jueves, 31 de diciembre de 2015

Otro año que amanece

Por la Ría de Vigo


No sé si Morgen (Mañana), de Richard Straus, es el lied más bello jamás compuesto, pero sin duda es una de las canciones más hermosas, tiernas, relajantes y vivificadoras que uno pueda imaginar. Me parece ideal para despedir el año que se va y desear el feliz amanecer de uno nuevo, con mis candorosos deseos del pasado año; amorosamente, los mismos en cuanto a trabajo, justicia, vivienda, honestidad, paz, bienestar, educación, saneamiento, economía y salud. Sonriamos, a pesar de todo.


¡FELIZ 2016!

Y mañana el sol volverá a brillar...

Morgen
Elisabeth Schwarzkopf, soprano

domingo, 27 de diciembre de 2015

Niños


Niños en la playa, Sorolla


Ya se disipan sus voces...
Las acalla
negra noche que desciende
sosegada.
¡Qué deliciosa quietud!
Veo la estancia
libre de sus travesuras
y batallas.
Y al contemplarla vacía
la hallo extraña.
(Añorando la frescura
de sus almas.)

Obvios empellones de
dulce Infancia...
Su energía y sus prontos
no se acaban
desde que al romper el día
se levantan
hasta el ocaso anunciado
en sus caras.
¡Oh divinas criaturas!
Tan lozanas.
Tan felices en su mundo
de almas cándidas.

Ahora imprevisibles marchan
espontáneos
–sin los condicionamientos
del mañana–
en la tierra y en el aire
y en el agua.
Hartos de juegos y luchas
–hoy sin trampa
ya sueñan profundamente 
en la calma.
Sólo aguardan que despunte
el nuevo alba.


Escenas de niños - Robert Schumann

jueves, 24 de diciembre de 2015

En la noche más hermosa



Na noite máis fermosa (En la noche más hermosa) es un villancico portugués que aquí podemos escuchar en versión gallega, y cuya traducción es ésta:

En la noche más hermosa 
del mes de Navidad
echado en las pajas 
Jesús duerme ya.
Y todas las estrellas 
en lo alto están 
meciendo al Niñito 
que sueña en paz. 

El ganado que en la cueva 
mugiendo está 
despierta al Tortolito 
de dulce mirar. 
La madre le da cariños 
que lo hacen gozar
un Dios hecho niño
con nosotros quedará. 

Escúchenlo en el vídeo si les parece bien y lean la traducción si no entienden el idioma de Rosalía. Es hermoso como la Noche, ¿verdad?... Pues solo desearles mis mejores deseos de paz y felicidad.

Bo Nadal
Feliz Navidad
Merry Christmas
Joyeux Noël
Froehliche Weihnachten
Buon Natale
Boas Festas

 

martes, 22 de diciembre de 2015

De humor y medicina



La risa es tan buena para la salud que hasta se emplea como técnica psicoterapéutica: en forma de risoterapia. Y el humor relacionado con la medicina, cuando no hiere ni es de mal gusto, ya blanco o negro, bienvenido sea como generador de risa. Pues de humor y medicina valgan los siguientes tres ejemplos gráficos.

La exploración médica no siempre es cómoda...


Los resultados de las pruebas pueden ser descorazonadores...


Pero, al parecer, el médico siempre tiene razón....



Cantinflas: Una consulta médica

lunes, 21 de diciembre de 2015

El doctor Sabelotodo



Érase una vez un pobre campesino, llamado Cangrejo que se fue a la ciudad guiando un carro tirado por dos bueyes a venderle a un doctor una carretada de leña por dos ducados. Mientras se le pagaban sus dineros el doctor se encontraba precisamente comiendo; cuando vio el campesino lo bien que comía y bebía le entró envidia y pensó que también él quisiera ser doctor. Así que se quedó unos momentos sin saber qué hacer y, al fin, le preguntó si no podría hacerse él doctor. 
-¡Ya lo creo! -respondió el doctor-; eso se logra fácilmente.

Así comienza el cuento El doctor Sabelotodo, de Los Hermanos Grimm, que puede ser leído enteramente AQUÍ.

Para quien desee leer otra versión de este cuento, en la que se extrae como enseñanza que "los malos entendidos por lo general producen consecuencias inesperadas, a veces favorables, a veces desfavorables", dejo el enlace AQUÍ

Y por último, para quien prefiera escuchar este cuento (otra versión traducida) traigo un vídeo, sabiendo que es imposible saberlo todo ni abarcar siquiera cuanto se ha escrito sobre un mismo y único tema.


viernes, 18 de diciembre de 2015

Haikus optimistas



No quisiera que mis intentos de haiku se quedasen sin su canto de optimismo, por eso ahora echo a volar otros siete micropoemas, todos ellos cargados de ilusión, de jovialidad, de alegría, de entusiasmo. Y es que en la inmensa brevedad también puede haber una chispa inacabable de felicidad.


Quiero reír / siempre a tu lado, amor. / Ríe conmigo. 

Es una suerte / estar vivo y sentir. / Vive sin miedo. 

Otro ya dio / su “gracias a la vida”. / Libre me sumo. 

Estoy alegre / y canto una canción. / Alegre lloro. 

