viernes, 28 de octubre de 2016

La dieta y los mitos

 
Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina. Hipócrates

Detengámonos a reflexionar sobre la dieta y los mitos. Sobre el mito de la alimentación "natural" y el peligro de las dietas de adelgazamiento "milagrosas" ya habló en su momento el profesor Grande Covián, divulgador acreditado de los principios de la nutrición. En su libro Nutrición y Salud -Mitos, peligros y errores de las dietas de adelgazamiento- expone estas cuestiones que no por reiteradas son bien entendidas y aceptadas por el gran público. Demasiados intereses en juego impiden que los mensajes honestos se asienten en las mentes.

Grande Covián cuestiona la dieta de Hay, o "dieta separada", la dieta vegetariana estricta (veganismo) y la dieta macrobiótica Zen. Se adentra en el problema de la obesidad, verdadera epidemia actual, y en el principio fundamental de las dietas de adelgazamiento: la reducción de su valor calórico. Y ahí entra el reparto equilibrado de los tres principios inmediatos (grasas, hidratos de carbono y proteínas), según sus palabras, en una dieta equilibrada y ajustada en lo posible al gusto del paciente. También cuestiona las dietas ricas en grasa (dieta de Atkins), las dietas ricas en proteínas y el ayuno total -sin privación de agua-, propuesto en casos extremos de obesidad (obesidad "intratable"). No hay verdades absolutas.

En su planteamiento de la dieta normal, destinada a satisfacer las necesidades nutritivas del organismo de un adulto sano, considera que ha de cumplir dos condiciones: 1ª. Que el contenido energético de los alimentos sea suficiente para mantener un peso corporal constante; 2ª. Que la dieta sea variada y estén presentes en ella alimentos representativos de seis grupos definidos (modelo de los doctores Vivanco y Palacios, 1976): 1. Leche y huevos; 2. Carne y pescado; 3. Grasas y aceites; 4. Cereales, leguminosas, patatas y pastas, 5. Verduras y hortalizas; 6. Frutas. Concluye que no hay una dieta ideal única, sino muchas dietas posibles.


Un patrón dietético que suministre entre 2.600 y 2.900 kilocalorías diarias parece suficiente para un adulto normal con actividad física moderada. Por supuesto con los nutrientes necesarios: proteínas, minerales (calcio, hierro, fósforo, magnesio, iodo, zinc, sodio, potasio...), vitaminas (A, C, D, E, K, B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina, B6 o piridoxina, B12 o cianocobalamina, ácido fólico...), etc.

La dieta está íntimamente relacionada con la salud. Se sabe desde los tiempos de Hipócrates, uno de los precursores de la dietética, y lo recalca Grande Covián, "padre de la moderna dietética". Mucho más tarde se objetivaron las enfermedades carenciales: raquitismo, escorbuto, pelagra, beriberi... En nuestra época, la alimentación inadecuada se relaciona también con las enfermedades degenerativas y cardiovasculares. También con la obesidad y la diabetes. Incluso con las neoplasias malignas. Dieta y salud están íntimamente relacionadas.

Meternos más a fondo en el ámbito de la nutrición no es nuestro propósito. Baste este resumen nutricional, considerando que la ingesta de alimentos (alimentación) se sigue de un proceso digestivo (digestión) antes de llegar a los procesos metabólicos de transformación de sustancias químicas definidas, o sea a la nutrición propiamente dicha. Pero no nos llevemos a engaño. Hay dietas saludables, que aportan los nutrientes necesarios, pero no alimentos prodigiosos (pensemos en esos que nos incitan a consumir con un bombardeo publicitario tan poco ético). ¡Que no nos vendan la moto! No hay "alimentos milagro".

Los buenos hábitos alimenticios, que deben comenzar a edades tempranas, son favorecidos por la educación nutricional y el control de las malas artes de la industria del ramo alimenticio. Por otra parte, entre la dieta esclavizadora y el "¡come y bebe, que la vida es breve!", hay un punto medio para acercarse a una vida sana. Así que comamos con sentido común, de manera racional y equilibrada, huyendo de la radicalidad de los extremos. ¡Salud y buen apetito!


CONCEPTOS BASICOS DE NUTRICION Y ALIMENTACION

miércoles, 26 de octubre de 2016

Prescripción encadenada de medicamentos

(Pinchar imagen para ampliarla)

En este vídeo, un hallazgo casual, se explica con gracia y claridad el habitual despropósito de las prescripciones encadenadas. Un medicamento puede ir llevando a otros de manera secuencial e imparable, a modo de "cascada terapéutica", conduciendo a un empeoramiento indeseable del paciente, en vez de a la mejora que en principio se buscaba. El ponente, Silvio Matos, refiere en portugués el texto escrito por un médico (doctor Carlos Bayma), pero me parece suficientemente inteligible para un hispanohablante. Muy ilustrativo y crítico. Censura abiertamente la medicina centrada en la enfermedad, no en el individuo.

