Entendemos por
cáncer
un conjunto de enfermedades que tienen en común la producción células anormales
(producidas en los tejidos de diferentes órganos); este concepto engloba todos
los
tumores malignos, incluidas las hematopatías malignas (“cánceres de la
sangre”: leucemias, linfomas, mielomas), de malignidad variable. Y el concepto
epidemiológico de
factor de riesgo
se refiere a cualquier agente o circunstancia (p.ej. la edad) que aumenta las probabilidades de
contraer un problema de salud, incluido un cáncer; en este caso hablaríamos propiamente de
factor carcinogénico.
Es por ello que interesa fomentar medidas frente a tumores malignos prevenibles (p. ej. de
pulmón, colon, recto, piel o hígado), dirigidas a evitar o limitar la exposición a factores de riesgo: tabaco, dietas malsanas, abuso de alcohol,
sedentarismo, exceso de luz solar, agentes transmisibles (p.ej. virus de la hepatitis B y C y virus del papiloma humano: riesgo de cáncer de hígado y cervicouterino), sustancias contaminantes (del aire,
del agua, de los alimentos) y factores ocupacionales (p.ej. exposición de
trabajadores al amianto).
En definitiva,
medidas
individuales y
medidas de actuación
pública. Las primeras,
dirigidas
a evitar o limitar uno mismo sustancias químicas nocivas (tabaco, alcohol) y
exposiciones físicas contraproducentes (
radiación ultravioleta, solar o
de fuente artificial). Las segundas, propugnadas por la OMS con el mismo fin
saludable y enfocadas a preservar la
calidad del aire y del agua de bebida, a disminuir el efecto
radón (gas
noble radiactivo implicado en la prevalencia de cánceres de pulmón), a
incrementar la seguridad alimentaria (prohibición de contaminantes como dioxinas
y aflatoxinas) y a estimular políticas para a evitar enfermedades profesionales
por el
amianto o asbesto, en especial cáncer de pulmón (todo sobre el
amianto
AQUÍ).
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| (Sobre agentes carcinogénicos y la afectación de órganos AQUÍ) |
Y qué podemos hacer nosotros, individualmente. Nada frente a determinados condicionantes vitales como el envejecimiento, la raza, el sexo o los factores genéticos. Pero sabiendo que el consumo excesivo de alcohol y la obesidad son dos factores de riesgo de desarrollar cáncer, según el Fondo Mundial para la investigación en Cáncer (WCRF) y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR), y que el tabaco y el exceso de exposición ultravioleta ya estaban reconocidos, tenemos fundamentos para decidir. Y
siguiendo además el Código Europeo Contra el Cáncer, recogemos algunos consejos irrebatibles:
·
no fumar
·
moderar consumo de alcohol
·
evitar exceso de exposición solar
·
evitar obesidad
·
realizar actividad física
·
aumentar consumo de vegetales (frutas, verduras,
hortalizas)
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