jueves, 31 de enero de 2013

Un cuento farmacológico



PARA MIS AMIGOS RETIRADOS, JUBILADOS O SIMPLEMENTE EN POSICIÓN DE DESCANSO. LÉANLO CON DETENCIÓN, MEDITEN Y APLÍQUENLO SI LO ESTIMAN PERTINENTE.


Mi tío Poroto se encontraba bien de salud,
hasta que su mujer, mi tía Porota
a instancias de su hija, mi prima Totale dijo: 
-Poroto, vas a cumplir 70 años,
es hora de que te hagas una revisión médica.
-Y para qué?, si me siento muy bien.
-Porque la prevención debe hacerse ahora, 
cuando todavía te sientes joven -contestó mi tía. 
Por eso mi tío Poroto fue a consultar al médico.
 El médico,
 con buen criterio,

le mandó hacer exámenes y análisis de todo lo que pudiera hacerse 
y que la obra social pagase.

A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien,
pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. 
Entonces le recetó:
Atorvastatina para el colesterol,
Losartán para el corazón y la hipertensión,
Metformina para prevenir la diabetes,
Polivitamínico, para aumentar las defensas.
Norvastatina para la presión, Desloratadina para la alergia...
Como los medicamentos eran muchos
y había que proteger el estómago,
le indicó Omeprazol y
Diurético para los edemas.
  
Mi tío Poroto fue a la farmacia
y gastó una parte importante de su jubilación
por varias cajitas primorosas de colores variados.
 
Al tiempo,
como no lograba recordar 
si las pastillas verdes para la alergia
las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago,
y si las amarillas para el corazón,
iban durante o al terminar las comidas,
volvió al médico.
 
El médico,
luego de hacerle un pequeño fixture con las ingestas,
lo notó un poco tenso y algo contracturado,
por lo que le agregó
Alprazolam para relajarse Zolpidem para dormir.
 
Esa tarde, cuando entró a la farmacia con las recetas,
el farmacéutico y sus empleados hicieron una doble fila
para que él pasara por el medio,
mientras ellos lo aplaudían.
 
Mi tío,
en lugar de estar mejor,
estaba cada día peor. 
Tenía todos los remedios en el aparador de la cocina
y casi no salía de su casa,
porque no pasaba momento del día
en que no tuviera que tomar una pastilla.
 
A la semana,
el laboratorio fabricante de varios de los medicamentos
que él usaba lo nombró
 "cliente protector"
y le regaló un termómetro,
un frasco estéril para análisis de orina
y una lápiz con el logo de la farmacia.
 
Tan mala suerte tuvo mi tío Poroto,
que a los pocos días se resfrió.
Y mi tía Porota lo hizo acostar como siempre,
pero esta vez, además del té con miel, llamó al médico.

El médico le dijo que no era nada,
pero le recetó Tapsín y Sanigrip con efedrina. 
Como le dio taquicardia le agregó Atenolol 
y un antibiótico, Amoxicilina, por si acaso.
Le salieron hongos y herpes 
y le indicaron Fluconol Zovirax
 
Para colmo,
mi tío Poroto se puso a leer los prospectos
y así se enteró
de las contraindicaciones,
las advertencias,
las precauciones,
las reacciones adversas,
los efectos colaterales
y las interacciones médicas.
Lo que leía eran cosas terribles.
No sólo se podía morir,
sino que además podía tener
arritmias ventriculares,
 sangrado anormal,
náuseas,
hipertensión,
insuficiencia renal,
parálisis,
cólicos abdominales,
alteraciones mentales 
y otro montón de cosas espantosas.
 
Asustadísimo,
llamó al médico,
quien al verlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas
porque los laboratorios las ponían por poner.
-Tranquilo, Don Poroto, no se excite

-le dijo el médico, mientras le hacía una nueva receta
con Rivotril, para que no le dieran convulsiones,
Sertralina,  para que no se deprimiera.
Y como le dolían las articulaciones le dieron Diclofenaco.

