miércoles, 17 de julio de 2013

¿País de vagos?





Hemos de reconocer el malestar que suscita en la sociedad la existencia de gandules, perezosos, holgazanes, zánganos o vagos que pretenden vivir a costa de los demás. Muchos lo consiguen empleando el arte de la picaresca. Como muestra del enfado, el comentario de un galeno en un blog médico:
 “Yo soy un honrado trabajador (médico) que curra como el que más y al que le fastidia mucho que en pro de la justicia social (o el rescate a los bancos) me quiten mi dinero para subvencionar a vagos y maleantes de cualquier tipo. (…) me sabe muy mal pagar tantos impuestos y a la vez tener tantos subsidiados, tantos pensionistas (y no digo de los ancianos), tanta gente de baja, tanto parado cobrando en negro... y como no, tantos y tantos políticos, asesores y demás parásitos.”
He hallado un artículo, un tanto exagerado, que habla de un país que su autor considera "fullero, de unos siete millones de parásitos", entre los que incluye enchufados y beneficiarios de prebendas y sinecuras, que ha ido de modo galopante hacia su ruina: Trabajadores, no trabajadores y vagos.

Y otro que, con muchos comentarios a pie de página, trata de contrarrestar opiniones opuestas a una política empresarial que consideran explotadora y que el autor estima más bien modélica: Por qué no encajan los vagos en Mercadona.

Textos de Los 10 Mandamientos del Vago

Nadie puede negar esta evidencia: hay individuos que no quiere trabajar, sino vivir de otros que trabajen para ellos, con la filosofía egoísta del "tú trabajas, yo descanso... y ambos nos repartimos las ganancias". Es una descriptiva exageración que en cierto sentido no deja de ser verdad. Hasta existen los Diez mandamientos del vago (arriba) y la Canción del vago (ver vídeo). Campean la informalidad, la deslealtad y la mentira. La responsabilidad, la honradez y la sinceridad son bienes cada vez más escasos. Pero todo es susceptible de revisión y de cambio. Por eso cabe la posibilidad de enmienda, de ordenamiento y de mejora de este país... ¿de vagos?

La vagancia esporádica es perdonable, pero la permanente...


Canción del vago

4 comentarios:

  1. Mas que de vagos, amigo Jose Manuel , quizas podriamos hablar de parasitos: por cada uno que trabaja y asume responsabilidades hay mas de 5 que viven de el, y a ser posible descargando todo lo que se pueda sobre el que trabaja de verdad.
    El mejor espejo lo tenemos en nuestros centros: mientras que para los médicos de ap. suelen ser centros de esclavitud, para otros son centros de ocio y relax o como decia alguien, como "centros MarinaDoor"

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    1. Ciertamente, amigo Juan, la carga de trabajo -y de responsabilidad- no es proporcional a los beneficios reportados. Y en nuestro caso, ya no hablo de reconocimiento, en un medio cada vez más impersonal e idiotizador. Triste y doloroso, realmente frustrante.

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  2. La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.
    Todas las sociedades tienen su cuota de perezosos sumidos en su pobreza que, a mi juicio, no son extremadamente perjudiciales ni por su número ni por los daños que pueden causar a la sociedad.
    Los vagos peligrosos suelen tener buenos puestos de trabajo donde intrigan, mangonean y viven a costa de los demás. Ser vago, es un "arte" que requiere un mínimo esfuerzo y mucha astucia. Lamentablemente, este país, está lleno de esos "artistas".
    Un abrazo.

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    1. Buena frase inicial, Antonio. Y no hay duda de que lo que más lastra nuestra sociedad es el mangoneo institucionalizado. Pero conozco también a descarados "expertos" en el chupeteo de subsidios. Hay demasiados artistas del trapecio... digo del desprecio, que procuran vivir del sudor del de enfrente.
      Diligentes saludos.

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