miércoles, 21 de octubre de 2015

Mi sanitaria plegaria


No sé por qué, o acaso porque todo sigue igual -por no decir que va a peor-, he vuelto la mirada hacia la Nueva oración de Maimónides intentando recrearla en verso. No sé si es solo un juego de palabras, tal vez sea una forma de acallar mi inquietud, pero necesito echarla al espacio para esparcir retazos de lo que se agita por dentro. Vaya pues sin más preámbulo mi sanitaria plegaria...


El autor del blog junto al
Monumento a Maimónides en Córdoba


Con tantas dificultades sanitarias in crescendo
procurando combatir el dolor y el sufrimiento
deseando mejorar sin reducir el esfuerzo
creo preciso pedir claramente y sin rodeos:

Que con generoso espíritu tenga el temple necesario
y atienda a todo paciente sin distinción de su grado.

Que la salud no me falte en el oficio hipocrático 
y sepa comunicar sin el juicio mermado.

Que tenga la mente lúcida para ejercer con agrado
y no me perturbe nunca ninguna clase de obstáculo. 

Que escuche con atención a individuos aquejados
y reconozca un error como haría el mayor sabio.

Que los dolientes me vean como un ser humanitario
y admita con humildad algo que estoy ignorando.

Que pueda actuar sin prisas -con el juicio centrado-
y resolver los problemas sin que me sienta agobiado.

Que no se me penalice por prescribir bien un fármaco
se imponga la cordura en el medio sanitario.

Que impere la confianza con pacientes y usuarios
y sea esencial principio el procurar no hacer daño.

Que reciba adiestramiento de expertos y veteranos
y trate de mejorar día a día y año a año. 

Que siempre me encuentre libre de críticas o rechazos
y sea humilde y honesto y humoroso y humano.

Que consiga la concordia con los demás sanitarios
y me motive el paciente: al cabo el beneficiario.

Que con buena ciencia médica vaya curando o aliviando
y me sirva el arte médico para acertar consolando.

Y que se aprecie mi mérito -sin el talante endiosado-
para lograr sin fatiga preservar el entusiasmo.


The Impossible Dream
Samuel Ramey, bajo

4 comentarios:

  1. Genial como siempre, querido amigo José Manuel, como toda oración no cabe duda que debe tener de una u otra manera, su fruto

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy agradecido por tu valoración, amigo Juan. Ahora solo falta que se escuche nuestro rezo.

      Eliminar
  2. Amén, querido José Manuel.
    Bicos

    PD: guapos, muy guapos los dos

    ResponderEliminar