En ese tiempo,
cada vez que mi tío cobraba la jubilación,
iba a la farmacia donde ya lo habían nombrado cliente VIP. 
Esto lo hacía poner muy mal,
razón por la cual el médico  le recetaba 
nuevos e ingeniosos medicamentos.
Llegó un momento en que al pobre de mi tío Poroto
 las horas del día no le alcanzaban para tomar todas las pastillas,
por lo cual ya no dormía,
pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado. 

Tan mal se había puesto que un día,
haciéndole caso a los prospectos de los remedios,
se murió.
 
Al entierro fueron todos,
pero el que más lloraba era el farmacéutico.
 
Aún hoy,
mi tía Porota afirma que menos mal que lo mandó al medico a tiempo, 
porque si no, seguro que se hubiese muerto antes.

 CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD ES
" P U R A  C O I N C I D E N C I A "

Moraleja: Si el tío Poroto no hubiera tomado nada y hubiese seguido con su régimen sanito con pollo sin piel, pavo, lentejas, porotos, aceite de oliva, frutas, verduras de todos colores, poca sal y nada de azucar (stevia o sucralosa, no aspartame, y con una copita de vino tinto y caminando 6 mil pasos diarios estaría vivito y coleando.
***
Este cuento es una versión  de un escrito anónimo que pulula por la Red, en un formato que he tomado de la página de la Asociación de Medicina Familiar y General de Tierra del Fuego y que he modificado algo, con pequeños cambios y añadidos. Viene a ser una crítica de la polimedicación y a decirnos que prevenir no es siempre mejor que curar.

martes, 29 de enero de 2013

Exceso de intervenciones médicas


Medicina preventiva
El exceso de intervenciones médicas se deriva de falsas expectativas, obsesión por las cifras biométricas y tremendismo de los usuarios. Si bien es cierto que por una mala información, un estímulo de la prevención y contradicciones médicas, que acarrean desconcierto y exigencias desmedidas de los profanos. De esto último se me ocurre el ejemplo de las revisiones ginecológicas, que en mi área han pasado de hacerse anualmente a ninguna. 

Sabido es que los chequeos no mejoran la mortalidad ni la morbilidad, es más, son mayores los perjuicios que los beneficios. De mala información (comunicación médico-paciente) y excesiva prevención tenemos ejemplos en el sector público, por un extremo celo bienintencionado que se vuelve contraproducente, y en el privado, cuando la salud se convierte en objeto de consumo y, por lo tanto, de negocio. Por otro lado se niega todo tipo de sufrimiento, algo consustancial al ser humano, sin el cual no se puede comprender el goce; no hay verano sin invierno, ni calor sin frío. Tómese con reservas, claro; si duele una muela está justificado un analgésico, pero un leve y efímero picor en el brazo no precisa tratamiento. Pero lo aconsejable es no ir más allá de lo razonable ni de lo humanamente posible.

Sobre esta cuestión de intervenciones médicas innecesarias (peligrosas y costosas), tratan Juan Gérvas y Mercedes Pérez en el libro “Sano y Salvo”. Hablan de la relación entre salud, felicidad y medicina. Hemos avanzado mucho tecnológicamente, pero poco en bienestar; hemos mejorado enormemente la expectativa de vida, pero nos hemos anclado en la inseguridad y nos amargamos pretendiendo preservar la salud. Una paradoja social. Por ello, esta pareja de médicos nos propone ser alegres y felices, y para ello no tener demasiadas expectativas.