Uso abusivo de medicamentos

lunes, 24 de octubre de 2016

Portfolio de valoración de la APS



La verdad en la boca es muy dulce, pero en el oído es muy amarga. Verdad por activa es muy agradable, pero por pasiva la quintaesencia de lo aborrecible.
B. Gracián

Atendiendo a la significación del término inglés portfolio, y a su aplicación en el ámbito educativo como instrumento de mejora, nos aventuramos en un portfolio de valoración de la Atención Primaria de Salud en busca de su perfeccionamiento. Digamos que es una comunicación de lo existente, de la verdad de su funcionamiento, en aras de su recuperación o mejoría. De modo que en una recopilación de evidencias sobre el funcionamiento del nivel primario de salud (e inspirados en las reflexiones sobre la factibilidad y aplicabilidad del portfolio como instrumento de valoración del residente), reflexionamos sobre el actual panorama de los centros de salud y proponemos estrategias de mejora.
  1. Punto de partida necesario y saludable: Principios para una buena Atención Primaria de Salud.
  2. Replanteamiento del papel que juega el primer nivel asistencial: ¿Quo vadis, Atención Primaria?
  3. Necesidad imperiosa de promover cambios: Refundación de la Atención Primaria.
  4. Determinación de propuestas concretas: Reivindicando mejoras en Atención Primaria.
En la necesidad de cambios, y habiendo multitud de problemas, es necesario poner el foco en lo importante.  Creemos que estos puntos cruciales:

La calidad asistencial, como parte de la calidad en salud, depende mucho de la capacidad (aptitud) y actitud individual de cada profesional sanitario. Pero el desenvolvimiento individual está muy condicionado por la organización asistencial. De ella dependen también las posibilidades educativas, formativas e investigadoras de los centros de salud. Hay un abismo entre disfrutar del trabajo o sufrirlo.

El médico no debe trabajar agobiado, ni acabar la jornada agotado, por el bien del paciente. ¡N0! Es preciso que se produzcan cambios organizativos para recuperar el optimismo sanitario, y, en definitiva, poder estar centrados en el pacienteSi no se puede trabajar en buenas condiciones, será difícil o imposible alcanzar todos los objetivos que justifican la existencia de la Atención Primaria de Salud.

Hijos del agobio - Triana

viernes, 21 de octubre de 2016

Bien por mal



Varios individuos me asaltaron en un callejón y, como estaba sin blanca, me dieron una tremenda paliza. Acudí a la policía, puse los hechos en su conocimiento e hice la descripción de los agresores. Fui a urgencias por el parte de lesiones. Y, por si acaso, también presenté la denuncia en el juzgado de guardia. Siendo pobre, me pusieron un abogado de oficio, un hombre joven que quiso conocer los detalles: si me defendí, si hubo intercambio de golpes, si tenía testigos... El juez necesitaba pruebas. Yo en ese momento ya no me acordaba de nada. El forense certificó “amnesia por presunto traumatismo craneoencefálico”. Debieron golpearme duramente en la cabeza, supuso. Finalmente, el juez decidió desestimar la denuncia. Así que mis atacantes mantuvieron la impunidad. Pero un tribunal médico decretó mi incapacidad... ¡Silencio! Ahora, con treinta años, cobro un subsidio, tengo dinero para vivir. Y lo mejor: recobré la memoria.

Memory

miércoles, 19 de octubre de 2016

Una ventana abierta a la Sanidad de Suecia



La bitácora de un médico hispano emigrado a Suecia, por necesidad de un cambio (ante los recortes, la insatisfacción y el incierto futuro en Hispania), nos sirve hoy de inspiración. Nada como la voz de otros para ver más allá de lo cercano. Y como en un relevo voz a voz, me permito dar una relación antológica de sus entradas. Entradas que enlazo con títulos diferentes, pero todos y cada uno de ellos relacionados con sus contenidos. El doctor Ismael Maldonado, nos revela su experiencia en ese país escandinavo (en la tierra de Linneo, Alfred Nobel, Greta Garbo e Ingrid Bergman) y nos refiere el funcionamiento de su sistema sanitario, en el que parece primar la buena organización. Con una ordenación conveniente para mi propósito, trato de recoger las cuestiones que me parecen más relevantes por su diferenciación con lo que aquí acontece. Hay otras entradas interesantes, pero había que seleccionar. Y bajo cada introducción que enlazo, añado algunos párrafos significativos. Espero que nos sirva como conocimiento de otra realidad sanitaria, en la que también hay problemas burocráticos e informáticos, pero donde cuidan los detalles para que los profesionales se encuentren a gusto. En fin, para reflexionar aquí sobre la necesidad de cambios, con el sano propósito de mejorar. 

