Esta viñeta de la doctora Mónica Lalanda me sugiere un título: La sanidad construida por el tejado. Y me suscita una reflexión:
Una Atención Primaria ‘remendada’ favorece el brillo de la Organización Nacional de Trasplantes, el último escalón, tan bien cuidado. No siendo eficaz el primero, llegarán al final muchos casos que podrían haber sido evitados.
Aunque no existe una cuantificación del número de trasplantes que se evitarían con una Atención Primaria eficaz, es deducible que un gran porcentaje de los prevenibles podría ser evitado, sobre todo renales, hepáticos y cardíacos.
El cáncer es una enfermedad plural: hay muchos tipos de cáncer. Y el cáncer, en sus diferentes tipos, afecta a personas diversas que consideramos enfermos con cáncer.
El término cáncer es el nombre común para un conjunto de enfermedades relacionadas: suponen un proceso descontrolado en la división de células anormales o ‘malignas’, que desde un foco corporal primario (tumor primario) pueden extenderse o diseminarse a otros lugares del cuerpo (tumor secundario: metástasis). Su agresividad puede ser mayor o menor y su evolución es variable.
El tratamiento del cáncer, además de dirigirse a la lesión o alteración orgánica (las células tumorales), debe ser individualizado, como en cualquier enfermedad de importancia; por eso, ha de pretenderse la atención personalizada, centrada en el enfermo, buscando la mejor calidad de vida del paciente.
Así que cada persona con cáncer precisa un enfoque diferente, físico y emocional. Pues, aunque el abordaje terapéutico esté protocolizado, cada paciente es distinto.
A todos nos produce cierta tensión o desasosiego acudir a una consulta médica. Los motivos pueden ser diversos, probablemente los más frecuentes sean el miedo a recibir una mala noticia relacionada con un problema salud o el temor a sufrir dolor durante una prueba o exploración. Tampoco es rara la preocupación de poder sentirse presionado por el profesional para cambiar de hábitos de vida (abandono del tabaco, realizar ejercicio físico o llevar a cabo una alimentación saludable).
Si bien, en la mayor parte de los casos, dicha inquietud no es relevante, en algunas ocasiones sí tiene consecuencias, el fenómeno de bata blanca es una de ellas. En efecto, en muchas personas, las mediciones de la presión arterial en los consultorios son más altas que en otro entorno «más tranquilo» para ellas como puede ser su domicilio. (...)
Cuando este miedo es extremo, injustificado, irracional y causa repercusiones negativas en el estado de salud de la persona nos encontramos ante un trastorno que se denomina iatrofobia*. Aunque este tipo de fobia se ha relacionado con la infancia y la adolescencia, también acontece en la edad adulta (...) parece ser más frecuente en los hombres que en las mujeres.
Es importante que las personas que sufren este problema aprendan a tomar medidas que les ayuden a gestionar el miedo y a entender y controlar sus emociones. (...)
Si el miedo es persistente e incapacitante lo prudente es recomendar ayuda especializada, ya sea a través de un psicólogo o un psiquiatra, para así diseñar una estrategia que ayude a solucionar el problema. (...) Uno de los recursos más frecuentemente utilizados es la terapia cognitivo-conductual, técnica que puede implicar la exposición progresiva del paciente hacia el estímulo que provoca su fobia.
Todo enfermo necesita cuidados, en mayor o menor medida, y los enfermos terminales (afectados por alguna enfermedad sin tratamiento curativo, a menudo oncológica), en general con una corta expectativa de vida, precisan de unos específicos para atender a sus necesidades. Son los llamados cuidados paliativos, enmarcados en la Medicina Paliativa (terapia paliativa).
Definición y objetivos. «Los cuidados paliativos (CP) son el tipo de atención sanitaria que se debe prestar al final de la vida [a los enfermos terminales]. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de pacientes y sus familias cuando se enfrentan a una enfermedad en situación terminal, es decir, incurable, avanzada y progresiva». El tratamiento paliativo es esencialmente sintomático.
Los CP son útiles en pacientes con enfermedades graves en fases avanzadas, como insuficiencia cardiaca, EPOC, cáncer, demencia, enfermedad renal crónica, enfermedad de Parkinson y otras. Proporcionan alivio de los síntomas (dolor y otros) y el estrés que la enfermedad le produce al enfermo. También en traumatismos graves.
Tipos de CP. Se abordan las diferentes necesidades de la persona, mediante: apoyo físico, apoyo psicológico, apoyo social, apoyo espiritual, etc.
