martes, 31 de diciembre de 2013

Al final de 2013

Folhas de Outono
Folhas de Outono

El año que se va nos ha traído a (casi) todos una merma de derechos y de poder adquisitivo. Los recortes se han cebado en unos más que en otros, pero en general todos hemos perdido. Sueldos más bajos e impuestos más elevados han sido unas de las principales estrategias gubernamentales para corregir el déficit público en Hispania, fruto de decisiones políticas erróneas, de malversaciones y de la codicia de los poderosos. Los ciudadanos han sufrido las consecuencias con mayor o menor resignación. Y los trabajadores en particular (no hablemos ya de parados sin derecho a prestación), han sido golpeados repetidamente con el mazo desmoralizador, hundidos sin piedad en la desilusión, por más que los esfuerzos traten de impedir el pleno desencanto, acrecentado desde mi óptica desde el anterior diciembre.
Es una sensación amarga entre momentos agridulces y verdaderamente deleitosos. Supongo que habrá que confiar en tiempos mejores. Para la Sanidad no van a ser fáciles. Para la Educación creo que tampoco. Para la Justicia, ¿qué quieren que les diga? Para los ancianos enfermos y con pequeñas pensiones el panorama no es el mejor. Para los niños inocentes el futuro se presenta demasiado alargado. Para los jóvenes formados las expectativas se vislumbran afuera. Para las mujeres maltratadas no se advierte el final del violento túnel. Para los hombres soñadores tampoco es ésta la mejor de las geografías, ni mucho menos. El horizonte es turbio para todos aquellos que aquí viven (o sobreviven) y no gozan de privilegios, ni saquean lo público. 
Nada me perturba más que sentirme ciudadano de un país, o de un Estado, que en sus pilares fundamentales hace aguas y cuya turbidez marca la diferencia. Un país en el que cuando sube el precio de los carburantes se le aplica el incremento inmediatamente al usuario, pero cuando baja se le demora descaradamente el descuento. Un país en el se produce un progresivo e imparable incremento del coste de la electricidad, sin que haya un motivo que pueda entender un universitario. Un país en el que la supuesta liberalización de las empresas que brindan servicios elementales funciona en realidad como un oligopolio. Un país que me duele y en el que procuro no desfallecer aferrándome a una aspiración y un reto. Un país que, alejado de toda lógica, parece fruto del mayor absurdo…

Pero no carguemos negativamente el pensamiento: Don't Worry Be Happy! De momento se va el año acabado en trece, un número que, pese a pesar de todo me gusta (quizás porque nací en un día trece). Por lo pronto va a dar comienzo el acabado en catorce, sin que vea ningún significado en ello (allá cada uno con su creencia en la numerología), aunque espero que llegue melodioso. Y como no quiero mantenerme en mis trece, y como además estoy contento porque al final del año he recibido "un dulce dardo", quiero brindar a los lectores de este blog médico-melódico mis mejores deseos de dicha: 

¡Que venga el nuevo año cargado de buenas nuevas! 
¡Salud y paz para todos! 
¡Feliz 2014!


lunes, 30 de diciembre de 2013

Un dulce dardo...


Pensaba cerrar el año bloguero con una entrada reflexiva final, pero acabo de recibir un dulce dardo que me obliga, gustosamente, a esta de ahora. El dardo me lo ha lanzado el apreciado dermatólogo Eduardo Lauzurica, cuyo espléndido blog Cuaderno en  piel descubrí no hace mucho, enganchándome enseguida por la amenidad, profundidad y calidad estilística de sus entradas. Es uno des sus quince dardos que, simbólicamente, premia a este blog centrado en las humanidades médicas y la música. Y se lo agradezco sinceramente, porque nuestra relación -en la distancia- no es tan larga, aunque supongo que sí lo suficientemente intensa para que haya reparado en este espacio médico-melódico. Por eso mi sorpresa es mayor y más grata.