EL EJERCICIO PROFESIONAL 

En Suecia después de una reforma en los años 90, se permitió la creación de centros de salud privados. Así que los pacientes pueden elegir entre acudir a un centro público o privado. (…) La mayoría de los médicos son asalariados bien de una empresa privada o pública, aunque también los hay autónomos. 

Sala de cirugía con mesa quirúrgica, lámpara de quirófano, material quirúrgico y gafas lupa. Mesa de exploración ginecológica. Optotipos. Lámpara de hendidura. Rectoscopio. Aspirador y microscopio para los oídos. Silla y material de exploración otorrinolaringológica. HOLTER de tensión arterial… 

Rara vez se atiende a alguien sin cita y eso de "tengo que hablar con el médico hoy sin falta" no funciona. 

En el hospital tenemos un servicio geriátrico (MÄVA) con médicos a los que se puede contactar para que gestionen el ingreso. Está orientado para pacientes mayores con enfermedades agudas o crónicas o problemas psicosociales. 

Se invita a los trabajadores a proponer cosas en las que mejorar en conjunto. 

La preocupación por el estrés laboral  
De los 66 centros inspeccionados, 41 mostraban datos de estrés laboral en los que era necesario actuar de manera inmediata. 


LA SEGURIDAD DEL PACIENTE 

Me llamó la atención ver una señora de unos 60 años que llevaba un collarín cervical. Pregunté a un colega que era lo que le había pasado y para mi sorpresa me dijo que tenía vértigo crónico, ¿y qué toma para ello?, ¡nada!, me contestó. (…) Los fármacos que tanto usamos en España carecen de eficacia científica clara y su uso es cuestionado por muchos autores. 

Aquí las farmacias no sólo venden productos y asesoran a los clientes, sino que vigilan que el fármaco prescrito este indicado para el diagnóstico que tiene el paciente, que no interaccione con otros fármacos que toma y que la dosis que le ha aconsejado el médico sea la correcta. 

Asistir al médico cuesta 100 coronas suecas, sin embargo, volver a la consulta hasta una semana después de haber sido atendido por una infección del área otorrinolaringológica o de vías respiratorias sin que te haya prescrito el médico antibióticos es GRATIS. De esta manera, se le puede decir al paciente: “por el momento no precisa antibióticos, pero si sigue mal o empeora acuda de nuevo sin ningún costo para valorar otra vez si necesita antibióticos”. ¡Si es que cuando no nos toca el bolsillo las cosas se ven de manera diferente! ¿O no? 

Nunca pensé que el Tramadol pudiera enganchar tanto, la verdad. (…) La directora le dice que ningún médico le va a prescribir el Tramadol. Debe cambiarse de centro. (…) Mis compañeros me han dicho que no es el primer caso que se da, de ahí que prescriban el Tramadol con cautela. 

LA RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE 

En Suecia enviar una carta a un paciente es algo rutinario y que forma parte de la comunicación médico-paciente. Se comunican las citas en consulta y los resultados de análisis o pruebas que no son relevantes. 

La casi absoluta falta de continuidad de cuidados como ya he dicho en varias ocasiones es lo peor del sistema sanitario sueco. 


LAS URGENCIAS 

Los servicios de urgencia (Jourcentral) abren cuando cierran los centros de salud, a las 17 h. Algunos funcionan hasta las 0 horas y otros hasta el día siguiente a las 8 h. Los fines de semana por ahora solo están abiertos de 9 a 16 h. (…) Llegada la hora de cerrar se avisa a la sala de espera y si quedan pacientes sin atender, son derivados al hospital de referencia. (…) De donde yo vengo (Gran Canaria) hay un médico casi por cada esquina de guardia y no se para de ver pacientes. 

Si hay una virtud que es realmente común por estas tierras es la paciencia. Los suecos son expertos en esperar pacientemente el turno, y como son poco dados a los conflictos, vayas donde vayas hay un turnomatic. (…) Hay que esperar varios días o incluso hasta semanas para ir al médico. Si vas a urgencias, entre la espera, las pruebas, la visita del médico, etc., el proceso es eterno. 

La necesidad de coger cita para todo 
Lo de la "visita sorpresa" no les va en absoluto y les incomoda. Pero es que para todo funcionan igual. (…) En el campo de la salud para todo hace falta una cita (hablar con el médico, una revisión, analíticas...), lógico en cierta medida. Pero con frecuencia se dan casos que "un español en España" no entendería. 

