jueves, 26 de febrero de 2015

Buque-hospital Gil Eannes

Buque hospital (2) - Viana do Castelo


El antiguo buque-hospital Gil Eannes (nombre del famoso navegante y explorador portugués) se encuentra amarrado en el puerto de Viana do Castelo, Portugal. Construido en los Astilleros Navales de Viana do Castelo, entró en servicio en mayo de 1955. En 1984 se procedió a su amarre definitivo y en 1997 se vendió en Lisboa para desguace. La noticia movilizó a la Cámara Municipal de Viana do Castelo, que consiguió rescatarlo, remolcándolo a la ciudad donde nació para ser expuesto como memoria viva del pasado marítimo de la ciudad y del país. En 1998 fue reformado en los astilleros de Viana do Castelo con la ayuda de varias instituciones, empresas y ciudadanos y su gestión se cedió a la Fundaçao Gil Eannes, abriéndose desde entonces al público en su atraque del muelle viejo de la histórica ciudad marinera, convertido en un importante testigo del acontecer marinero en las lejanas latitudes de Terra Nova y Groenlandia. 

Ahora buque-museo, el Gil Eannes se encuentra abierto al público desde el 19 de agosto de 1998. Cada año recibe una media de 40.000 visitantes. En su recorrido por los diferentes espacios del museo flotante, el público retrocede en el tiempo a las décadas de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, apreciando cómo eran las condiciones de asistencia sanitaria de los pescadores y tripulantes portugueses que realizaban sus faenas en campañas de seis meses en los caladeros de Terra Nova y Groenlandia dedicados a la pesca del tan apreciado bacalao, que forma parte de la dieta, hoy convertida en exquisitez, de la mesa portuguesa. El buque-museo ofrece, asimismo, un simulador de navegación con imágenes de Viana do Castelo, exposiciones fotográficas y documentales sobre la historia marinera del buque y de la pesca del bacalao, sala de exposiciones y reuniones, una posada para jóvenes situada en las antiguas enfermerías, camarotes de médicos y enfermeros, con capacidad para 65 plazas. 

Fuente: 
DEL BUQUE-HOSPITAL PORTUGUÉS “GIL EANNES”

Buque hospital - Viana do Castelo

Nota crítica.- Lástima que Vigo, ciudad portuaria de gran relevancia, no tenga ningún buque-museo. Lástima que no se quiera (o sepa) poner en valor como gran urbe marítima desaprovechándose lo propio, al contrario que pequeñas poblaciones. Lástima que haya que conformarse con un mísero barco-rotonda.
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Enlaces sobre sanidad marítima
En el Mar - Revista Clínica Española
Lucha por la vida en la mar. La higiene y medicina naval
Guía Sanitaria a Bordo


Gil Eannes

martes, 24 de febrero de 2015

Oliver Sacks, sonriente despedida


La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar
sobre el valor de la vida.
A. Malraux

En el escrito “De mi propia vida” (por My Own Life, título de la breve autobiografía de David Hume, sabiendo de su muerte próxima), el neurólogo y humanista Oliver Sacks acaba de brindarnos una emocionante despedida, en la que se sobrepone con fortaleza y humor a su propio miedo a la muerte. El autor de ensayos bien conocidos, como Despertares («Awakenings», 1973), El hombre que confundió a su mujer con un sombrero («The Man Who Mistook His Wife for a Hat», 1985) o Musicofilia: Relatos de la música y el cerebro («Musicophilia: Tales of Music and the Brain», 2007), ante el diagnóstico reciente de un cáncer terminal, da gracias a la vida y afronta su realidad con una entereza admirable.

    

No siendo fácil afrontar la enfermedad para cualquiera, la realidad del médico enfermo puede ser desconcertante. Y si el pronóstico es fatal… Sobre el fin de la vida hemos hablado aquí sobre la conciencia de muerte y de sus momentos críticos, que a Sacks le habrán sobrevenido a los 72 años (con el diagnóstico inicial, hace nueve,) y ahora a los 81 años, con la complicación de la enfermedad. Hemos hablado también de las miradas a la muerte, que en el caso de este neurólogo tienden a hacerla menos dolorosa. Y hemos hecho una recopilación de pensamientos en torno a la muerte, de entre los cuales, pensando en Sacks (que se da por satisfecho por haber sido un ser sensible y pensante en un hermoso planeta), selecciono el que encabeza la entrada.

