viernes, 31 de enero de 2014

Diferentes aspectos del dolor



Cuando hablamos del primer síntoma a combatir, nos dejamos en el tintero algunos aspectos sobre el dolor que tratan de analizarlo filosóficamente, en el contexto del sufrimiento, en cuanto a su utilidad (apropiación por el individuo par algún fin) e incluso sobre su connotación paradójicamente placentera (valga un oxímoron: el “placentero dolor” de los románticos). Podríamos hablar entonces de tres aspectos diferentes y relacionados: dolor y sufrimiento; dolor y utilidad; dolor y placer.

Primeramente, el dolor un síntoma desagradable, displacentero, molesto, perturbador, inquietante… Puede provocar un sufrimiento que sólo se eliminará tratando el síntoma y, si es posible, la patología causante de la sensación álgica.

El dolor es un síntoma útil, porque nos informa de una anomalía y nos alarma de un peligro; es por ello necesario para la supervivencia. En otro sentido, puede ser de utilidad para quien lo usa como medio para lograr un beneficio, desde una  ganancia familiar hasta un ventajismo laboral (o una incapacidad).

El dolor puede llegar a ser una experiencia agradable, algo necesario para quienes lo sienten como parte de su filosofía de vida, los que asumen con fervor el ideal romántico que se regodea en el sufrimiento, algo más propio de otra época.

Es por ello que el dolor podemos contemplarlo como un síntoma genérico, con sus variables individuales, o como un elemento diferenciado en cada persona. Entonces, el dolor es mucho más que un síntoma a combatir.

(Nota.- No he leído el libro que encabeza esta entrada, "Medicina del dolor: Filosofía, Ética y Política", pero la portada y el índice de contenidos son sugestivos)


Baile doloroso placentero 
Fred Astaire & Cyd Charisse

miércoles, 29 de enero de 2014

Rebelión contra el sometimiento malsano



Como otros médicos de familia, y por amor al digno ejercicio de la medicina, me rebelo contra este sometimiento malsano

Tener que atender a un número exagerado (irracional) de pacientes, cada vez más complejos. 

Tener que registrar cuatro motivos de consulta en seis o siete minutos, tiempo impuesto en las agendas. 

Tener que pelearme con el ordenador, porque el programa informático es malo, muy lento y engorroso, nada intuitivo.

Tener que dejar el centro de salud por una urgencia y retomar la consulta ordinaria como si fuese un autómata. 

Tener que asumir la carga de trabajo de otros por la falta de previsión gestora. 

Tener que disponer de vehículo 
propio para la atención domiciliaria.

Tener que hacer propias las prescripciones ajenas (incluidas las inducidas desde hospitales concertados), aun a riesgo de penalización. 

Tener que conformarme con objetivos que atentan contra la inteligencia.

Tener que aceptar órdenes de especialistas hospitalarios por dejación de sus funciones. 

Tener que firmar aquello con lo que no estoy de acuerdo o no procede.

Tener que hacer de ordenanza -de todos y cada uno- y de portero del sistema.

Tener que darle explicaciones a un farmacéutico fiscalizador sobre lo que prescribo. 

Tener que adivinar que un medicamento se descodifica para, inmediatamente, volver a activarlo. 

Tener que cubrir formularios sociales de modo manual y repetidamente, con los mismos datos que ya constan en la historia clínica informática.

Tener que formarme fuera de mi horario laboral sin que se me reconozca ese tiempo como trabajo efectivo. 

Tener que humillarme ante gestores-políticos que, puestos a dedo, desprecian el esfuerzo de quien ganó legítimamente su lugar.

Tener que renunciar a hacer una medicina de calidad, una buena medicina.

Me rebelo contra la chapuza y la estupidez reinante en un sistema sanitario comparable a un bazar de baratillo, y particularmente en la Atención Primaria. No por capricho, sino por dignidad. Porque no puedo, ni debo, dar el visto bueno a la degradación asistencial que pasa ante mis ojos, creyendo aún que el médico de atención primaria es -o debiera ser- el pilar fundamental del sistema sanitario.

