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martes, 26 de mayo de 2020

Dejar de fumar

Lo que da valor a un placer es usarlo raramente. Juvenal 
—Bien, le he escuchado atentamente, y creo que tiene razón en que lo más importante para dejar de fumar es la fuerza de voluntad. Me di cuenta cuando dejé de fumar al quedarme embarazada. Pero dígame, ¿hay algunas ayudas farmacológicas que valgan la pena? 
La mayor parte de los que dejan de fumar, aún hoy, lo hacen sin ayuda farmacológica alguna. La cesación no asistida continúa a la cabeza del otro método más utilizado, el tratamiento sustitutivo de nicotina (chicles, parches…). Incluso, recientemente se ha comparado este tratamiento con placebo y no hay casi diferencias. Lo que pasa es que la cesación no asistida, es decir lograda por uno mismo, es rara vez enfatizada y aconsejada para los fumadores. Y la eficacia de otros tratamientos farmacológicos está engrandecida en los estudios porque la mayor parte están financiados por las compañías farmacéuticas que venden estos fármacos; en los estudios que no han sido financiados la eficacia es menos de la mitad que en los financiados. 
Para dejar de fumar, Joaquín Lamela (neumólogo)

Dejar de fumar de manera no asistida vs. hacerlo de manera no asistida...

El tabaco es la primera causa prevenible de enfermedad. Y ahora que el gobierno hispano ha decidido financiar medicamentos para dejar de fumar (bupropion y vareniclina), para combatir el consumo de tabaco (hábito tóxico que produce efectos nocivos para la salud del consumidor), merece la pena reparar en afirmaciones como las subrayadas arriba y reflexionar sobre el verdadero valor de las cosas y en la conveniencia de dirigir los recursos económicos a lo que en verdad merece la pena (técnicamente, los expertos habla de coste de oportunidad o costo alternativo). Porque cuando un presupuesto se destina a un capítulo determinado se sustrae o se elimina de otro.

La adicción al tabaco fumado, o tabaquismo, es causada por uno de sus componentes más activos: la nicotina
la acción de dicha sustancia acaba condicionando al abuso de su consumo. Pero el humo del tabaco tiene otros muchos componentes, gran parte de ellos carcinógenos. Y además de cancerígeno, el tabaco es un factor de riesgo cardiovascular (FRCV).

El tabaquismo produce enfermedades nocivas para la salud del consumidor. El riesgo de enfermedad (EPOC, enfermedad cardiovascular, cáncer) se calcula por la cantidad de tabaco consumido, de cigarrillos (paquetes-año), mediante una fórmula que puede ser chocante («¡yo fumo cartones enteros!»), pero que es práctica.

Riesgo según nº paquetes-año*: 15-20: R de EPOC; 30: RCV; 40: R de cáncer.

*Paquetes-año: nº de cigarrillos / 20 (los que hay en una cajetilla) x años de consumo. Por ejemplo, si uno ha fumado una cajetilla al día (20 cigarrillos) durante los últimos 20 años, ha consumido 20 paquetes-año (20/20x20).

Sabiendo de las sustancias perniciosas del tabaco, de la posibilidad de que los fumadores sufran de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o incluso un cáncer de pulmón u otro tipo de cáncer, y no obviando el poder de la fuerza de voluntad para dejar de fumar (cesación no asistida), se justifica la intervención en tabaquismo (cesación asistida) en determinados casos.

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Componentes cancerígenos del tabaco

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Tabaco: Curiosidades –Tabacopedia

Recordatorio en tabaquismo
–Grado de dependencia (a nicotina): Test de Fagerström
–Grado de motivación (para dejar de fumar): Test de Richmond
–Tratamiento farmacológico*:
  • Vareniciclina (Champix). Días 1-3: 0,5 mg x 1/d. Días 4-7: 0,5 mg x 2/d. 8 y sig.: 1 mg x 2/d. [12 sem.]
  • Bupropion (Zytabac). Días 1-6: 150 mg/d. Días 7 y sig.: 150 mg x 2/d. [7-9 sem.]
Sin necesidad de fármacos
Para dejar de fumar, se han escrito libros, se han creado comités de expertos, se han establecido grupos de trabajo específicos, se han elaborado medicamentos, se han formado unidades de tabaquismo... Pues, repitiendo lo dicho, solamente hay tres fórmulas para conseguirlo: voluntad, voluntad y voluntad.

De todas formas, siempre es útil una Guía para dejar de fumar.

*Fármacos en tabaquismo [notas post.]
El bupropión es un antidepresivo, que fue autorizado por la FDA en diciembre de 1985, pero que fue retirado del mercado debido a la detección de cuadros convulsivos relacionados con el medicamento. Y la vareniclina también fue retirada en julio de 2021 por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Farmacéuticos (AEMPS), debido a la presencia de nitrosaminas en su producción (se trata de compuestos químicos carcinógenos). 

Como tratamiento farmacológico disponemos ahora de la terapia sustitutiva con nicotina (TSN), combinando la forma transdérmica con formas de liberación inmediata ­—chicles, comprimidos, espray—, y de citisina (comercializada desde 2018 con el nombre Todacitan®), que el Ministerio de Sanidad ha decidido financiar. Pero el futuro dirá cómo evoluciona el tratamiento antitabáquico.

Ref. : 

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