Qué importantes son los CP para el paciente y también para sus cuidadores, con la finalidad de favorecer –en la medida de lo posible– su bienestar personal, familiar, social y laboral. Es parte del ideal de una medicina humanizada. Sin paliativos...
Homeopatía: terapia basada en que «lo similar cura lo similar».
Hipocresía: hermana menor de la mentira.
La generala María Petrovna Pechonkina (o Pechonchija, según los campesinos), que
actúa hace ya diez años, en el campo de la homeopatía, recibe un martes de mayo a los
enfermos en su despacho. Ante ella, sobre la mesa, se encuentran un botiquín
homeopático, un libro de apuntes sobre enfermedades y las cuentas de la farmacopea
homeopática. De la pared, y encuadradas en marcos dorados y bajo cristal, penden las
cartas de cierto homeópata de Petersburgo, muy grande y célebre, según María
Petrovna. También se halla allí colgado el retrato del padre Aristarj, a quien la general
debe su salvación, es decir, la renunciación a la maligna alopatía y el conocimiento de la
verdad. En el recibimiento esperan sentados los pacientes. (...)
Chéjov, médico de profesión y maestro del relato corto, abordó todos los aspectos de la vida humana, y no podía olvidarse de la temática médica. Un ejemplo es este cuento, del que traemos los siguientes comentarios:
Este brevísimo cuento, en un primer plano parece alabar a la homeopatía; sin embargo, el autor, cuya profesión original era la medicina (alópata, naturalmente), por efecto reflejo nos invita a unirla con todas las otras terapéuticas que empeoran al enfermo y lo dejan sin dinero. Lo que convierte a esta anécdota antihomeopática en una obra de arte es su reflexión sobre la hipocresía humana.
....doña Petrovna se encontró con la realidad de la hipocresía humana, un veneno que cargamos todos. Hasta el más cordial está lleno de este letal dispositivo social que siempre usará en su beneficio.
La homeopatía es pseudociencia, una creencia presentada falsamente como ciencia. Y la hipocresía es un defecto humano, por lo que decir “hipocresía humana” es redundancia; pero suena de manera más plena.
Atención plena, conciencia plena, meditación centrada en el presente: mindfulness. Aceptación, no resignación. Desprendimiento, desapego. Compasión, no lástima. Tranquilidad, calma, relajación, sosiego. Hacia la plenitud vital a través de esta quietud, sin temores, cultivando la alegría y evitando el sufrimiento...
SENDERO DE LUZ
(Haikus espirituales)
Largo el camino
hacia la luminosa
liberación.
Dejad entrar
con la meditación
todo el sosiego.
Andar sereno,
amable y compasivo…
Alegre y sabio.
Entra la calma
respirando consciente
en el silencio.
Sin ataduras,
centrado en el presente.
Feliz la marcha.
La mente atenta
se aviene con el cuerpo.
Bien relajado.
Siento el avance…
Al fin la aceptación
y el desapego.
Ya no hay temor
que avive el sufrimiento.
Fin del camino.
Mindfulness, el arte de vivir conscientemente
***
El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por que se nos escapa el presente. Gustave Flaubert
Mindfulness es conciencia que se desarrolla prestando una atención concreta, sostenida, deliberada y sin juzgar al momento presente. Es una de las muchas formas de meditación...
Mindfulness es una técnica de meditación que consiste en observar la realidad en el momento presente, sin intenciones de juzgar y con plena apertura y aceptación. Existen terapias que usan Mindfulness, tales como como la Terapia Dialéctico-Conductual y la Reducción del Estrés basada en Mindfulness. Mindfulness ha demostrado utilidad en una variedad de trastornos mentales y físicos como estrés, depresión, trastornos de ansiedad, trastornos de conducta alimentaria, dolor, cuadros emocionales vinculados a cáncer, etc.
Definiciones de mindfulness
Todas las definiciones se centran en la atención (consciente) al momento presente.
–Prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente, con interés, curiosidad y aceptación. [Fuente]
–Práctica que consiste en llevar la atención al momento presente de forma intencional, con una actitud no evaluativa de la experiencia momento a momento. (Kabat-Zinn, 2003)
Mindfulness no deja de ser meditación oriental llevada al terreno anglosajón.
Cuestiones elementales
–Más allá de la relajación. Respirar con atención plena.
–Evitar pensamientos intrusivos o tóxicos, eliminar el ‘‘ruido mental’’.
–Controlar la impaciencia. Adquirir confianza, seguridad en uno mismo.