Más información y vídeos AQUÍ (La consulta del doctor Casado)
***
Entradas relacionadas en blog
Cultura de la prevención
Uso y abuso de la prevención
Esclavos de los chequeos
El beneficio de la Prevención Cuaternaria


Sobre el exceso de intervenciones médicas 
Entrevista al doctor Juan Gérvas

domingo, 27 de enero de 2013

El drama hispano del paro laboral

6.000.000 de parados

Desde que entramos en un proceso de recesión económica singular y, particularmente, con nuestra creciente tasa de desempleo como indicador económico negativo, han comenzado a emerger todas nuestras miserias en torno al trabajo y las relaciones laborales: precariedad, conflictividad, picaresca... Si bien es cierto que también han salido a relucir nuestros mejores valores como sociedad: solidaridad, colaboración, sacrificio…

Y es nuestra particularidad como sociedad, la idiosincrasia hispana, lo que me hace reflexionar en torno a este asunto. Siendo un país de extremos, o se nos tilda de esforzados trabajadores o de vagos recalcitrantes. España es así, sin punto medio (salvando las diferencias entre comunidades autónomas). Para los empleadores, otro tanto, implacable o confiado; tal vez escasee el modelo de empresario exigente y flexible a un tiempo, que busca la rentabilidad, lógicamente, sin deteriorar las relaciones humanas con sus productores.

Sobre empleo de calidad, y aunque las comparaciones sean odiosas, haré un comentario sobre un paciente joven, de treinta y pocos años, que tenía síntomas de estrés por pérdida de empleo. Vino recientemente a consulta para despedirse, porque tras una entrevista en otro país europeo le había dado un puesto con contrato indefinido. Y lo que más le sorprendía, le habían entregado un librito en el que constaban sus condiciones laborales, sus derechos y obligaciones y la cuota que tenía que pagar al sindicato correspondiente. Nada que ver, me dijo, con los diferentes trabajos que había realizado aquí. Estaba seguro de que su estado de ánimo iba a cambiar. Esto también da que pensar.

Por supuesto que también se han de promover las condiciones para crear empleo, permitiendo que los emprendedores saquen sus empresas adelante. Y aquí entran las políticas de fiscalidad impuestas por los mandatarios de turno, que actualmente ahogan a pequeños empresarios y ciudadanos, llevando a una disminución del consumo y al cierre de las factorías que producen determinados productos que no se consumen, en una espiral de hundimiento económico imparable. En un clima de desconfianza carga impositiva despiadada, llega a comprenderse una parte de la economía sumergida.

Los médicos de familia asistimos a diario a situaciones estresantes derivadas de  la inseguridad en el empleo y el drama del paro, manifestadas como trastornos adaptativos de la víctimas directas y de carga emocional de las indirectas (familiares y allegados), lo que supone un deterioro de la salud poblacional, que suele acarrear consumo de fármacos psicótropos (ansiolíticos y antidepresivos), con su riesgo consecuente, demanda de servicios especializados y de pruebas complementarias, todo incidiendo negativamente en el gasto sanitario. Los dramas personales y familiares conducen al consumo de recursos económicos que habría que emplear en evitarlos.

Con una tasa de desempleo  que ya supera el 26 % de la población activa (la mayor de Europa), lo que significa unos seis millones de parados, es para cuestionarse todas las medias puestas en práctica hasta ahora. Una barbaridad que se acrecienta con una superior tasa de paro juvenil. Miles de jóvenes que no encuentran su primer empleo miran al exterior y se marchan, la mayoría con cualificación profesional e intelectual. Se van los que tendrían que sostener a una población no productiva y cada vez más envejecida. La situación es más que preocupante. Hay que analizar todo lo que está fallando. Y si las medidas de estímulo de la creación de empleo y reactivación económica no son acertadas, como parece, cambiarlas cuanto antes.

viernes, 25 de enero de 2013

Mi ópera favorita de Puccini


Giacomo Puccini (1858-1924)


