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lunes, 19 de abril de 2021

Cuando el silencio dice más...

Silencio y comunicación

A veces dice más el silencio que una larga explicación.

Hay momentos en la vida de un médico en que ya no valen las palabras, en que todo cuanto dices al enfermo suena estéril... Instantes en que las palabras ya no expresan lo que tú sientes, o cuánto sientes tú lo que dice sentir el otro, quien te habla, quien se desahoga contigo, quien vuelca en ti sus dolores y dolamas, las penas que le laceran el alma, el miedo que lo acongoja, el insomnio que lo desvela, el cáncer que lo corroe, el hijo que lo atormenta. Tus palabras de consuelo –inútiles, hueras y técnicas– se pierden en sus oídos como guijarros arrojados a las olas; como el trino de los pájaros entre el ulular del viento. Sí. 

Hay momentos en que las palabras sobran, en que se hace imprescindible un gran silencio; momentos en que tu mano de médico, tocando la otra mano, la de quien te habla, es más precisa que cualquier discurso, más necesaria que cualquier consejo.

—Doctor, no se lo tome usted a mal; pero aunque fuese un ratito quisiera que tuviese usted estos dolores.

Y es cierto que hubo momentos en que yo me tomaba a mal estas salidas de los pacientes, y me molestaban esas frases. Entonces yo era joven y altanero, con la escasa sabiduría de quien sólo sabe lo que en la Facultad le enseñan, pero sin saber aún que nada más sabía. Y al no saber que no sabía, respondía a los pacientes con demasiado desparpajo: 

—No necesito ser diabético para recetar insulina —les decía yo—. No necesito tener una úlcera de estómago para recetar bicarbonato...

Pero, aunque no lo supiera entonces, yo estaba muy equivocado. Porque sí: hace falta tener una úlcera para recetar el bicarbonato con cariño. Y sí: hace falta ser diabético para entender que los pinchazos de insulina son molestos, y que no todas las agujas son iguales. Y sí: hace falta una biopsia de tu propia próstata para entender el miedo al cáncer del paciente, su pudor al tacto rectal, al toqueteo impersonal de un guante frío, de la vaselina sobre el ano dilatado. Y sí, sí, sí: hace falta un colonoscopio dentro de tus propias tripas para saber de la vergüenza de ventosear en público sin poderlo remediar, de que tus pedos estallen ante el colega que te atiende, ante la enfermera joven que vigila tu gotero. Y sí, mil veces sí: hacen falta los golpes de la vida para entender las miserias de la gente

Este texto es buena parte de El poder de los silencios,  una reflexión del Dr. Juan M. Jiménez Muñoz. Y a nosotros nos suscitó un pensamiento que, de modo parecido, ya habíamos dejamos reflejado en la entrada El médico enfermo.

Cuando el médico es paciente, su percepción cambia; y puede que alguno pierda su engreimiento y se vuelva más compasivo... Nos puede valer de ejemplo el protagonista de la película “The Doctor”, un médico frío y distante, al que le diagnostican una enfermedad grave; al verse en el papel de paciente y sufrir lo mismo que sus pacientes, entonces, sólo entonces, los comprende. 

The Sound of Silence, Simon & Garfunkel
***
Si rey fuera, instituyera
cátedras para enseñar
a callar.
Lope de Vega

AFORISMOS SOBRE EL SILENCIO [y Callar]
  • La palabra es plata y el silencio es oro. (Refrán)
  • Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. (Shakespeare)
  • El silencio es el único amigo que jamás traiciona. (Confucio)
  • Con la palabra, el hombre supera a los animales, pero con el silencio se supera a sí mismo. (Paul Masson)
  • A veces, el silencio es la peor mentira. (Unamuno)
  • El silencio puede dañar o reconfortar.
  • El silencio de la mente es fuente de felicidad.
  • Soy tan partidario de la disciplina del silencio, que podría hablar horas enteras sobre ella. (G. B. Shaw)
  • Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio. (Proverbio indio) [Var.: No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.]
  • Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo. (Beethoven)
  • Saber callar es la única sabiduría. (L. van Brabant)
  • El hombre se revela en la conversación no sólo por lo que dice, sino por lo que calla. (S. Zweig)
  • Quien calla otorga. (Refrán)
____

jueves, 16 de enero de 2020

Fiebre amarilla y médico contagiado


Drauzio Varella, médico oncólogo, cuenta su experiencia habiendo estado afectado de fiebre amarilla, contraída en uno de sus numerosos viajes a la selva amazónica. Habla de la situación del médico en su condición de enfermo y de la propia enfermedad. El aumento de la fiebre y el malestar, la incertidumbre diagnóstica, la angustia de los colegas, la confirmación de una enfermedad que no tiene cura, la espera de que el cuerpo resista y se recupere... la visión de la muerte.

***
FIEBRE AMARILLA (‘‘Vómito negro’’)

Puntos clave (AEP)
  1. La fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica viral aguda transmitida por mosquitos Aedes y Haemogogus infectados. El nombre de "amarilla" lo recibe por la ictericia que presentan algunos pacientes. No existe un tratamiento específico para esta enfermedad y hasta el 50 % de las personas gravemente afectadas morirán a causa de la misma.
  2. El virus es endémico en las zonas tropicales de África y de Centro y Sudamérica y se estima que hay cada año 200 000 casos que causan 30 000 muertes, un 90 % de ellas en África.
  3. El número de casos de fiebre amarilla se ha incrementado en las últimas dos décadas debido a la disminución de la inmunidad de la población a la infección, la deforestación, la urbanización, los movimientos migratorios de la población y el cambio climático.
  4. La vacunación es la medida preventiva más importante contra la fiebre amarilla. Es una vacuna atenuada obtenida en huevo embrionado de pollo y de administración inyectable por vía subcutánea.
  5. Una sola dosis es suficiente para conferir inmunidad y protección de por vida, sin necesidad de dosis de recuerdo. Ya no es necesaria la administración de dosis de refuerzo, y así lo recoge el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), en su tercera edición de 2016.
  6. Todos los países endémicos deben introducir la vacuna contra la fiebre amarilla en los programas nacionales de inmunización. En España, únicamente está indicada para viajeros a zonas endémicas o cuando lo exija el RSI. La vacunación solo es aplicable en las dependencias de Sanidad Exterior en las distintas provincias y en los Centros de Vacunación Internacional autorizados específicamente por el Ministerio de Sanidad (ver sección de enlaces de interés).

Cadena epidemiológica de la fiebre amarilla
Clínica (Boletín Mayabeque/OMS)

Una vez contraído el virus y pasado el periodo de incubación de 3 a 6 días, la infección puede cursar en una o dos fases. La primera, aguda, suele causar fiebre, mialgias con dolor de espalda intenso, cefaleas, escalofríos, pérdida de apetito y náuseas o vómitos. Posteriormente, la mayoría de los pacientes mejoran y los síntomas desaparecen en 3 o 4 días.

Sin embargo, el 15% de los pacientes entran a las 24 horas de la remisión inicial en una segunda fase, más tóxica. Vuelve la fiebre elevada y se ven afectados diferentes sistemas orgánicos. El paciente se vuelve ictérico rápidamente y se queja de dolor abdominal con vómitos. Puede haber hemorragias orales, nasales, oculares o gástricas, con sangre en los vómitos o las heces. La función renal se deteriora. La mitad de los pacientes que entran en la fase tóxica mueren en un plazo de 10 a 14 días, y los demás se recuperan sin lesiones orgánicas importantes.