Mi ojos brillan, / pues sé que nada muere. / ¡Viva la vida!


¿A dónde va / mi canto de optimismo? / Hacia el amor. 

Bella la noche. / Sonríen las estrellas… / Y ya amanece.


Pasodoble de La alegría de la huerta, de Federico Chueca

miércoles, 16 de diciembre de 2015

La salud robada


–¡Hum! Veo esto muy mal, señor Expropiado –le dijo el médico, con un inquietante gesto de severidad, al ver los resultados del análisis y de otras pruebas complementarias que le había pedido. 
–Pero si yo me encuentro bien, doctor Infalible –respondió el paciente contrariado, sin poder ocultar su inquietud.
–¡A callar! El médico soy yo y, por su bien, usted ha de obedecer sin rechistar –sentenció rotundo. Y después, meneando la cabeza, fue refiriendo–: lípidos algo altos, PSA dudoso, densidad ósea en el límite...
El señor Expropiado no sabía qué decir. Como profano no se atrevía a llevarle la contraria a aquel galeno que tenía por una eminencia. 
–Me va usted a tomar este medicamento… y también éste… y además este otro –le iba diciendo el doctor Infalible mientras escribía los nombres de diferentes fármacos. 
Los ojos del señor Expropiado languidecían, tratando de asumir lo que el doctor Infalible le había prescrito. Estaba asintomático, pero las pruebas preventivas parecían contradecir su aparente estado de normalidad. Emitió un suspiro de aflicción. Se sentía extraño, enfermo repentino, como si le hubiesen robado la salud en un plis-plas. 
–Gracias, doctor –le dijo al médico, mientras le daba la mano, sin estar seguro si lo hacía por agradecimiento o por temor. 
El señor Expropiado se marchó silencioso, con una carga de preocupación inesperada. Era un paciente sumiso, para nada empoderado, que había llegado sano y salía enfermo. Y el doctor Infalible, desprovisto de humildad y humanidad, vanidoso y severo, quedaba inflado de saber biométrico y poder medicalizador. 
Esta dramatización de lo que Gérvas & Pérez-Fernández han concretado en el concepto de “expropiación de la salud”, muestra el poder médico mal empleado, desprovisto de límites, inflexible, excesivo y deshumanizado. Un poder concretado o ejemplificado aquí en el profesional de la medicina, pero que emana de superiores intereses económicos, intensa y extensamente favorecidos por el influjo mediático. Un poder antiético que, apoyándose en el principio del miedo, consigue dañar, aun sin proponérselo. Un poder perverso que convierte a un individuo sano en enfermo, desequilibrando su estado mental y hundiéndolo con preocupaciones. Un poder imparable, con diversa graduación de efectos perniciosos, según la propensión de cada personalidad individual a dejarse influir por los demás y la mayor o menor tolerancia al sufrimiento. Un poder maligno que indignaría a Esculapio.

Es preciso un humoroso giro sanitario hacia la honestidad. Y en ese cambio de rumbo, contrario a la medicalización, hay que ir des-enfermando....


viernes, 11 de diciembre de 2015

La moderna arquitectura sanitaria


Los romanos elaboraban todas sus construcciones siguiendo modelos que les habían funcionado, o que civilizaciones anteriores, como la griega, habían perpetuado según órdenes clásicos. De modo que seguían patrones establecidos con variaciones ornamentales o de tamaño. Esto suponía muchas ventajas: rapidez y eficacia en la construcción, familiaridad y adaptación (sobre todo cuando los ciudadanos se encontraban alejados de su lugar habitual), facilidad de manejo o de movimiento y, probablemente, un importante ahorro en costes. Lo hacían con templos, teatros, anfiteatros, puentes, viviendas civiles y construcciones militares, ateniéndose a prototipos que habían demostrado su solidez y su funcionalidad, sin renunciar a la belleza. Todo un muestrario de buen hacer constructivo.

Y muchos siglos después, todo ha cambiado en la construcción de edificios públicos.

Centrándonos en la arquitectura sanitaria, nuestros modernos hospitales son proyectados cada cual a su manera, sin seguir modelos de solidez y funcionalidad contrastadas, de algún modo paradigmáticos, sin atender siquiera a cánones estéticos –quién sabe si al amparo de un falso vanguardismo– ni seguramente a costes. Algunos han sido levantados con tanta prisa, por decisiones políticas apresuradas u oportunistas, que al poco tiempo asistimos a una dolorosa necesidad: "curar la arquitectura sanitaria". Porque hay edificios hospitalarios que solo de verlos ponen a uno enfermo. Otro tanto se puede decir de los centros de salud destinados a la atención primaria. De modo que si uno está familiarizado con un determinado hospital y se va a trabajar a otro se encontrará desconcertado, incómodo, al menos durante una larga temporada de adaptación.


Sin renunciar a la innovación, y siendo consciente de la evolución de los edificios hospitalarios, prefiero un tipo de edificio sanitario consistente, funcional, fácil de mantener y a ser posible hermoso, que a diferentes tipos de hospital que, en demasiadas ocasiones, se evidencian frágiles, complicados, de costoso mantenimiento y difíciles de mirar (aunque bien es cierto que esto puede depender de gustos o del cristal con que se mira). Ni todo tiempo pasado fue mejor ni evolucionar significa siempre o en todo momento mejorar. Los estudiosos del tema recomiendan abordar la proyección de edificios hospitalarios centrándose en el cometido de los mismos y sin descuidar su adecuada ubicación. Pero de lo que propongan técnicos o expertos en arquitectura sanitaria a lo que aprueben los gestores sanitarios hay un mundo, con materiales de construcción (madera, piedra, hierro, hormigón, ladrillo, aluminio) y esfuerzo humano de por medio.

Enlaces de interés

Arquitectura Hospital:
Diseño y estructura arquitectónica Hospitales

miércoles, 9 de diciembre de 2015

En un Charpoy


Quién pudiera estar así, tumbado a la bartola, echado en una hamaca o sobre esa cama típica de la India, hecha de madera, cinchas y cuerdas ligeras, tan sencilla y a la vez tan práctica, que llaman Charpai o Charpoy. ¡Quién pudiera! Sobre todo en una tarde calurosa, de esas que invitan a estar a la sombra y sin pensar en nada; o después de una mañana agotadora, tras la que uno queda rendido por trabajar acelerado y a destajo. Debe ser muy cómodo y relajante el charpoy. No debe estar nada mal cuando inspiró al gran Duke Ellington, o más exactamente a su alter ego Billy Strayhorn. Viéndolo me entran ganas de echarme una siestecita. Y escuchando las sordinas de la maravillosa orquesta del duque... ¡ahhhhhh!, ya empiezo a bostezar...

jueves, 3 de diciembre de 2015

Algún día el médico de cabecera consultará con calma



Esta viñeta es graciosa, pero a la vez es una crítica de la masificación de las consultas en atención primaria. Porque no es bueno consultar a la carrera. No, no es conveniente meterle prisa al médico de cabecera para realizar su humana labor. Cualquiera lo puede entender, sin ser sanitario. Así, a toda velocidad, aumenta la incertidumbre (poco tiempo para pensar) y el riesgo de cometer errores, aparte de la insatisfacción del paciente. Sobre este mal (¿propiamente hispano?) y sus causas hemos hablado aquí muchas veces. Se trata de una situación anómala y perdurable que contemplamos en un contexto habitual de usuarios/pacientes cada vez más complicados/complejos, que exigen resolución rápida de multiproblemas, víctimas seguramente de la incitación a una excesiva prevención que acarrea demasiadas citas repetitivas. Ciertamente, no todos los médicos de familia tienen la misma presión asistencial, porque los cupos (número de individuos asignados) son variables, el envejecimiento poblacional no es el medio en el medio rural (a más edad, más riesgo de enfermar) y la gestión de la demanda asistencial difiere de un profesional a otro. Pero en general, lo de la medicina con calma, sin prisa y con tino, parece una utopía. Esperemos, no obstante, que algún día, no demasiado lejano, esta alegoría cómica  del médico de cabecera en patinete sea una simple anécdota.


El vals del minuto - Nacha Guevara

lunes, 30 de noviembre de 2015

Parte de confirmación: y sigue...



Cuando hablamos de parte de confirmación no nos referimos al hecho de otorgar un sacramento, sino a un acto burocrático que pone a prueba la paciencia de los médicos de familia hispanos. Supone la emisión repetitiva de documentos, después de que se emite el correspondiente parte de baja laboral, mediante el procedimiento denominado gestión de la incapacidad temporal (IT), y antes de que se concluya con el parte de alta. La cadena viene a ser de esta guisa: 

Parte de baja - partes de confirmación - parte de alta

Tan cansino es el parte de confirmación (en singular, como símbolo de una actividad repetitiva, en plural) que incluso ha inspirado un blog con ese nombre. Los partes de confirmación suponen una rémora para la actividad médica de la atención primaria, puesto que obligan a ocupar citas ordinarias de consulta, y llegan incluso a generar citas "urgentes".

Pero se avecinan cambios en la incapacidad temporal (antiguamente denominada "incapacidad laboral transitoria", adjetivación más claro el concepto), abreviada IT, fruto del Real Decreto 625/214 por el que se regulan determinados aspectos de la gestión y control de los procesos por incapacidad temporal. Una nueva gestión de la IT, que los galenos ven con escepticismo (interesantísima reflexión de la Dra. María José Herraiz), y de la que ya hablamos AQUÍ

Veamos...

Ahora va a variar la frecuencia de emisión de los partes de confirmación, según la previa estimación de la duración de la IT (de la baja laboral, en definitiva), pero no desaparecen, que sería lo deseable y que los facultativos llevan muchos años esperando. No va a caer esa breva. Habrá que consolarse con la disminución de su número y decir aquello de que "menos da una piedra".

El médico de familia deberá seguir con la carga de los partes, aunque sean menos, y los pacientes con la obligación de recogerlos, aunque estén con una pierna fracturada o se hallen hospitalizados, mientras a las mutuas (de accidentes de trabajo) se les otorga el poder de control de bajas por contingencias comunes (de causas no laborales o profesionales). Parece de chiste. 

¿Y todo este cambio en la gestión de la IT con el propósito de controlar mejor el absentismo laboral? Es de suponer.