Aquí en Suecia no hay ambulancias medicalizadas (con mÉdico). Las ambulancias de emergencias llevan 2 enfermeras o una enfermera y un auxiliar. (…) Para optar a este tipo de trabajo se valora en primer lugar la experiencia de trabajo en urgencias o cuidados intensivos (…) y hay que superar pruebas. 

LA FORMACIÓN CONTINUADA 

He aprendido que le dan mucha importancia aquí a la formación continuada. Con la crisis en España la formación ha pasado a un quinto plano. 
*** 
Y esto es todo amigos. Son las opiniones de un médico de familia hispano sobre la atención primaria en el país de Pippi Långstrump, o Pipi Calzaslargas. Del modelo sanitario sueco unos alaban sus bondades, si bien se han levantado voces en contra de su privatización. Otros no podemos opinar sobre la atención sanitaria en Suecia con conocimiento de causa, por eso nos apoyamos en las vivencias ajenas, en este caso las del doctor Ismael Maldonado. Desearía entender el sueco. En cualquier caso, la música se siente en cualquier idioma… 

Canción de cumpleaños sueca 
La letra básicamente quiere decir es que vas a cumplir 100 años

lunes, 17 de octubre de 2016

Vengo sin cita, doctor



Vengo sin cita, doctor, porque lo mío no puede esperar como lo de los demás. #dijoelpaciente

Este título tan familiar para cualquier médico nos abre las puertas a un libro de anécdotas sanitarias y mensajes de salud. El humor empapa el prólogo y todo el contenido, pero el autor, Fernando Fabiani, lo cierra con un epílogo serio en el que da algunas recomendaciones muy pertinentes en estos tiempos salidos de madre:
Tenemos que ir poco al médico, o lo justo. La sociedad está absolutamente medicalizada; se le dice a la gente que todo tiene solución con una pastilla. Hemos convertido los supermercados en farmacias: ahora los alimentos valen para algo más que para alimentar. La gente ya no está sana, está pre-enferma, y eso genera miedo. Hay que tratar de aconsejarle que disfrute de la vida y que sea feliz. Que acuda al médico cuando tenga un problema de salud. Vivir permanentemente consultando solo conduce a estar cada vez más enfermos.
Ojalá que la población adicta a los centros sanitarios siguiera estas recomendaciones y consultase lo justo, evitando en lo posible las consultas "sin cita", que desvirtúan la "cita previa". Un deseo compatible con la comprensión que se ha de tener con quienes sufren de soledad y necesitan que alguien les escuche. No hay que olvidar la misión de atención integral (biopsicosocial) del médico de familia, especialista en personas y auténtico "todólogo". 
***
Nota.- Como se recoge en un comentario al pie de video en YouTube, hay dos intervenciones del presentador “vergonzosas” o desafortunadas. En ellas minusvalora con sarcasmo la atención primaria: 1. “¿Por qué se degradó usted y dejó un hospital y se fue a un centro de salud” y 2. “Ya ha dicho que prefiere el centro de salud, algo inexplicable”. No, no parece que lo diga con ingenuidad, sino imbuido de la cultura del hospitalocentrismo dominante. Aunque tampoco vamos a negar el ambiente de degradación al que se ha llegado en el primer nivel asistencial.


Ilustración del libro Vengo sin cita

Salvo en caso de urgencia indemorable, es conveniente pedir una cita...

Santa Lucia - Miguel Rios
Dame una cita...

domingo, 16 de octubre de 2016

Amigos de infancia



De niño me gustaba jugar a policías y ladrones. Mi sueño entonces era ser policía, pero acabé siendo ladrón. El de Andrés, mi mejor amigo de juegos infantiles, era ser arquitecto y al final se convirtió en abogado. 
–El futuro es incierto, Jacinto –solía decirme. Y ayer mismo me lo repitió. 
–Dímelo a mí –le respondí–; tenía un plan perfecto y se torció. 
Me detuvieron con las manos en la masa; perdí el botín y el juez decretó el decomiso de mis escasos bienes. Andrés se encargó de mi defensa, como otras veces. Y tuve el testimonio de mi casera: "Créalo, señoría. Jacinto roba por necesidad, no por diversión". Pero el juez no se convenció y decretó mi prisión. Y mi buen abogado y amigo, abrazándome lloroso, me dijo resignado: "¡Ojalá tú fueras policía y yo fuese arquitecto! No habríamos de sufrir juntos este amargo trance".

A veces el destino se torna burlesco o nos brinda pocas luces...