Ver: Seguridad sanitaria internacional

Espacio histórico
El 14 de agosto de ese 1881, Carlos J. Finlay expuso su teoría en la Academia de Ciencias de La Habana en su trabajo "El mosquito hipotéticamente considerado como el transmisor de la fiebre amarilla".
Fuente
Corrección errata: "transmitida"

martes, 5 de marzo de 2019

Morbimortalidad en médicos


Hallamos los resultados de una encuesta sobre morbimortalidad de los médicos (uruguayos) y extraemos un párrafo de sus conclusiones:
Los médicos uruguayos cuidan mal su salud y están sometidos a un grado severo de estrés. Ambas cosas lo ponen en riesgo de enfermedades, que serían posibles prevenir. Además, dificultan y empobrecen su calidad de vida.
Encontramos el reportaje "¿De qué enferman los médicos?", donde salen a relucir varias cuestiones: el burnout —síndrome del profesional quemado—, las enfermedades profesionales, los accidentes laborales y la atención al médico enfermo. De ellas ya hemos tratado en este espacio.

De los profesionales quemados AQUÍ.

De las enfermedades profesionales en el sector sanitario AQUÍ.

Sobre el médico enfermo reflexionamos AQUÍ.

Sobre la morbimortalidad de los médicos españoles nos faltan datos, pero mucho nos tememos que han de ser desalentadores en los tiempos que corren. 

Desde luego, los médicos no son los únicos profesionales sometidos a estrés, y según la OMS hay profesiones más estresantes. Pero según un estudio es la medicina la profesión más estresante (leer AQUÍ).  

Conseguir mejores condiciones de trabajo para aminorar el estrés laboral en lo posible sería, como en cualquier actividad, el objetivo a plantearse en el medio sanitario. No sólo por la propia salud del médico, sino también por el bien de los pacientes. Y la música siempre ha ayudado al trabajo...

Work Song — Cannonball Adderley Quintet

miércoles, 22 de noviembre de 2017

El cirujano que quería operarse a sí mismo


Saber algo más que los otros es fácil, lo difícil es saber algo mejor que los otros. Séneca

Hace muchos años escuché de boca de mi padre que un jefe de servicio de cirugía, muy orgulloso de su dominio de las técnicas quirúrgicas y demasiado desconfiado, pretendía operarse a sí mismo al verse aquejado de una apendicitis. Pensaba hacerlo con la ayuda de un espejo. Yo, que era un adolescente, me quedé pensativo y boquiabierto ante la osadía de aquel singular maestro del quirófano.

Entonces desconocía el hecho de que el cirujano ruso Leonid Rógozov se había operado a sí mismo de apendicitis durante una expedición a la Antártida, en 1961. Lo había hecho por necesidad, ya que era el único médico en el equipo expedicionario. En cambio, la actitud del doctor Altanero, por llamarle de algún modo, era caprichosa (y no fue consumada: acabó interviniéndolo un compañero).

El caso de Rógozov, en situación desesperada, es comprensible y admirable; y no es el único. El ejemplo de Altanero, en situación controlada, es el del hombre que se cree único y todopoderoso, en el límite de una soberbia rayana con la estupidez. Alguien dijo que los cementerios están llenos de gente que se creía imprescindible.

Tenemos tanta necesidad de los demás que deberíamos llenarnos de humildad, haciéndonos cargo de las propias limitaciones. La recomendación va dirigida a todos, desde políticos a limpiabotas, pasando por abogados, mecánicos, ingenieros, cocineros, músicos, peluqueros, religiosos, militares, arquitectos y bomberos.

Nadie queda exento del pecado de vanidad, del orgullo mundano...

En el ámbito de la sanidad hay muchos que se creen únicos, omnipotentes, infalibles, indispensables. Lo mismo que el doctor Altanero, cirujano incomparable, excepcional, un semidiós del quirófano. Hay cardiólogos, anestesistas, psiquiatras, rehabilitadores... Y hay gestores sanitarios, con su inevitable aureola política, cuyas palabras y acciones tienen, en su inmodesta opinión, el valor del oro puro.

Todos ellos, Altaneros, creen únicamente en sí mismos. ¡Enfermizo narcisismo! Solo confían en sus propias capacidades, irremediablemente limitadas. Solo tienen en cuenta su particular conocimiento, por fuerza insuficiente. Recelosos, se autotratarían médicamente o se operarían a sí mismos. Porque desconfían de los demás. Porque, egoístas, no quieren que les roben ni una pizca de su terreno. Porque, en fin, son víctimas de la inseguridad y en el fondo necesitan amor, el aprecio de aquellos a quienes consideran inferiores; al fin y al cabo, semejantes.