Sobre lo que supone el galardón, el Premio Dardos, de qué se trata y lo que representa, me remito a la descripción del Dr. Lauzurica. No me queda a mí más que seguir el protocolo y designar otros quince blogs, lamentando de antemano tener que dejarme fuera algún apreciado blog, médico, melódico o misceláneo, por obligada necesidad impuesta por la limitación numérica. Eso sí, los que decido designar mantienen actualmente su actividad. A ello voy, sin especial orden... Y ¡gracias, querido Eduardo!

(Por orden abc)
  1. AB MÚSICA Y MÁS, de Lola MU
  2. Desde el manicomio, de Lizardo Cruzado
  3. DIARIO DE UN MÉDICO DE GUARDIA, de David Simón
  4. El bálsamo de Fierabrás, de Antonio Ruiz
  5. El parte de confirmación, de Jas de la Vera
  6. Humanismo medico vs burocracia, de Juan F. Jiménez
  7. La garita del guachimán, de Pablo López Gómez
  8. Las palabras del agua, de Diego Fernández Magdaleno
  9. Médico Rural (Medicina para Todólogos), de Ángel López Hernánz
  10. Postura sana en el Conser de Gijón, de Ana Maria Pérez Martínez
  11. Quid pro quo, de Mateu Seguí Díaz
  12. Sentidos, de Julio S. Belga Vaguer
  13. Sibelius en español, de David Revilla Velasco
  14. tagarete, de Antonio Castillo
  15. Tribulaciones de un cirujano, de Javier Herrera
***
Nota.- No incluyo en listado algunos blogs médicos que por su solera y reconocimiento ya están en boca de todos, algunos de los cuales aquí se siguen (El Supositorio, La consulta del doctor Casado, Primum non nocere...)

sábado, 28 de diciembre de 2013

Las “4C” de la buena comunicación médica


Parafraseando a William Osler y sus “4H”... 


...me aventuro a emitir mis “4C” de la buena Comunicación Médica: Claridad, Credibilidad, Convicción y Cordialidad.

Claridad en cuanto hacer entendible el mensaje.

Credibilidad al hacerlo admisible o verosímil.

Convicción al expresarlo con seguridad, sin titubeos.

Cordialidad al transmitirlo con afabilidad o cortesía.

Las "4C" son de especial aplicación en el ámbito de la Comunicación Médica (Relación Médico-Paciente), pero bien valen para otras actividades comunicacionales. 

Y sobre la comunicación en general, traigo un vídeo divertido y provechoso (claro, creíble, convincente y cordial), que invita a mejorar las habilidades en este campo.


jueves, 26 de diciembre de 2013

Establecer límites asistenciales


Trabajar en un centro de salud entre festivos y durante las vacaciones ajenas puede ser un auténtico suplicio. Demasiada presión asistencial en la atención primaria al tener que asumir la carga de trabajo de los ausentes; excesiva angustia en los profesionales de la medicina; inasumible la asunción innecesaria de riesgos. Es como caminar solos en aguas pantanosas: es muy fácil que el más experto se hunda, es muy probable que el mejor médico de familia cometa un error. 


Es deber de los gestores sanitarios prever y ordenar la asistencia en los momentos críticos. Y la primera decisión responsable, con el fin de asegurar la calidad asistencial y garantizar la seguridad de los pacientes, es establecer límites sensatos.
Insisto, han de implicarse los responsables de la gestión sanitaria, por encima de los ruegos o las súplicas que les puedan hacer los profesionales a los usuarios, para que desistan de solicitar consultas no urgentes en momentos concretos o hagan un buen uso de los servicios de salud en todo momento.

