La música clásica, a veces llamada ‘seria’, no está reñida con el humor. Tenemos los ejemplos paradigmáticos de un cuarteto de Haydn subtitulado «La broma» y de un divertimento de Mozart conocido como «Una broma musical». También hay obras musicales, o partes de ellas, que llevan el título de «scherzo», que en italiano significa broma. Existen piezas jocosas, instrumentales o vocales, desde la música antigua; y pensando en canciones, me acuerdo primero de una de Rossini: el «Dúo humorístico de dos gatos». Algunas composiciones no sugieren su tono humorístico y lo tienen; entre ellas, una que Richard Strauss (quien también dejó una importante muestra en este apartado: el poema sinfónico Las alegres travesuras de Till Eulenspiegel) dijo que le placía en especial un compositor alegre y una de sus piezas breves: ‘‘De todos los dispensadores de alegría dotados por Dios, Johann Strauss es para mí el más entrañable. Admito con gusto que a veces dirigí el Perpetuum Mobile con mucho más placer que muchas sinfonías de cuatro movimientos’’. Bien, pues, escuchemos este sonriente «movimiento perpetuo»...
Dice el director al final: Und so weiter (Y así sucesivamente)
Perteneciente a la musical Familia Strauss, es conocido como el «rey del vals». Johann Strauss padre, el iniciador de la saga, había desarrollado el vals en su forma actual que junto a su amigo Josef Lanner, y el hijo mayor lo llevó hasta su máxima perfección. Sus hermanos Joseph y Eduard también fueron compositores. Pero él se ha llevado la mayor gloria, con títulos tan sonados como los valses El Danubio azul (1867), Rosas del sur (1880), El vals del emperador (1889) o Voces de primavera (1883), y operetas tan populares como El murciélago (1874) y El barón gitano (1885). Fue Jacques Offenbach quien lo animó a que compusiese música teatral. Tuvo dificultades en su juventud, siendo apresado por las autoridades vienesas por tocar en público «La Marsellesa», que encendía sentimientos revolucionarios, pero luego fue ganando fama con sus composiciones y su propia orquesta, ganando gran popularidad, primero en Austria, Alemania y Polonia, y después en Gran Bretaña, Francia, Italia y Estados Unidos. Fue admirado por Wagner, Brahms y Richard Strauss, con quien, pese a su apellido, no tenía relación de parentesco. Su música es interpretada regularmente en el Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena, tradición iniciada por el director de orquesta Clemens Krauss en 1939. Una música alegre y sonriente.
Analizamos este rosario de tuits sobre movilización de recursos por el 061….
Urgencia 061: ambulancia va a buscar médico a centro de salud, que tiene que dejar atención a pacientes programados. #UrgenciasMedicas Ambulancia del 061 tiene que recoger sanitarios de centro de salud para atender #urgencias. ¿No debiera contar con personal específico? Que ambulancia de 061 salga de su base sin personal sanitario propio no deja de ser cuando menos chocante. #UrgenciasExtrahospitalarias Ambulancia del 061 sin personal sanitario se tiene que desplazar a centro de salud para buscar un médico... Lo cuento y no me lo creen. 061 saca a médico de familia de su consulta programada para atender urgencia lejana. Y compañeros ya sobrecargados deben asumir su agenda. Si #061 tiene que movilizar a facultativos de AP que prestan atención ordinaria no se puede esperar eficacia ni eficiencia asistencial. Salida ambulancia 061 de base > Recogida personal sanitario en centro de salud > atención urgencia > Hospital? > Regreso CS > Vuelta a base. Que te movilice el 061 (a veces su antojo) y tengas que dejar lo que estás haciendo = chapuza organizativa.
No sé si las vacas darán más leche escuchando música, y en especial la de Mozart ("Efecto Mozart"), pero a tenor de las imágenes del vídeo parece que les gustan los sonidos melodiosos
y el ritmo del jazz. Se diría que escuchan con gran atención y que disfrutan
enormemente, porque mueven complacidas las orejas y el rabo.
Por las siguientes pantomimas musicales de Jerry Lewis,
extraídas de cuatro de sus películas, deduzco que este actor cómico tenía
conocimientos musicales y, sobre todo, muy buen sentido del ritmo. Divertidas y
entrañables.
Puesto a buscar canciones relacionadas con la salud, he llegado
a la conclusión de su relativa escasez. Y las que primero se me presentan pertenecen al ámbito infantil. Como ejemplos de canciones infantiles:
Del tango hay una pieza inolvidable sobre la discapacidad física que supone la ceguera, popularizada por Carlos Gardel:
La cieguita, música de Keppler Lais (Patricio Muñoz Aceña) y letra de Ramuncho (Ramón Bertrán Reyna).