Proud Mary (Orgullosa María)
Creedence Clearwater Revival
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SOBRE LA APENDICITIS
La apendicitis es una inflamación aguda del apéndice (o apéndice vermiforme) que precisa intervención quirúrgica urgente, mediante su extirpación (apendicectomía), para evitar una peritonitis y la consecuente septicemia. Suele producir dolor cólico abdominal, en el cuadrante inferior derecho (fosa ilíaca derecha). En la antigüedad, por su pronóstico fatal, se la llamaba “cólico miserere”. Hoy en día, la técnica quirúrgica permite su extirpación sin necesidad de abrir el abdomen (laparotomía), mediante la menos cruenta laparoscopia.


En cirugía también es aplicable el arte de la prudencia...

Prudencia: virtud de actuar con cautela.

AFORISMOS SOBRE PRUDENCIA (Precaución, Cautela, Prevención, Sensatez, Reflexión vs. Imprudencia, Audacia, Temeridad, Locura)
  • Prudencia significa ver por adelantado, o sea, prever o prevenir.+
  • Nada con exceso, todo con medida. (Solón de Atenas)*
  • La prudencia supera a las demás virtudes, en el mismo grado que la vista supera a todos los demás sentidos. (Bión de Borístenes)
  • El valor es hijo de la prudencia, no de la temeridad. (Calderón de la Barca)
  • La contraria fortuna hace a los hombres prudentes. (Mateo Alemán)
  • La serena razón huye de todo extremismo y anhela la prudencia moderada. (Molière) 
  • La moderación es lo mejor. (Cleóbulo de Lindos)*
  • No desees lo imposible. (Quilón de Esparta)*
  • Más vale malo conocido que bueno por conocer. (Refrán)
  • La curiosidad mató al gato. (ProverbioExpresión)
[Prudente: Sensato, Juicioso, Discreto]
  • El hombre prudente no espera el mal, sino que lo previene. (Don Juan Manuel)
  • El discreto es prudente, sagaz y con buen juicio; sabe cuándo hablar, actuar y guardar silencio. (Baltasar Gracián)**
  • El prudente no se arriesga sin motivo.
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*Solón, Cleóbulo, Quilón y Periandro son cuatro de los Siete Sabios de Grecia.
**Baltasar Gracián escribió Oráculo manual y arte de prudencia.
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vs. Imprudencia, Temeridad, Osadía, Atrevimiento, Insensatez, Irreflexión
  • La imprudencia suele preceder a la calamidad. (Apiano)
  • La temeridad es peligrosa en un jefe: el verdadero coraje es la prudencia. (Eurípides) 
  • Siempre han prevalecido los prudentes sobre los audaces. (Théophile Gautier)
  • Ligero de cascos. (Expresión) [Imprudente, irreflexivo]
  • Precaución es cautela para prevenir males.+
  • La precaución raramente comete un error. (Confucio)
  • La precaución es la semilla de la prudencia. (Thomas Caryle)
  • A buenas horas, mangas verdes. (Refrán)*
  • Por si las moscas. [Expresión]**
  • Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena. (Refrán)***
  • Curarse en salud. (Expresión) [Prevenirse de un daño antes de que ocurra]****
  • Nadar y guardar la ropa(Expresión) [Proceder con precaución]****
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*Crítica irónica al fallo de prevención.
**Prevención ante una posible consecuencia indeseada.
***Falta de previsión ante el riesgo e ingratitud.
****Una comedia de Lope de Vega se titula La viuda valenciana o El arte de nadar y guardar la ropa.
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  • Cautela es precaución para evitar o prevenir inconvenientes o daños.
  • Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela. (Refrán)
  • Templar gaitas. (Expresión) [Actuar con cautela]
  • Andar con pies de plomo. (Expresión)
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Prevención, Precaución
  • La prevención es anticipación planificada a los sucesos.+
  • Sé previsor con todas las cosas(Periandro de Corinto)
  • El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras. (Shakespeare)
  • Más vale prevenir que curar. (Refrán)
  • Hombre prevenido vale por dos. (Refrán)
  • Advertir sin prevenir es negligencia preventiva.+
  • Los incendios [del verano] se apagan en invierno. (Expresión)
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Sensatez/Insensatez
  • Sensatez es cordura, prudencia, buen juicio.+
  • El sentido común implica prudencia, cordura, sensatez.+
  • Le es más difícil a los ricos adquirir la sensatez, que a los sensatos la riqueza. (Epicteto)
  • En la próspera fortuna sé comedido; en la adversa, sensato. (Periandro de Corinto)
  • Los seres más sensibles son los seres más sensatos. (Balzac)
  • No hay filosofía que excuse la falta de sentido común, y llegará a ser mal sabio quien comience por ser insensato. (Jaime Balmes) 
  • Estamos rodeados de insensatez.
  • Poner la zorra a cuidar las gallinas. (Expresión)
Reflexión/Irreflexión
  • Reflexión es uso del pensamiento reflexivo, controlando la emoción.+
  • La reflexión es el camino hacia la inmortalidad –nirvana–; la falta de reflexión, el camino hacia la muerte. (Buda) 
  • La reflexión calmada y tranquila desenreda todos los nudos. (Harold MacMillan)
  • Reflexionar es reconocer cierta imposibilidad. Meditar es dar carta de nobleza a este reconocimiento. (Emil Cioran)
  • Como pollo sin cabeza. (Expresión) [Obrar de modo irreflexivo y con prisa]
  • El equilibrio, además de armonía, es prudencia, sensatez.+
  • La tendencia más profunda de toda actividad humana es la marcha hacia el equilibrio. (Jean Piaget)
  • Sólo el equilibrio aniquila la fuerza. (Simone Weil)
  • Tao es equilibrio [el equilibrio es el Tao]. (Lao Tsé)
+ Templanza, Moderación, Sobriedad, Confianza
  • Templanza es moderación en el uso de lo bueno y abstinencia total de lo malo. (Frances Willard
  • La templanza es la más fina y delicada de las voluptuosidades: es la moderación en los placeres. (Madame d'Épinay)
  • Una garantía de la salud, más segura que la mejor constitución y más infalible que la docta facultad, es la templanza. (Joseph Sanial-Dubay)
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Nota. Baltasar Gracián escribió Arte de prudencia, con 300 aforismos. [Wiki]