Thick as a Brick ("De pocas luces") - Jethro Tull

jueves, 13 de octubre de 2016

Autoflagelación del médico de familia


Todos los que parecen estúpidos lo son, y lo son la mitad de los que no lo parecen. Francisco de Quevedo
Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse.
Henry David Thoreau

Los médicos de familia suelen -solemos- tirar piedras contra el propio tejado, como no lo hace ningún trabajador de cualquier otro sector público. "Somos trabajadores de lo público y no queremos ninguna ayuda de terceros interesados", manifiestan con orgullosa firmeza. Es el suyo un sentido de la ética y de la nobleza de espíritu encomiable, que no admite contaminaciones externas. A pesar del maltrato al que se ven sometidos por la Administración Sanitaria, mediante recortes de sueldo y de derechos. Mantienen con firmeza la honestidad propugnada por Osler y un aguante frente a las adversidades profesionales que a veces raya el masoquismo.

Si uno de ellos se mueve, aunque sea el más honrado, lo crucifican.

Desean que toda la formación continuada corra a cargo de la empresa pública, cicatera con sus múltiples demandas (para ellos ni agua), y se sienten incómodos porque la industria farmacéutica colabora con inscripciones a cursos o congresos. Algunos se rasgan las vestiduras. No digamos ya cuando son invitados a comer, porque las comidas de trabajo, pagadas por particulares o por el erario público, son para otros, pongamos por caso políticos o sindicalistas. De modo que se proponen congresos independientes, levantándose aislada alguna voz discrepante.

Casi se sienten agradecidos cuando Hacienda pretende la fiscalización de esos pagos, como potentados a los que el dinero les sobra, aun obligados al abono de cuotas colegiales desarrollando en exclusiva una actividad pública.

Preocupados por promover la ética y la transparencia en las relaciones con la Industria Sanitaria son críticos con ella y alertan de sus abusos. Se asquean de la medicina como negocio, o de la psiquiatría meramente recetadora (¡en qué polo opuesto ha quedado olvidada la “antisiquiatría”!), generadora de medicalización -y gasto- como pocas especialidades. Y previenen de la publicidad engañosa en salud.

"Por encima de todo está la deontología", repiten. Su espíritu es admirable. Cualquiera que los contemple con neutralidad podrá ver sus aureolas de santidad.


Pero esos mismos médicos de familia, simples asalariados, incompatibilizados para el ejercicio privado, ven con impotencia como los centros sanitarios concertados (hospitales privados, clínicas rehabilitadoras, ópticas y otros servicios de salud) o las mutuas colaboradoras (en realidad mutuas de accidentes de trabajo) compatibilizan el servicio privado con el público; y no ignoran tampoco que las farmacias comunitarias (favorecidas por la ausencia de liberalización) se benefician de lo público, e incluso del Colegio Médico con la venta de certificados médicos, sin descuidar, por supuesto, el negocio privado. Advierten las distintas varas de medir y evitan, seguramente por orgullo, quejarse de maltrato.

Tal vez vean con extrañeza que todo esto pase delante de sus ojos y acaso se contengan de clamar al verse continuamente fiscalizados. Ante la imposibilidad de mejora laboral, sobrecargados de funciones, resisten como pueden para no quemarse. Y ante la imposibilidad de mejora profesional, con una carrera bloqueada o limitada, se esfuerzan en no caer en una desmoralización extrema.

Se les hace duro navegar en un mar de desconfianza y contradicciones.

Enarbolando la bandera de la honestidad y la entrega se autoflagelan día a día, sabiendo que al final solo les habrá de quedar el agradecimiento de algunos pacientes. ¡Menos da una piedra!, ciertamente. Se dañan a sí mismos y perjudican a otros, de modo que, si nos atenemos a su conducta tan extrema, les sería de aplicación la teoría de la estupidez de Carlo Maria Cipolla (aunque su panfleto Allegro ma non troppo bien podría titularse Adagio lamentoso). Habría entonces que señalarlos como estúpidos, por más que nos mueva a lástima su patetismo.

Desprestigiados y ninguneados, los inmaculados médicos de familia mirarán hacia atrás con cierto resquemor. "Lo que pudo ser y no fue", dirán con el sentido del deber cumplido y con la insatisfacción por el escaso reconocimiento. Acudirán o no a la despedida oficial, impersonal y no sentida. Y llorarán por dentro por lo que han dejado de hacer para cambiar la degradante situación de los últimos tiempos. En fin... Pero, del mismo modo que la verdad es poliédrica, todo tiene su lado bueno. Olvidarán los errores, las críticas indebidas y los aplausos brindados inmerecidamente. Ya no tendrán absurdos objetivos que cumplir ni se verán forzados al fingimiento. Y sonreirán porque, al fin y al cabo, si lo miran bien, no les ha ido tan mal en su camino vital, pues a mayor mal pudieron haber llegado (G.V.). Así que, dando gracias a la vida, se irán colmados de felicidad.