Tanto se ha vulgarizado la baja laboral (como el ir a urgencias), que ya no se habla de una concesión del facultativo, basándose en evidencias clínicas que la aconsejan, sino de cogerla ("coger la baja") por decisión del interesado. Por inconcebibles razones, el médico de cabecera se ha visto desprovisto de su autoridad desde que se ha puesto en cuestión su capacidad de decisión.

En resumidas cuentas, al médico de familia le queda el glorioso honor de gestionar la IT, a petición del paciente y bajo vigilancia de la mutua, atento a sus órdenes, como si fuese su secretario. Sin dejar de estar fiscalizado por la inspección médica. Y tendrá que enfrentarse a un nuevo rompecabezas: la más compleja emisión del parte de baja, que obliga a cálculos de duración y a codificar la ocupación del incapacitado mediante el Código Nacional de Ocupación (CNO), puesto que el sistema operativo oficial no lo genera automáticamente (?). Como reconocen los propios inspectores: más carga burocrática para los médicos de atención primaria.

Dicho así, puede parecer exageración. No lo creo. Pero valga al menos para caricaturizar otro despropósito gestor, dentro de una gestión sanitaria incapaz de eliminar trabas burocráticas y de impulsar la eficacia.

Finalmente, ojo a lo que dice el artículo 3.1 de la orden por la que se desarrolla el Real Decreto 625/2014:
El parte médico de baja de incapacidad temporal, cualquiera que sea la contingencia determinante, se expedirá inmediatamente después del reconocimiento médico del trabajador, por el facultativo del servicio público de salud que lo realice.
Pues vaya lío, porque si la contingencia es profesional y, en consecuencia, el trabajador es atendido por su mutua de accidentes laborales, ¿qué implicación puede tener el facultativo del servicio público? ¿Y en caso de accidente de tráfico atendido en hospital privado? Menuda polémica. ¡Uf!...

Incapacidad Temporal: Cálculo, aplicación y novedades de la nueva regulación

domingo, 29 de noviembre de 2015

Sexta Sinfonía de Bruckner y Lawrence de Arabia

Pensamiento bicolor


Leo en un foro de música clásica: “El primer mov de la 6ª [Sinfonía de Bruckner¿no os suena a la banda sonora de Lawrence de Arabia? Pues escuchando la melodía principal de la banda sonora del mítico film (AQUÍ) y los finales del I movimiento (17:53 –en la interpretación elegida) y IV movimiento (1:05:15 –una variante) de la sinfonía de Bruckner compruebo el inmenso parecido entre la pieza cinematográfica y la obra sinfónica. Entonces, caben dos posibilidades: casualidad o plagio de Maurice Jarre. Escuchen y juzguen... ¡Ah!, y disfruten de toda esta bella y poco interpretada sinfonía.


Sinfonía Nº 6 de Bruckner
Sergiu Celibidache y Orquesta Filarmónica de Munich

viernes, 27 de noviembre de 2015

Alrededor de la violencia de género

Fuente: AQUÍ

La violencia no es sino una expresión del miedo.
Arturo Graf

Del artículo “Los efectos de nuestra legislación de protección contra la violencia de género”, extraigo un buen número de frases que, siempre que consigamos liberarnos del inconveniente apasionamiento, nos pueden poner en disposición de reflexionar de la manera más adecuada sobre este tipo de violencia y sobre la ley que trata de combatirla. Veámoslas pues seguidamente, sin renunciar, por supuesto, a la lectura del artículo completo.
Hay que aproximarse para su adecuado análisis con prudencia y cabeza fría, evitando en lo posible la fuerte carga emocional que suele envolver esta cuestión.  
La ley se fundamenta en una ideología denominada “feminismo de género” que sostiene que no existen, fuera de las físicas, diferencias entre sexos.  
Se deduce una difusa “responsabilidad colectiva” de los hombres, y se presupone que los actos de violencia responden necesariamente a esta “situación de desigualdad” y “relaciones de poder”.  
El principio de igualdad y no discriminación, la presunción de inocencia y otros pilares básicos del Estado de Derecho quedan gravemente en entredicho. 
No deja de ser paradójico que la que quizá sea la norma más ideologizada de nuestro ordenamiento haya sido aprobada por unanimidad y sin apenas debate, lo que dice mucho sobre el valor y la categoría intelectual de nuestros legisladores, y sobre su incapacidad de liderar una opinión pública que por definición debería ser plural.  
Cualquier intento de tratamiento de esta materia es probable que tope con una fuerte corriente de corrección política que rechaza la legitimidad de cualquier debate sobre la norma y sobre sus medidas.  
Podemos dudar de la objetividad de quienes han hecho de la defensa de este “feminismo de género” un modo de ganarse la vida.  
Es preciso insistir en el drama que supone para muchas mujeres el vivir bajo el terror de los malos tratos.  
Podemos suponer que muchas de las agresiones no se denuncian. Menos de la tercera parte de las mujeres asesinadas en los últimos diez años había denunciado a su pareja. Y en algunos de los casos en que habían presentado denuncia la habían retirado posteriormente.  
El índice de agresiones y asesinatos en este ámbito, en contra de lo que pueda creerse, es afortunadamente en España bastante inferior a la que existe en los países de nuestro entorno.  
Las cifras medias europeas casi doblan a las españolas, y Finlandia las cuadriplica, lo que demuestra la gran relación que existe con el consumo excesivo de alcohol (en ese país un grave problema).  
El número de casos de violencia doméstica contra mujeres denunciados y el de mujeres muertas ha permanecido bastante estable a lo largo de los últimos años, con una ligera tendencia creciente.