Alegoría de la Prudencia (1565-1570), Tiziano

domingo, 12 de junio de 2016

Un homenaje al médico rural


Leyendo el blog El parte de confirmación, hemos sabido del médico y cineasta francés Thomas Lilti y de su película Un doctor en la campiña (Médecin de champagne), su segundo film, tras Hipócrates. Y gracias al enlace que nos proporciona el doctor Jas de la Vera, el autor del referido blog, sabemos de una entrevista a dicho director de cine y médico sin ejercicio, en la que confiesa que hizo muchas sustituciones como médico rural que le marcaron muchísimo. De la medicina rural, dice Lilti que “no es una medicina que se aprenda en un hospital, sino una medicina que pide calidades humanas y para la que no todo el mundo está capacitado”, y afirma que con esta película quería rendir un homenaje al médico rural. Refiriéndose a Francia, habla del despoblamiento de zonas rurales y de que la medicina rural se está perdiendo; la gente emigra a las ciudades y los médicos desaparecen del campo, donde la vida se ha hecho muy difícil, resultando un drama: gente que no tiene acceso a los servicios médicos. Se lamenta Lilti de la pérdida de los médicos rurales, profesionales cercanos y de gran calidad humana. 

En Un doctor en la campiña muestra Lilti el “paralelismo entre la medicina hospitalaria y la medicina rural, que exige mucha empatía, intercambio, conversación…”, una medicina muy particular, que requiere la entrega del médico y en la que éste también recibe mucho del paciente, aunque, concluye, que al final “el médico da al paciente su conocimiento pero no recibe demasiado”. Como hecho relevante destaca la historia de un anciano que desea morir en casa, algo que le afecta particularmente, en lo personal y en lo profesional, y se lamenta de que uno no pueda ejercer el derecho a morir en su propia casa. Se pregunta el por qué y no halla respuestas. Por otra parte, la dura realidad del médico enfermo también es recogida por Lilti, quien, además, reconoce que su vocación siempre ha sido la medicina y continúa siéndolo. “Hago películas –dice– que hablan de medicina. Las hago sobre todo como médico. Mi formación es de médico. No aprendí el oficio de cineasta y mi mirada sobre las cosas creo que es la de un médico.”

Cine y Medicina. Pasen y vean...

Un doctor en la campiña (tráiler)
***
DÍA DEL MÉDICO RURAL
En Argentina, el 4 de julio se celebra el Día Nacional del Médico Rural, en honor al Dr. Esteban L. Maradona (4 de julio de 1895-14 de enero de 1995), abnegado médico rural que ejerció durante casi cincuenta años.

Fuente

lunes, 15 de febrero de 2016

Penalización por enfermar



Me estaba cayendo en la consulta, deseando acabar para machar a casa y guardar reposo. Y mientras sudaba, me temblaba el cuerpo y la cabeza me estallaba, uno de los últimos pacientes solicitaba un justificante. Decía que le valía como baja laboral para tres días de descanso sin que le descontasen nada; no precisaba baja oficial, pues como trabajadora de la administración local su convenio recogía varios días de ausencia al año sin que se le aplicasen descuentos. “¡J…!”, pensé, sin demasiado esfuerzo para que no me saliese el taco; no tenía fuerzas ni para eso.

Era consciente de la degradante situación en la que nos han colocado a otros al aplicarnos una penalización por declararnos enfermos.

¡Vaya país de m...! ¡Menuda pérdida de un derecho básico!

Ya lo dije y lo repito: es un desprecio a los trabajadores, en este caso a los encargados de velar por la salud de otros, que nos hace experimentar, a estas alturas de presuntas conquistas sociales, una amarga sensación de sometimiento.

Parece de chiste, y hasta se me ocurre uno: ¿Cuál es el colmo del médico? Pues, aparte de otros colmos, que se comprenda que su gerente enferme y que a él, negándole la comprensión, se le descuente.

¡J...!, no me hace ninguna gracia. No, la situación no es para reír, sino para llorar. Porque penalizar por enfermar es una auténtica barbaridad. O un abuso...


Você Abusou 
- Maria Creuza
*** 
Adenda 1.- Estoy seguro de que los gestores/políticos que dictan la norma cuando se encuentran mal se quedan en casa sin problema, pues a fin de mes perciben sus honorarios íntegros (o a lo mejor incluso con complementos). Son casta superior, claro; son ellos quienes dest..., construyen el país. Y los trabajadores, pobres parias, a seguir comulgando con ruedas de molino.

Adenda 2.- Orden HAP/2802/2012, de 28 de diciembre, por la que se desarrolla para la Administración del Estado y los organismos y entidades de derecho público dependientes de la misma, lo previsto en la disposición adicional trigésima octava de la Ley 17/2012, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2013, en materia de ausencias por enfermedad o accidente que no den lugar a incapacidad temporal. Artículo 3: 
El descuento en nómina regulado en el artículo anterior no será de aplicación a cuatro días laborables de ausencias a lo largo del año natural, de los cuales solo tres podrán tener lugar en días consecutivos, siempre que estén motivadas en enfermedad o accidente, y no den lugar a incapacidad temporal.
*** 
Adenda 3.- Sentencia de la Audiencia Nacional, junio de 2917: 

martes, 11 de agosto de 2015

Aborrecimiento de la medicina


A partir de una confesión sustentada en un estado de insatisfacción al finalizar la carrera (“He acabado Medicina y no quiero ser médico”), he intentado extraer algunas ideas de las mejores respuestas suscitadas. Y al final me han quedado un puñado de frases lapidarias. Unas que reconocen esta situación nada infrecuente y sus causas; otras que aconsejan medidas o estrategias para reponerse a la frustración y afrontar el futuro profesional de la mejor manera; y las restantes que consideran la opción de plantearse otras opciones, dentro del mundo sanitario y lejos de la actividad médica. Acaso valgan para el autoconocimiento o como terapia.