Sobre médicos de Atención Primaria

lunes, 27 de enero de 2014

Promesas sanitarias incumplidas en APS

fuente

En este principio de año, estoy asistiendo a manifestaciones de abatimiento que son expresión de una crisis profesional en los médicos de familia, a un desencanto que deviene de un incumplimiento de legítimas expectativas. El esperado cambio, en el sentido de mejora, no ha llegado, ni parece advertirse en el horizonte sanitario cercano. Poco puede esperarse de un control partidista de la salud; de nada vale el buen talante y la honradez individual de un gestor determinado bajo una disciplina de grupo (de poder) que impide actuar, o incluso pensar. No se escucha a los profesionales, no se les hace caso, no se les valora. Aunque los profesionales tampoco han sabido levantar la voz; la desunión es la norma. Por eso han de luchar constantemente contra la adversidad. Y por eso deben protegerse con inteligencia, para no sufrir en demasía y acabar dañados, mental y/o físicamente. 

Esto es lo que hay...

Se habla de potenciar la Atención Primaria de Salud (APS), por su importancia en el sistema sanitario, pero invirtiendo menos en ella se debilita.

Se habla de estimular o motivar a sus profesionales, pero se les desincentiva con recortes salariales y supresión de derechos laborales.

Se habla de reformar las estructuras obsoletas del nivel primario, pero se siguen acrecentando las distancias con las del nivel hospitalario.

Se habla de prestigiar la laboral profesional del médico de familia, pero se los condena a lidiar con cuestiones burocráticas que nadie quiere.

Se habla de coordinar la asistencia, mediante una reorganización asistencial, pero se mantiene la misma estructura rígida que aísla a la APS y la complica.

Se habla de dignificar el espacio físico de actuación profesional, pero se mantienen muchas consultas indignas en centros de salud.

Se habla de gestionar eficientemente mediante prometedora “gestión clínica”, pero sin definirla claramente se genera desconfianza en médicos de familia.

Potenciar, estimular, reformar, prestigiar, coordinar, dignificar... Promesas incumplidas en APS. Mucho bla, bla, bla..., pero nunca llega la materialización de las ideas portadas en tantas bellas palabras. En un sistema universal, admirado, según dicen nuestros representantes políticos, y vendido como (casi) gratuito (?), cuando los indicadores desmienten tan idílica apreciación, el primer nivel sanitario no ha acabado de definirse con los principios para una buena APS. Faltan hechos y sobran palabras...

Parole Parole

domingo, 26 de enero de 2014

Los sonidos de la piedra

El Pórtico de la Gloria 

“De todas las representaciones escultóricas de músicos e instrumentos musicales en la Edad Media, el Pórtico de la Gloria de la Catedral Compostelana, obra del Maestro Mateo es, sin duda ninguna, la más perfecta y completa, referencia no solo para la historia del arte escultórico, también para la Historia de la Música. A partir del Apocalipsis de San Juan todo el tímpano quiere plasmar la disposición del trono de Dios tal como lo “vio” el autor sagrado. Veinticuatro ancianos se sientan en una especie de sofá, dialogan entres sí vistiendo túnicas blancas y sobre sus cabezas llevan una corona de oro, y en sus manos, sostienen instrumentos musicales: 14 fídulas de varios tipos, 4 salterios, 2 arpas, y 1 organistrum que sostienen los dos ancianos centrales sobre sus rodillas.”
En este fragmento del artículo “Instrumentos musicales del Pórtico de la Gloria”, de Alberto Solana en su página Tradición Jacobea, hace mención de los 21 instrumentos musicales de la época medieval esculpidos en piedra en el maravilloso Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela (siglo XII), obra del Maestro Mateo. De estos instrumentos (entre ellos: arpa, arpa-salterio, salterio, laúd, viola oval, viola en ocho, organistrum), 19 fueron reconstruidos en madera, gracias a un proyecto promovido por la Fundación Barrié de la Maza (después de otro fallido muy anterior: un encargo del cardenal Quiroga Palacios al profesor López-Calo), con la finalidad de ser interpretados. De hecho se grabó un disco: “Los sonidos del Pórtico de la Gloria”. Del origen literario de los instrumentos y de sinfonía eterna habla Julián J. Pérez Fernández en “EL PÓRTICO DE LA GLORIA: Los instrumentos y la música de su tiempo”. Arte en piedra y arte sonoro para recrear los sentidos y alimentar las almas.

Para más detalles sobre la reconstrucción de los instrumentos musicales del Pórtico de la Gloria, traigo un vídeo ilustrativo, aunque de sonido algo deficiente.