 Uso adecuado de los servicios sanitarios
Mensajes como el que sigue están bien, pero parecen insuficientes

lunes, 23 de diciembre de 2013

Nada mejor que decir...

adornos navideños

Aunque hay mucho que hablar de este país decadente 
de chapuza y corrupciónos deseo simplemente:

Que halléis la fuente
que de alegría llena
serenamente

Bo Nadal
Feliz Navidad
Merry Christmas
Joyeux Noël
Froehliche Weihnachten
Buon Natale
Boas Festas

sábado, 21 de diciembre de 2013

Media paga de Navidad

mitad y mitad

Hace un año en Hispania:

Y lo del 2012 se repite en parte en 2013 en la Gallaecia (media paga):

Una nueva decisión que me impulsa a parafrasear el texto del primer enlace: 


Incapaces de actuar en contra de los poderosos, los promotores de los recortes siguen cebándose con quienes no debieran y llevando a los perjudicados a despreciar su catadura moral. Son miserables, como hienas que ríen las desgracias ajenas, gentuza sin respeto a nada respetable. No, no tienen miedo a nada… salvo a los poderosos, defraudadores, ladrones, corruptos y mafiosos, codiciosos a quienes amnistían fiscalmente. Cobardemente, mantienen sus enormes privilegios, mientras roban los escasos derechos de los débiles, de aquellos que trabajan honradamente. Esta tremenda injusticia no debe continuar, este abuso de poder hay que frenarlo de alguna manera. Es justo y necesario.

Half a love

viernes, 20 de diciembre de 2013

Adiós al otoño

Ya se van los tibios colores para dar paso a la blancura fría. Adiós a los rumores del bosque, a las pardas castañas, a los efímeros hongos de tonalidades múltiples. Adiós a la dulce transición, a la caricia visual de los ocres complacientes, a la honda y tierna melodía. Adiós a la triste sonrisa, a la risueña melancolía, a la callada fascinación que se queda impregnada en la asombrada retina. ¡Adiós, sagrado otoño!... ¡Adiós, y hasta la vista! 


Otoño
Juan Ramón Jiménez

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.


Autumn leaves

miércoles, 18 de diciembre de 2013

La pobreza como primer problema


Los datos sobre la pobreza en España producen escalofríos. ¡En la que estamos y hacia donde parecía que íbamos!… A finales de 2013, el 21,6% de los españoles vive por debajo del umbral de la pobreza, según el INE, con el consiguiente riesgo de exclusión social. Esto no puede seguir así. Es preciso dejar de llorar y reaccionar (actuar). Porque no es sólo cuestión de caridad, de permanentes subsidios, sino de pasar a la acción con medidas reales de reactivación socio-económica. Primero hay que alimentarse para mantener la salud, y para ello lo ideal es disponer de medios propios, de un trabajo productivo, antes que de ayuda ajena. Hemos de evitar el empobrecimiento general y la creación de un gigantesco e inconveniente estado de beneficencia.

Trabajo, quiero trabajo - Atahualpa Yupanqui

martes, 17 de diciembre de 2013

Nivel sanitario primario: más funciones, no mejoras

fuente: diariovasco

En 2009 hice algunas consideraciones respecto a los que me parecían puntos clave de la Atención Primaria de SaludRetomo ahora una problemática que, desde mi óptica, se ha acrecentado por la asunción de más funciones (incluyendo las consecuentes de la relación telemática con el nivel hospitalario) sin mejoras significativas en las condiciones de trabajo, excepto la mecanización de las recetas y poco más.  Y trato de concretarla en los puntos que en la actualidad me parecen más significativos y que a continuación enumero, sin especial orden de importancia.
  1. Agendas rígidas, con cadencia fija de 6-7 minutos, sin tener en cuenta al individuo ("no hay enfermedades, sino enfermos") y la necesaria comunicación.
  2. Contradicciones entre el fomento de la prevención y la petición de disminuir el gasto, propuestas ambas emanadas desde las gerencias.  
  3. Compartimentación o fragmentación asistencial, con los inconvenientes de no ver al paciente como un todo: duplicidad de pruebas, repetición de fármacos, descoordinación... reiteración.
  4. No relación de igualdad entre médicos de diferentes niveles, teniéndose a menudo la Atención Primaria en condición de servidumbre de Especializada.
  5. Telemedicina no siempre bien entendida, por la misma argumentación del punto anterior.
  6. Consulta médica telefónica improvisada, que debiera haberse explicado bien a la población para delimitar su utilidad.
Por lo demás, me remito al primer enlace (puntos clave). Después de todo, sigo teniendo la misma percepción que se resume en una consulta médica como carrera de obstáculos, en la que, por imposición, hay que ir atrapando el tiempo. Una consulta apresurada, irracional, disparatada… inhumana. 

