jueves, 4 de abril de 2013

El curioso efecto placebo



Los mass media tienen un efecto placebo o nocebo. (MEDFAM-APS)


Un placebo es una sustancia inocua e inactiva (sin valor terapéutico), como azúcar o almidón, que, por un fenómeno psicológico o psico-fisiológico, puede tener capacidad curativa, como si se tratase de un verdadero fármaco. El paciente que lo toma cree que se trata de un fármaco, pues se presenta como tal.

La capacidad curativa de un agente terapéutico que no contiene ningún fármaco en su composición, o sea de un placebo, se produce por un efecto de sugestión al que se le denomina “efecto placebo”.

Se utilizan sustancias placebo en ensayos clínicos controlados, para comparar el efecto placebo con los efectos de un fármaco que se está estudiando, cuyos resultados deben ser mejores para que se considere eficaz o de utilidad.

En otras situaciones, la administración del placebo es controvertida, por cuestión ética (implica el engaño del paciente), porque puede presuponer el origen mental de una dolencia orgánica y porque puede cuestionar el valor de medicamentos al uso.

El aprovechamiento del efecto placebo es el modo de actuación de los sanadores que emplean la medicina no convencional o sus supuestas capacidades personales, de modo que los pacientes se curan si confían en la curación, si sus expectativas son optimistas.

El efecto placebo es muy variable, dependiendo de factores del individuo, de la sustancia (y su forma de administración) y del medio en el que se realiza el tratamiento. Se postula como explicación fisiológica la estimulación del núcleo accumbens, situado en el cerebro.

El efecto contrario al placebo se denomina "efecto nocebo"; supone el empeoramiento de los síntomas y/o signos de una enfermedad con la administración de una sustancia inocua e inactiva, como consecuencia de sus expectativas pesimistas.

Hemos hecho una síntesis de los efectos placebo y nocebo, con el fin de simplificar conceptos. Pero quien esté interesado en este apasionante tema ha de adentrarse en estudios profundos, a algunos de los cuales se puede acceder entrando en “placebo” (al inicio de este escrito) y yendo a los enlaces propuestos.


The Strange Powers of the Placebo Effect

4 comentarios:

  1. Balint decía que el medicamento más prescrito es... el propio médico, refiriéndose al efecto benéfico de la sola interacción adecuada y propiciadora del médico y el paciente. Los sanadores sólo se valen del efecto placebo, los médicos en la práctica clínica muchas veces descuidamos totalmente de él.
    Cordiales saludos, amigo José Manuel.

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    1. Sin duda la relación del médico con el paciente a través de la "autoridad de Esculapio" y su actitud como psicoterapeuta es primordial. Desde luego, podemos actuar como placebos o nocebos, en función de nuestra capacidad de comunicación y "poder terapéutico". Pero a menudo, como dices, amigo Lizardo, olvidamos esta cuestión trascendental.
      Un reconfortante abrazo.

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  2. Sí, pues, a veces es peor no darnos cuenta de lo "nocebos" que podemos ser, de ello ha de provenir aquello de "cuando el remedio es peor que la enfermedad", ¿no?

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    1. Ya lo creo. De ahí la necesidad de ser cautos para no dañar, siendo muchas veces mejor abstenerse de terapias inciertas, por eso del "primum non nocere" (ahora "prevención cuaternaria"), eludiendo todo efecto nocebo.

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