Ante la inevitabilidad de la muerte, lo importante es poder dar gracias a la vida...


Gracias a la vida - Pasión Vega
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Nota necrológica (30 agosto 2015). Hoy se ha dado la noticia de la muerte de Oliver Sacks, a los 82 años, en su casa de Nueva York. Descanse en paz.

domingo, 22 de febrero de 2015

Hospital de Jornaleros: Anexo


Como anexo a la entrada sobre el Hospital de Jornaleros (o de Maudes) de Madrid, un bello ejemplo de arquitectura sanitaria, edificio de Antonio Palacios y Joaquín Otamendi, me permito anexar dos fotos que he realizado con posterioridad. Se las debía a Marina Lapteva, mezzosoprano y amiga.


Hospital de Jornaleros (2) – Madrid


Hospital de Jornaleros (1) – Madrid
(Pinchar en imágenes para ampliarlas)


Para sonorizar la presencia de un gallego en Madrid, nada mejor que el terceto «Desengáñate Rosiña» de la zarzuela La chula de Pontevedra, de Pablo Luna. 




Y en atención a Marina Lapteva, el regalo de esta canción búlgara.


jueves, 19 de febrero de 2015

Consultas médicas sin cita

Libélula ciega


No hace mucho tiempo, en las ciudades había escasos ambulatorios para la atención médica extrahospitalaria, y cada usuario o paciente acudía al médico de cabecera que le correspondía. No solía haber dudas ni malentendidos en este sentido. En la actualidad hay multitud de centros de salud que brindan atención en dos turnos, de mañana y de tarde, y sin embargo es habitual que acudan usuarios sin cita ("de urgencia") a un médico de familia que no le corresponde, que no es el suyo, y la mayoría de las veces sin justificación (salvo la de ausencia laboral). Esta situación lleva en no pocas ocasiones a una distorsión de la asistencia sanitaria que aconseja adoptar algunas medidas, primeramente la de informar a la población del buen uso de los servicios de atención primaria, en su propio beneficio.

A falta de una guía informativa general (en una Iberia más dada a improvisar que a planificar), he aquí un ejemplo de nota informativa oficiosa sobre las CITAS URGENTES. Desde afuera podrá extrañar y entenderse como innecesaria; por el contrario, cualquier conocedor de nuestro medio sanitario dirá que no está de más.

(pinchar en imagen para ampliarla)


Enlace de interés:
La consulta sin cita, mal llamada "de urgencia"

¿Qué es una urgencia médica?

martes, 17 de febrero de 2015

Una sociedad saludable y sonriente



Cada persona interpreta su realidad de diferente manera, estando sana o enferma. Si está perturbada por la enfermedad, aceptará su dolencia en mayor o menor grado, desde la asunción plena a la negación absoluta, pasando por diferentes niveles de aceptación o negación. Hablamos de adultos, con personalidad definida, porque en caso de niños en desarrollo pesarán más las circunstancias y la proximidad afectiva que la esfera intelectiva.

Pues bien, refiriéndonos a los adultos, sanos o enfermos, sabemos que hay quienes se conforman en todo momento con su (mala) suerte y quienes, en el otro extremo, siempre están disconformes, aunque se les brinden las mejores atenciones y se les muestre la mayor comprensión. Y entre estos dos polos, todos los niveles de respuesta que se puedan imaginar. Cada persona es un mundo, se dice, y cada paciente no digamos.

Uno tiene en mente a esos #admirablespacientes, que todo los soportan, que nunca dan por perdida una batalla vital. Y frente a estos individuos que despiertan nuestra admiración, aquellos otros (no despreciables, por supuesto), extremadamente quejicas y tiquismiquis, que no soportan el peso de un mosquito sobre su delicada piel, a los que podríamos etiquetar de susceptibles e insatisfechos pacientes (que con seguridad habrán de serlo también estando libres de toda dolencia).

