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viernes, 16 de octubre de 2020

Sistema de consumo


La medicina institucionalizada ha llegado a ser una grave amenaza para la salud.
IVAN ILLICH, Némesis médica

La medicina excesiva de nuestro tiempo, o el excesivo control de la salud, mediante el sobrediagnóstico y el sobretratamiento, nos puede etiquetar de enfermos estando sanos; es decir, nos puede convertir en «víctimas de salud». Es una medicina consumista, costosa y peligrosa, que hemos intentado reflejar en un poema.


SISTEMA DE CONSUMO

Junto a tantos enfermos crónicos
—reverso de la buena esperanza vital—,
muchas víctimas de salud. Demandan
buena asistencia sin enfermedad 
y del mayor bien son privadas.
¡Insano crecimiento artificial!
Superado el concepto un tanto antiguo
de masificación, tan bruto y proverbial,
rebosan hospitales. Listas de espera aumentan.
Y en centros de salud, a punto de estallar,
redunda este colapso. Quimérica es la calma
con loco panorama. La prisa es realidad
en sanidad muy aplaudida
por fanáticos que mucho ven sin mirar.
Desespera el que espera. Y siendo tantos
los que aguardan la cita de hospital,
desasosegados ahogan el imponderable
y olvidado primer nivel asistencial.
Víctimas de salud con sus perfiles sanos…
¿Cabe retroceder y desetiquetar?
Confiemos: los males no deben ser eternos. 
Algún día la sensatez ha de llegar.

Obertura de Los Esclavos Felices – Juan Crisóstomo Arriaga

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