Y aunque digas lo que digas, o hagas lo que hagas, siempre serás criticado, los más iluminados creen distinguir perfectamente el cielo del infierno...

Wish you were here (Desearía que estuvieses aquí)
David Gilmour, miembro del mítico grupo Pink Floyd

lunes, 10 de octubre de 2016

Lo que los otros médicos no quieren



No dejes para otros lo que no quieras para ti. Proverbio español


Diálogo entre un médico de familia y un hematólogo:

La única función mecánica que vosotros teníais dice el doctor Primario nos la habéis pasado: el control del Sintrom®.

Di mejor de Acenocumarol sugiere con retintín el doctor Sanguíneo.

¿Conoces otro nombre comercial, o un genérico? ¿O de la Warfarina que no sea Aldocumar®? ¡Dejémoslo en control del tratamiento anticoagulante!

¿Y qué hay de malo en ello? –inquiere Sanguíneo.

–Supone otro programa informático que nos pega aún más a la pantalla del ordenador responde Primario.

Bueno, la atención primaria es la que debe asumirlo, creo.

¡Ya, ya! Y todo lo demás que implica actividad mecánica, no creativa, sin valor clínico, que los especialistas hospitalarios no quieren.

De un tiempo a esta parte os han ido llenando de quehaceres administrativos, lo sé. En verdad que os compadezco.

Pues yo no necesito compasión. Lo que necesito es comprensión, un mínimo de entendimiento, y que se reoordene el sistema.

Y con este legítimo deseo acaba el inútil diálogo interprofesional.



Pero ¿qué pide en realidad el doctor Primario? Que se le entienda y se haga una correción, pues siente que desempeña funciones vacías que le impiden entregarse a otras importantes, llenas de contenido médico. Si se le comprende, se entenderá la necesidad de una reordenación con definición de funciones de todos y cada uno de los miembros de la organización sanitaria en la que está inmerso.

Del debate suscitado en Twitter sobre el sometimiento sanitario a la pantalla del ordenador (a las herramientas TIC sin generar valor o a la deshumanización de la tecnología en salud), me quedo con algunas ideas.

El médico de familia se ha convertido en un administrativo de lujo (en un facultativo degradado pero útil para todo lo que nadie quiere).

El enemigo de la asistencia NO es el ordenador sino el escaso tiempo para las consulta y la escasez y precariedad de los RRHH.

El enemigo de la asistencia es todo esto y la buRRocracia digital.

Ha habido muchos avances en la asistencia sanitaria. Pero hay competencias que es preciso delimitar. La atención primaria no debe cargar con todo lo ingrato. Del mismo modo que un cocinero no puede estar pegado a una pantalla de ordenador para elaborar sus platos, el médico no puede hacer de administrativo de lujo para atender a sus pacientes. El individuo ha de estar por encima de la tecnología. Y lo que uno no quiera para sí, no lo desee tampoco para otros.

But not for me - Chet Baker

domingo, 9 de octubre de 2016

Pintura y música



El pintor pinta sus cuadros sobre el lienzo. Pero el músico pinta sus imágenes sobre el silencio. Leopold Stokowski

Viktor Alexandrovich Hartmann (1834-1873), arquitecto, escultor y pintor ruso, fue introducido en el círculo de Mili Balákirev, músico promotor del grupo de "los cinco, haciéndose amigo del compositor Modest Mussorgsky (1839-1881). Muerto Hartmann prematuramente, a los 39 años, por un aneurisma, se organizó al año siguiente una exposición con más de 400 de sus pinturas en la Academia Imperial de las Artes en San Petersburgo, en algunas de las cuales se inspiró Mussorgsky para componer su famosa suite Cuadros de una exposición. El gran compositor ruso, que como ya hemos dicho aquí también falleció a temprana edad, víctima del alcoholismo, completó el ciclo de 15 piezas de sus Cuadros ese mismo año de 1874 en homenaje a Hartmann. Cada pieza representa una pintura, con sugerentes títulos: "El Gnomo", "El viejo castillo", "Baile de los polluelos en sus cascarones", "La cabaña sobre patas de gallina", etc. Al comienzo entre cuadro y cuadro, Mussorgsky introduce una melodía: la "Promenade", que representa al compositor desplazándose por la exposición. El ciclo lo cierra "El portal de Kiev", en una grandiosa apoteosis sonora. Compuesta originalmente para piano, la obra fue objeto de diferentes orquestaciones, habiéndose impuesto la de Maurice Ravel. (Texto basado en el del vídeo de arriba)



Cuadros de una exposición, de Modest Mussorgsky
Orquesta Sinfónica de Chigago, Fritz Reiner

viernes, 7 de octubre de 2016

¿Consultorio médico o Gestoría-Notaría?