Porque a diario, el médico de familia (MF) ha de procurar una asistencia de calidad en un mínimo tiempo, siguiendo protocolos impuestos desde el segundo nivel, asumiendo nuevas funciones que precisan tiempo extra sin haberlo (Espirometría, Teledermatología, Retinografía, etc.) y sin dejar de atender urgencias o imprevistos. 

Pero además el MF se tiene que preocupar de reordenar la prescripción especializada o incluso "activarla" (prescripción inducida o delegada), aclarar visados de medicamentos con el farmacéutico correspondiente, estar pendiente de incapacidades temporales originadas a nivel hospitalario (público y privado), etc. 

Toda una carga burocrática que roba el tiempo necesario para una adecuada actividad clínica y que, a la larga, supone un desgaste mental fácil de imaginar. Se precisan unas mínimas condiciones para el ejercicio médico en APlas actuales son indignas y las que se proponen no parece que persigan mejoras reales. 

Es por ello que en las condiciones de trabajo actuales (y a pesar de la informatización de las consultas), con progresivo aumento de exigencias y disminución continua de derechos, por mucha ilusión que se tenga, no es difícil pasar de la satisfacción al desgaste profesional

La consulta media en el primer nivel asistencial es más propia de máquinas que de humanos, cuando interesa que el hombre se imponga a la máquina, en beneficio de los pacientes; en muchas ocasiones #admirablespacientes.


I Get a Kick Out of You
Clifford Brown (tp), Max Roach & others 

lunes, 16 de diciembre de 2013

La sanidad, cuarto tema de preocupación


Esta conclusión del barómetro social facebook dice mucho del nivel de un país en el que el fútbol manda.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Una aspiración y un reto

Etéreo 3
Etéreo


Mi mayor deseo es mantener la PACE: Paciencia, Alegría, Comprensión y Entusiasmo. La Paciencia no sólo en el trabajo diario, sino en todas las actividades de la vida. La Alegría en el nivel necesario para soportar tantos inconvenientes, tratando de elevarla si es posible como un himno. La Comprensión que se abra a todo ser humano, sin exclusión, e impida el inconveniente enojo. El Entusiasmo que me permita seguir avanzando, a pesar de los crecientes obstáculos, sin hundirme en el doloroso abatimiento.

Mi mayor desafío es soportar el ERE: Estupidez, Rechazo y Enemistad. La Estupidez que nada tiene que ver con la capacidad o la inteligencia, sino con la necedad del que se cierra al diálogo y al entendimiento. El Rechazo de aquellos que tratas con la mejor intención y que, por su cerrazón o por la propia incapacidad para romper barreras, son causa de un lacerante sinsabor. La Enemistad de quienes, no teniéndolos por oponentes, pueden malinterpretarme o verme acaso con vana desconfianza, aun obrando de la mejor manera posible.

Una legítima aspiración y un comprensible reto. Mi aspiración precisa de la fuerza que otros consiguen con la fe irracional, con la filosófica serenidad (a través de la plena aceptación de la incertidumbre) o con un férreo credo terrenal que los lleva a vivir sin tristeza, sin temor y sin abatimiento. Mi reto es un complemento vital de aquella. Supongo que otros mortales participarán de este enfoque del PACE-ERE. La muerte nos declara lo importante de la vida; el nacimiento de un nuevo ser, la luz que debería alumbrar el transitorio camino.

Pero son diversas las buenas líneas que se pueden trazar en este itinerario incomprensible; o incluso soñarlas sobre el arcoíris... 


