viernes, 26 de febrero de 2016

Calmar procurando no dañar

Escalera de la OMS modificada
(tres escalones farmacológicos + cuarto escalón técnico)

Que el tratamiento sintomático no ha de ser desmedido es tan cierto como que el remedio puede ser peor que la enfermedad. En esto se incide en un buen artículo basado en una editorial del BMJ: A propósito de la escalera analgésica del dolor. Y es que al pretender matar las moscas..., digo el dolor a cañonazos puede acarrear malas consecuencias, en forma de efectos indeseables, desde sobredosis a muertes, pasando por adición,  deterioro cognitivo y caídas accidentales. Un fenómeno indeseable que se ha producido con el progresivo aumento en el uso de mórficos, de analgésicos mayores derivados de la morfina, al aplicar la escalera analgésica que la OMS (tratamiento farmacológico en tres escalones, publicada en 1986) en el dolor crónico, incrementando la potencia analgésica desde el paracetamol (peldaño inferior) hasta los mórficos mayores (en lo más alto). La cuestión fundamental es que se ha comprobado que la respuesta a los analgésicos en el dolor crónico es diferente a la del dolor agudo
"El componente somatosensorial del dolor está matizado por componentes cognitivos y afectivos. Según estudios de neuroimagen cerebral funcional se ha podido comprobar que en el dolor agudo se activan las partes del córtex cerebral que se corresponden con el área anatómica afecta, mientras que en el dolor crónico se activan, además, las áreas cerebrales relacionadas con la emoción y la recompensa. Es decir, que en el dolor crónico los aspectos emocionales y psicológicos cobran tanta o más importancia que los nociceptivos." 

Se concluye que la escalera de dolor de la OMS no es aplicable al dolor crónico, por lo que hemos de dar importancia a otros aspectos: la experiencia del dolor, las circunstancias lo exacerban, el grado de aceptación, el estado de ánimo, las expectativas o el miedo relacionados. El mismo artículo hace hincapié en el uso de analgésicos no mórficos: evitar prescribir altas dosis de paracetamol (mejor dosis de 650 mg que de 1 gr), desaconsejar el abuso de AINE (efectos adversos gastrointestinales y cardiovasculares) y de metamizol (dipirona con posibles efectos secundarios hematológicos). En definitiva, hemos de contemplar el dolor como el principal síntoma a combatir, pero también hemos de aplicarnos en el uso racional de analgésicos como de otros fármacos.

Y por último, no olvidemos el poder de la musicoterapia.

How Can I Ease The Pain (¿Cómo puedo aliviar el dolor?) - Lisa Fischer

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada