martes, 14 de mayo de 2013

Frente al diagnóstico de cáncer




No es fácil aceptar un diagnóstico de enfermedad grave, en especial el de un cáncer –por su especial connotación negativa–, aunque sea tratable y curable. Lo habitual  es venirse abajo y, en general, pasar por diferentes fases: shock, negación, tristeza y aceptación. Por eso es determinante la manera de afrontarlo. Y desde luego muy importante la forma de comunicarlo. En tal sentido, la frase inicial da testimonio del efecto placebo de la comunicación. Con una buena disposición de ánimo (por supuesto, también con el apoyo afectivo de familiares y amigos), será menos traumática la dureza del tratamiento: cirugía, quimioterapia, radioterapia... Los diferentes testimonios coinciden en que cambia la perspectiva de la vida, que se valora de otro modo; las particulares creencias pueden ser determinantes. Cada circunstancia es diferente y cada personalidad única, pero suele haber un fortalecimiento frente al miedo que lleva a ver la luz. En cualquier caso, no hay que perder la esperanza de curación; cáncer no es sinónimo de muerte. Alguien dijo que la vida es un continuo dolor de cabeza, por ello hemos de acostumbrarnos a vivir con su incómoda presencia.

Life is a Long Song

2 comentarios:

  1. Sabias palabras las tuyas, mi querido José Manuel. Es una enfermedad tan tremendamente cruel y nos da tanto miedo.... Me encanta el vídeo; no lo conocía. Te lo copio, jeje.
    Moitos bicos ¡y mucha salud!

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    1. Más que sabias palabras, querida Lola, creo que razonables o sensatas. Yo admiro la fortaleza de algunos pacientes, tan alejados de los abundantes quejicas, que llevan procesos muy graves con asombrosa entereza.
      Del vídeo, ya ves: mi admirado Ian Anderson en una interpretación "clásica" de una exitosa composición grabada tiempo atrás con su grupo Jethro Tull. Que la vida sea larga canción, mejor que dolor de cabeza.
      Saludos en la víspera de "As Letras Galegas".

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