miércoles, 16 de octubre de 2013

Sobre pacientes difíciles

Paciente difícil

Grupo heterogéneo de pacientes, frecuentemente afectados de enfermedades relevantes, cuyo único rasgo común es la capacidad de producir distrés en el médico y el equipo que los atienden. O'Dowd

 Paciente difícil es simplemente aquél que consigue hacerte sentir ese desagradable nudo en el estómago cada vez que lees su nombre en el listado de pacientes del día. Ellis

Paciente difícil es la persona que provoca de forma habitual una sensación de angustia o rechazo en el profesional. Martin  


Estas definiciones han sido extraídas del artículo enlazado abajo, de las que se concluye que son pacientes difíciles o "problemáticos" los que tienen la capacidad de causar sensaciones displacenteras en los profesionales, tales como pérdida de control, enojo, frustración o rechazo. Todos los profesionales admiten tener pacientes difíciles (prevalencia entre el 1% y el 3%), que por lo general son hiperfrecuentadores, lo que supone que al menos un 10% de las consultas pueden definirse como difíciles. Sin embargo, se prefiere hablar de "relaciones difíciles médico-paciente" (o "enfermera-paciente"). 

Todo encuentro médico-paciente puede ser difícil, o tener componentes problemáticos, por ambas partes. Se dice que detrás de un paciente difícil puede haber un médico problemático. Pero tampoco podemos negar la variedad de usuarios/pacientes complicados o “especiales”, incluso algunos que pretenden llevar el “empoderamiento” hasta la subyugación del médico, mostrando hostilidad o agresividad. De todo hay en esta sociedad cada vez más enloquecida.

Sin duda, el enfermo tiene sus temores, es vulnerable y debemos ponernos en su lugar para darle una respuesta adecuada. Se precisa tacto, paciencia, comprensión y, en consultas masificadas –más repletas de usuarios que de pacientes– gran esfuerzo por parte del terapeuta para mantener la calma y no llegar al desgaste profesional. Más en estos tiempos de declive económico y espiritual.

No, no hay pacientes difíciles; hay individuos que sufren y no aceptan sus padecimientos, y otros con trastornos mentales y/o de personalidad que precisan apoyo psiquiátrico. Suponen un reto en la consulta diaria. Veámoslos como sufrientes. Son parte de nuestra razón de ser médicos.
***
Enlace
El paciente difícil: quién es y cómo manejarlo 


Getting Better- The Beatles

4 comentarios:

  1. Aguardamos ahora una inspirada y enjundiosa entrada tuya sobre "médicos difíciles", mi estimado colega y amigo, José Manuel. ;-)

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    1. Por supuesto, querido Lizardo, el médico es el peor paciente. Y quizás también habría que tratar sobre "farmacéuticos difíciles". Hoy mismo, un compañero tuvo un altercado con un paciente por discrepar el propietario de la oficina de farmacia (de la que el paciente es cliente) con la decisión del facultativo de suspender un fármaco. No lo creerás, pero aquí el dispensador tiene gran influencia sobre el “consumidor” y en no pocas ocasiones obstruye (interesadamente, claro) la decisión del prescriptor.
      Un cordial saludo.

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  2. Coincidimos amigo Jose , en que a veces tenemos pacientes o personas sufrientes que quizas no son capaces de asumir o sobrellevar su situacion vital, aunque tambien debemos admitir que el sistema favorece que todo el peso de estas situaciones recaiga en el medico de atencion primaria .
    Creando lo que se ha llamado un cierto sindrome de "mimado social" con ausencia absoluta de responsabilidad personal.

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    1. Sin duda, y ya lo hemos hablado otras veces, amigo Juan, el médico ha sido desprovisto aquí del sagrado principio de autoridad. Y en atención primaria, trabajando en solitario, sin apoyo auxiliar (que muchos desprecian, a saber por qué), y sintiendo cada vez mayor peso por asumir mayor responsabilidad, la sensación de ser mandado u ordenado por todo el mundo. Quien desconoce la realidad, dirá que exagero; quien la vive, sabe que es así.
      Un optimista saludo.

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