Las peticiones más extrañas y sorprendentes que uno pueda imaginar llegan a la consulta del médico de familia. Me refiero al médico de familia hispano, de la bella Hispania de la vieja Europa. Hasta tiene gracia. La solicitud de los certificados más absurdos o increíbles puede desencadenar más de una sonrisa, pero el hartazgo de los galenos de atención primaria es evidente ante esa presión "burocracil" que ha ido en aumento hasta el asombro de propios y extraños.

Como podemos comprobar en el enlace de arriba, se piden certificados variopintos: de  no poder comer carne de cerdo por imperativo religiosode grupo sanguíneo para acudir a guardería, de ausencia de déficit de audición para ingresar en Escuela de Música, de aptitud para contraer matrimonio (petición de consulado), de padecer alergia solar para justificar colocación de luna tintada delantera en vehículo, de padecer hipertensión arterial para no asistir a una mesa electoral,  de padecer un herpes labial para no presentarse a examen de saxo, de padecer dermatitis del cuero cabelludo para no utilizar gorrito de panadera… 

Son peticiones de certificados curiosas, improcedentes o con segundas intenciones, que no siempre parten del usuario interesado; muchas veces son solicitadas desde diversos organismos, generalmente sin aclarar por escrito el motivo. 

Por otra parte, si refiriésemos todas las tramitaciones en las que el médico de familia se ve envuelto, no daríamos acabado. Basten como ejemplos: la gestión de ambulancias por interés de terceros, la petición de historias clínicas de pacientes procedentes de otras comunidades autónomas o los peculiares informes de salud de iniciativa municipal (un ejemplo en Vigo: Programa Xantar na casa, que estimo improcedente por rebasar los límites de la confidencialidad), no validados por el Servicio de Salud y que, para colmo, hay que rellenar a mano.

En otra post, ya había referido extrañas peticiones de certificaciones: “Quiero que me certifique que hace quince días no estaba en condiciones… que indique que no puedo hacer esfuerzos para que me den un bono bus… que me informe que estoy bien para este trabajo y no para otros menesteres… que me dé un justificante con fecha del día veintidós para que no me descuenten… que diga por escrito que no puedo llevar puesto el cinturón de seguridad para que me quiten esta multa… que me cubra este formulario para la asociación de vecinos de…”. 
Hace poco, con motivo de las últimas elecciones, hube de certificar la imposibilidad de desplazamiento de una anciana, que había sido declarada incapaz para otorgar testamento, para que pudiese ejercer el derecho a voto desde su domicilio mediante poder notarial. Y lo último ha sido la petición de certificación de fe de vida para seguir recibiendo una pensión del extranjero, lo que ya me hizo sentir como un auxiliar notario-gestor, al que no le pagan por su trabajo, y a declararme en rebeldía, al ser una evidente competencia del Registro Civil.  

Esto ya sobrepasa la ya de por sí irritante burocracia médica. ¿Hasta cuando seguiremos girando sobre lo mismo, dando vueltas y más vueltas?


Proud Mary - Creedence Clearwater Revival 
Big wheel keep on turning....

miércoles, 5 de octubre de 2016

Minimizando riesgos

Paso de peatones - Londres


Una consulta médica telefónica:  

-¿El señor Preocupado? 
-Sí soy yo, ¿quién es usted? 
-El doctor Precavido. Es que no está su médico.
-¡Ah, vale! Quiero que me recete Metamizol en ampollas bebibles. 
-El Metamizol en ampollas es inyectable, no para beber. 
-A mí me lo suele recetar mi médico.
-Yo le aconsejo que, si lo necesita, lo tome en cápsulas, que es la presentación adecuada por vía oral. Es una dosis menor, igualmente efectiva y con menor riesgo. ¡No sé si mi explico!
-Pues yo quiero las ampollas, para cualquier dolor fuerte...

El doctor Precavido comprueba que el médico de ese paciente tiene pautado Metamizol en ampollas de forma crónica. No pretende indagar razones que supone; pero, obstinado, insiste en la presentación más adecuada y en los riesgos. Al final, acaba emitiendo una receta, ante la insistencia del señor Preocupado y en las particulares circunstancias que entraña una consulta telefónica.
***
Nunca está de más prevenirse de peligros, asegurar el paso que vamos a dar, tener una mínima certeza en nuestras tomas de decisiones, evitar en lo posible riesgos prevenibles. Es conveniente en todas las acciones vitales. Lo es al subir una montaña, al descender a las profundidades marinas, al ponerse al volante de un coche o al cruzar un paso de peatones. También es aconsejable adoptar precauciones al tomar decisiones políticas, empresariales, educativas o laborales, en cualquier ámbito humano. Y es inexcusable sopesar los inconvenientes al indicar una terapia en el ámbito de la salud, sea física, química o de otro tipo.

