viernes, 11 de julio de 2014

Alma de médico




La medicina es una enfermedad que afecta a todos los médicos, de manera desigual. Algunos sacan de ella beneficios duraderos. Otros deciden un día colgar su bata porque es la única posibilidad que tienen de curarse -al precio de algunas cicatrices-. Lo queramos o no, siempre seremos médicos. 
"La enfermedad de Sachs", Martín Winckler

Como en otras ocasiones, gracias al doctor Lizardo Cruzado he tenido conocimiento de un libro: El alma del médicode Florencio Escardó. Nunca deja uno de aprender. El doctor Cruzado recoge en su blog Desde el Manicomio algunos párrafos y atinados aforismos extraídos de esta obra del doctor Escardó, pediatra argentino y médico humanista, que escribía poesía. Y yo me permito traer aquí una selección. ¡Que les sea de provecho!
  • El alma del médico es un alma en zozobra… Y siendo un alma en zozobra, el médico debe, a pesar de ello, manifestarse constantemente sereno, ponderado y eficaz.
  • Ningún médico puede valer más de lo que vale como hombre, realizar más de lo que realiza como hombre, ni significar más de lo que significa como hombre. No se puede ser un gran clínico y ser vanidoso, no se puede ser un gran sabio y ser interesado, no se puede ser un buen médico y ser un servil.
  • La mejor definición del enfermo es, sin duda, la de Von Weizsäcker: "Un enfermo es un hombre que reclama un médico". La enfermedad puede no existir, pero el enfermo sí.
  • Con frecuencia comprender es la sola forma de curar.
  • La primera obligación del Médico es la ciencia; la primera condición la conciencia; la primera necesidad la paciencia.
  • El real peligro de la Medicina no está en lo que no se sabe; está en lo que se sabe a medias.
  • La más profunda penetración de la Medicina ha consistido en comprender que puede haber enfermos sin enfermedad; pero es una posición mental absurda la de perseguir a la enfermedad mental sin enfermo.

  • Muchos que se llaman médicos son sólo tecnólogos de alguna rama de la medicina.
  • Si repasamos nuestra formación médica vemos que hemos hallado muchos maestros, pero casi ninguno entre los profesores. La Medicina es la más extraescolar de las escolaridades.
  • Las enfermedades tienen causas, motivos y pretextos. Conociendo la causa podemos, a veces, curar la enfermedad, pero sin conocer el motivo y el pretexto difícilmente curaremos al enfermo.
  • El concepto del Médico en el público comenzó a decaer el día que el facultativo cayó dentro de la órbita mágica de la propaganda y, procediendo como el público, se redujo a ser intermediario entre éste y la industria farmacéutica.
  • Fórmula de Médico: tener la humildad de su saber y el orgullo de su misión.
  • Para el Médico el acto médico es principalmente diagnóstico; para el paciente es principalmente pronóstico, pero, aún a despecho de uno y de otro, es desde el primer contacto un acto terapéutico. Terapéutico que no es lo mismo que medicación. 
  • Para el Médico el término curar no puede tener otro sentido que el etimológico de cuidar.
  • El mejor médico es aquel en quien el escepticismo no ha destruido la esperanza. Después de la religión, la Medicina es la actividad humana en la que más se usa la palabra fe.

Per Hipócrates - María del Mar Bonet

6 comentarios:

  1. Hola José Manuel,
    ¡a cuál mejor! ¡Cuánta razón hay en ellas! Una lástima que perdamos en nuestros tiempos actuales la esencia del médico y no me malinterpretes que todos tenemos nuestra parte de culpa (yo también me incluyo). En especial me han llamado la atención la frase de que la Medicina es la más extraescolar de las escolaridades y la fórmula del Médico: tener la humildad de su saber y el orgullo de su misión. ¡Magníficas! Esperemos tenerlas siempre presentes. Gran aportación y mil gracias por compartirlas.
    Un saludo.

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    1. Creo que estos párrafos aforísticos concretan sabiamente la esencia médica, amigo Francisco. Desde luego cada cual tiene su parte de culpa, al olvidar los principios que sustentan nuestro buen hacer y al dejarnos doblegar por mandatos irracionales. Y en una profesión que se aprende de verdad fuera de las aulas, la humildad y el orgullo son una necesaria dualidad: para no envanecernos y no perder la propia estima.
      Un saludo y gracias pro el comentario.

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  2. Amigo mío José Manuel: te agradezco la mención a mi cada vez más desaliñado blog pero sobre todo a la preclara figura del Dr. Escardó, cuyo magisterio trasciende distancias y tiempos. Leyéndolo aquí, sus frases me parecen más luminosas y precisas.
    Un muy cálido abrazo desde este rincón del mundo.

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    1. ¿Qué te voy a decir, querido Lizardo? El agradecido he de ser yo porque me sirves de inspiración en los momentos más bajos. Además, los sucedáneos como el presente, a ti debidos, suelen ser exitosos.
      Un abrazo afectuoso desde este otro rincón.

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  3. Como dice Francisco Javier ¡a cuál mejor! pero si tuviera que quedarme con alguna sería "Un enfermo es un hombre que reclama un médico".
    Quizás este sea el motivo de la decepción que sufrimos con una Sanidad tan masificada, donde es casi imposible que el médico le dedique al enfermo el tiempo que necesita.
    Un abrazo.

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    1. Es curioso, amigo Antonio, cómo los pensamientos ajenos nos alcanzan a cada uno de diferente manera, en mayor o menor grado. Ahondando en tu elección: el enfermo es un ser humano que pide la ayuda de otro, cualificado para curarlo o aliviarlo y que, por si fuera poco, ha de estar espiritualmente preparado para consolarlo. El doctor Escardó hace un recorrido médico desde la incertidumbre (zozobra) a la humildad (no excluyente del legítimo orgullo), pasando por la comprensión y el conocimiento. Siendo todas las frases provechosas, si yo si tuviese que elegir una sería ésta: "La primera obligación del Médico es la ciencia; la primera condición la conciencia; la primera necesidad la paciencia.”

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