Esto podría llevarnos a la conclusión de que las medidas adoptadas por la ley han servido de poco. Sin embargo hay que tener también en cuenta dos importantes factores: el aumento de inmigrantes recibidos (muchos de ellos provenientes de países con culturas más machistas) y el factor socioeconómico, la posición económica desfavorable.  
Por supuesto, si hemos criticado la tendencia a criminalizar a todos los hombres, a los que se pretende responsabilizar colectivamente a pesar de que la mayoría de ellos sea respetuoso con sus parejas y no cometa abusos, lo mismo debemos decir de los inmigrantes, a los que no debe imputarse ninguna responsabilidad colectiva. 
Aun considerando estas circunstancias, podemos preguntarnos si las medidas de la ley han sido suficientemente efectivas, si se podrían mejorar, y también si los recursos de la misma están siendo utilizados abusivamente con excesiva frecuencia, generando problemas que el legislador no previó.
Tenemos algunas claves para combatir la violencia de género, pero no disponemos de estrategias absolutas para erradicarla. Parece ser que el perfil predominante del agresor/maltratador no es el de un individuo mentalmente sano, sino de otro poseedor de alguna alteración psíquica, incluyendo los trastornos de personalidad y las alteraciones derivadas de adiciones a alcohol o drogas. Es significativo que Finlandia, país con la mejor educación del mundo, se encuentre a la cabeza en esta lacra. De modo que una buena educación en las escuelas, aun siendo deseable y beneficiosa para cualquier sociedad, no parece ser el factor decisivo; aunque quizás habría que analizar las bondades y los errores de los diferentes enfoques educativos. En definitiva, la lucha contra la violencia de género ha de continuar en todos los frentes sociales y apoyándonos en evidencias, hasta minimizarla en lo posible.

Y ya puestos, por qué no tratar de combatir toda clase de violencia...

La escalera de la violencia

miércoles, 25 de noviembre de 2015

La hiperaccesibilidad como problema


La accesibilidad se ha convertido en hiperaccesibilidad. La solución que se planteaba para dar acceso a las familias que trabajan, para evitar absentismo escolar, como son las consultas de tarde, se llenan de pacientes cuyos padres están en el paro y que esa mañana no acudieron al colegio por encontrarse enfermos. Esto impide que se pueda ofertar el tiempo necesario a aquellos que de verdad usarían el servicio con responsabilidad. La accesibilidad, llevada al extremo se ha convertido en un problema muy grave para las personas que usan los servicios con responsabilidad, ya que les limita su acceso.  
La sobreutilización de las consultas de los centros de Atención Primaria es un problema que afecta tanto a médicos de familia como a pediatras. La asistencia a pacientes sin cita, o fuera de agenda, mal llamados urgentes o no demorables (pues no son urgentes y su atención es francamente demorable), es percibida por el personal de los equipos de AP como una circunstancia que trastorna el ritmo de las consultas, sobre todo al considerarse la mayoría de ellas como injustificadas. 
Por otra parte, la hiperaccesibilidad contribuye a la inadecuación de la demanda. Es más fácil ver al pediatra que al orientador del instituto, que a la trabajadora social del ayuntamiento o del propio centro de salud, que a su dentista de cabecera, etc. Y se pretende que el pediatra se encargue de resolver cualquier problema, médico o no médico, del niño. Esta es otra forma de inadecuación de la demanda, en la que los pediatras tenemos también cierta responsabilidad, pues no sabemos reconocer nuestras limitaciones y nos atrevemos a dar consejos para los cuales no estamos capacitados, lo que fomenta también la alta frecuentación y la pediatra-dependencia.  
Extractos del artículo: Sobrecarga asistencial y accesibilidad desmedida: el fracaso del éxito, por R. Jiménez Alés

Sobre la #hiperaccesibilidad ya alertaba el doctor Enrique Gavilán en su particular nido: "La accesibilidad de la Atención Primaria y sus trampas". Se llega a extremos en lo que el Dr. Gavilán denomina "tiranía de la atención aguda". Valga de ejemplo un paciente de un centro de salud que solicita una cita "urgente" en un centro de salud que no le corresponde, en la misma localidad del suyo, aduciendo un motivo de comodidad y no una comprensible justificación: "Porque me queda más cerca de mi lugar de trabajo". ¡Vaya respuesta convincente! Y no es un caso aislado o anecdótico, sino una muestra más de comportamiento inadecuado en el ámbito sanitario, merecedor de estudio en nuestra peculiar sociología de la salud. No puede aceptarse que un servicio social se convierta en servidumbre de unos para perjuicio de otros. No nos llevemos a engaño, la accesibilidad que en principio es una dimensión de calidad (en salud), se convierte fácilmente por exceso en un factor de degradación de la atención asistencial.

En el acceso a los servicios sanitarios es necesario un mínimo de orden, de comprensión y de respeto a las normas...