La Bohème (1900)
Quando men´vo

"Me he hecho a mi mismo una pregunta extrema para poder decidirme. ¿Si en algún momento, obligatoriamente, te tuvieses que quedar con una sola ópera de Puccini, con cual te quedarías?, y después de que me pasase el escalofrío, solo por pensar en tan magna desgracia, me he decidido por Madama Butterfly. ¿Y porqué?, la japonesita y no Tosca, que es dramática y musicalmente la pera repera requetepera, o La Bohème que tiene los cuatro actos mas perfectos que nunca se hayan escrito, donde la comunión entre música y teatro es magistral, pues porque Butterfly contiene los tres momentos, bajo mi punto de vista, mas sublimes de toda la producción puciniana, que son:
La entrada de Cio Cio San (sublime, espeluznante, inmejorable, EL TODO DE LA OPERA).
El mejor dúo de amor de toda la historia de la OPERA.
Y la escena que habiéndola escuchado miles de veces, siempre me hace llorar, que es la que comienza con "Una nave di guerra..."
Estas tres sencillas razones son las que me han movido a votar por la Madama Butterfly. Sé que Tosca y Mimi lo comprenderían perfectamente."
Comentario en foro musical

Madame Butterfly (1904)

“No será tan conocida como Madama Butterfly o La Bohème, pero la pura verdad es que la Tosca es una obra sublime, que te pone el puñal al cuello con tal sutileza que antes de darte por enterado ya tienes la sangre encima. Para empezar, la historia (de complejísima sencillez), es extraordinaria, por muy tocado que esté el argumento del amor en tiempos jodidos (la revolución, o lo que fuera), que es el mismo viejo argumento que ni muere ni morirá (oigan, que eso ya lo había hecho Homero, ¿no?). En cuanto a la música... bueno, es que aquí las palabras se me escapan. ¿Cómo carajo puedo dibujar con letras el pedazo de perfección que es, a mi juicio, la Tosca de Puccini? Es que es algo que hay que escuchar... En todo caso, diré que, desde las primeras notas, uno entra a un torrente furioso del que es imposible librarse: una ópera violenta, pero elegante; poderosa, pero sutil; magnífica...”
Tosca (1900)
Vissi d'arte

Los textos precedentes pertenecen a dos aficionados a la ópera. En el primero, el comentarista se debate entre tres óperas de Puccini con sendas protagonistas femeninas, Cio-Cio San (Madama Butterfly), Tosca y Mimi (La Bohème), eligiendo a la primera por las razones referidas. El segundo también lo tiene claro y se decanta por la segunda. Por mi parte, reconozco también mi debilidad por Tosca (sin olvidarme de Turandot, la última gran ópera, inacabada, del compositor italiano, cuyo nombre es también el de la protagonista femenina), tal vez por esa grabación en la que canta Maria Callas, junto a Giuseppe di Stefano, Tito Gobbi, con el Coro y Orchesta de la Scala de Milán, bajo la dirección de Victor De Sabata. En cualquier caso, ese trío de ases operístico es imprescindible; con la cuarta ópera referida completaríamos un póker pucciniano definitivo.

Turandot (1926)
Nessum dorma

jueves, 24 de enero de 2013

No todo es cuestión de suerte


Para triunfar es preciso habilidad, esfuerzo y talento. No es sólo cuestión de suerte…


Epi y Blas de pesca 
(No todo es cuestión de suerte)

martes, 22 de enero de 2013

Atención primaria, centralización sanitaria y educación general

Sin una medicina primaria bien organizada en la que los médicos se sientan protagonistas, bien tratados y dirigidos por las personas adecuadas es imposible tener una sanidad eficaz y sostenible. 
Desde los centros de salud, los médicos de familia y los especialistas tienen que tener libertad para enviar al enfermo al hospital que ofrezca mejores resultados en una patología determinada, para lo cual los mismos deben conocerse y publicarse. Como ejemplo puedo citar que en Nueva York, desde hace muchos años, cualquiera puede saber la mortalidad operatoria de todos y cada uno de los cirujanos de corazón. 
De este modo, el dinero iría adonde decida el paciente y no al revés. Así el hospital al que vayan más enfermos porque lo hace mejor recibirá más y así podrá gratificar a sus profesionales por el trabajo bien hecho. Lo contrario de lo que ocurre actualmente en los centros públicos en los que gana igual el listo que el tonto, el trabajador que el vago, el honrado y el que no lo es. 
Hay que devolver las competencias sanitarias al Gobierno central, rehacer un Servicio Nacional de Salud y, a través de un pacto de Estado, dejar a la sanidad fuera de la batalla partidista. 
Solo una población culta y bien educada hace un uso correcto de la medicina. Así que frente al “menos latín y más deporte” recomendado hace años por un ministro de Franco y que nos ha convertido en primeros en muchas disciplinas deportivas y últimos en los rankings educativos internacionales, sería bueno que nuestros actuales dirigentes recomendaran “menos fútbol y más instrucción”. 
Quizás así podremos en este, súbitamente, empobrecido país nuestro mantener dignamente un pilar fundamental que evite pasar del Estado de bienestar, que creíamos tener al alcance de la mano, al de malestar, que de seguir así, nos amenaza.
Norberto González de Vega, cirujano cardiovascular.


