jueves, 19 de enero de 2012

Cuestiones esenciales sobre el uso de medicamentos

A pesar de las dificultades para la transmisión de información veraz sobre los medicamentos y su buen uso, incomprensible a estas alturas y en nuestro medio, por mor de interferencias o censuras, no hay que cejar en el empeño de la comunicación orientada a la racionalidad farmacológica, tarea que a veces se me antoja utópica ante la realidad. Por eso traigo unos interesantes párrafos extraídos de tres capítulos del libro "La refundación de la Atención Primaria", que recojo bajo diferentes epígrafes referentes a la prescripción, la financiación, la dispensación y las innovaciones farmacéuticas.


(PRESCRIPCIÓN MÉDICA) El consumo de medicamentos ha pasado de ser una de las soluciones para mejorar la salud de los pacientes a ser, también, uno de sus principales problemas de salud. (…) Más allá del gasto farmacéutico va siendo tiempo de abordar el problema de la prescripción (…) una oportunidad para reducir el despilfarro y sobre todo una oportunidad para mejorar la salud y el bienestar de nuestros pacientes. (1)

(ANCIANOS, CRÓNICOS Y POLIMEDICADOS). Si hay un grupo de pacientes en los que se concentran los problemas de prescripción son los ancianos con enfermedades crónicas polimedicados. Los estudios observacionales en este grupo de pacientes frágiles muestran una importante proporción de tratamientos con interacciones potencialmente graves, de medicación inadecuada (especialmente psicofármacos), desconocimiento de aspectos esenciales de la posología o el tratamiento, ausencia de tratamientos efectivos y un elevado volumen de problemas relacionados con medicamentos y reacciones adversas. En otro terreno, también resultan alarmantes los porcentajes de automedicación en estos pacientes que elevan las posibilidades de interacciones. (1)

(DIFICULTAD DE DEPRESCRIPCIÓN) En España disponemos de más de 1.000 principios activos y casi 20.000 medicamentos. Un número de opciones que, más que ampliar el abanico terapéutico, entorpece la labor deprescribir. En su casi totalidad están incluidos en la cartera de servicios del SNS, el “vademécum” de medicamentos financiados públicamente. (2)

(FINANCIACIÓN DE MEDICAMENTOS) La Ley de Uso Racional y Garantías de Medicamentos y Productos Sanitarios de 2006 evitó cualquier referencia explícita a la incorporación del análisis coste-efectividad a las decisiones de financiación pública de medicamentos. El apresurado proceso de decisión sobre la financiación pública y el precio otorgado a la vacuna del virus del papiloma humano ofrece un buen ejemplo en España del actual marco para la toma decisiones (politiquero, electoralista, ajeno al criterio coste-efectividad y a cualquier ejercicio de transparencia y de rendición de cuentas de las decisiones públicas). (2)

(DISPENSACIÓN FARMACÉUTICA) Si se pretende introducir mejoras a lo largo de todo el ciclo del medicamento, la dispensación no debería quedar al margen. Sin embargo, hasta la fecha las farmacias, y lo que es peor, sus farmacéuticos, se mantienen en una situación impropia del papel que deben desempeñar en esa cadena. También aquí se peca de miopía al centrarse en los precios, en este caso la retribución de las oficinas de farmacia (OOFF), en lugar de contemplar los contenidos del servicio prestado. Los problemas reales del diseño de nuestra distribución farmacéutica estriban en el malbaratamiento de capacidades profesionales y la preocupación por las reclamaciones comerciales del sector, con la consiguiente desatención de su potencial contribución sanitaria. (2)

(INNOVACIONES FARMACÉUTICAS) Llama la atención la tardía aplicación de innovaciones de efectividad demostrada, con aplicación desigual y subóptima (antiagregantes, estatinas, betabloqueantes en prevención secundaria de la cardiopatía isquémica) y la rápida asimilación y puesta en práctica de otras con excesiva generalización, a pesar de su poca evidencia, nulo valor terapéutico y gran coste para las arcas públicas (SYSADOAS para artrosis con dudosa eficacia en el control sintomático y nula efectividad condroprotectora) o de la posible existencia de daños (bifosfonatos durante más de 5 años e incremento del riesgo de aparición de fracturas atípicas femorales, inhibidores de 5-alfa-reductasa y mayor riesgo de cáncer prostático grave, retirada de algunas glitazonas por efectos secundarios cardiovasculares que superan a los posibles beneficios del control glucémico). En ocasiones, la innovación no solo ha sido el producto a vender, sino también la forma de introducirlo en la práctica clínica: financiación por la industria de enfermeras especializadas en diabetes para formar a los equipos de Atención Primaria en los análogos de insulina, que el National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) ha excluido de sus guías para volver a reclamar el uso de la insulina humana como mejor opción terapéutica.” (3)

Fuentes
(1)  Sanfélix-Gimeno G, Peiró S y Meneu R. La prescripción farmacéutica en Atención Primaria. Mucho más que un problema de gasto. En: La refundación de la Atención Primaria (Ortún F, Dir.). Madrid: Springer Healthcare; 2011. pp 53-70. Disponible en: 
(2)  Peiró S, Meneu R, Sanfélix-Gimeno G, Catalá-López F. Mejorar la prescripción y, de paso, el gasto farmacéutico. Elementos para las políticas prácticas. En: La refundación de la Atención Primaria (Ortún F, Dir.). Madrid: Springer Healthcare; 2011. pp 71-87. Disponible en: 
(3) Hernansanz Iglesias F. Innovación en Atención Primaria. Vías de avancede fácil y necesaria implementación. En: La refundación de la Atención Primaria (Ortún F, Dir.). Madrid: Springer Healthcare; 2011. pp 107-120. Disponible en: 

2 comentarios:

  1. Excelente trabajo Jose Manuel , la verdad es que parece que ya se da hasta masticada la solucion de este grave problema, pero el problema sigue siendo el mismo: que no se quiere poner solucion por quien tiene la responsabilidad de poner solucion.. y sabemos quienes son ; empiezan por "poli.." y termina por "..ticos"

    ResponderEliminar
  2. El problema -general- no interesa solucionarlo porque se lesionan intereses -particulares-. Y para mí, amigo Juan, lo más grave es la polimedicación en ancianos y crónicos, un quebradero de cabeza que nos suele venir dado desde el nivel hospitalario.
    Saludos.

    ResponderEliminar