lunes, 9 de junio de 2014

Para llorar rabioso-fiscalmente


Volví a leer un comentario divulgado por la Red, en tono humorístico, sobre un país absurdo que financia cantidad de cosas que no debiera y penaliza a los trabajadores con impuestos desproporcionados, precisamente para poder pagar tanto derroche. En general comparto esa visión crítica con lo que parece contrario a la razón. Porque el sentido común considera que es lógico facilitar lo necesario para preservar la vida o la salud de un individuo, y no lo que supone un lujo o un capricho. Por correlación, lo justo sería desgravar fiscalmente por los gastos imprescindibles y no por los opcionales.

Pero la lógica se viene abajo cuando los intereses políticos mandan...

Una mirada retrospectiva 
al despilfarro...
>

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada