martes, 23 de abril de 2013

María Moliner y su Diccionario

María Moliner

Siempre he tenido una especial querencia por los libros que recogen palabras ordenadas alfabéticamente, fáciles de localizar y que remiten a otras cuando se precisa completar la información. Por eso me admira el Diccionario de uso del español (DUE) de María J. Moliner Ruiz (1900-1981), obra que a esta bibliotecónoma, filóloga y lexicógrafa le llevó más de quince años, trabajando siempre en su casa. María Moliner, hija de un médico rural que abandonó a la familia, parece haber sido una mujer admirable. Contribuyó con sus clases particulares de latín, matemáticas e historia a sacar adelante a su madre y sus dos hermanos. Se formó y trabajó como filóloga y lexicógrafa en el Estudio de Filología de Aragón y colaboró en la realización del Diccionario aragonés de dicha institución. Se licenció en Historia con las máximas calificaciones y Premio Extraordinario. Trabajó como archivera y bibliotecaria, ganando las oposiciones para el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Se casó y hubo de cuidar a su marido, jubilado prematuramente, enfermo y ciego, y por el deseo de pulir y ampliar con tranquilidad su diccionario. En 1973 surgieron repentinamente los primeros síntomas de una demencia vascular, causada por arterioesclerosis cerebral, enfermedad que la iría retirando de toda actividad intelectual. Su marido falleció en 1974 y entonces se acabaron sus ganas de vivir.

Moliner elaboró su Diccionario de Uso del Español (DUE) observando deficiencias en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), lo que suponía enfrentarse a la autoridad lingüística. La primera edición fue lanzada por la editorial Gredos en 1966-67, en dos grandes volúmenes. Se trata de un diccionario de definiciones, de sinónimos, de expresiones y frases hechas, y de familias de palabras. En él anticipó la ordenación de la Ll en la L, y de Ch en la C e incorporó términos no aprobados por la Real Academia Española (RAE). Logró un diccionario único, pero su valía no fue reconocida en su momento, tal vez por su condición de mujer y por no ser académica (a pesar de haber sido propuesta para entrar en la RAE), quién sabe si por celos profesionales o por el desprecio de los académicos por quien se tenía por archivera y no filóloga. Inmaculada de la Fuente, su biógrafa, cree que fue admirada, pero no valorada. Sin embargo, en 1973, ya comenzando su deterioro cerebral, la RAE le otorgó el Premio Lorenzo Nieto López por sus trabajos en pro de la lengua. Un reconocimiento tardío de una mujer extraordinariamente inteligente, con gran capacidad de trabajo y mérito intelectual.

A continuación, una semblanza de María Moliner y la presentación de "El Diccionario", obra de teatro inspirada en ella.


Una semblanza de María Moliner


"El Diccionario", obra de teatro sobre María Moliner

4 comentarios:

  1. Famoso diccionario es éste en todas las naciones que hablan castellano y me has hecho recordar cuánta falta hace él en mi humilde biblioteca, amigo José Manuel, un abrazo y gracias por esta entrada grata a los aficionados a la lengua y la literatura, hoy cuando se celebra el día del libro...

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    1. En verdad este Diccionario único es una joya que, además de su formato clásico íntegro, existe en edición abreviada y electrónica.
      http://biblioteca.cchs.csic.es/difusion/maria_moliner/lexicografa.html
      Los libros electrónicos van ganando terreno día a día, pero yo, querido Lizardo, todavía me resisto. Palpar las páginas sigue siendo un placer incomparable.
      Gracias por tu visita.

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  2. Qué bonita entrada, mi querido José Manuel;todo un homenaje al libro, a María Moliner y a la lengua que nos une; me ha encantado.
    Los vídeos, estupendos (no sabía que hubiera una obra de teatro sobre ella).
    Esperando que hayas pasado un estupendo día del libro, te mando muchos besos.

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    1. Yo tampoco sabía de la existencia de esta obra teatral sobre la vida y la obra de María Moliner. Fue buscando una ilustración sonoro-visual para la entrada cuando hice el descubrimiento casual. Te diré, querida Lola, que pretendía una pieza musical, pero no llegué a saber si le gustaba la música y menos qué sonoridades en particular.
      Bicos y gracias por tu presencia.

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