Doctor's Office
***
ADENDA (Dic. 2016).- "La accesibilidad no es lo mismo que la inmediatez", dice el doctor Sergio Minué. Quizá el término inmediatez sea menos forzado que el de hiperaccesibilidad. En cualquier caso se entiende el hecho de una misma inconveniencia que se vuelve contra el paciente.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Don Juan Manuel, al modo de los médicos


Por eso yo, don Juan, hijo del infante don Manuel, adelantado mayor del Reino de Murcia, escribí este libro con las más bellas palabras que encontré, entre las cuales puse algunos cuentecillos con que enseñar a quienes los oyeren. Hice así, al modo de los médicos que, cuando quieren preparar una medicina para el hígado, como al hígado agrada lo dulce, ponen en la medicina un poco de azúcar o miel, u otra cosa que resulte dulce, pues por el gusto que siente el hígado a lo dulce, lo atrae para sí, y con ello a la medicina que tanto le beneficiará. Lo mismo hacen con cualquier miembro u órgano que necesite una medicina, que siempre la mezclan con alguna cosa que resulte agradable a aquel órgano, para que se aproveche bien de ella. Siguiendo este ejemplo, haré este libro, que resultará útil para quienes lo lean, si por su voluntad encuentran agradables las enseñanzas que en él se contienen; pero incluso los que no lo entiendan bien, no podrán evitar que sus historias y agradable estilo los lleven a leer las enseñanzas que tiene entremezclados, por lo que, aunque no lo deseen, sacarán provecho de ellas, al igual que el hígado y los demás órganos se benefician y mejoran con las medicinas en las que se ponen agradables sustancias. 
 Del prólogo a El conde Lucanor

Es ilustrativa la comparación que Don Juan Manuel (1282-1348) hace de su arte literario con la ciencia médica en el prólogo a su conocido libro: El Conde Lucanor (Libro de los ejemplos del conde Lucanor y de Patronio), su colección de cuentos y apólogos, considerada una obra maestra de la literatura, castellana y universal, de la cual ya habíamos extraído algunos aforismos.


Ruta de El conde Lucanor

viernes, 20 de noviembre de 2015

Cuento sobre la amistad


Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: 
−Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro. 
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: 
−Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida. 
Intrigado, el amigo preguntó: 
−¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? 
Sonriendo, el otro amigo respondió: 
−Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.
(Un cuento árabe sobre la amistad, en: "Reflexiones sobre la amistad")

Que cada cual se aplique el amistoso cuento...

Waiting on a friend - The Rolling Stones

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Sobre tensiones y malentendidos entre sanitarios



Escrito de un psiquiatra de Unidad de Salud Mental al jefe de servicio de un centro de salud:
Te ruego le transmitas a ese individuo que firma como [nombre del médico de familia] que existe una normativa, en toda el área, de que los volantes que pongan "urgentes" han de remitirse al [nombre de hospital de referencia] en donde les atenderá el psiquiatra de guardia. (…)
Respuesta del jefe de servicio del centro de salud:
Estoy de acuerdo contigo, pero la educación también incluye llamarle individuo a un compañero que aunque haya obrado de forma improcedente merece todo el respeto. La presión asistencial la sufrimos todos.
Contestación del psiquiatra:
La palabra individuo no me parece un insulto (…) La cuestión que me parece se abre con este caso es hasta dónde llegan nuestras obligaciones. Si el usuario va al médico diciendo que no piensa tomar nada porque no cree en las pastillas, ¿debe el médico continuar la consulta, o no sería más correcto decirle que mi criterio es otro, por lo tanto dejo de ser su médico? Es un asunto cada vez más frecuente. Por lo demás, hay otras ocasiones en que el Dr. [nombre del médico de familia] deriva correctamente a los pacientes y con motivos razonados, lo que no está en nuestra mano es la urgencia o la lista de espera.
Respuesta del médico de familia señalado al jefe de servicio [tras enviarle diálogo electrónico]:
Prefiero no entrar en debates absurdos (...) En el apartado Subjetivo [del episodio de la historia clínica electrónicase dejó escrito: "Le dijeron al paciente que llevase volante urgente o lo citarían muy tarde". Jamás se me ocurriría hacer una derivación urgente al psicoterapeuta. Y las urgencias psiquiátricas son derivadas al hospital [siguiendo la normativa del área de salud]. Es más, si hay que acompañar al paciente vamos los sanitarios de atención primaria, no personal específico de la Unidad de Salud Mental. (…) Si un especialista de la mente, pierde los estribos, ¡cuánto esfuerzo no ha de hacer el médico de primaria para no perderlos!, ante tantas dificultades diarias con las que tropieza.
El médico de familia reconoce su ingenuidad al creer al paciente y, por otro lado, no puede evitar su preocupación por la virulenta reacción del psiquiatra, que se expresa mediante el correo electrónico en un tono de desesperación e impotencia que solo parece atemperarse al final de su discurso. Tampoco entiende que el jefe de servicio (antes coordinador) le dé la razón sin argumentos. Llega a pensar que, haga lo que haga, su actuación siempre es incorrecta, por la insatisfacción del usuario o por la disconformidad el profesional del segundo nivel. Cree que no merece la pena responderle a éste, puesto que ni siquiera se ha dirigido a él personalmente, y se pone en guardia ante las decisiones futuras. Y harto de hostilidades y de injurias, en un medio sanitario público en permanente tensión, sueña con otro ámbito muy diferente en el que reina la confianza y la cordialidad.