Over the rainbow

jueves, 12 de diciembre de 2013

Dos evidencias medicamentosas

Letrero de forja
Farmacia en Rothenburg ob der Tauber

You My Medicine

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Consecuencias sanitarias de la crisis

crisis, paro y salud

La interminable crisis que nos ha tocado sufrir en Hispania, con su repercusión en una tasa de desempleo inquietante, tiene una clara repercusión en la cuestión sanitaria...


Crisis - Joaquín Sabina

lunes, 9 de diciembre de 2013

A trabajar enfermo para que no te descuenten


–¿Y por qué no te coges una baja? –le pregunta la médico del servicio de prevención a una enfermera de 57 años que padece una osteoporosis senil, varias hernias discales y desde hace unas semanas un fuerte dolor en el talón izquierdo.

–Pues no me la cojo porque con los descuentos no llegaría a final de mes –responde la enfermera, que a su edad ya se siente muy cascada, pues ha levantado muchos pesos muertos y estado muchas horas de pie durante largos años–. Ahora te pones enferma y te dejan el sueldo temblando.

Es un ejemplo concreto, pero vale el de un simple síndrome gripal, que precisa unos días de reposo y no sólo tratamiento sintomático. Pero ahora el personal sanitario se va a trabajar con fiebre para que no le descuenten todavía más, con riesgo para su propia salud y la de otros. Una situación intolerable, de auténtico abuso institucional. Y da igual la total entrega o cuarenta años de servicio, aquí el premio es el mismo: la ingratitud, el olvido y el desprecio a los trabajadores.


Fever - Peggy Lee

domingo, 8 de diciembre de 2013

El misterio de PF

fuente de foto

La mañana del domingo me veía apresado entre las sábanas, inmovilizado por una extraña parálisis que atenazaba mis miembros y mi voluntad. Y extrañamente, en mi cabeza batían dos letras, o una sigla, sin saber a qué correspondían: “PF”. Nefastamente, pensé que aquello era una señal: punto final, de una etapa o de la existencia toda. El sábado había descansado lo suficiente, libre de quehaceres profesionales, desatado de compromisos, despejado de preocupaciones. Había pasado el día suficientemente relajado, respirando una inhabitual frescura en medio del insano asfalto de Vicus y aspirando lo mejor de la naturaleza circundante. Recordaba la inconmensurable paz sabatina, junto a mi mujer, Rita, y mis dos hijos, Nicolás y Elena.

Al despuntar el alba salimos los cuatro hacia un acogedor espacio recreativo a orillas del río Nusio, humilde y a la vez grandioso, como otros y sin embargo muy especial. Pertrechados con navajas y cestos de mimbre, nuestra idea era comer en el lugar y recolectar las primeras setas del incipiente otoño. Apurando los últimos compases de una canción festiva, llegamos sonrientes al lugar escondido en medio de un soto placentero y encantador, alejado del ruidoso trasiego ciudadano. Ataviado de mesas, asadores, puentes de madera y una casita tradicional a escala, para disfrute de los más pequeños, ese mágico rincón tiene un discreto toque de refinamiento.

Sorprendentemente, todo estaba a nuestra disposición. Los chavales andaban holgados, sin las limitaciones de un piso moderno y sin fastidiar a los vecinos con sus chillidos. Nos pusimos enseguida a buscar los hongos codiciados y disfrutamos de nuestras viandas. Todo salió como habíamos planeado. Regresamos a Vicus con nuestros trofeos y, encantados, decidimos repetir al día siguiente. Cenamos temprano y los niños se acostaron pronto, ajenos a la llamada televisiva. Rita y yo salimos de copas con una pareja amiga y regresamos poco después de medianoche. Sé que me dormí al instante y tengo la sensación de que mi mujer insistió en que me levantase. Creí oír: “Eduardo, ¡vamos!, que ya es hora”. O un cambio de planes: Rita me decía que se iba con los niños al parque y que allí me esperaban. Todo era demasiado dudoso... 

