viernes, 11 de noviembre de 2016

La educación dividida



Me aventuro con este incisivo artículo que habla del error de la división de saberes, contrario a la esencia educativa y sacrilegio para cualquier espíritu renacentista. Con dicho error se impide una visión global del conocimiento humano y la preparación de hombres (profesionales) completos. Es como si se hubiese impuesto una concepción contraria a la tradicional, pensando que el saber ocupa lugar y que lo más conveniente es centrarse en una disciplina u otra, nunca en varias.

Habrá quien diga que, por comodidad o falta de voluntad, nos negamos a beber de las diversas fuentes del saber. O quien opine que ahora tenemos una bajo nivel de exigencia y rehuimos a toda costa el esfuerzo.

Si nos ponemos del lado de los que tienden a esta radicalidad en la actual guerra de los deberes escolares, llegaremos a una conclusión afirmativa. Entonces, podemos decir que estamos contribuyendo a intensificar un fracaso educativo que viene de largo. Por el contrario, contribuiremos a redimirnos de este mal procurando la vuelta a la unión de las ciencias y las letras.


Lágrimas negras - Celia Cruz

4 comentarios:

  1. La división entre ciencias y letras, creo yo, es una imposición de carácter funcional debida a la inabarcabilidad de los saberes y a que, en el fondo, ya desde la secundaria, en la educación tiene mucho peso la perspectiva laboral. Dicho esto, estoy de acuerdo contigo en que cualquier persona que quiera huir de la pobreza intelectual y la limitación como ser humano debe, como mínimo, abrir su curiosidad a cualquier parcela del saber. Y cuanto antes empiece a hacerlo, mejor. Un saludo.

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    1. Sin aspirar a la imposible omnisciencia, pero sin conformarnos con lo meramente funcional, creo que habría que pretender un conocimiento general, medianamente enciclopédico, por no decir una especie de conjunción (actualizada) de Trivium y Quadrivium.

      http://www.e-torredebabel.com/pedagogia/trivio-cuadrivio-bastus.htm

      No sé, Pablo, a lo mejor es la mía una visión utópica.

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  2. Hola,

    He descubierto tu blog vía twitter, y esta reflexión me ha llamado mucho la atención. Como profesor de griego clásico y latín, no puedo estar más de acuerdo con lo que escribes. La división entre ciencias y letras empobrece y es irreal, por más intuitiva y funcional que pudiera llegar a ser. Por poner un ejemplo que nos atañe a los dos (medicina y lenguas clásicas), un médico del siglo XIX sabía que era una colostomía, un antipirético o una disfagia sin necesidad de haberlas estudiado, por el simple hecho de que se trata de cultismos formados a partir del griego clásico, una lengua fundamental en los planes de estudio europeos desde el Renacimiento. Hoy en día, en algunas universidades anglosajonas se tienen que dar clases específicas de terminología médica para suplir el vacío que el griego y el latín han dejado en los planes de estudio.

    Yo mismo, de formación puramente humanística y filológica, me empecé a interesar por la biología y la medicina hace años, y descubrí que podía ser un autodidacta mínimamente competente por el simple hecho de conocer el léxico científico de sobras. La nomenclatura zoológica, los procesos biológicos, la anatomía, las intervenciones quirúrgicas... todo se nombra –o se nombraba, hasta mediados de siglo XX- en base al griego y al latín por ser las lenguas de cultura en Occidente, y su literatura, un pilar básico en la formación de cualquier persona ilustrada. Descartes, Leibniz o Newton escribieron la mayor parte de sus obras en latín; la geometría se enseñaba, hasta finales de siglo XIX, con los Elementa de Euclides; etcétera y etcétera. Por desgracia, un Goethe o un Thomas Young son impensables en la era de la hiperespecialización y de la educación enfocada al mundo laboral.

    Un saludo,
    Jaume.

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    1. Hola, Jaume. Te agradezco este gran apunte complementario. Las lenguas clásicas, siendo esenciales, se han relegado al desván del olvido educativo. Una cosa es lo mal que, en general, se enseñaban; otra bien distinta la eliminación de "herramientas" fundamentales para el aprendizaje científico y el conocimiento humanístico. Por eso, sin el griego y el latín, mengua la posibilidad de que surja un literato o un científico como los que apuntas. Creo que hay que retornar a la concepción del completo hombre renacentista.
      Un saludo y reitero el agradecimiento.

      PD. He entrado en tus interesantes apuntes de ciencias humanas. Trataré de leerlos con detenimiento.

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