Este es un ejemplo, entre otros muchos, de una relación tirante entre especialistas de nuestro sistema sanitario. Que el psiquiatra no se dirija directamente a quien acusa ya dice mucho respecto al nivel de confianza existente. Aun sin conocerse, la presión asistencial ocasiona tensiones y malentendidos entre profesionales sanitarios que solo redundan en perjuicio de los pacientes. De que esta situación debe ser corregida no cabe la menor duda. De que es difícil (o imposible) en el corto plazo también. Pero no podemos dejar que la degradación sea absoluta. 

¡Ah!, quién pudiese trabajar en un grupo armonioso...


Upper Manhattan Medical Group
Duke Ellington & His Orchestra

lunes, 16 de noviembre de 2015

Una entrada refrescante


El último verano se ha ido, en espera de que otro vuelva en su lugar. Y así habrá de repetirse una y otra vez, mientras el mundo gire. La estación estival nos evoca sol, calor y mar. Acaso río o lago en las montañas. O a lo mejor piscina. En cualquier caso, agua refrescante. También amor y música se conjugan con el verano, como con cualquier otra estación. Pero el estío tiene su particular ritmo y su peculiar sonoridad. Pensando en el verano nos imaginamos nadando o practicando deportes náuticos. O nos vemos descansando en la arena de la playa, mientras la brisa nos acaricia, tal vez soñando lo imposible, quizás amando.

Y como sonoridad estival, una de las melodías cinematográficas que desde que la escuché por primera vez en la radio, hace muchísimos años, y que siempre ha sonado en mis adentros: A Summer Place. El tema principal de la película del mismo título: A Summer Place (traducida aquí como "En una tranquila isla del sur") del gran Max Steiner (1888-1971), creador de grandes composiciones para el cine, entre ellas las partituras de King-Kong, Lo que el viento se llevó, Casablanca y Centauros del desierto. Disfruten ahora con esta música y, a pesar del dolor que a nadie deja, soñemos con nuestro favorito lugar de verano.


A Summer Place - Max Steiner

viernes, 13 de noviembre de 2015

Alimentación y cáncer


Quiero reproducir en primer lugar una "carta al director" que me ha llamado la atención. Un comentario en respuesta al informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la relación alimentación-cáncer (implicando en concreto a la carne roja y procesada) que tanto revuelo ha producido en los medios (El País, El Mundo, ABC, La Voz de Galicia...). Con el título Vivir es cancerígeno, se trata de una reflexión cargada de ironía y llena de sensatez.
Recuerdan el revuelo que un pseudo estudio de la OMS produjo hace dos semanas? Pues confirmado: la carne más sabrosa, la carne rica; todo lo que sepa bien y alegre la vida, provoca cáncer. Vivir es cancerígeno. ¡Toma buena nota! Lo dicen los sabelotodo de la Organización Mundial de la Salud. Así que, a callar. Chascarrillos aparte, está claro que la OMS no explicó bien las cosas al asociar una salchicha al cáncer de páncreas o el de colon, a la carne roja. 
Lo único en lo que coinciden los especialistas, es en que el consumo diario de 100 gramos de carne roja, salchichas ricas en proteínas o tocineta aumenta el riesgo de padecer un tumor maligno. Pero si se toma carne procesada con materia prima de calidad una vez a la semana, o alguien se da un homenaje de vez en cuando con un buen filete, a ser posible de Avileña, ese peligro desaparece. Lo cual no es lo mismo que lo que ellos han dicho, echando las campanas al vuelo. Nada comparable al humo de un cigarrillo. 
Es un disparate colocar la carne en el mismo saco que al tabaco, como han hecho los sabios de la OMS. Estos mismos listos que advierten de grandes plagas y nos hacen gastar miles de millones en vacunas que luego no sirven para nada. Hoy día, con los controles de calidad que existen, hay pocos alimentos que sean perjudiciales, si no se abusa de ellos. El problema está en que comemos solo lo que nos gusta y sin moderación. Lo juicioso es transitar por la justa vía de en medio. Hay excepciones, claro. 
Si los burócratas de la OMS pusieran el mismo empeño en dar la batalla al hambre que en crear alarma social, habríamos acabado ya con ella. Estos señores, que no dan puntada sin hilo, a saber por qué han tocado ahora a rebato. No sé yo, no sé yo, sino nos querrán dar gato por liebre. A saber.
Ya hablamos en este espacio de cáncer y factores ambientales, y entre los éstos se encuentra el factor alimenticio. Se recomienda evitar dietas hipercalóricas para prevenir la obesidad y aumentar el consumo de vegetales (frutas, verduras, hortalizas), en definitiva de fibra. Lo que se suele decir: una alimentación sana y equilibrada. Sobre la carne procesada como factor concreto veamos el siguiente infograma publicado en el diario La Razón, basada en datos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), perteneciente a la OMS.