Es la opinión de un cirujano, que considera que una sanidad eficaz y sostenible se fundamenta en tres exigencias: necesidad de una buena medicina primaria, devolución de las competencias autonómicas y educación de la población.

El mismo autor que expresa abiertamente su malestar por lo que considera “grave infección, causada por una invasión de la (mala) política”, denunciando que la corrupción ha entrado hasta en los hospitales y aun yendo más allá….

domingo, 20 de enero de 2013

Pensamientos sobre gestión sanitaria


La gestión sanitaria está en el candelero, por la imposición de un nuevo modelo privatizador y las propuestas de otros. No olvidemos que la gestión sanitaria que está relacionada con la organización sanitaria y la planificación sanitaria, siendo dependiente de la política sanitaria en lo referente al sistema sanitario público. De ella depende también la calidad en salud. Y en en cuanto a la atención primaria de salud, tiene sus particularidades. Dicho esto, sobre la gestión sanitaria y lo que gira en torno a ella, me permito unos cuantos pensamientos tuiteros.
José Manuel Brea

José Manuel Brea

@xoselbrea

(*)
  • En gestión sanitaria sobran (des)planificadores de despacho y faltan mentes pensantes.
  • La productividad en salud es difícil de medir y fácil de falsear.
  • Falta planificación y sobra improvisación. Y si chapuza se junta, mala cosa.
  • En la dicotomía público/privado no es buena la radicalidad.
  • La Sanidad ya está semiprivatizada con tantos "conciertos".
  • Así como se designa a los gestores digitalmente (no por mérito), se los cepillan si no obedecen consignas.
  • Aquí nunca se ha puesto en valor la Sanidad: nunca ha habido MINISTERIO DE SANIDAD/SALUD sin más, siempre + OTRAS COSAS.
  • El paradójico sistema sanitario hispano oscila entre la complacencia y las trabas más diversas.
  • Aun siendo crítico con lo que se está haciendo, una cosa es la universalidad asistencial (estatal) y otra la bicoca mundial.
  • El discurso oficial elude debilidades: desigualdades, carencias salud bucodental, listas de espera… 
  • Una inexactitud: no hay un SNS, sino 17 servicios autonómicos diferentes.
  • El cambio gestor debe implicar que los profesionales puedan decir algo.
(ATENCIÓN PRIMARIA)
  • No puedo entender que sin disponibilidad de tiempo suficiente para atender dignamente a pacientes, se les exija a MF eficacia y eficiencia.
  • Citas médicas cada 5-7 minutos = sobrediagnóstico/subdiagnóstico, mala prescripción y aumento del gasto sanitario.
  • No se puede pasar consulta contrarreloj, contra la impresora, con programa informático chapucero y objetivos descerebradores.
  • La burocracia médica es la gran lacra de la AP, una rémora que se ha ido acrecentando desde hace más de tres décadas.
  • Calidad Primaria = racionalizar acceso, limar hiperfrecuentación, eliminar burocracia inútil, reorganizar, dotar...
  • La AP nunca ha sido prioritaria para la autoridad sanitaria hispana, que convirtió al paciente en usuario y al MF en intermediario.
(*) Tweet desaparecido:
¿Cómo se puede hacer (adecuada) gestión clínica en atención primaria, con el tiempo hipotecado? #gestionsanitaria

