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martes, 3 de noviembre de 2009

Conclusiones pandémicas


De diferentes comentarios y noticias diversas sobre la gripe A (H1N1)v en Hispania, extraigo las siguientes conclusiones pandémicas:
  1. No existe unificación de criterios para la definición de caso. Las autoridades sanitarias llegan a dar instrucciones contradictorias.  
  2. No se han implementado cambios organizativos ni otras medidas coyunturales. Urge la reorganización para evitar colapsos asistenciales por escasez de facultativos. 
  3. No se están declarando todos los presuntos casos de gripe. La confusión con los protocolo provoca reticencia y el punto anterior también incide en este aspecto.  
  4. No existe adecuada comunicación Primaria-Especializada. Se propugna la coordinación entre niveles asistenciales, pero continúan en compartimentos estancos.  
  5. No abundan las informaciones responsables. Las noticias sensacionalistas siguen predominando en los medios.
  6. No hay quien se aclare por estos lares. Las "correcciones de tiro" ministeriales desconciertan a cualquiera. 
  7. No conviene dejar de sonreír. Y a veces hay que reír por no llorar, pues el buen humor parece mantener despierto el sistema inmunológico.
Imaginemos que se conjugan estos tres factores: oleada de pandemia + mal gestión + escasez de recursos humanos. ¿Qué podría pasar? Tal vez desencadenarse una tormenta gripal… Mas seamos optimistas, no pensemos en lo peor y, lo dicho, no dejemos de sonreír.
***
Nota al punto 2.- La situación de insuficiencia de recursos humanos hace aflorar la perenne problemática de fondo: sobrecarga asistencial desmedida e incrementada ante contingencias cada vez más frecuentes (fruto del estrés profesional), indefinición de las urgencias, deficiente planificación, falta de previsión ante la realidad de la inmigración… No tendría que producirse agobio de los facultativos de atención primaria, si se atendiera a las propuestas organizativas planteadas desde la responsabilidad de la atención primaria, recomendaciones sensatas en busca de la mejora de la atención sanitaria y de la optimización del tiempo, con soluciones prácticas (p.ej. el auto certificado de ausencia por enfermedad) que implican eliminación de burrocracia (sic). Supone un procedimiento de reorganización asistencial urgente para hacer frente a esta eventualidad gripal y, de paso, para mejorar el sistema sanitario. Pero de momento, los gestores permanecen fuera de la realidad o mirando para otra parte.

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