–Liberar la mente de ego.
–Conseguir el desapego emocional.
–La calma (serenidad, tranquilidad, sosiego) lleva al silencio, y éste a la paz interior: fuente de felicidad.
La mercantilización del Mindfulness. Las consecuencias de algo como el Mindfulness, de eficacia científica demostrada, que promete ayudarte a salir de un mundo enfermo, enseñarte a centrarte en el aquí y en el ahora, promete serenidad, control de la atención, regulación emocional, aprender a vivir a y disfrutar el momento presente sin juzgar; sin duda resulta una oferta atrayente y no es extraño el éxito que está teniendo. Se derivan de esto varias cuestiones: una de mercantilización, otras de mal uso y otras últimas de franco abuso en su uso.
La atención plena, una herramienta de autoexploración que bebe del budismo, arrasa en todo el mundo con libros, cursillos, apps... Pero crecen los críticos que la tachan de anestesia contra los problemas. Es la era del McMindfulness. (...) la insistencia en promocionarlo como varita mágica contra cualquier malestar contemporáneo y su aroma a budismo new age han provocado que cada vez más analistas consideren al mindfulness el opio del pueblo del siglo XXI.
El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza. Leonardo da Vinci
La utilización del agua como agente terapéutico nos viene de época remota, al parecer desde la Grecia Antigua; los griegos utilizaban para sanar las «aguas salutíferas»: mediante baños intentaban eliminar impurezas. Se ha documentado el uso del agua fría como curativa; los espartanos bañaban a sus hijos recién nacidos en agua fría para fortalecerlos, e Hipócrates recomendó las frotaciones en el baño frío. Los romanos, inspirados en los griegos, extendieron el uso de las termas; las termas romanas, privadas y públicas, tenían salas de agua caliente y de agua fría (aunque termas significa propiamente baños de agua mineral caliente).
Algunas explotaciones termales romanas, basadas en manantiales de aguas termales –cuyo uso se denomina termalismo–, siguen en actividad. Las Burgas de Orense es un ejemplo. En Roma fueron famosas las Termas de Diocleciano y las Termas de Caracalla. Y un detalle: antes del baño se solía utilizar el estrígil, raspador metálico para retirar las capas de piel muerta.
El uso terapéutico del agua se denomina hidroterapia. La hidroterapia se realiza con aguda dulce (balneoterapia, SPA) o agua salada (talasoterapia), a distintas temperaturas y mediante diferentes sistemas de aplicación: piscinas, chorros, baños, vahos... El tratamiento en los balnearios (baños, termas, caldas, burgas), la balneoterapia, se realiza con aguas mineromedicinales, aguas que por su composición química, física y físico-química tienen propiedades terapéuticas; en cambio en los SPA (Salus per aquam, «salud por el agua») las aguas empleadas no son tal. El estudio de las acciones sobre el organismo humano de las aguas medicinales, minerales o mineromedicinales, corresponde a la hidrología médica.
En Galicia hay una larga tradición termal, que se había perdido durante un tiempo y que ha ido recuperándose. Entre sus balnearios tradicionales: Illa da Toxa (Isla de la Toja), pionero de la talasoterapia; balneario de Cuntis, el más grande de la comunidad; balneario de Mondariz, que brilló durante la Belle Époque; balneario de Caldas de Reis (Caldas de Reyes), que solía utilizar la gran poeta Rosalía de Castro; Baños de Molgas; etc. A todos ellos se le atribuyen propiedades medicinales, específicas para algunas dolencias: dermatológicas, respiratorias, reumáticas, digestivas…). En cualquier caso, las aguas son fuente de relax.
Termalismo. Conjunto de actividades ligadas a la explotación y a la utilización de las aguas termales para actividades recreativas o beneficiosas para la salud.
El agua radiactiva es aquel tipo de agua que contiene gas radón, que es un gas radiactivo de origen natural. Este tipo de aguas llegan a contener hasta 67,3 becquerelios por litro, es decir una cantidad que, en ningún caso, supone un peligro para el ser humano.
En Galicia hay unos 40 balnearios y centros termales.
Muchos tienen más de un siglo de historia.
El termalismo se potenció a principios del siglo XIX.
Galicia fue todo un epicentro en esa época de esplendor.
Antes se le requería al médico de familia, cada temporada de termalismo subvencionado, informe médico individual para la solicitud del Programa de Termalismo Social (Programa de Termalismo del Inserso).
