jueves, 26 de marzo de 2015

Soñando la simplificación de los procedimientos médicos



El haber tenido que dar respuesta a un variopinto número de actos administrativos en una misma jornada (Gestión de Silla de Ruedas, Informe de Dependencia, Informe de Adopción, Parte de Lesiones, etc.), me hace volver a la realidad de los procedimientos médicos habituales en la consulta de atención primaria. 

Hago un repaso y encuentro:

Que se ha simplificado la emisión de recetas con la adopción de la modalidad electrónica, salvo en el caso de usuarios de MUFACE y desplazados de otras comunidades, que hay que seguir cubriendo a mano. Poco que objetar, excepto la necesidad de informe de visado repetitivo en determinadas prescripciones.

Que también son electrónicos los justificantes de asistencia/ausencia laboral, lejos del ideal del autoformulario de ausencia del NHS británico. Son un complemento a los partes de incapacidad laboral (IT), o de baja, para entendernos, mejorables por complicados o sobrantes, y en espera de se materializa la nueva regulación de la IT.

Que igualmente la gestión de interconsultas/derivación al segundo nivel asistencial, con los pros y contras que reporta la telemedicina y con la inconveniencia del “peloteo” desde el nivel especializado (hay poco hábito -¿pocas ganas?- en gestionar interconsultas entre servicios hospitalarios).

Que permanece, o se redobla, la complicación en otros procedimientos, sean o no electrónicos (llega a ser cargante la burocracia médica electrónica). Veamos…


Se perpetua el problema de los informes y formularios, sean manuales o electrónicos, dada su diversidad, las repeticiones por causa multicompetencial (municipales, autonómicos, estatales) y, en general, por estar mal diseñados y ser demasiado farragosos. Viendo algunos formularios sociales, como el de la dependencia funcional, uno no llega a imaginar qué mente los ha ideado, y jura en arameo ante el insufrible parte de lesiones.

Sobre los circuitos dentro del sistema, el reciente acceso a algunas pruebas complementarias (colonoscopia, densitometría, etc.), de siempre demandado, ha generado protocolos excesivos que habría que simplificar. En cuanto a la solicitud de material ortoprotésico, más de lo mismo.

Respecto a los circuitos fuera del sistema, cabe señalar el enredo administrativo en la petición de transporte sanitario (ambulancias), a menudo delegado desde el hospital de referencia, y la asunción de prescripciones de hospitales concertados, que no emiten recetas oficiales.

Por todo esto, porque repudio la consulta médica como carrera de obstáculos, y porque desburocratizar concuerda con simplificar, sueño con una simplificación de todos los procedimientos médicos. ¿Y quién no?

***
Siempre se habla de desburocratizar... y simplificar,
pero es sabido que del dicho al hecho hay mucho trecho.
He aquí una muestra...

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