Significado de siglas

AP: Atención Primaria.
MF: Médico de Familia
SNS: Sistema Nacional de Salud.

viernes, 18 de enero de 2013

Sanidad, un derecho y no un negocio



PUNTO DE PARTIDA: EL CONFLICTO MADRILEÑO Y LA SANIDAD COMO DERECHO
El conflicto surgido en la Comunidad de Madrid contra la privatización de la gestión sanitaria, en determinados hospitales y centros de salud, ha sido el punto de partida para un doble debate: gestión pública vs privada y sanidad como derecho vs negocio.

LA SORPRESA DE LOS MEDIOS
La movilización madrileña sorprende a los medios, al ver que se mueve un colectivo tan pacífico como el médico ante los anuncios de un proceso de privatización que se podría extender al resto de comunidades autónomas.

LA SOSTENIBILIDAD Y LA SANIDAD COMO NEGOCIO
Los promotores de la privatización gestora hablan de sostenibilidad para justificar la privatización de la gestión, pero sorprende cuando España tiene un gasto sanitario del 6,2% del PIB, lejos países europeos como Francia o Dinamarca, con más del 8%. Por eso también se habla de sanidad como negocio.
Gasto en sanidad pública en porcentaje del PIB (Eurostat 2008)

LAS REFLEXIONES GESTIÓN PÚBLICA VS PRIVADA
El conflicto madrileño ha suscitado informaciones y reflexiones, cuestionándose que la gestión privada sea mejor que la pública y posicionamientos a favor de ésta.

LA DESCONFIANZA PRIVATIZADORA
De entrada se palpa la desconfianza respecto a los responsables políticos, en vista del histórico ventajismo al cesar en sus cargos y ahora también con la nueva puerta giratoria sanitaria público-privada.

LOS MATICES PRIVATIZADORES
Respecto a privatizaciones, un experto económico que asumió responsabilidades gestoras aconseja no improvisar, haciendo ver los diferentes privatizadores, considerando impensable privatizar el sistema público y planteando primero revisar fallos y tratar de corregirlos.

LOS TIPOS DE GESTIÓN SANITARIA PÚBLICA
Hemos contemplado aquí los diferentes tipos de gestión sanitaria pública, contemplando el concepto de “externalización” de los servicios, una forma de contratación externa, es decir de gestión indirecta o privada en forma de concesión.

LAS ENTIDADES DE BASE ASOCIATIVA
En el proceso privatizador de la gestión se habla más de hospitales que de centros de salud, por el mayor peso del gasto hospitalario, derivado del uso de alta tecnología muy costosa. En atención primaria se plantea la extensión del modelo de Entidades de Base Asociativa (EBA).

REFLEXIÓN FINAL
Todo parece pasar por los costes de mantenimiento del sistema, por la racionalización de los recursos (disminución del gasto) y nuevos modelos de gestión sanitaria, quedando en segundo plano el destinatario de los servicios sanitarios: el paciente. Y obviando al personal sanitario, el encargado de aplicar los recursos, continuamente maltratado, recortado en salarios y derechos laborales, injustamente penalizado. Y después se quejan del éxodo de médic@s y enfermer@s.


jueves, 17 de enero de 2013

4º aniversario de Medymel




MEDYMEL

cumple hoy 4 años de vida

y lo celebro con todos los seguidores del blog,

brindando por continuar con buena salud 

médico-melódica.

¡Gracias por vuestra paciencia y consideración!

Y como ilustración sonoro-visual, 
de Los Planetas de Gustav Holst 
 el Nº 4: Júpiter, el mensajero de la alegría,
en un briosa interpretación

martes, 15 de enero de 2013

Il cielo in una stanza

Il cielo in una stanza

En el verano de 1959, la cantante italiana Anna María Mazzini, más conocida como Mina, grabó una canción que había sido rechazada por otras dos compatriotas: Il cielo in una stanza  (El cielo en una habitación). Una canción cuya música correspondía a un entonces desconocido Gino Paoli, que firmaba con seudónimo por no estar afiliado a la sociedad de autores, que fue censurada en un principio por inmoral desde sectores conservadores y que, a la postre, se convirtió en la mejor canción de amor de la Italia del momento y en una de las más grandes de su historia.