***
Enlaces
Instrumentos medievales (según Pórtico de la Gloria y Palacio de Xelmírez)

jueves, 23 de enero de 2014

Relación entre médicos y familiares de pacientes

fuente

Leyendo la entrada "Cuáles son los límites dela relación entre los médicos y los familiares de los pacientes", del blog Tribulaciones de un cirujano, se me ocurrió el siguiente comentario:

Frente a la pérdida de la posición paternalista del galeno y el progresivo empoderamiento del usuario (en el marco de la complejidad de las relaciones humanas), los mensajes chocan cada vez con más obstáculos receptores, supongo que por el cambio social general y las interesada creación de falsas expectativas. Y hay un porcentaje de familiares de pacientes, afortunadamente pequeño (si bien mayor que antaño), que nunca estarán conformes con nada que se les proponga o se les brinde, ni con las explicaciones que se les den ni con los cuidados que se les aporten, aunque provengan del más hábil y sensible comunicador. Aun así, no hay que verlos como enemigos, sino como víctimas sufrientes, a quienes les duele el familiar enfermo y, tal vez, les supere el mundo en que vivimos. Por supuesto, el profesional de la medicina también sufre la adversidad de sentir que su esfuerzo es incomprendido (nadie se ve libre de la incomprensión de los familiares). Además de capacidad técnica, ha de disponer de habilidades comunicadoras, pero no se le pueden exigir medidas heroicas ni ilimitada capacidad para deglutir sapos y culebras. He presenciado enfrentamientos con sanitarios extremadamente comprensivos, cordialísimos, pacientísimos, rayando en la santidad. En estos casos de violencia, mayormente verbal, en los que se hace imposible todo razonamiento, no cabe más que aplicar la “tolerancia cero”, al estilo del NHS, y avisar a las fuerzas de seguridad. Del mismo modo que hay médicos y pacientes difíciles, también existen familiares difícilesSeguramente no hay demasiados estudios respecto a esta cuestión, que habrá que enmarcar en el campo de la sociología médica.

Es de suma importancia la capacidad de empatizar de los galenos, con los pacientes y sus familiares. Pero como errar es humano, a veces hay confusiones entre médicos y familiares de pacientes que llevan a malentendidos...

martes, 21 de enero de 2014

El principal síntoma a combatir

Fuente: Quo - ¿Qué es el dolor?

El dolor propio es insufrible, el ajeno exagerado.
Anónimo

El dolor, tanto físico como psíquico, es el principal síntoma a combatir. Es una experiencia sensorial y emocional desagradable, expresada por cada cual de diferente forma; egoístamente, el propio es incomparable con el ajeno. El médico precisa liberarse del egoísmo y adoptar una buena dosis de empatía para lograr el propósito de aliviar el sufrimiento de sus pacientes, inequívoco en la expresividad facial y en las contorsiones corporales. Será necesario precisar la etiología del dolor para tomar las medidas terapéuticas que consigan erradicarlo, a ser posible con los menores efectos secundarios; no vaya a ser que sea peor el remedio que la enfermedad. El dolor como necesaria parte de la existencia, e inequívoca señal de que estamos vivos, pertenece al campo de la filosofía.

Escribí esto en otra entrada sobre aforismos médicos. Y ahora quisiera completarla otras interesantísimas sentencias que he hallado en el blog del Dr. Arturo Goicoechea, bajo el título de “El efecto analgésico”. No tienen desperdicio. Este reputado neurólogo dice en la presentación de su espacio:
“Se puede tener un cáncer y encontrarse bien o estar sometido a un sufrimiento e invalidez considerables sin que los médicos encuentren pruebas de enfermedad. La Medicina no ofrece respuestas aceptables para esta última situación y recurre arbitrariamente a negar la realidad del sufrimiento, haciendo aún más insufrible el calvario de los pacientes. Este blog intenta aportar desde el conocimiento de la red neuronal un poco de luz a este confuso apartado de la patología.”
Se puede tener dolor y no hallarse una causa que lo justifique. Pero ahí está, y hemos de prestarle la atención que se merece a quien sufre el principal síntoma a combatir. Sobre todo cuando es crónico e invalidante, y particularmente cuando es objeto de los cuidados paliativos en las fases finales de la vida (enfermo terminal u oncológico). 