Cada paciente es un mundo, sí; no hay enfermedades, sino enfermos. Pero es tan decisiva la formación educacional y las vivencias en el comportamiento personal, que cuando aquélla es deficiente y éstas son malas las consecuencias habrán de ser negativas. Respecto a la valoración de la salud, acercándose al grupo de los susceptibles e insatisfechos; tal vez por una deformación personal que entraña la pérdida del sentido común, que por cierto unas comunidades mantienen más que otras, a tenor de las diferencias socioculturales.

Deseo una sociedad en la que prevalezca el sentido común y que disponga de una buena  resiliencia, no otra hipersensible y sumida en la debilidad. Una sociedad equilibrada y relativamente dichosa, en vez de la vigente, depresiva e infeliz. Una sociedad de individuos vitales y enfermos más sanos, si se me permite el oxímoron. En fin, una sociedad optimista, saludable y sonriente. Casi nada.


Smile

sábado, 14 de febrero de 2015

Un joven director de orquesta de 90 años


Sin música la calidad de vida de las personas sería mucho peor.
Sir Neville Marriner


Lo dice un joven anciano de 90 años, a quien hemos de incluir en el admirable grupo de individuos que viven una vejez saludable

Neville Marriner es un violinista y director de orquesta que fundó la Academy of Saint Martin in the Fields (nombre que proviene de la iglesia londinense situada en la Plaza de Trafalgar), conjunto musical nacido como pequeño grupo de cuerdas sin director, que dirigió durante muchos años al evolucionar hacia una gran orquesta sinfónica. Solemos asociar a Marriner y a su ASMF con la música barroca y al clasicismo, especialmente a Mozart (no olvidemos que son los intérpretes de la música de la película Amadeus, de Milos Forman) pero con el tiempo fueron abarcando repertorios más modernos, incluyendo obras de los compositores británicos de los siglos XIX y XX.

En una entrevista que concedió a La Voz de Galicia, a la pregunta sobre el secreto de su excelente forma, Marriner respondió que era gracias a su continua actividad física y mental, dando a entender que también la genética era parte de su buen estado. Sobre la música como cultura, no desaprovecha el veterano director de orquesta para lanzar una pulla a los políticos que la desatienden, señalando su gran importancia diciendo que “en tiempos de guerra, o en países que atraviesan dificultades importantes, donde la gente sufre, la música es capaz de aportar siempre esperanza y alivio, de lograr unirla incluso”. 

Ya lo había dicho Cervantes en el Quijote: La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu. Y Marriner contribuye a aliviar o mejorar nuestro espíritu con su buen hacer musical.


Sir Neville Marriner

lunes, 9 de febrero de 2015

La necesaria fortaleza emocional


El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo.
Séneca

Todos nos vamos a morir, aquí no se va a quedar nadie. Una realidad que la gente hoy parece negarse a reconocer y que nos produce una enorme angustia. Para evitar un sufrimiento excesivo, para ser menos desgraciados o incluso para ser felices, se nos aconseja la fortaleza emocional, ser emocionalmente fuertes. Esta fortaleza puede ser en algún caso una virtud innata, pero generalmente el dominio de uno mismo precisa aprendizaje.

En el artículo Educar a la gente para ser feliz, Rafael Santandreu, concreta esta fortaleza emocional: “evitar que la tristeza se convierta en depresión, que la inquietud se convierta en ansiedad, que el enfado se convierta en rabia y en ira, que la vergüenza se convierta en timidez pronunciada”. Y dice el autor que el aprendizaje para ser fuerte emocionalmente debería enseñarse en las escuelas. Creo que no sólo en ellas, pero también. Y el quid de la cuestión está en incidir en los tres elementos que conforman nuestro estado mental: la conducta, las emociones y los pensamientos.

Siguiendo a Santadreu, la fortaleza emocional contrarresta las emociones negativas, que si se imponen nos impiden llevar una vida plena, o de otra manera: una vida sana. Sabemos que el principal problema humano es el temor, del que nadie se libra; el temor diversificado en muchos temores, fundados e infundados. La clave está en librarse de los temores infundados, absurdos o irracionales. Pero también en desdramatizar, en evitar el tremendismo, en no imponernos excesivas exigencias ni metas, en no obsesionarnos con nada, en no esperar demasiado de los demás y, seguramente lo más difícil, en la capacidad de resiliencia,de sobreponerse al dolor emocional y a las situaciones adversas, en una sociedad hostil que nos condiciona.

He tratado de concretar el sentido de la fuerza emocional, me he esforzado en comprender y he puesto algo de mi parte (ya quisiera yo vencer la debilidad que me atenaza tantas veces y poseer la fórmula infalible que la eliminase definitivamente). Pero lean el artículo de Santandreu para aclarar más dudas [tienen el enlace arriba] y escúchenlo en este vídeo de uno de los escasos programas televisivos de interés.


El cambio y la fortaleza emocional

lunes, 2 de febrero de 2015

Freno al abuso sanitario

O que se passa com tudo o que é de graça, é que ninguém lhe dá valor*
(Lo que pasa con todo lo que es gratis, es que nadie le da valor)
*Frase de una reflexión a la que se accede pinchando a pie de foto


En un artículo sobre el médico de familia británico o GP (Ser médico de familia en el Reino Unido), la doctora Isabel García Gimeno hace un comentario a propósito de la receta que evidencia un freno de la demanda abusiva de medicamentos:
El precio (para los no exentos de pago) también es único: el paciente paga en torno a £8 por cada medicamento, independientemente de lo que cueste realmente. Atención a la ventaja de esto: muchos medicamentos, como el paracetamol, no precisan receta y son más baratos sin ella, por lo cual el paciente no va a acudir a consulta por el solo motivo de conseguir una receta: esto baja la demanda. (El paciente, en vez de ir al médico, se va directamente a la farmacia o al supermercado).
En otra reflexión sobre la demanda sin cita (Los “sin turno”), el doctor Jas de la Vera muestra su desazón ante quienes saltándose toda norma irrumpen en la consulta pasando, sin miramientos, por encima de los demás, al tiempo que clama por un freno a este despropósito:
Cada día tenemos un número creciente de personas que, con un catarro o un simple dolor de garganta, se presentan para ser atendidos sin cita, de una manera que ellos definen con un "Yo es que vengo de Urgencias, oiga"... El noventa y nueve por ciento de las veces su urgencia consiste en tener un proceso común, sin gravedad, similar o parecido al que tienen los otros, los más de cuarenta usuarios que sí pidieron su cita. (…) Nadie hace nada para evitarlo…
En el primer caso vemos que la disuasión de la demanda innecesaria viene por el precio del medicamento (más caro con receta que por dispensación libre); una medida simple, inteligente y práctica. En el segundo, cuando la petición o el ruego de buen uso de los servicios no surge efecto sólo cabe, tristemente, una dolorosa medida que hace pagar a justos por pecadores, que aquí se ha insinuado (con lluvia de críticas), que los más furibundos detractores consideran "repago" y que en otros sistemas sanitarios está en uso: el cobro por los servicios en forma de tiket moderador o de tasas moderadoras. En Portugal, sin ir más lejos, aplican las anunciadas en este cartel:

Cartel anunciador de tasas moderadoras
en centro de salud de Portugal (Enero de 2015)

Reconociendo como incuestionable el derecho a la atención sanitaria, procede velar por el buen uso de los servicios sanitarios para preservar ese derecho. Hay que educar para evitar el abuso sanitario, del mismo modo que se educa para respetar las reglas de convivencia o las normas de circulación rodada. Pero cuando las medidas blandas no son efectivas llegan, ¡ay!, las duras, para que algunos que hacían oídos sordos se rasguen las vestiduras; acaso también para que quienes contribuyen a la trivialización de la medicina pública le den algún valor. Una pena...


Ay pena, penita, pena - Lola Flores