Una canción para agregar a nuestro particular cancionero italiano, y que propongo escuchar en interpretaciones de Mina y del propio autor, Gino Paoli.

Quando sei qui con me
questa stanza non ha più pareti,
ma alberi, alberi infiniti.
Quando tu sei (
sei qui) vicino a me

questo soffitto viola
no, non esiste più.
Io vedo il cielo sopra
a noi che restiamo qui
abbandonati
come se, se non ci fosse più
niente, più niente al mondo.

Suona un'armonica:
mi sembra un organo
che vibra per te, per me
su nell'immensità del ciel.

Il cielo in una stanza - Mina


ll cielo in una stanza - Mina (2)

Il cielo in una stanza - Mina (3)


Il cielo in una stanza - Gino Paoli

lunes, 14 de enero de 2013

13 golpes de timbal

amanecer

Siempre me he preguntado por qué en la introducción del poema sinfónico Así habló Zaratustra (Also Sprach Zarathustra) de Richard Strauss, inspirada en la obra homónima de Friedrich Nietzsche, se repiten 13 golpes de timbal. No sé si tienen un significado especial. El 13 es un número que se ha considerado de mal agüero, superstición que parece provenir de la Última Cena, en la que se sentaron trece personas (Jesús y sus doce apóstoles) y en menos de 24 horas dos estaban muertas, Él y Judas.

No tengo nada contra el número 13. Nací un día 13. Y estamos en un año acabado en 13, que no se repetirá hasta dentro de un siglo (2113). Sin mantenerme en mis trece, no creo que esta terminación haya de marcar su fatalidad. Ni el poema sinfónico de Strauss, a pesar del alunizaje fallido del Apolo 13 (en 1970), debido a una explosión cuando la tripulación escuchaba en la cabina su conocidísima introducción. Pero los tripulantes consiguieron llegar salvos a la Tierra. Por eso espero y deseo que sus 13 golpes de timbal, que evocan la salida del sol (Sonnenaufgang), sean símbolo del amanecer de nuestra recuperación, social, económica y espiritual.

13 golpes de timbal…

Introducción (Salida del Sol) de Así habló Zaratustra, de Richard Strauss

sábado, 12 de enero de 2013

En un país…


"El grito", de Edvard Munch (1893)

En un país con tantos cargos políticos imputados por corrupción, que ocupan o han ocupado puestos en parlamentos y administraciones autonómicas, instituciones provinciales y corporaciones locales.

En un país que mantiene estos cargos protegidos, porque la Constitución y el resto de leyes y reglamentos les amparan, beneficiados por la lícita presunción de inocencia y la lentitud de la justicia.

En un país con una casta política que goza de privilegios, eludiendo la propia Constitución, que considera a todos iguales ante la ley.

En un país en el que a los ciudadanos sin mando se les exige el estricto cumplimiento de las obligaciones y se les impone sacrificios sociales y económicos, sin nada a cambio.

En un país en el que se cacarea la lucha contra la corrupción, el nepotismo y las prebendas, mientras aumentan los chanchullos, los nombramientos a dedo y los privilegios.  

En un país con códigos éticos que sólo valen para los gobernados. 

En un país con un poder corrupto y judicializado, la ciudadanía desmoralizada y los trabajadores desmotivados..

En un país así no es posible que se sustenten mucho tiempo los cimientos del Estado.

En un país así es para poner el grito en el cielo.


Desperate Cry (Grito desesperado)

Anexo.- Me parece oportuno recordar un escrito de empleados de la Agencia Tributaria, en el que se les pide a los políticos que en vez de tantos recortes a los ciudadanos, injustos y antisociales, se preocupen más de combatir el fraude: No más fraude fiscal.