El tratamiento del dolor tiene un doble enfoque: etiológico o causal (no siempre posible) y sintomático. A su vez, el tratamiento sintomático puede ser farmacológico y no farmacológico. El tratamiento farmacológico se realiza mediante fármacos analgésicos de diferente potencia (ver gráfica abajo), con o sin coadyuvantes o coanalgésicos (antidepresivos, benzodiazepinas, anticonvulsivantes, fenotiazinas, corticoides, etc.), según la intensidad dolorosa (valorada por una escala de dolor) y siguiendo una "escalera analgésica" propuesta por la OMS, conformada por tres escalones. Por otra parte, la elección de los analgésicos se hará también según la fisiopatología del dolor (somático, visceral, neuropático, mixto) y, por supuesto, las características individuales. 


Ejemplo de escala de dolor: Escala numérica
Escalera analgésica de la OMS modificada

Se ha propuesto además un cuarto escalón de tratamiento, que comprendería técnicas instrumentales: administración epidural de opioides, bloqueos simpáticos y otras técnicas quirúrgicas de analgesia. 

Respecto a las medidas no farmacológicas, unas pretenden elevar el umbral del dolor: psicoterapia (musicoterapia incluida), fisioterapia, termoterapia, laserterapia, radioterapia; otras modular la vía dolorosa: TENS o Transcutaneous electrical nerve stimulation, Estimulación de nervios periféricos, medular y cerebral profunda, acupuntura). 
***
Sobre el tratamiento del dolor, podemos ahondar más en los siguientes enlaces:

El manejo del dolor
(información general)

domingo, 19 de enero de 2014

Información sobre la Gripe


El peligro es tanto más grande cuanto mayor es el temor.
Salustio

Siguiendo las recomendaciones del Dr. Juan Gérvas, y haciéndome eco de diferentes orientaciones blogueras, respecto a gripe A y "común", dejo enlace a información sobre la gripe para el público en general. Espero que sea de aprovechamiento y sirva para la aplicación del sentido común, por el bien de toda la sociedad.


LLamamiento a la calma por casos de gripe
(Jaén)

viernes, 17 de enero de 2014

5º aniversario de Medymel

Number 5 brought to you by ... bokeh!

MEDYMEL

cumple hoy 5 años de vida

y quiero celebrarlo con todos sus seguidores.

¡Salud amigos!


Si nació divertimento,


medio es de liberación, 


espacio de aprendizaje


 y lugar de encuentro hoy. 


Agradezco a los lectores


su paciencia y comprensión,


y también los comentarios 


que enriquecen este blog.



Espero continuar


con redobles de tambor,


entre médico y melódico,


de la mente al corazón.


Y como ilustración sonoro-visual de estos cinco años (¡un lustro!)
traigo la Sinfonía nº 5 de Jean Sibelius
en un soberbia interpretación
con bellas imágenes de la naturaleza nórdica

jueves, 16 de enero de 2014

Empoderamiento y debilidad del paciente




El empoderamiento del paciente, por Dr. Francisco Kerdel Vegas

El binomio de la relación médico-paciente ha venido cambiando gradualmente pero en forma sustancial en las últimas décadas, pasando de una vinculación francamente paternalista a otra “en sociedad”. En esta última, el paciente se convierte en el socio más importante de la empresa (que es la salud del paciente) y el médico es un asesor privilegiado que le presenta opciones de tratamiento acompañadas de sus recomendaciones, en base a sus conocimientos y experiencia.

Las razones para que tan importante cambio se haya efectuado en un tiempo relativamente corto son múltiples, pero se debe fundamentalmente, por una parte, al interés de la población en general por el tema de la salud y la medicina,  y por la otra, a la facilidad de acceso a información comprensible y gratuita a través de las páginas Web e Internet.

Así como antes podíamos quejarnos, con razón, de falta de información, hoy en día  existe es una verdadera explosión de la información, entre la cual se filtra, desafortunadamente, mucha “basura electrónica”, es decir, información falsa, parcialmente veraz y muchas veces confusa. El público busca, tal vez un poco a ciegas en esa jungla informativa disponible, las fuentes de información veraz, objetiva, seria, respaldada por profesionales solventes e instituciones acreditadas y creíbles.

