lunes, 10 de abril de 2017

El miedo que infunde la Red



El hombre más poderoso es aquel que es totalmente dueño de sí mismo. Aristóteles 

Dichoso aquel que no tiene miedo... 

El temor se ha ido incrementando con el uso expansivo de Internet. Hasta tal punto que, como podemos leer aquí, la búsqueda incontrolada de información sobre la salud a través de este medio puede provocar el efecto denominado cibercondría. Este neologismo lo define la Fundeu (Fundación del Español Urgente) como “una preocupación obsesiva por la salud que lleva a consultar Internet continuamente para confirmar enfermedades que se cree o se teme padecer, por lo general graves, o en busca de síntomas, efectos o posibles tratamientos”. 

Se habla de esta hipocondría cibernética como de una nueva enfermedad del siglo XXI. De un síndrome integrado por miedo disfuncional, emociones negativas y pensamiento obsesivo. El cibercondríaco, un individuo preocupado en exceso por su salud, llega a una búsqueda compulsiva de información de salud que le produce una angustia incontrolable. Y se habla además de generación de conflictos en consultas médicas por este motivo. Por si ya había pocas dificultades para el ejercicio de la medicina, se ha añadido este nuevo elemento perturbador. 

Lo que decimos no es nada exagerado… 


Mientras escribía el borrador de este post, salí a la calle para tomar el aire y hacer un poco de ejercicio, en uno de esos parques que disponen de aparatos de gimnasia. Y de regreso, después de haber quemado unas cuantas calorías, me encontré con una escena reveladora de lo que estamos hablando. Una madre (¿estresada?) sacando una foto, con el móvil, de la espalda de su pequeño hijo, totalmente sumiso en ese momento. Me imagino que por alguna manchita recientísima, a saber para qué investigaciones posteriores. Seguí mi camino pensando: Pobre pediatra… 

Pues bien, la mala información o su exceso pueden acabar en intoxicación del receptor, a modo de “infoxicación”, que no hace más que provocarle un aumento de su carga de ansiedad. Las bondades de la tecnología de la información dejan paso así a las maldades de su mal uso. Cuando la víctima es un individuo aprensivo, las consecuencias pueden ser lamentables. Por eso se recomiendan portales web especializados y de “recomendaciones a pacientes”, elaborados por profesionales de la salud, en lugar de foros o páginas que no tienen el necesario rigor y llevan a la confusión o a la alarma de los lectores profanos. Por otro lado, se ha comprobado que los pacientes bien informados (la Red es un arma muy poderosa) controlan mucho mejor sus dolencias, se cuidan mejor a sí mismos. 
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Enlaces externos
Cibercondría: la nueva patología del siglo XXI 
El cibercondríaco alimenta su ansiedad buscando información en TODOS los sitios, confiables o no.
La hipocondria digital, el nuevo trastorno de los españoles 
El estrés por creer estar enfermo y no haber sido diagnosticado motiva a muchas personas a consultar de forma compulsiva en Internet.

Not Afraid - Eminem

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