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martes, 23 de febrero de 2016

Cuando el orden de factores altera el producto


Fumar y rezar no es lo mismo que rezar y fumar.

Dos monjes discutían si era o no correcto rezar y fumar al mismo tiempo. Decidieron que cada uno, por su cuenta, le pediría al superior que resolviese la cuestión. De modo que uno de ellos le preguntó: «Padre, ¿puedo fumar mientras rezo?» La respuesta fue: «Cielos, no. Hijo mío, la oración es un asunto muy serio». Por su parte, el segundo monje le preguntó: «Padre, ¿puedo rezar mientras fumo? Y el superior le dijo: «Hijo mío, rezar siempre es bueno».
En este fragmento del libro Maestría en la gestión de organizaciones, de Robert E. Quinn, se nos muestra cómo dos enfoques diferentes del mismo tema pueden alcanzar resultados contrarios. Hace falta sagaz inteligencia en la gestión de los asuntos, y la gestión sanitaria no es excepción, aun alejada del mercadeo. Entonces lo importante al preguntar es elegir la secuencia adecuada: ¿Puedo escuchar música mientras trabajo? NO, de ninguna manera; el trabajo precisa concentración. ¿Puedo trabajar mientras escucho música? SÍ, por supuesto; trabajar es provechoso en cualquier situación. Así que el orden de factores puede alterar el producto.

Veamos una versión ampliada del cuento, narrada por un agente inmobiliario...

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