Este proceso de empoderamiento (palabra nueva en nuestra lengua pero con inusitada popularidad) del paciente en lo que se refiere a su propia salud está en pleno desarrollo y no faltan críticos que ven en ello una amenaza a la profesión médica, o bien una posibilidad de que los gobiernos disminuyan la responsabilidad de financiar los sistemas de salud para manejar adecuadamente el costoso peso de las enfermedades crónicas de una población cada día más entrada en años. (…)

Becoming an Empowered Patient

Comentario al texto anterior, por Dr. Pedro Juan Grases
El empoderamiento es un término que yo no conocía y que tiene acepciones distintas. Las que se refieren al sector Salud, tal como lo insinúa en este artículo, se refieren al proceso mediante el cual las personas adquieren mayor control sobre las decisiones y acciones que afectan su salud. Si tomado así tiene un carácter individual, también se habla de un empoderamiento de la comunidad.
La consideración de que inmiscuirse en las decisiones médicas, puede debilitar la actuación del profesional o de las instituciones que atiende a la población enferma, depende del número de individuos en todo el mundo que tengan acceso a Internet, y además que sepan consultar la información de sus padecimientos y hagan valer esa información para que el facultativo tenga una merma de su papel actual. 
(…) Tampoco se sabe a ciencia cierta en cuántos casos la gestión corresponde a una actuación “en sociedad”.
Si sobre estas cifras tengo dudas en cambio hay algo patente, evidente y sin cortapisas: el esquema de Bienestar Social está colapsándose estrepitosamente por falta de recursos. El costo de la misma es inasumible por más que la gente se manifieste protestando en la calle.
(…)  Una Seguridad Social (incluida la atención médica) libre de costos es para el futuro una entelequia. ¿Cómo va a incidir el advenimiento del empoderamiento? No creo que nos den tiempo para medirlo, la gran mayoría de la población mundial continuará careciendo de una atención de calidad para sus padecimientos, y muchos de los que ya la tenían gratuitamente, tendrán que pagar algo y someterse a las interminables esperas para conseguir una cita, así como batallar con el médico de consulta que tiene órdenes de no dedicar más de 10 minutos con cada paciente.
Ese es brevemente el panorama que nos espera para un futuro, que ya es presente. Es el reclamo de una población desconcertada y afligida por difíciles problemas, que percibe con pesar que cada la vez la cita llega más tarde y que le limitan, como ha ocurrido en muchos sitios, la gratuidad de los medicamentos prescritos.

Enlaces

miércoles, 15 de enero de 2014

Galicia suspende en actividad artística

Coral Casablanca de Vigo

Galicia es la comunidad con menor porcentaje de población que realiza actividades artísticas como escribir, pintar, hacer vídeos o cantar en un coro durante su tiempo libre y se encuentra a la cola del país en lectura de libros o asistencia al cine y el teatro, según el Anuario de Estadísticas Culturales 2013 que acaba de publicar el Ministerio de Educación y Cultura. Sólo la música logra el aprobado con nota ya que Galicia es la tercera autonomía en la que más ciudadanos acuden a conciertos de música actual y la sexta con más afluencia a certámenes de música clásica. (…) 
A la cola, en coros
Pero la situación de los gallegos en el ránking estatal empeora al analizar qué porcentaje dedica parte de su tiempo a escribir, pintar o cantar. Formar parte de un coro es la actividad artística que menos demanda tiene en Galicia. Sólo el 0,8% de la población cantaba en este tipo de agrupaciones en el último año, frente al 2,4% de media española o el 6% de los cántabros. (…) 
 Lo 'cultural' pincha en Galicia. Faro de Vigo

Aunque uno, por constataciones previas, no se fía demasiado de noticias y datos, me hago eco de esta información que en lo cultural deja en mal lugar a la comunidad en la que vivo. Galicia suspende cuantitativamente en actividad artísticaA lo mejor cualitativamente es otra cosa.


Escenas y Coro de Bohemios, de Amadeo Vives - Coral Casablanca de Vigo

viernes, 10 de enero de 2014

NHS cercano, SNS lejano



A leer un post sobre una web del NHS que explica en lenguaje claro las noticias que se publican en los medios ingleses sobre temas de salud, concretado en transparencia e información sobre salud, y el sentimiento de envidia suscitado por la inexistencia de algo similar en España orientado al ciudadano, reparé enseguida nuevamente en la diferencia cultural entre un país y otro. Tengo claro que es una cuestión de tradición, de diferencias en la educación y en las formas. En el referido post se manifiesta, con asombro, que el NHS respondió a una cuestión presentada desde la desordenada Hispania de manera informal. Es como si los británicos le diesen valor a la cercanía en la comunicación médica y los hispanos no. Y así yo lo creo. El NHS es cercano; el SNS hispano, lejano, muy lejano. Una experiencia distante en el tiempo que lo confirma me basta como botón de muestra...

