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lunes, 6 de junio de 2022

Cantos de la medicina


PROEMIO MÉDICO

En mil novecientos noventa y dos
—trágico año en lo personal—
comencé a componer mis versos médicos,
junto a otros de temática diversa,
que ahora he decidido compilar
sin orden cronológico. Suponen
la irregular condensación de una andadura
iniciada por un impulso inexplicable.
Sentimientos e ideas, que se iban agolpando 
en los momentos inspirados, quise 
atraparlos de alguna forma en estructuras 
literarias con pretensión de poemas. 
Algunos han sido pulidos, cercenados
o ampliados, con la visión distante
que censura o se siente insatisfecha.

Reflejo aquí mi mundo y el de otros,
pretendiendo atrapar la esencia
de esta ciencia humildísima e insuficiente
—adjetivos de don Gregorio Marañón—,
de esta ciencia inexacta donde dos 
y dos son cinco, o tal vez tres,
que tiene un componente de arte
sin el cual no es posible alcanzar
el objetivo deseado de «curar a veces,
aliviar a menudo y consolar siempre»
—aforismo atribuido a muchos
que con seguridad ya pertenece a todos—.
Y las críticas destiladas que hay en ellos
apuntan a la sanidad hispana,
la que conozco y siento con ambivalencia.

Muchísimos ejemplos de recomendaciones
médicas variables, o de afirmaciones
y negaciones alternantes, realzan
el viejo dicho: donde dije digo,
digo Diego. Indican las contradicciones
en la que estamos siempre inmersos
y la necesidad de apelar a la humildad,
a la modestia que Osler propugnaba,
sabiendo lo inexacto del campo de salud. 
Con el arte hipocrático hay riesgo de pasarse
o de quedarse corto. Nada es inmutable
y siempre estamos aprendiendo. Somos 
continuos aprendices en un mundo 
cambiante, y nuevos retos llaman a 
la colaboración sin egoísmos.

Representa la vara de Esculapio 
el elevado oficio de curar y mitigar; 
la misión de la Medicina 
es aliviar el sufrimiento y allanar 
el doloroso viaje 
hacia la última morada
—palabras de Petr Skrabanek—, sin dejar 
de combatir enfermedades 
y evitar si es posible la muerte adelantada. 
Compartimos el humanista pensamiento 
y esperamos que nuestros cantos médicos,
nacidos de la más humana de las ciencias,
sirvan de amena compañía 
para aligerar el camino 
de enfermos reales y potenciales.

[Preludio a poemario médico Carmina medicinae Cantos de la medicina.]

***

Siempre ha de acompañarnos la eterna poesía inacabable...

¿Qué es Poesía?

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