Sumido en la confusión, recordé que en la fachada de la casita de aquel bello recoveco del Nusio había un letrero que rezaba: “Paraíso Forestal”. Entonces deduje que habría de ser ése el origen de las letras PF, iniciales al fin y al cabo de la paradisíaca floresta que tanto nos atraía. Menos confundido, encendí la radio que sobre la mesita de noche dispone también de despertador y sintonicé RNE (curiosamente, estas tres letras se corresponden con la iniciales onomásticas de mi mujer y mis hijos). Acostumbro a escuchar esa emisora los fines de semana, salvo cuando salimos y, caminando o en el coche, nos abandonamos a los cantos en familia. De modo que la entrañable voz de la locutora acarició la mañana, como en tantas ocasiones. 

Pero ¿cómo no me había dado cuenta? El misterio estaba resuelto. 

Eran las iniciales de ese Programa Fabuloso que conjuga música y palabra, seriedad y humor, emoción e inteligencia. Me dejé llevar por su estimulante intensidad y su acariciadora serenidad. La melodiosa voz femenina que conduce y coordina los diferentes apartados me subyugaba, como de costumbre. Arte y literatura, política y economía, salud y educación, justicia y religión, teatro y cine, deporte y tiempo libre... tuvieron su protagonismo en el discurrir del peculiar abanico horario, formativo y entretenido. Casualmente, se habló de gastronomía y las setas comestibles fueron protagonistas; lactarios, boletos, lepiotas, rebozuelos… me evocaron los colores del bosque y activaron mis papilas gustativas. 

El experto micólogo invitado hablaba de especies atípicas, sin la característica forma de paraguas, y al nombrar el globuloso o piriforme lycoperdon perlatum, un hongo diferente, poco distinguido pero simpático, vulgarmente llamado cuesco de lobo, no pude evitar la relajante mueca al rememorar el disfrute de mis hijos mientras reventaban algunos ejemplares, apretándolos o pisándolos, para que expulsaran el polvo negro que albergaban. Nada que ver con las hermosas amanitas muscarias, cuyo atrayente color rojo con lunares blancos contrasta con su oculta peligrosidad, contraria a la de los feos e inocentes cuescos. Las apariencias nos suelen engañar. 

Escuchando feliz, me levanté con fuerzas renovadas hacia el encuentro de los míos. Ya no estaba desorientado; R… N… y E… aguardaban en el Parque Central de Vicus la llegada de un cabeza de familia transitoriamente aturdido. Me reí de mi mismo, tratando de quitarle hierro a esta existencia inexplicable, envuelta en engañosas apariencias. Era un domingo más, pero no era un día cualquiera. Abrí la ventana y dejé que un rayo sonriente reconfortase mi pesimista espíritu, no exento de destellos de optimismo. Dejaron de fluir las inequívocas ondas y le envié un entusiasta saludo a la sin par presentadora. ¡Gracias, PF!
***

viernes, 6 de diciembre de 2013

Lúa descolorida

Lunar dream, by Gonzalo Mariz

Lúa descolorida es una canción de Osvaldo Golijov, sobre texto de Rosalía de Castroque según el propio compositor define la desesperación de una manera tierna y trágica a la vez. Para recrearla eligió la voz multicolor de la soprano Dawn Upshaw (álbum Voices of Light). Disfrutemos de esta serena belleza bajo la quietud de la luz lunar. Y que no nos decoloren más la vida en esta tierra para no andar en busca de coloreado refugio en las alturas...



Lúa descolorida
como cor de ouro pálido,
vesme i eu non quixera
me vises de tan alto.
Ó espaso que recorres,
lévame, caladiña, nun teu raio.

Astro das almas orfas,
lúa descolorida,
eu ben sei que n'alumas
tristeza cal a miña.
Vai contalo ó teu dono,
e dille que me leve adonde habita.

Mais non lle contes nada,
descolorida lúa,
pois nin neste nin noutros
mundos teréi fertuna.
Se sabes onde a morte
ten a morada escura,
dille que corpo e alma xuntamente
me leve adonde non recorden nunca,
nin no mundo en que estou nin nas alturas
***
Traducción al castellano: AQUÍ
Traducción al inglés: en "Información" del vídeo de YouTube

jueves, 5 de diciembre de 2013

Sanidad estética vs ética



Cuando prima lo estético...