Hemos de evitar en lo posible dañar al paciente cuando prescribimos un tratamiento. Pero no siempre tenemos las cosas fáciles al no poder decidir en las mejores condiciones. Lo sabemos de hace tiempo y lo seguimos callando. Son muchos los factores que condicionan las decisiones médicas. Un condicionante es la consulta médica telefónica mal aplicada. Otro es el paciente perversamente empoderado; amainaron los vientos de borrachera consumista de fármacos y amenazas, en que los centros de salud parecían mercados o bufetes de hotel "todo incluido", pero vinieron otros vientos con protocolos turbios.

Sin ideales condiciones, hemos de esforzarnos en indicar los más adecuado, comunicando de manera precisa, sorteando las barreras propias, del paciente y del medio, insistiendo en el cumplimiento terapéutico y señalando los posibles efectos adversos. A veces es necesario llegar a acuerdos entre el terapeuta y el enfermo para elegir lo más conveniente para éste. A veces es obligado mantener la firmeza y no ceder a peticiones injustificadas. A veces es preciso mirar a uno u otro lado para cerciorarse de avanzar sin riesgo, o con el mínimo riesgo posible.


The Sidewinder (La serpiente de cascabel) - Lee Morgan

lunes, 3 de octubre de 2016

Sobre la salud digital



Tanto se habla ahora de la salud digital, o e-Salud, que se hace necesario familiarizarse con la nueva terminología. Concretando, la e-Salud es definida en este enlace de la siguiente manera:
La e-Salud es un campo emergente en la intersección de la informática médica, la salud pública y los negocios, referido a los servicios sanitarios y la información transmitida o mejorada a través de Internet y las tecnologías relacionadas. En un sentido más amplio, el término representa no sólo un desarrollo técnico, sino también un estado mental, una forma de pensar, una actitud, y un compromiso con un pensamiento conectado, global, para mejorar la sanidad local, regional y globalmente a través del uso de las tecnologías de la información y la comunicación. (Einsenbach, 2001)
Siendo algo innovador, podemos añadir que precisa aceptación y adaptación. Pero ¿mejora la digitalización la práctica médica? Parece ser que sí, y de hecho se está implantando en todos los sistemas sanitarios de los países desarrollados. No cura pero ayuda. En nuestro SNS, cada servicio de salud va por libre. 

Un ejemplo es la plataforma gallega E-Saúde, que es definida como: 
Herramienta del Sergas de comunicación con el ciudadano, accesible desde cualquier lugar y dispositivo (ordenador, móvil, tableta...) que le permite el acceso a servicios y contenidos de salud personalizados.
La telemedicina y los portales para pacientes forman parte de la digitalización en salud, que supone el abandono del bolígrafo y el papel. Y el fin último de la digitalización en salud es la mejora en diagnósticos y tratamientos (calidad); o de otro modo, aportar valor en salud, por encima del ahorro en el gasto.



Las tecnologías ayudan cuando se usan con tino. Ya hablamos aquí de la comunicación digital en salud, señalando las bondades de la comunicación en la Red, tanto entre profesionales sanitarios como entre profesionales y pacientes. 

El doctor Salvador Casado, avanzado en esta área, ya decía:
Por esta razón, los profesionales sanitarios deberían aprender a utilizar los "social media", es decir, las redes sociales y los blogs, entre otras herramientas, para informar y comunicarse con sus pacientes. Los "social media" son herramientas cuyo trasfondo es convertir Internet en una red social, lo que implica una nueva filosofía y un nuevo concepto de comunicación.
No viene mal, pues, habituarse al lenguaje de la salud digital y disponer de un glosario de términos en salud digital. Abajo hay un enlace a un glosario de 100 términos, entre ellos: E-paciente, E-salud, M-salud, Telemedicina y Telesalud. Pero se echan de menos algunas carencias. Por ejemplo:
  • Portal para pacientes. Sitio web para atención médica personal del paciente. Herramienta en línea para dar seguimiento a visitas a proveedores médicos, resultados de exámenes, etc.
En resumen, hemos de aceptar los avances tecnológicos puestos al servicio de la comunicación en salud y de cara al beneficio de los pacientes. No hemos de dejarnos emborrachar por tanta tecnología, pero hemos de aprovechar las posibilidades de las herramientas tecnológicas para mejorar la calidad en salud.
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Enlaces
100 términos para no perderse en la salud digital
La Salud Digital en España, una asignatura pendiente


La salud en la era digital 
(Introducción a la salud digital)