Se define como planta medicinal cualquier «planta cuyas partes o extractos se utilizan como drogas o medicamentos para el tratamiento de alguna afección o enfermedad». Y al tratamiento con plantas, o vegetales, se le denomina fitoterapia.
El uso de los remedios vegetales comenzó en la prehistoria, basándose únicamente en la observación y la experiencia. Fueron usadas en la Antigüedad, y en el siglo IV a.C. Teofrasto escribió el primer texto de botánica sistemática: Historia plantarum. Ya en el siglo I de nuestra era, el médico griego Pedanías Dioscorides profundizó en el estudio de las plantas medicinales y lo registró en De materia medica, obra referente durante más de 1500 años (hasta el siglo XVII) y precursora de la farmacopea moderna. Más tarde, la ciencia habría de determinar las bases fitoquímicas: alcaloides, glicósidos, polifenoles, terpenos. No olvidemos –y pienso ahora en la digital– que muchos medicamentos se extraen de plantas: ácido acetilsalicílico (del sauce), morfina (de la adormidera), efedrina (del belcho), etc.
Y tomando en consideración los grados de evidencia (científica) de las plantas medicinales, Susana Ubierna hace un resumen en «mis chuletas médicas».
Y dejamos aquí las consideraciones de esta entrada vegetal saludable, reconociendo las reservas propias y sabiendo de las extrañas. Pero nos interesa saber de este tema, como de otros asuntos discutibles, y por eso no estamos en la higuera. 😉
Historia de las plantas en el mundo antiguo
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Las ‘hierbas medicinales’ son parte de las plantas medicinales.
Frente a las plantas medicinales, hay plantas tóxicas o venenosas, como la adelfa (en loción fue usada contra la sarna), la cicuta (fue usada con fines terapéuticos y por los antiguos griegos para dar muerte o quitarse la vida) o la cañaheja (relacionada con el mito de Prometeo, que en un tallo de esta planta bajó el fuego del cielo del Olimpo para dárselo a los mortales).
Curiosidades: plantas ‘clásicas’
A tres plantas que relacionamos con las civilizaciones de la Antigüedad de Grecia y Roma también se le han atribuido propiedades medicinales: acanto (Acanthus mollis) [elemento decorativo en el arte: orden corintio], laurel (Laurus nobilis) [relacionado con la ninfa Dafne y símbolo de gloria de los vencedores] y mirto o arrayán (Myrtus) [asociado a Afrodita, símbolo del amor y la fecundidad].
Cuando el miedo o la fobia al dentista (dentofobia) impide la realización de un tratamiento dental que es preciso realizar, sobre todo cuando existen riesgos inminentes para el paciente, se hace preciso algún medio de relajación que permita la intervención odontológica. Especialmente en niños o pacientes con minusvalías psíquicas que manifiestan un gran estado de ansiedad. Y aquí ser erige como protagonista el óxido nitrógeno (combinado con oxígeno), por su seguridad. En el vídeo nos lo explica perfectamente el doctor César Álvarez Congost.
Los libros son compañeros dulces para el que sufre, y si no pueden llevarnos a gozar de la vida, al menos nos enseñan a soportarla.
Oliver Goldsmith
Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.
Paul Valéry
Los libros antiguos para los autores, los nuevos, para los lectores. Montesquieu
La lectura es placer, conocimiento, emoción, enajenación. Fernando Trueba
Hemos tenido conocimiento del artículo La librería donde las personas se 'curan' con novelas a través de nuestro amigo escritor Gabriel Romero de Ávila, que nos dice: "Libros como terapia: con sus indicaciones, efectos secundarios y posología. Una librería en Florencia alivia los males del alma con letras. Lo cuentan en El Mundo". Y en efecto, se nos presentan las novelas como un método de psicoterapia novelesca (rama a su vez de la psicoterapia libresca), y emplean los términos "doctora-librera" y "farmacia literaria". Ahí es nada.
Al fin y al cabo, nada nuevo, porque las novelas, además de entretener, siempre han tenido una función terapéutica. Pero ¿y otras formas literarias?
Buscamos y encontramos la publicación de un curioso libro: "Libroterapia: Leer más para vivir mejor", de Jorge Nadal. Hallamos una reseña en ABC Cultural, y más detalles en la página de Zenda libros, refiriéndonos catorce autores que el autor considera terapéuticos: Mitch Albom, Albert Camus, Elias Canetti, Ralph Waldo Emerson, Víctor Frankl, André Gide, Natalia Ginzburg, François de la Rochefoucauld, C.S. Lewis, Octavio Paz, Josep Pla, Antoine de Saint-Exupéry, Miguel Torga y Marguerite Yourcenar. Aquí vemos novelistas, ensayistas, poetas...
