miércoles, 25 de mayo de 2016

Calidad de la consulta telefónica, más allá de la evidencia numérica



La calidad es mucho más difícil de "manejar" que la cantidad. Philip Crosby

Comencemos diciendo que, desde su relativamente reciente instauración en nuestro medio, la consulta médica telefónica (CMT) ha ido en aumento. Es decir, ha ido a más el número de consultas realizadas a distancia, a través de la línea telefónica.

Pero ¿se puede decir que supone un éxito la gran cantidad de consultas telefónicas?

Intentaré sintetizar en media docena ejemplos lo que con frecuencia se le consulta al médico de familia por vía telefónica. Emitidos previamente como tuits, con los correspondientes hashtags*, reflejan el nivel de calidad de la CMT. 

CMT: “Es para que me pase un antibiótico que me dieron en la farmacia.” (1)

CMT: “Quiero saber el resultado de los análisis de mi marido”. (2)

CMT: “Preciso que me recete unos medicamentos… de un médico privado”.  (3)

CMT: “Necesito un justificante, porque no fui hoy a trabajar...” (4)

CMT: “Es para saber la respuesta del especialista, que no me explicó nada”. (5)

CMT: “Me dijeron que el MAP me podría arreglar la cita del hospital.” (6)

*Hashtags: #ConsultaTelefonica, #APS, #CalidadySalud, #SeguridadPaciente.

Valgan como muestra de consultas telefónicas improcedentes o problemáticas, con implicaciones éticas o de riesgo para la seguridad del paciente, que promueven la desconfianza o favorecen conflictos, y que comprometen innecesariamente a los médicos de atención primaria, excluidos de la organización asistencial.

Por eso no hemos de vanagloriarnos de la cantidad, del número de citas telefónicas.


De modo más científico, convendría analizar las causas y las motivaciones de la CMT. Seguro que la calidad (contenido de las consultas) difiere de la cantidad (número de citas telefónicas). No es cuestión de que aumente sin más el número de consultas telefónicas, del mismo modo que pululan las rotondas en las vías públicas, sino que se justifiquen atendiendo al contenido de las cuestiones que plantean y a la posibilidad de darles respuestas resolutivas. En definitiva, convendría revisar la CMT, rechazada, por cierto, por los estudiantes de medicina. Más que nada, por la seguridad del paciente, pero también por la calidad asistencial en general. Por la calidad, mucho más difícil de "manejar" que la cantidad.

Let's do it (Vamos a hacerlo) - Billie Holiday

2 comentarios:

  1. No nos engañemos amigo José Manuel, por lo que parece se trata de otra vuelta de tuerca mas para facilitar "la barra libre". Esto solo pone de manifiesto la ausencia de responsabilidad y sentido de la realidad de los gestores politicos

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    1. Ya digo en la entrada inicial sobre la CMT que "se anunció a bombo y platillo, sin explicar sus limitaciones…". Creo que el diálogo es significativo:

      http://medymel.blogspot.com.es/2014/11/consulta-medica-telefonica-plus.html

      No quiero pensar en perversas intenciones, amigo Juan, sino en torpeza en su introducción, sin descartar la búsqueda de ganancia mediante su efecto populista. En cualquier caso, es preciso aplicar la inteligencia para definir la CMT con exactitud, establecer sus límites y comunicar a la población en qué casos está justificado su uso y cuándo no procede emplear el medio telefónico.

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