Una paciente de sesenta y tantos años, procedente del Reino Unido, acudió a mi consulta por primera vez. Era una emigrante española que retornaba después de una vida laboral en ese país, junto a su marido, británico y también jubilado. Traía un informe en el que se resumía su historial clínico y en particular un cáncer de mama tratado en Londres. No se había desvinculado totalmente de ese país de acogida, pero deseaba ser controlada por el servicio de Oncología del área que ahora le correspondía y, de paso, que le renovase la medicación que le habían prescrito: acetato de medroxiprogesterona (tratamiento hormonal para el cáncer de mama avanzado o metastásico, habitual entonces). 

Cuando le hice saber que no podía derivarla directamente a Oncología (en Coruña), que primero tenía que pasar por Ginecología (en Ferrol), se sorprendió sobremanera. Y más aún al conocer el tiempo de espera. Ya tenía un diagnóstico y la trataba el oncólogo... A parte de este particular, de la primera entrevista clínica con esta paciente (muy agradable y sensata) me quedaron grabados dos detalles: uno, se refería continuamente al médico general que allí le correspondía (General Practitioner) como su médico; y otro, lo que su marido, hombre flaco e inquieto, le decía en inglés y ella traducía: “Si nuestro médico ve esta sala de espera sale despavorido”. Lo decía, claro está, porque estaba abarrotada. 

Unos meses después volvió la mujer con evidente enfado, porque le habían hecho dar vueltas de un lado a otro y le cambiaran el fármaco que traía por tamoxifeno, que ya había tomado antes y le sentara fatal. Se lamentaba por tanta demora y complicación, diciendo: “He vuelto a mi país y no me aclaro”. Me comunicó que había estado unos días en Londres con el oncólogo que allí la trataba, y que dicho especialista requería la dirección de mi centro de salud para enviarme un informe personalizado. Escéptico, le di los datos del centro, ubicado en una población costera del litoral ferrolano. 

Y en unos días me llegó el informe del The Royal Marsden Hospital que a continuación reproduzco, lógicamente sin datos de la paciente para preservar la confidencialidad (aún estoy esperando el del servicio de Oncología de mi antigua área de salud). Por cierto, repárese en la carencia de la letra “ñ” (Valdoviño, La Coruña), distintiva de nuestro idioma, y dedúzcase nuestra preeminencia internacional. Sobran otros comentarios.


jueves, 9 de enero de 2014

Futuro sanitario sostenible


No puedo más que suscribir un comentario de un investigador respecto a nuestro sistema sanitario que, en resumen, se concreta en esta frase: “Hay mucho gasto superfluo en un contexto de medicina defensiva y de obsesión preventiva que conlleva medicalización.”

La medicina defensiva es el fruto del temor a las demandas por mala praxis, agravada en un contexto de presión asistencial que deteriora la relación médico-paciente y que implica inconveniente apresuramiento en la asistencia.

El exceso de medicina preventiva se vuelve contra los pacientes, pues como todo exige una justa medida para que los beneficio sean superiores a los perjuicios, y al igual que la medicina defensiva es generadora de gasto sanitario.

La inconveniente medicalización (un término reciente) lleva a un exceso terapéutico y de intervención médica, fruto –en palabras de E. Gavilán– de la expansión del ámbito de actuación de la medicina más allá de lo justificado (medicalización de la vida cotidiana).

Viendo todo esto en su conjunto, nos percataremos de la evolución de los tiempos y de las progresivas contradicciones. Por un lado, los responsables del sistema teorizan con una mejora de la calidad en salud y en la práctica no hacen nada para que mejore (incluso consiguen, independientemente de recortes, que en algunos aspectos empeore). Por otro, se insta continuamente a la población a la prevención en todos los ámbitos, mientras a los profesionales se les encomienda contener el gasto; pero si con la primera medida más individuos son etiquetados de pacientes crónicos es fácil deducir el incremento en el consumo de servicios sanitarios y fármacos. Finalmente, si la evolución social ha llevado a ver casi todo como un problema médico, cada vez más difícil convencer a los ciudadanos de que la vida no es una enfermedad y que, por lo tanto, para sortear cualquier dificultad no es necesario atiborrarse de ansiolíticos y antidepresivos (un problema éste de salud pública poco o nada abordado). 

En definitiva, es preciso poner orden, humanizar el sistema y establecer la sensatez asistencial, con una adecuada atención a los pacientes crónicos. Respecto a esto último, comunicando adecuadamente y evitando el continuo peregrinar hacia las consultas especializadas, siempre y cuando se haya establecido el diagnóstico y el tratamiento a seguir con absoluta claridad. Al hilo de esta problemática, se habla también de nuevas corrientes en atención primaria

Pero indudablemente, para que sea posible mejorar y, sobre todo, aspirar a un futuro sanitario sostenible, tenemos necesidad de responsables políticos capaces, sensibles y honrados, con claridad de ideas, transparencia y escasa volubilidad.


Sistemas sanitarios, políticas de salud y economía de la salud
UEM (2011)

martes, 7 de enero de 2014

Dos tipos de medicina

medicina basada en la esencia

Medicina basada en la persona versus Medicina basada en procesos
Podrá argüirse que integrar los procesos favorece la eficiencia. Pero tal como se hace, favoreciendo la desatención integral -en sentido médico- lo dudo; porque  genera más gasto (fármacos, pruebas, intervenciones...). Por eso la medicina centrada en el individuo es la más eficaz y rentable.

lunes, 6 de enero de 2014

Nuevos intentos de Haiku



Siguiendo la linea de los anteriores intentos, me aventuro con otros siete...


Tibios colores / de otoño se volvieron / fría blancura.

El buen galeno / cura, alivia y consuela / comunicando.

Soñé morir / después de haber vivido / y sin sufrir.

La medicina / centrada en el paciente / es la más sana.

Sin fin el canto / para espantar los males / de un triste Estado.

Nunca la máquina / reemplazará a la mano / que alivia y sana. 

Aun nublado / luce el cielo estrellado / con el contento.


Y valgan hoy como regalos de Reyes. ¡Feliz Día, amigos!

sábado, 4 de enero de 2014

Ilusionante broma rodante


Llegó a proclamarse a finales de 2013 una noticia en la Red que los médicos y enfermeras de los centros de salud habrían de recibir con muchísimo agrado: Unidades móviles en los centros de salud. “¡Por fin!... ¡Ya era hora!... ¡Qué alegría!... ¡No me lo puedo creer!...” Se anunciaba la buena nueva para la Comunidad de Madrid, pero, considerando nuestro teórico Sistema Nacional de Salud, habría de esperarse que, más tarde o más temprano, esta decisión autonómica se hiciese extensiva a los servicios de salud de las demás comunidades de la Hispania invertebrada. Veamos extractada su esencia.
“La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid destinará más de 4 millones de euros para facilitar la actividad domiciliaria en atención primaria mediante nuevas unidades móviles adscritas a los diferentes centros de salud de la Comunidad. (…) la dotación de unidades móviles de la consejería ya no se limitaran a los Servicio de Urgencias Médicas de Madrid (Summa 112), Unidades de Cuidados Paliativos a Domicilio y otros servicios privilegiados, ahora se extenderá a cualquier profesional sanitario que necesite desplazarse más de un km para procurar asistencia domiciliaria a su pacientes. Una vieja aspiración de médicos y enfermeras de los centros de salud que hasta ahora tenían que utilizar su propio vehículo, se ve así colmada (…) Además, se ha aprobado  la ruptura del acuerdo de asistencia con MUFACE e ISFAS de tal forma que los médicos de atención primaria NUNCA MÁS tengan que cumplimentar recetas  a mano.”
Era tan ilusionante la supuesta decisión recogida por Rafa Bravo, en su blog "Primum non nocere", que uno podía dejar de ver lo inverosímil de los detalles (hasta se podrían extraer greguerías), que en el resumen no se recogen, ni considerar la fina ironía o el ácido sarcasmo habituales en el autor de este bulo. Porque la coletilla final, casi tan estimulante, difuminaba toda sospecha en cualquier mente entusiasta o soñadora. ¡Inocente, inocente! ¿Cómo creer una decisión política favorable a los profesionales de la sanidad? ¿Cómo creer incluso lo que se promete cuando luego no se cumple? Todo lo que sale por la boca, nunca llega a rodar afuera. ¡Ay!, fue bonita la inocentada mientras no se sintió como tal. Después, el desencanto comprensible. 28 de diciembre… Riamos, por no llorar.