De canciones del cine no podemos olvidar una que trata de la adición etílica:
Days of wine and roses (Días de vino y rosas), música de Henry Mancini y letra de Johnny Mercer, perteneciente al film del mismo título de Blake Edwards.
En cuanto a canciones del pop, podemos citar títulos más
o menos logrados. Como ejemplos:
Un muestrario médico-melódico que me parece insuficiente; por eso agradecería cualquier aportación enriquecedora para esta entrada, que ha sido instigada por un deseo del Dr. Enrique Gavilán.
Y sea por la salud o por puro placer, gracias por la música...
Llegué por el dolor a la alegría. Supe por el dolor que el alma existe.
J. HIERRO, Alegría
Una frase del doctor Gregorio Marañón resume la miseria humana, especialmente remarcable en el deshumanizado medio urbano alejado de la naturaleza:
“Los médicos, cuando se nos ha pasado la hora de la pedantería juvenil, sabemos que todas las enfermedades, las reales y las imaginadas, pueden reducirse a una sola: la tristeza de vivir.”
Y la tristeza, el sentimiento de decaimiento emocional, puede ser mortal, como decía el escritor John Steinbeck:
“La tristeza del alma puede matarte mucho más rápido que una bacteria.”
(Mucho antes, Cervantes decidió que ‘morir de tristeza’ era un gran final para su personaje Don Quijote.)
En estos casos cabría hablar de melancolía, tristeza vaga, profunda y permanente.
En contraposición, un dicho del también escritor Mateo Alemán subraya el estado opuesto como lo más saludable:
“La alegría en el enfermo es el mejor jarabe, y así es bien procurársela; y cuando alegre lo vieres, cuéntalo por sano.”
La música, como la vida, puede ser triste o alegre. Y puede ser seria o divertida; o ambas cosas a la vez. Como muestra, un divertido video en el que un grupo de estudiantes actúan -más o menos coordinados- como monjes silenciosos o mudos, "cantando" el Aleluya de El Mesías de Haendel. Para que después digan que se trata de música seria, o que ésta no puede ser divertida.
La melancolía es la tristeza que ha adquirido ligereza. (I. Calvino)
La melancolía no es sino un recuerdo que se ignora. (G. Flaubert)
La melancolía no es depresión, sino acción. (C. Gurméndez)
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*Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, por causas físicas o morales, que hace que quien la padece no encuentre gusto ni diversión en nada. (RAE)
+Poemas de abatimiento, desencanto, fracaso, frustración...
—«Cantar triste», de Emilio Prados (1899-1962), es una reflexión sobre la tristeza de la existencia humana, inherente a la vida, con el deseo de no haber nacido.
Yo no quería,
no quería haber nacido.
—«Desengaño de las mujeres», de Francisco de Quevedo (1580-1645), expresa la desilusión o frustración amorosa, de manera satírico-burlesca y misógina.
—«Me sobra el corazón», de Miguel Hernández (1910-1942), es una mirada a la muerte por el abatimiento, con un final descorazonador.
No puedo con mi estrella.
Y me busco la muerte por las manos...
(...)
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.
—«No quiero saber nada», de Ernestina de Champourcín(1905-1999), expresa el desencanto existencial, que pese a todo deja una puerta abierta a la creatividad.
No quiero saber nada...
Ni de esa luz incierta
que retrocede vaga
ni de esa nube limpia
con perfiles de cuento.
Tampoco del magnolio
que quizá aún perfume
con su nieve insistente...
No saber, no soñar,
pero inventarlo todo.
–Uno de los poemas breves en los que la autora imprime su fuerza poética.
–El exilio y el desarraigo de la poeta quizá dejaron huella en este poema.
—En «Poema del 16 de septiembre de 1961», de Jack Kerouac (1922-1969), la voz poética expresa su desencanto al pensar que todo acaba, aunque luego trate de consolarse al reparar en que todo en este mundoviene y va.
Qué terriblemente triste me siento al pensar de mi madre dormida en su cama
que algún día morirá
aunque ella se diga: "la muerte no debe preocuparnos,
después de esta vida empezamos otra"
(...)
¿Por qué deprimirse? Es sólo un sentimiento que viene y va.
–Jack Kerouac fue el primero en emplear el término Beat Generation (Generación Beat), para referirse a un grupo de escritores estadounidenses de la década de 1950, que rechazaban la corriente social mayoritaria –los valores clásicos–, caracterizada por el consumo de drogas, la libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental.
–Dice Marina Mayoral que la poeta tiene la creencia de que existen seres predestinados al dolor y al sufrimiento, a quienes les están negados los placeres de la vida; nos precisa sus características y les da el nombre des «tristes».
—«La tristeza del mar cabe en un vaso de agua», de Luis García Montero (1958), habla de los hombres tristes, en quienes la voz poética se reconoce.
–La poesía de Luis García Montero, un representante principal de la poesía que surge con la consolidación de la democracia en España, muestra un anhelo de comunicación con el lector, mediante la intensidad sentimental, la experiencia biográfica y la ironía desencantada. [Semblanza crítica de Luís García Montero]
*«La tierra baldía», de T. S. Eliot (1888-1965), es un importante poema de desolación y pérdida –aunque su contenido es más complejo–, escrito después de la Primera Guerra Mundial; de versificación irregular, está construido en cinco partes: I. El entierro de los muertos, II. Una partida de ajedrez, III. El sermón del fuego, IV. Muerte por agua, V. Lo que dijo el trueno.
Abril es el mes más cruel: engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
recuerdos y anhelos,
despierta
inertes raíces con lluvias primaverales.
El invierno nos mantuvo cálidos, cubriendo
la tierra con nieve olvidadiza,
nutriendo
una pequeña vida con tubérculos secos.
–La poesía de T. S. Eliot se caracteriza por la fragmentación y la intertextualidad.
–T. S. Eliot estuvo influenciado por las lecturas de Henry James, John Donne y los metafísicos, Robert Browning, Dante... y por su relación con Ezra Pound.
**«La última rosa del verano», de Thomas Moore (1779-1852): la rosa es una metáfora de la pérdida que habrá de producirse cuando quedemos solos, después de que los seres queridos se hayan ido; pensamiento agorero que nos llena de tristeza.
Tan pronto como pueda seguirte,
Cuando las amistades decaigan,
Y desde el círculo brillante del amor,
Las gemas caigan alejadas.
Cuando los corazones sinceros yazcan marchitos,
Y los bondadosos hayan volado,
¡Oh! ¿Quién habitaría
Este mundo sombrío en soledad?
–Este poema impresionó a escritores (James Joyce, Julio Verne, Wilkie Collins) e inspiró a compositores: John Andrew Stevenson la convirtió en canción, y ésta inspiró a Beethoven un tema y una de sus variaciones para flauta y piano, op. 105, y a Mendelssohn la Fantasía sobre ‘La última rosa de verano’, op. 15, para piano.
***«Pues me han entrado ganas de cantar», de Guillermo de Aquitania (IX duque de Aquitania y VII conde de Poitiers, 1071-1126), es una reflexión triste ante la proximidad de la muerte.
****«Tabaquería», de Fernando Pessoa (1888-1935), uno de los mejores poemas del s. XX y acaso el más famoso de su autor, es expresión del fracaso vital, en boca de Álvaro Campos (alter ego de Pessoa), uno de sus heterónimos, junto a Alberto Caeiro (campesino casi sin estudios), Ricardo Reis (latinista y monárquico) y otros.
No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.
–Desde 1914, Fernando Pessoa proyectó su obra sobre tres heterónimos: Ricardo Reis, Álvaro de Campos y Alberto Caeiro, a quienes dio personalidades divergentes y estilos literarios distintos. En esos desdoblamientos del poeta, en esas múltiples voces, reflejó el poeta sus distintos yos conflictivos, elaborando su propia obra poética, a veces experimental, una de las más importantes del siglo XX.
–Fernando Pessoa, que sólo alcanzó reconocimiento tras su muerte en Lisboa, vivió en Sudáfrica y el inglés se convirtió en su segunda lengua.
–Su poesía es un intento de superar la dualidad entre razón y vida, entre frío pensamiento y disfrute sensorial.
—«Spleen (IV)», de Charles Baudelaire, expresa melancolía, angustia vital o hastío existencial; es el significado del término spleen, popularizado por Baudelaire.
–En Las flores del mal, en la segunda de sus siete partes («Spleen e ideal»), son cuatro los poemas que llevan este título.
++Poemas de nostalgia.
—«A la orilla del mar», de Salvador Espriu (1913-1985), evoca la nostalgia y el abatimiento por la pérdida, física y espiritual, de una casa familiar junto al mar, una casa que representa un símbolo de exilio interior.
A la orilla del mar. Tenía
una casa, mi sueño,
a la orilla del mar.
(...)
Necesito contarte
qué miedo da la lluvia
en los cristales.
Hoy cae sobre mi casa
la noche oscura.
–Este poema es uno de los poemas más representativos del autor.
–La poesía de Salvador Espriu, poeta en lengua catalana, tiene rigor formal y es en gran parte satírica, con un estilo sobrio y a menudo hermético.
–La Guerra Civil Española acentuó la tendencia satírica de Salvador Espriu, con una mirada reflexiva y conciliadora tras la contienda.
—«Chopos del camino blanco, álamos de la ribera», de Manuel Machado, expresa la nostalgia por la infancia y la vida compartida con su hermano Antonio, de quien tomó un verso de su poema «Orillas del Duero», que se va repitiendo; es una composición, que manifiesta un vínculo fraternal, puede ser interpretada como un poema de amor fraterno y de reconciliación.
Chopos del camino blanco, álamos de la ribera.
¿Qué tiene este verso, madre,
que de ternura me llena,
que no lo puedo decir
sin que el corazón me duela?
—«El limonero lánguido suspende», de Antonio Machado, es el recuerdo nostálgico de una tarde de marzo, casi de primavera, en la infancia.
Sí, te recuerdo, tarde alegre y clara,
casi de primavera,
tarde sin flores, cuando me traías
el buen perfume de la hierbabuena,
y de la buena albahaca,
que tenía mi madre en sus macetas.
—«¡Padrón!... ¡Padrón!...», de Rosalía de Castro: nostalgia por un tiempo ido.
Aqueles doces cantares,
aquelas falas de amor,
aquelas noites serenas,
¿por qué non son?
Aquel vibrar sonoro
das cordas da arpa i os sons
da guitarra malencólica,
¿quén os levóu?
—«Restitución», de Federico Balart (1831-1905), es un largo poema incluido por Marcelino Menéndez Pelayo, quizá sin demasiado merecimiento, entre las 100 mejores poesías de la lengua castellana.
El recuerdo doliente del bien perdido.
Sin él, ¿qué es la grandeza, qué es el tesoro
de la tierra y el viento y el mar sonoro?
–El poeta publicó Dolores, poemas a la memoria de su esposa, considerado un fruto mediocre del postromanticismo.
+++Poemas de saudade. [nostalgia irracional, soledad existencial]
—«En los ecos del órgano...», de Rosalía de Castro, la voz poética busca algo, sin saber qué, y no lo encuentra; es, según Carballo Calero, una expresión de la saudade.
—En «Que saudades eu sinto desta flor»,de Teixeira de Pascoaes (1877-1952), la voz poética siente saudade de todo lo que ve o le rodea.
Que saudades eu sinto desta flor,
Que vai murchar!
E desta gota de água e de esplendor,
Um pequenino mundo que é só mar.
E desta imagem que por mim passou
Misteriosamente.
E desta folha pálida e tremente
Que tombou...
Da voz do vento que me deixa mudo,
E deste meu espanto de criança.
Que saudades de tudo eu sinto, porque tudo
É feito de lembrança...
–Teixeira de Pascoaes, pseudónimo literário de Joaquim Pereira Teixeira de Vasconcelos, fue el poeta portugués moderno más importante de Portugal hasta la llegada de Fernando Pessoa, a quien por cierto no tenía en buena estima: lo consideraba poco o nada poeta. Sin embargo, Pessoa dijo de Pascoaes –no sabemos si con franqueza– que el mejor poeta lírico europeo de su tiempo.
–Pascoaes fue el promotor del saudosismo, movimiento estético y literario, religioso y filosófico, de carácter nacionalista.
–Niño solitario, introvertido y sensible, de joven estudió Derecho en Coimbra, llevando una vida monástica –de lectura y reflexión–, alejada de la bohemia coimbricense. Ya licenciado, ejerció de abogado en Amarante –lugar de su nacimiento– y en Oporto. Sin necesidad de ejercer para sobrevivir, se retiró al solar familiar, cerca de Amarante, donde se dedicó a gestionar sus propiedades y contemplar la naturaleza de su querida Sierra de Marão.
–Pascoaes estuvo influido por el simbolismo y la mística de la añoranza.
–Poeta de vida solitaria en sintonía con la naturaleza, Pascoaes tenía querencia por el silencio, el misterio y los fantasmas.
–Pascoaes fue amigo íntimo de Miguel de Unamuno, con quien compartía afinidades literarias y filosóficas, y juntos recorrieron la Sierra de Marão.
—En «Saudade», de Pablo Neruda (1904-1973) el poeta se pregunta por el significado de este término, de esta ‘dulce palabra’ de difícil definición o inefable.
Saudade —¿Qué será?... yo no sé... lo he buscado
en unos diccionarios empolvados y antiguos
y en otros libros que no me han dado el significado
de esta dulce palabra de perfiles ambiguos.
(...)
Y hoy en Eça de Queiroz sin mirar la adivino,
su secreto se evade, su dulzura me obsede...
...profundas como el amor,
profundas como el primer amor, y salvajes con todo pesar...
[Elegía: lamento por algún acontecimiento infortunado, como la muerte.]
—«Elegía», de Miguel Hernández (1910-1942), es la expresión del dolor que siente el poeta por la muerte de su gran amigo Ramón Sijé, a causa de una septicemia.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
–Poema escrito en tercetos encadenados.
–Es una de las elegías más conmovedoras de la literatura española.
–Otro poema también titulado «Elegía» parece continuación, y lo vemos como «Elegía II» (o «Elegía a la novia» –de Ramón Sijé–), cuya calidad no parece menor.
–Miguel Hernández, próximo a la ‘‘Generación del 27’’, y considerado genial epígono de ella por Dámaso Alonso, fue un poeta de formación autodidacta.
–Combatió en la guerra civil del lado republicano, sufrió prisión cuando finalizó la contienda y murió, enfermo de tuberculosis, en la cárcel de Alicante.
–En su obra, Miguel Hernández muestra un gran amor a España, alejado de posturas nacionalistas, y un hondo sentido de la tragedia.
–Expresó su sentir en formas líricas tradicionales.
–Poemarios de Miguel Hernández: Perito en lunas (1933), El rayo que no cesa (1936), Viento del pueblo (1937), El hombre acecha (1937-1938), Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), Poemas últimos (1939-1941).
—«Elegía», de Pere Gimferrer (1945), más que un lamento es el deseo de una muerte serena, contraria a una vida que no lo ha sido, siendo la música –lenta– adecuado telón de fondo de ese plácido final.
Morir serenamente como nunca he vivido
y ver pasar los coches como en una pantalla
y las canciones lentas de Nat King Cole
un saxofón un piano los atardeceres en las terrazas bajo los
parasoles...
–Pere Gimferrer escribe su obra poética tanto en castellano como en catalán.
–La obra de Pere Gimferrer tiene a su inicio un marcado surrealismo y después evoluciona hacia una estética modernista y simbolista.
–Reconoce la influencia de autores conocidos personalmente (Vicente Aleixandre, Octavio Paz) o leídos, como Lautréamont, Federico García Lorca o Wallace Stevens.
–Utiliza los signos de puntuación de manera particular.
—«Elegías romanas», de Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) es un poemario de 20/24 poemas donde el poeta narra experiencias de su viaje a Italia, 1786-1788.
5
Esta clásica tierra felizmente me inspira;
pretérito y presente por igual me seducen.
De los antiguos sigo el consejo, y sus obras
con mano ansiosa hojeo, y siempre en ello gozo.
7
¡Cuán feliz soy en Roma! Evoco aquellos tiempos
en que la turbia luz del Norte me envolvía,
turbio y pesado el cielo sobre mí gravitaba,
y sin color ni forma se me mostraba el mundo...
—«Llanto por Ignacio Sánchez Mejías», de Federico García Lorca (1898-1936), en cuatro partes (1. La cogida y la muerte, 2. La sangre derramada, 3. Cuerpo presente, 4. Alma ausente), es una elegía por Ignacio Sánches Mejías, torero y hombre polifacético, que murió en el ruedo.
A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
—«Pequena elegia de setembro», de Eugénio de Andrade (1923-2005), parece lamento y a la vez consuelo, por la mujer que en una ilusión regresa de la muerte en un día apacible de septiembre; sentada con dulzura en un jardín, contempla las rosas, mientras el yo poético se lamenta de que no lo mire y teme perder su imagen.
Não sei como vieste,
mas deve haver um caminho
para regressar da morte.
Estás sentada no jardim,
as mãos no regaço cheias de doçura,
os olhos pousados nas últimas rosas
dos grandes e calmos dias de setembro.
–Contemporáneo del neorrealismo y del surrealismo, Eugénio de Andrade apenas acusa la influencia de ningún movimiento literario; propone una poesía elemental de gran musicalidad, sólo hallada en la lírica medieval galáico-portuguesa y en el poeta Camilo Pessanha, a quien tiene por maestro.