Utopía kantiana: estética + ética

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Consulta médica telefónica

"Las Conclusiones a las que se ha llegado son que la Consulta Médica Telefónica es un acto médico que puede permitirnos disminuir la utilización de recursos sanitarios sin influir necesariamente en menor seguridad de los pacientes, ni mayores riesgos legales para los profesionales; aunque para ello se precisan ciertos elementos de seguridad basados en su estandarización, y el registro en la historia clínica del paciente."
Pero por más que la consulta médica telefónica (recientemente instaurada en Atención Primaria en Galicia) se considere un acto médico, y aunque con ella se pretenda disminuir la utilización de recursos sanitarios, yo sigo creyendo en la consulta clásica…


Comunicando

martes, 3 de diciembre de 2013

Medicina reiterativa

doctor on the hamster wheel


Haciendo una comparación con la rueda de hámster, habla Mónica Lalanda de una "Medicina del Hámster", insistente e imparable, que bien podíamos denominar "Medicina Reiterativa". Una medicina socialmente establecida que, además de resultar gravosa, es irreflexiva, dañina, infructuosa... ¡indeseable!
Perpetuum Mobile

lunes, 2 de diciembre de 2013

Telemedicina provechosa… y desastrosa

Modalidades de la telemedicina

"...la telemedicina no afecta a la carga de trabajo ni a la frecuentación en atención primaria. Sencillamente es una forma diferente y más cercana y ágil de monitorizar al paciente crónico y conseguir una comunicación más fluida."

Telemedicina idealizada

viernes, 29 de noviembre de 2013

No médicos, sí buen vino

Cabeleireira para idosos e acamados


Ojeando un periódico portugués, llamó mi atención la noticia sobre una peluquera (cabeleireira) de 83 años de edad que seguía en activo. Llevaba 70 años trabajando, o sea, desde los 13, y en sus declaraciones se apreciaba una buena dosis de humor. Mi sorpresa mayor -o mirándolo bien, no tanto- fue la respuesta que le dio al periodista cuando le preguntaron por el secreto de su longevidad:
"El secreto está en no ir a médicos y beber vino tinto... del bueno."
Supongo que el no querer ver a los médicos es consecuencia de los excesos de algunos galenos, causantes de desconfianza. Y no sé qué vino acostumbra a beber la simpática peluquera portuguesa, si Vinho Verde, Douro o Alenjetano, pero es incuestionable que el humor es una buena medicina.

El elixir de la juventud
(Resveratrol: efectos y controversia)

jueves, 28 de noviembre de 2013

Admirables pacientes


Siempre me he admirado de pacientes con enfermedades graves, incurables, debilitantes, dolorosas, destructivas, incapacitantes, terminales... que soportan el sufrimiento con extraordinaria entereza, con gran dignidad, incluso con alegría. Puede que sus creencias les ayuden, tal vez por la dulce energía infundida al alma, acaso por la fuerza de la esperanza. No lo sé. De cualquier manera debo quitarme el sombrero ante ellos. He de aplaudirles con entusiasmo. Quisiera tener la mitad de su valor si me viese en un trance semejante a la de esos heroicos individuos, asombrosos seres, increíbles personas, admirables pacientes.



Sing - Carpenters

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El hombre sobre la máquina

Man-vs-machine.jpg
Man vs. Machine

La máquina nunca podrá sustituir al hombre en lo esencial y creativo. El hombre siempre estará por encima de la máquina, a juzgar por las Tres leyes de la robótica.

Esto lo sabía bien Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes, de quien acabo de tener noticia de su fallecimiento. Como médico y paciente, sabía bien de la conveniencia de una buena relación humana. Descanse en paz.

Sí, el hombre prevalecerá siempre sobre la máquina...