No son los únicos autores, ni desde luego son excluyentes de otros que pueden aliviarnos, reconfortarnos o proporcionarnos calidad de vida (curarnos ya sería demasiado). Entre nuestros elegidos habrían de contarse: Platón, Cicerón, Lao-Tse, San Agustín, Marco Aurelio, Don Juan Manuel, Manrique, Garcilaso, Montaigne, Gracián, Cervantes, Shakespeare, Swift, Rosalía, Chejov, Unamuno, Marañón... Pero bueno, cada cual tiene los suyos. Y todo buen libro favorece una vida buena.
[No cabe aquí hablar de libros malos ni de libros prohibidos, censurados por diferentes motivos e incluso quemados públicamente, con el ejemplo ficcional extremo de Fahrenheit 451, novela distópica llevada al cine.]
Literatura para vivir otra vidas, conocer, comprender... La buena literatura te da compañía, te ayuda a verbalizar lo que no sabías decir... no es sólo entretenimiento...
En algunas situaciones de urgencia médica está indicado administrar oxígeno (oxigenoterapia). Y para aclarar o reforzar ideas sobre al respecto, traemos este vídeo dirigido a profesionales de la salud en el que el doctor Alberto Fernández Villar, neumólogo, nos da las explicaciones pertinentes sobre:
Objetivos.
Indicaciones.
Dispositivos de administración de oxígeno.
Iniciación de la la oxigenoterapia.
Control en cada caso, mediante pusioxímetro o gasometría arterial.
GLOSARIO
Oxigenoterapia. Administración de oxígeno (O2) en el aire inspirado, a una concentración mayor de la que se encuentra en el aire ambiental, con el fin de aumentar su concentración en sangre y prevenir lesiones por hipoxia.
Flujo. Cantidad de gas administrado, medido en litros por minuto.
FiO2. Fracción inspirada de oxígeno, expresada en porcentaje. La FiO2 del aire ambiental es 21%.
Hipercapnia. Aumento de la presión parcial de dióxido de carbono (CO2) en sangre arterial por encima de lo normal (PaCO2 > 45 mmHg).
Hipoxemia. Disminución de la presión parcial de oxígeno (PaO2) por debajo de límite normal (PaO2 < 60 mmHg).
Hipoxia. Disminución del aporte de oxígeno a los tejidos.
Insuficiencia respiratoria. Hipoxemia con o sin hipercapnia.
CLAVES
Objetivos: mantener niveles de oxigenación para evitar hipoxia tisular = Presión parcial oxígeno (PaO2) al menos 60 mmHg (equiv. saturación arterial O2 90% –debe ser >93% en pacientes no hipercápnicos–, o más exactamente SpO2: saturación de oxígeno capilar periférica).
Indicaciones: situaciones de hipoxemia (agudización EPOC, crisis de asma, neumonía, insuficiencia cardiaca) y patologías que producen hipoxia (shock, anemia grave, intoxicaciones por cianuro).
Dispositivos:
a) de bajo flujo o flujo variable: gafas nasales, mascarilla facial simple y mascarilla con reservorio*. No permiten administrar concentración exacta de oxígeno, ésta se regula por la cantidad de litros por minuto.
Gafas nasales: FiO2 24-40%, 2-4 litros/minuto.
Mascarilla facial simple: FiO2 40-60%, 5-8 l/min.
Mascarilla con reservorio: FiO2 60-99%, 6-10 l/min.
b) de alto flujo o flujo continuo: mascarilla tipo Venturi (Ventimask)** y mascarilla para aerosoles nebulizados. Permiten administrar oxígeno a diferentes concentraciones, correspondiendo a cada concentración una cantidad determinada de litros por minuto.
Ventimask: permite concentración exacta de oxígeno: FiO2 24-50%, 3-15 l/min. [ver AQUÍ]
Mascarilla para aerosoles nebulizados: permite administrar fármacos broncodilatadores por inhalación; tienen un depósito reservorio donde introducimos fármaco mezclado con 3 o 4 cc de suero fisiológico (SF); FiO2 entre 6-8 l/min. y se mantiene unos 15 min. aproximadamente. También podemos administrar SF solo.
Oxigenoterapia [video, Escuela Enfermería] Anexo: Ventilación mecánica (ventilador mecánico o respirador). Explicación de su funcionamiento AQUÍ [ventilador neonatal]