llegar a percibir una cuantía poco mayor a la de una pensión no contributiva (que además sube cuando la pensión contributiva se congela), lo que puede hacerles plantearse que cotizar no compensa. Sospecho que la modalidad no contributiva, destinada a personas carentes de recursos o que no han cotizado el mínimo suficiente, ha ido creciendo en los últimos tiempos.

El temor a no percibir la jubilación, por la posible desaparición del sistema público de pensiones, proviene de diferentes factores. Los más evidente son el envejecimiento poblacional y el paro creciente, pero tampoco es desdeñable el peso de las jubilaciones anticipadas, por la ley del embudo, y las dudosas incapacidades (no sólo las mediáticas que afloran). Han de considerarse también la economía sumergida y los subsidios opacos. El pesimismo se acrecienta al no tenerse realmente en cuenta determinadas variables, como en número de hijos o que en un matrimonio sólo trabaje un cónyuge; eso sí, se mantienen las diferencias en las desgravaciones según autonomías.

Tenía ganas de dejar esta reflexión antes de finalizar el ¿glorioso? Día de la Constitución, la celebración de nuestra ¿garantista? Carta Magna.

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3 comentarios:

  1. Amigo José Manuel:

    Existe otro condicionante, con respecto a la jubilación, extremadamente preocupante, que es el paro en las personas mayores.
    Llevo una vida entera trabajando sin interrupción y me quedan siete años y medio para jubilarme, pero dudo mucho que consiga llegar a ella en activo.
    Tu que eres de Vigo, conoces mejor que nadie como está el sector naval y a lo sumo podré mantener el puesto de trabajo un par de años.
    Si paso este último tramo de vida laboral en paro, la jubilación que me quedará será irrisoria.
    Lo malo es que esto es susceptible de empeorar.
    ¡Ya veremos!

    Saludos.

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  2. Amigo Antonio, ya ves que el paro en general consta como factor condicionante del sistema público de pensiones. Pero es pertinente incidir en el paro que afecta a individuos próximos a la jubilación, a quienes se les tendrá en cuenta el tiempo de penuria laboral, sin cotizaciones, para el cómputo de la cuantía de jubilación, que se verá mermada. Me parece una de las grandes injusticias de un sistema que nadie con poder ha tenido voluntad de cambiar. Pero es que además sin cada vez son menos los cotizantes y más los perceptores subsidios adelantados o de dudosa legitimidad (e incido en esto porque creo que raya el cachondeo), es imposible que sean dignas las cuantías de quienes han trabajado y cotizado toda una vida. Utilizando una expresión vuestra, del sur, este panorama me da coraje.
    He hallado una página de Fedea, centro de investigación en economía aplicada, que dice que “el sistema público de pensiones en España es injusto y su reforma es inevitable y urgente” y hace una propuesta de cambio, entre ellas que se tenga en cuenta toda la vida laboral en lugar de los últimos 15 años como hasta ahora. Este es el enlace:

    http://www.fedea.net/propuestas/pensiones/index.html

    Un saludo y gracias por el comentario.

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  3. Hola José Manuel:
    Interesantísimo el enlace y las soluciones que propone.
    Evidentemente la reforma en el sistema de pensiones tiene que ser profunda, cosa que el artículo afirma con rotundidad. Las pequeñas modificaciones que se han hecho hasta ahora no solucionan nada.
    Esperemos que estos cambios se emprendan y lleguen a llevarse a cabo lo antes posible.
    También quiero agradecerte los enlaces y el comentario que me haces en la entrada sobre el río Limia.
    Estoy descubriendo Galicia poco a poco y tengo que confesarte que me fascina.
    Salud(os).

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