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¡Coches para la atención domiciliaria! Parece una quimera, casi ciencia ficción. Una reivindicación de siempre en la atención primaria de salud y una cuestión reiterada en este espacio: en forma de diálogo político-sanitario, como respuesta a un engañoso titular de prensa y, dando una vuelta de tuerca a esta carencia rodada, incidiendo todavía más en el eterno problema del transporte para la atención domiciliaria. Problema que se hace más acuciante con la subida del precio de los carburantes, y más aún con su sobreprecio por la aplicación del nuevo "céntimo sanitario" (eufemismo de "céntimos sanitarios" a sumar a los ya aplicados con anterioridad). Que hay que resolver porque es un derecho y una cuestión de dignidad, que evitaría malos tragos cuando a los sanitarios extrahospitalarios se les indica que se movilicen a una emergencia por su propios medios (sucedió en mi centro esta semana con llamada del 061, y no es la primera vez), por no haber disponibilidad de personal específico (ambulancia medicalizada) ni de ambulancias ordinarias en un momento dado (?). Desde la visión del nivel hospitalario o desde la percepción de cualquier ciudadano de a pie, resultará inconcebible que el/la médico/a y el/la enfermero/a se vean obligados a desplazarse por sus propios medios para la atención domiciliaria, y tal vez, extrañados, los desconocedores frunzan el entrecejo. Pero es lo que hay, lo que tenemos: carencia de vehículos para tal menester. ¿Habrá que pedírselos a los Reyes Magos? ;) ¡Hum! No es asunto menor y la vocación de servicio también tiene su límite...


viernes, 3 de enero de 2014

Eclipse social



Los problemas sociales son tan acuciantes en los últimos tiempos, que los médicos de familia pueden dar fe de su significación. Hemos de tener presente que las consultas de atención primaria son uno de los mejores observatorios sociales, si no el mejor. Supone un barómetro equiparable al del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), aunque sin su rigor científico. No olvidemos tampoco que las apreciaciones de la gente sencilla pueden ser más provechosas que el mejor estudio metodológico.
Y es que tenemos un velo en los ojos que no nos deja ver la realidad comunitaria. Dirigimos los esfuerzos a valorar las consecuencias de nuestro mal proceder, sin ir a las causas, al diagnóstico etiológico. Estamos tan cegados por la sofisticación terapéutica que es como si fuésemos víctimas de un eclipse social... 

Eclipse - Margarita Lecuona

miércoles, 1 de enero de 2014

Optimistamente pesimista

Diente de león

Foto: Clipselas de la planta denominada diente de león (Taraxacum officinale). De niños las llamábamos “abuelitos” y las echábamos a volar soplándolas delicadamente, con el encargo de que nos trajesen caramelos. Una muestra de la infancia confiada y optimista, que se extiende a los adultos sonrientes (como en el caso del sabio Leibniz: "Vivimos en el mejor de los mundos posibles"). No me abarca plenamente, inseguro y gemidor. Pero en este comienzo de año (sus guarismos suman 7) quiero aplicar el deseo infantil en forma de bien para todos y, en mi paradójico optimismo pesimista, me da pie para traer algunos aforismos optimistas/pesimistas.

  • El optimismo es la creencia de que todo es hermoso. (A. Bierce)
  • El pesimismo sostiene que vivimos en el peor de los mundos posibles. (Inversión tesis de Leibniz)
  • El pesimismo conduce a la debilidad; el optimismo al poder. (W. James)
  • El optimista cree en los demás, el pesimista sólo en sí mismo. (G. K.Chesterton)
  • El optimista encuentra una respuesta para cada problema. El pesimista ve un problema en cada respuesta. (Anónimo)
  • El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa. (Anónimo)
  • El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas. (W. G. Ward)
  • Sólo los pesimistas forjan el hierro mientras está caliente. Los optimistas confían en que no se enfríe. (P. B. Shelley)
  • Un pesimista es sólo un optimista bien informado. (M. Benedetti)
  • Ningún pesimista ha descubierto nunca el secreto de las estrellas, o navegado hacia una tierra sin descubrir, o abierto una nueva esperanza en el corazón humano. (H. Keller)

El optimista