–Entre sus influencias están Bécquer, San Juan de la Cruz, Pessoa, Rimbaud y Whitman; tradujo al portugués a Lorca, A. Machado y Juan Ramón Jiménez.
—«A mi buitre», de Miguel de Unamuno (1864-1936), es la expresión del dolor existencial del poeta, comparándolo al dolor físico del Prometeo mitológico.
Este buitre voraz de ceño torvo
que me devora las entrañas fiero
y es mi único constante compañero
labra mis penas con su pico corvo.
–Prometeo fue condenado a sufrir eternamente a un buitre –o águila– que devora su hígado, por haber robado el fuego de los dioses para dárselo a los hombres.
—«Lo fatal», de Rubén Darío (1867-1916), es la angustia existencial de quien sufre la incertidumbre del destino y el dolor de quien es consciente de lo que siente.
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
—«Lo inefable», de Delmira Agustini (1886-1914), deja entrever un dolor inexplicable..., pero con tal fuerza poética que reproducimos el poema íntegro.
Yo muero extrañamente... No me mata la vida,
no me mata la Muerte, no me mata el Amor;
muero de un pensamiento mudo como una herida...
¿No habéis sentido nunca el extraño dolor
de un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida
–Nótese en este soneto el ‘error’ de rima en el último verso.
–Delmira Agustini siguió la corriente modernista, y fue admirada por Rubén Darío: dijo de ella que era la mejor poeta desde Santa Teresa.
–En su poesía, Delmira Agustini suele haber gran carga erótica, con bellas imágenes llenas de originalidad, un tono sombrío y atormentado y gran musicalidad.
–Murió de manera trágica, asesinada por su exmarido, a los 27 años.
—En «Olas gigantes...», de G. A. Bécquer, el yo poético dice que desea ser llevado por las gigantes olas del mar, por las ráfagas del huracán, por las nubes de tempestad..., fundirse con la naturaleza en definitiva, por el temor de quedarse solo con su dolor, acaso debido a una pérdida amorosa.
–Es un poeta espiritual e intimista; su poesía es musical y de versos cortos.
–Manuel Altolaguirre tenía a la poesía como su principal fuente de conocimiento: ‘‘Me muestra el mundo y con ella aprendo a conocerme a mí mismo. Por eso el poeta no tiene nada nuevo que decir. La poesía nos revela aquello que ya sabíamos y habíamos olvidado. Sirve para rescatar el tiempo, para levantarnos la moral, para tener el alma completa, en vez de fugaces momentos de vida’’.
–Escribió un libro de memorias, El caballo griego, donde analiza poemarios de Aleixandre, Cernuda, Dieste, Guillén..., refiere aspectos de otros poetas (Alberti, Miguel Hernández, Salinas) o auténticos retratos: de Unamuno, Valle- Inclán, Antonio Machado, García Lorca y Gerardo Diego. Libro que quedó inacabado por la temprana muerte del poeta en accidente de coche.
—«Ovillejos», de Miguel de Cervantes, trata del dolor psíquico que lleva al sufrimiento, amoroso en particular, por mal de amor; desdenes, celos y ausencia son los desencadenantes, y el amor la causa principal; la solución: la muerte, la mudanza o la locura. Es un poema inserto en El Quijote, I, cap, XXVII.
¿Quién menoscaba mis bienes?
¡Desdenes!
Y ¿quién aumenta mis duelos?
¡Los celos!
Y ¿quién prueba mi paciencia?
¡Ausencia!
De este modo en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza,
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
¡Amor!
Y ¿quién mi gloria repuna?
¡Fortuna!
Y ¿quién consiente mi duelo?
¡El cielo!
De este modo yo recelo
morir deste mal extraño,
pues se aúnan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
¡La muerte!
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
¡Mudanza!
Y sus males, ¿quién los cura?
¡Locura!
Dese modo no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
–Ovillejo: estrofa de 10 versos, en dos secciones de 6 y 4 (tres pareados de arte menor/mayor y una redondilla final), de rima consonante y técnica diseminativo-recolectiva. Creada por Miguel de Cervantes y popularizada en El Quijote.
—«Un hombre pasa con un pan al hombro», de César Vallejo (1882-1938), antepone el dolor y el sufrimiento —la miseria humana— a la reflexión intelectual y el arte.
Un hombre pasa con un pan al hombro
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?
Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo
¿Con qué valor hablar del psicoanálisis?
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,