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domingo, 10 de mayo de 2020

Mitos platónicos

Platón

Entre los mitos platónicos, sobresalen el de la caverna y el del carro alado. Por eso los traemos aquí, de forma resumida e ilustrada, entendible y disfrutable.

MITO DE LA CAVERNA (República, VII)


El mito de la caverna cuenta que unos hombres que viven en este mundo son semejantes a los prisioneros que nunca vieron la luz del sol y que se encuentran encadenados de pies y manos en lo más hondo de una gran cueva, de espaldas a la única abertura de entrada que da al exterior. Dentro de la cueva, detrás de ellos, arde un fuego que tampoco pueden ver por encontrarse de espaldas y porque se interpone un muro a lo largo del cual van pasando hombres portadores de figuras de cosas y animales. Los presos sólo pueden escuchar el eco de esas voces y contemplar las sombras que se proyectan en el fondo de la pared. En este estado permanece hasta que alguien los libere de las cadenas y puedan salir de la caverna y contemplar las cosas reales y la luz del Sol. De la misma manera, los hombres mientras vivimos encerrados en el cuerpo solamente podemos ver las cosas del mundo sensible, que no son más que imágenes o sombras de la verdadera realidad, hasta que la Filosofía y la Dialéctica vienen a liberarnos de las cadenas y nos permiten contemplar el mundo ideal cuyo Sol es la Idea del Bien.
(Texto: Wikiteka)



MITO DEL CARRO ALADO (Fedro)


Es un mito en el que se simboliza la naturaleza del alma representándola por un carro tirado por dos caballos alados, uno bueno (alma irascible y sensitiva) y otro malo (alma concupiscible), conducido por un auriga (alma racional) que se esfuerza por dirigirlo bien. Hace mucho tiempo, este carro, en un lugar supraceleste, circulaba por el mundo de las Ideas, que el alma puede contemplar, aunque no sin dificultad. Las dificultades para gobernar el tiro de los caballos, especialmente por la ingobernable inquietud del malo, hacen que el alma caiga al mundo sensible de la materia y del cambio: los caballos pierden las alas y el alma queda encerrada en un cuerpo. Y si el alma ha contemplado, aunque sea poco, las Ideas, ese cuerpo será humano y no animal. Según las hayan contemplado más o menos, las almas están en una jerarquía de varios grados, que va desde el filósofo al tirano.
(Texto: Wikiteka)

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Nota.- Estos mitos son más bien alegorías.

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