Páginas

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Violencia obstétrica y maltrato médico

Picasso y Dalí

La forma de ver las cosas difiere de unas personas a otras.

De la violencia obstétrica al maltrato médico...

1. Concepto de «violencia obstétrica». Cualquier acción u omisión del personal de la salud que de algún modo dañe los procesos reproductivos de las mujeres, como el trato deshumanizado, la medicalización injustificada o la patologización de procesos que son naturales. El primer país en tipificarla fue Venezuela, en 2007.

2.  Discusión. Un término discutible con el que se señala un exceso por parte de los profesionales que asisten a una mujer parturienta. Puede hacer que se identifique a los sanitarios como agresores. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) prefiere hablar de «maltrato» en lugar de violencia; aunque las acciones obstétricas desafortunadas pueden ir del «trato inadecuado» a la «mala praxis». Por extensión, también podría hablarse de violencia geriátrica, y pediátrica, y oftalmológica...

3. Rechazo. Un sindicato médico, al igual que otras entidades profesionales (Colegios Médicos y Sociedades Científicas) manifiesta su profundo rechazo al concepto de «violencia obstétrica», con el que se pretende criminalizar las prácticas profesionales de asistencia al embarazo, parto y posparto. Porque no se ajusta a la realidad de la atención sanitaria, basada en los principios del rigor científico y de la ética médica, y porque erosiona la confianza médico-paciente. 

4. Maltrato profesional. En un marco de radicalización política y feminismo desmedido, la reacción de los profesionales de la salud es inevitable. Y el propio sindicato médico confronta el desafortunado término de violencia obstétrica con el «maltrato médico» al que se ven sometidos a diario los facultativos de atención primaria, debiendo soportar una sobrecarga asistencial inhumana que podría tipificarse de verdadera violencia. Pues supone una tortura que podría contemplarse como «violencia psicológica contra el médico de familia», una carga mental extrema, probablemente sin parangón con la de cualquier otro profesional.

***
Enlaces relacionados
Incluye actos no apropiados o no consensuados, como episiotomías sin consentimiento, intervenciones dolorosas sin anestésicos, obligar a parir en una determinada posición o proveer una medicalización excesiva, innecesaria o iatrogénica que podría generar complicaciones graves. Esta violencia también puede ser psicológica... 
Un término discutible. Quizás lo que no ponga de acuerdo a sociedades científicas, colegios profesionales, profesionales y mujeres sea el uso de la palabra violencia, por las connotaciones que esta tiene. De hecho las Naciones Unidas (ONU) se decanta por hablar de maltrato en lugar de violencia. Probablemente, el término trato inadecuado sea un vocablo más acertado para referirse a estos casos.

Infografía sobre la Violencia Obstétrica

Sobre el «maltrato médico», no traemos ningún vídeo clarificador; baste comparar una agenda médica racional, con un máximo de 25 pacientes, y una agenda médica aberrante o irracional, inacabable. No hace falta hacer un gran esfuerzo imaginativo para adivinar las ventajas de la primera sobre la segunda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario