jueves, 23 de enero de 2020

Hipocondría social y medicina consumista

Los médicos somos peligrosos. Utilícenos sólo cuando sea necesario.
Juan Gérvas

De una entrevista al cirujano Antonio Sitges-Serra, autor del libro Si puede, no vaya al médico (“Dedicado al personal sanitario que ha sufrido las arbitrariedades de la gestión y a los pacientes que han sufrido las arbitrariedades de los médicos”), extraemos estas escuetas conclusiones:

  • tecnología de detección precoz convertida en problema grave de salud. [Prevención excesiva. Sobrediagnóstico] 
  • sobran médicos; parece lo contrario porque hemos creado una sociedad hipocondríaca y sobremedicada. [Hipocondría social. Sobretratamiento]
  • hipocondría social favorecida por diferentes agentes (prensa, médicos, industria farmacéutica, sociedades científicas, etc.)
  • medicalización de la vida que llega hasta los lunes.

Es evidente que a la hipocondría social contribuye mucho la cibercondría, la búsqueda desasosegante de enfermedades en Internet.

Podremos estar de acuerdo con todas las afirmaciones del Dr. Sitges-Serra, discrepar en parte, mostrar completo desacuerdo o precisar matizaciones. Ahora bien, lo referido arriba, propio de una “medicina de consumo” que comporta la medicalización de la vida de las personas, nos parece indiscutible. La medicina es una bendición, si se ejerce con tino, pero todo exceso médico redunda negativamente en la seguridad del paciente. Y por sentido común, es necesario promover el autocuidado de la salud y evitar la creciente dependencia médica.

Centrándonos en todo este proceso medicalizador, hemos elaborado una secuencia de acontecimientos en forma de engranaje.

Entrevista al doctor Sitges-Serra (extracto)

(Si puede, no vaya al médico)

No hay comentarios:

Publicar un comentario