martes, 21 de julio de 2015

Pantomima plus



Ríes locamente
lloras todo blanco
bailas sin razones
quedas golosamente estático 
saludas sin palabras –cantarín–
crispas el gesto repudiándome 
festejas que te alegra mi presencia
ordenas mi salida con el iris
con luz angelical me aceptas
maldices mascullando y yo comprendo.
Amas generoso
odias imprudente 
abrazas despreciando el fingimiento
desprecias abrazando las quimeras... 

Eres una e infinitas voluntades cambiantes
Tu mueca –como la mía– es expresiva.
A un Arlequín sin su alada Colombina
hablas tajante y deliciosa 
sin cotidiana lengua 
con las manos
con la frente
con las cejas
con los dientes...
¡con las sutiles cuerdas del alma!


A veces uno no sabe si reír, llorar o mostrar indiferencia. El desconcierto puede suceder en cualquier ámbito, incluido el de la medicina. Las decisiones políticas sanitarias siempre acarrean consecuencias, y no siempre positivas. Una de las últimas afecta al control de las bajas laborales no derivadas de accidente laboral ni enfermedad profesional o, dicho de manera más técnica, a la gestión de la Incapacidad Temporal (IT), previamente llamada Incapacidad Laboral Transitoria. Si antes era competencia exclusiva de organismos públicos, desde hace un tiempo las mutuas encargadas de contingencias laborales y profesionales (privadas) han cobrado protagonismo en la enfermedad común por decisión política. Es decir, las mutuas ya participan en el control de la IT por contingencias comunes (no laborales). Y se avecina la aplicación del decreto sobre la nueva regulación de la IT que todavía les concede más poder en este control, habiendo suscitado fundadas discrepancias. Llamemos a esto privatización o “externalización” de la IT (con o sin el prefijo semi-), hacia una supuesta mejora, no deja de parecer una pantomima sin cariz artístico. Un experimento gestor que favorece a terceros y probablemente complica la actuación de los legítimos actores. 


Interpretaciones del mimo Marcel Marceau

2 comentarios:

  1. Querido José Manuel; miedo me da cada vez que los incapaces tocan algo importante... ¡Estamos rodeados de mentes preclaras! En fin; que no nos amarguen el verano, que de eso ya se encargan las alarmas por el calor.
    Pese a todo, espero que pases un maravillosos verano, meu amigo. ¡Abrazos!

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    1. Mejor no tocar algo si es para empeorarlo. Pero no, querida Lola, no nos vamos a dejar amargar el verano por humanos errores... ni el resto de las estaciones. Hay que ver esto como una representación, aunque sea mala.
      Bicos.

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