Todo tiene su riesgo y el principal es el hecho de vivir. Nadie está exento de sufrir un revés en su salud. Una veces está en nuestra mano minimizarlo. Si es posible manteniendo una alimentación adecuada, con las recomendaciones generales ya sabidas. Pero sin alarmismo ni desesperación. Tratando en lo posible de que el miedo no nos robe el placer de vivir. Tampoco es el rotundo imperativo de "¡Come y bebe, que la vida es breve!". Es más bien el obrar y comer con cabeza, aprovechando la información correctamente y empleando el sentido común. 


El Menú (Der Speisezettel), del Karl Zöllner

Adaptación española del original alemán, de Miguel Arregui
Golden Apple Quartet

jueves, 12 de noviembre de 2015

Prevención de caídas en los niños



Sin duda es muy importante la prevención de las caídas en los niños.
¿Porqué es importante la prevención de caídas en los niños? Las caídas son una causa común de lesión en los niños. Las caídas provocan cortaduras, moretones, lesiones en la cabeza o huesos rotos. Los infantes que se dejan en la mesa de cambiar, camas, o sofás se pueden deslizar o rodar. Los niños que están aprendiendo a gatear o caminar podrían caerse de las escaleras. Los niños también podrían caerse en las escaleras o volcarse mientras están en un andador. 
¿Qué puede provocar que mi niño sufra una caída? Los niños pequeños pueden subirse encima de los cajones del tocador y libreros y caerse. Los muebles podrían caerle encima mientras se están subiendo a ellos. Los niños podrían subirse a los muebles para alcanzar una ventana y después caerse para afuera. Los niños se pueden caer de un carro de centro comercial mientras están paseándose en la parte exterior de éste. Los niños también son mas propensos a lesionarse en los juegos del patio si no tienen superficies seguras bajo ellos. 
¿Cómo puedo ayudar a evitar que mi niño sufra una caída? No use andadores de bebés con ruedas... No deje al niño sólo sobre los muebles... Use puertas de seguridad en la parte de arriba y de abajo de las escaleras... Evite áreas de juego o equipo de juegos inseguros... Asegure las ventanas... 
 Pero ya producida la caída conviene adoptar medidas de actuación.
¿Cuándo debería comunicarme con el médico de mi niño? Comuníquese con el médico de su niño, o llame al teléfono de urgencias, si su niño sufrió una caída y se queja de cualquier dolor o dolor en la cabeza, o si tiene preguntas o inquietudes acerca de la condición o cuidado de su niño. 
¿Cuándo debería buscar atención inmediata? Busque atención inmediatamente, o llame al teléfono de urgencias, si su niño sufrió una caída y esta inconsciente o no puede mover una parte del cuerpo. 
Sí, primero prevención y después actuación. Y en la prevención insiste este doctor del vídeo, un tanto reprensor...

martes, 10 de noviembre de 2015

Guía rápida de interpretación de la espirometría



Esta entrada no va dirigida al público en general, sino solo a profesionales sanitarios, y en especial a médicos de atención primaria. Trata de una prueba diagnóstica concreta: la espirometría, necesaria para el estudio de la función respiratoria e imprescindible para la confirmación del diagnóstico de la obstrucción bronquial difusa y para diferenciar entre Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), poco reversible, y Asma Bronquial, reversible. En un vídeo médico, el neumólogo Alberto Fernández Villar nos presenta una guía rápida de interpretación de la espirometría, explicándonos con una claridad poco habitual la interpretación de los resultados obtenidos. Haciendo la valoración de los criterios de aceptabilidad y reproducibilidad, analizando la forma de las curvas y los datos numéricos, se define la normalidad o el tipo de alteración (o patrón) y la gravedad de la obstrucción al flujo aéreo. 

Pero vayamos a lo práctico, viendo y escuchando sus explicaciones.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Médicos y patos

Ánades reales


Van cuatro médicos a cazar patos. El primer médico, un psiquiatra, va adelante. De entre los matorrales sale volando un pato. El psiquiatra apunta y dice: 
—Tiene aspecto de pato, pero... habría que ver cómo sobrelleva el pato la carga de ser pato y si en verdad es su deseo ser pato. Porque de lo contrario, a pesar de tener aspecto de pato, no debiera ser considerado pato.
A esta altura el pato ya estaba muy lejos para dispararle.
Mejor dejáme a mí —dice otro de los médicos, un clínico
Y siguen caminando cuando nuevamente un pato levanta vuelo. 
El clínico apunta y dice: 
—Tiene cola de pato... tiene pico de pato... tiene alas de pato... y vuela como un pato, por ende ha de ser un pato. 
Pero ya el pato se encontraba fuera del alcance del arma. 
—¡El próximo pato es mío! —reclama, harto de tanta estupidez, el tercer médico, un cirujano.
Todos siguen caminando y algo, que nadie alcanza a ver qué es, sale de entre los juncos. Rápidamente el cirujano apunta y dispara certeramente sobre el ave. 
Los otros se quedan mirando. 
—Pero... ¿era un pato? —le preguntan los dos primeros intervinientes.
—No sé, que lo vea el patólogo
Va el patólogo, el cuarto integrante del grupo, a buscar el animal muerto.
Al rato vuelve con un hermoso pato colgando de su mano. Todos le preguntan: 
—¿Y... es un pato?
—No lo sé. La muestra es insuficiente.

(Fuentes: 1 y 2)



O Pato - João Gilberto