lunes, 8 de febrero de 2016

Pinceladas medicamentosas

Drugs

Primeramente hemos de considerar el concepto de "droga": sustancia química que introducida en el organismo, por cualquier vía de administración, produce alguna alteración en su funcionamiento. Entrarían en esta definición los fármacos o medicamentos, sustancias comercializadas con la finalidad de mejorar la salud, previniendo, aliviando o curando enfermedades. Sin embargo, el término suele restringirse a las drogas ilegales o “de abuso”.

Los fármacos o medicamentos son sustancias de uso humano con fines médicos, si bien en ocasiones su mal uso y abuso desvirtúa su verdadero valor. Tienen unas indicaciones que, en general, deben ser valoradas por un médico, además de efectos secundarios y contraindicaciones que también deben ser sopesadas antes de su administración.

Algunos fármacos psicótropos –que actúan sobre el sistema nervioso central–, como los tranquilizantes o ansiolíticos, pueden producir dependencia como las drogas ilegales. Su consumo entraña riesgo para determinadas actividades, laborales, en el manejo de maquinaria o en la conducción, por provocar somnolencia o disminución de los reflejos; de ahí que precisen indicación médica.

Para garantizar el buen uso de los medicamentos, su comercialización está regulada y, por ello, su venta sometida a una legislación, internacional y nacional.



¿Cuáles son las agencias y las normas que regulan el uso de medicamentos?

La Agencia Europea de Medicamentos o EMA (acrónimo en inglés: European Medicines Agency) es la encargada de evaluar las solicitudes de autorización de comercialización de medicamentos en la Unión Europea y de su posterior supervisión. Por lo tanto, es el organismo que en primera instancia contribuye a la protección de la salud pública en cuestión de medicamentos.

La Agencia Española de Medicamentos y productos sanitarios o AEMPS hace otro tanto a nivel nacional, a través de la siguiente normativa:
  • Real Decreto 686/2013, de 16 de septiembre, por el que se modifica el Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. 
  • Real Decreto 577/2013, de 26 de julio, por el que se regula la farmacovigilancia de medicamentos de uso humano.
La Ley del Medicamento (Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios) pretende asegurar en España la calidad de la prestación en materia de medicamentos en todo el Sistema Nacional de Salud, así como impulsar el uso racional de los medicamentos, en condiciones de efectividad y seguridad.

Otras normas de menor rango inciden en cuestiones concretas tratando de garantizar igualmente el buen uso de los medicamentos, a fin de evitar fraudes y riesgos para la salud pública.

Y además, el código penal español recoge en su articulado los delitos y las sanciones correspondientes sobre este particular, incluyendo el empleo de sustancias prohibidas o dopantes en la práctica deportiva.




¿Qué medicamentos precisan prescripción médica y cuáles no?

La mayoría de medicamentos han de ser prescritos por un médico antes de ser dispensados en las oficinas de farmacia; otros pueden ser dispensados libremente (fármacos de venta libre). Los fármacos que precisan receta vienen indicados en los envases con un círculo (ver "símbolos en envases de medicamentos").

Unos pocos medicamentos precisan incluso validación, homologación o “visado” por parte de la inspección de farmacia tras ser prescritos por el médico, un procedimiento más burocrático que científico cuestionado por los facultativos.

Otro punto también polémico, en debate desde 2009, es la llamada “prescripción enfermera”, la indicación oficial de medicamentos por el personal de enfermería. finalmente aprobada:
  • Real Decreto 954/2015, de 23 de octubre, por el que se regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros.



Sustancias prohibidas o dopantes

Al hablarse de dopaje o “doping” se hace referencia al consumo por parte de los deportistas de cualquier sustancia prohibida o “dopante”, con el fin de mejorar su rendimiento físico y conseguir mejores marcas o mayor número de victorias.

Supone una práctica ilícita y punible; el hacer trampa es antideportivo y merece castigo. Pero además implica un riesgo para la salud del deportista que consume la sustancia dopante; un riesgo que muchas veces el propio deportista ignora. Por eso, la educación es fundamental para combatir el dopaje.

De manera que el problema del dopaje tiene implicaciones éticas, deportivas y de salud, con amplia repercusión social –a través de los medios– y políticas, a través de ministerios y secretarías para el deporte.

La Agencia Mundial Antidopaje es una fundación independiente, apoyada por el Comité Olímpico Internacional (COI), que ha elaborado un Código Mundial Antidopaje (documento armonizador de las regulaciones antidopaje en todos los deportes y países) y que anualmente emite una lista de sustancias prohibidas o dopantes. En esa extensa lista figuran: anabolizantes, hormonas y afines (incluida la eritropoyetina o EPO), agonistas beta-2, antiestrogénicos, diuréticos y otros agentes enmascarantes, estimulantes, narcóticos, cannabis y derivados, corticoides.

Sobre trabajo divulgativo de 2010:
"Medicamentos: garantías y riesgos"
***
Enlace


Riesgos de medicamentos

1 comentario:

  1. El nuevo concepto de farmacia online ha ofrecido al sector farmacéutico una nueva manera de obtener beneficios y ha permitido que los usuarios tengan la oportunidad de comprar sus medicamentos de una forma más cómoda e igual de segura.

    ResponderEliminar