"I Robot" por Alan Parsons Project
Inspirada en la obra I, Robot (Yo, Robot) de Isaac Asimov

lunes, 25 de noviembre de 2013

Miradas a la muerte

The Good Death

Nota.- Este tríptico sobre la muerte es mi aportación personal al tema "El derecho a bien morir" propuesto en #CarnavalSalud


1. La muerte próxima

No podemos evitar la muerte, pero podemos hacerla menos dolorosa.

Hace tiempo, sumido en la inquietud y las dudas, tuve la necesidad de hacer mi propia consideración sobre el paciente terminal:
Es imposible ponerse en el lugar del enfermo desahuciado, en espera de una muerte inminente de la que puede ser o no ser consciente. El paciente puede tener conciencia de muerte o ignorar lo que le está pasando. En ambos casos, seguro que estará embargado por el temor humano, salvo que haya alcanzado el supremo estado de ataraxia. Pensemos en los pacientes oncológicos, en los que sufren enfermedades neurodegenerativas o en los que padecen otra enfermedad grave en fases muy avanzadas, y acudirán a nuestra mente palabras apremiantes: resignación, esfuerzo, adaptación… Aunque no podamos curar, siempre podremos paliar. (…)

2. La muerte y la ética profesional

El médico no debe poner fin a una vida de manera activa; pero abstenerse de medidas desproporcionadas parece admitirse por la mayoría.

Poco antes, tratando de clarificar los límites de la actuación médica en el caso de un paciente terminal, me había adentrado en los vericuetos de la eutanasia:
Cuando se plantea, llegado el caso, la posibilidad de soportar un inútil sufrimiento manteniendo una vida meramente vegetativa, se cuestiona la posibilidad de la palabra que encierra una doble significación antagonista, desprecio y compasión, dureza y dulzura, crueldad y misericordia: eutanasia. Rechazada o aceptada, según se vea o no la vida como valor absoluto. Referida a la muerte dulce y tranquila, a la muerte serena, sin grandes sufrimientos, sería la muerte deseada por todos.
Fue éste el primer razonamiento de mi frágil reflexión, concluyendo que no es fácil establecer el límite de lo correcto, ni ayudar a bien morir.


3. Vivir y morir

Si nos preocupamos por retrasar la muerte y no por vivir la vida, estamos viviendo la muerte o muriendo en vida.

No hace mucho, realicé una recopilación de aforísticos pensamientos en torno a la muerte, una realidad irremediable que ha hecho correr tanta tinta como el amor, en la eterna confrontación entre Eros y Thanatos. Si el poeta confesó que había vivido, muchos no viven, dominados por la angustia de vivir. Desgraciadamente, a los peor tratados por la diosa Fortuna no se les concede el tiempo necesario para vivir, pues son víctimas de una muerte adelantada: unos son llevados prematuramente por la parca; a otros se les priva de la vida por humana decisión; algunos deciden una muerte voluntaria. Ya dijo André Malraux que “la muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida”. Consideremos este aforismo y, sin renunciar al humor ni a la crítica mortuoria (¡ay, el negocio de la muerte!), pensemos que es un soplo la vida. Vivamos entonces el día a día, amorosamente, mientras podamos. Y con optimismo, pero sin negar el final de la vida, confiemos en nuestro derecho a bien morir. Algo más que un bello oxímoron.


Canto final: Cuando otra alma se va

Como colofón, traigo la letra de una canción elegíaca que compuse hace un año, movido por el fallecimiento de un familiar y evocando la muerte de mi padre (fallecido en un mes de noviembre). Bien dijo Cicerón que "la vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos."

Cuando otra alma se va,
cualquier alma bienquerida,
se tiene la sensación
de que es absurda la vida.

Todo parece distante,
en nada hay alegría,
las lágrimas de tristeza
nuestro dolor atestiguan.

Y sin embargo nos queda,
tras la rabia contenida,
lo mejor de su presencia,
el dulzor de su sonrisa.


Muerte y transfiguración (Tod und Verklärung)
poema sinfónico de Richard Strauss