Fuente

Andan el pesar y el placer tan apareados, que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía. Cervantes

La realidad es innegable… 
  • Hay evidencia de que el estrés académico causa problemas de salud. 
  • Es una mezcla de saturación, angustia y agotamiento por el trabajo. 
  • El temor a dañar al paciente y el escaso conocimiento generan angustia. 
  • Los médicos de nuestro tiempo acusan un gran desgaste emocional. 
  • La medicina es profesión de riesgo: depresiones, divorcios, infartos... 
  • La competitividad prevalece sobre los valores humanísticos. 
  • El sistema de salud te exige dar mucho a cambio de poco. 

Casi siempre hay remedios… 
  • Ordenar las ideas, procurar la calma corporal y mental. 
  • Reforzarse con los pequeños logros en nuestro quehacer diario. 
  • Determinación para afrontar dificultades y afán de superación. 
  • Encontrar el equilibrio vida laboral/vida personal para sentirse mejor. 
  • Tratar de disfrutar con lo que uno hace, acudir sonrientes al trabajo. 
  • No permitir que la profesión nos quite el sueño y nos impida vivir. 
  • Pensar en positivo: la satisfacción de realizarse y de ayudar a los demás. 

Y a veces hay que variar o tomar resoluciones drásticas…
  • Buscar diferentes opciones dentro de la medicina. 
  • Compaginar la actividad médica con otras completamente distintas. 
  • Si la medicina nos amarga la existencia, dejarla sin dudarlo. 
  • Plantearse la posibilidad de otra actividad que sea más satisfactoria. 
  • Podemos no saber lo que queremos, pero sí lo que no queremos. 
  • Solo nosotros podemos encaminar mejor nuestra corta vida. 
  • Lo importante es ser libres y, si es posible, felices.

A pesar de todos los inconvenientes (incluyendo la sobrecarga veraniega en nuestro peculiar sistema sanitario), la carrera de medicina es la más demandada. Y la profesión médica sigue despertando en la sociedad una gran admiración...

Doctor Robert - The Beatles

martes, 24 de febrero de 2015

Oliver Sacks, sonriente despedida


Oliver Sacks

La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar
sobre el valor de la vida.
A. Malraux

En el escrito “De mi propia vida” (por My Own Life, título de la breve autobiografía de David Hume, sabiendo de su muerte próxima), el neurólogo y humanista Oliver Sacks acaba de brindarnos una emocionante despedida, en la que se sobrepone con fortaleza y humor a su propio miedo a la muerte. El autor de ensayos bien conocidos, como Despertares («Awakenings», 1973), El hombre que confundió a su mujer con un sombrero («The Man Who Mistook His Wife for a Hat», 1985) o Musicofilia: Relatos de la música y el cerebro («Musicophilia: Tales of Music and the Brain», 2007), ante el diagnóstico reciente de un cáncer terminal, da gracias a la vida y afronta su realidad con una entereza admirable.

    

No siendo fácil afrontar la enfermedad para cualquiera, la realidad del médico enfermo puede ser desconcertante. Y si el pronóstico es fatal… Sobre el fin de la vida hemos hablado aquí sobre la conciencia de muerte y de sus momentos críticos, que a Sacks le habrán sobrevenido a los 72 años (con el diagnóstico inicial, hace nueve,) y ahora a los 81 años, con la complicación de la enfermedad. Hemos hablado también de las miradas a la muerte, que en el caso de este neurólogo tienden a hacerla menos dolorosa. Y hemos hecho una recopilación de pensamientos en torno a la muerte, de entre los cuales, pensando en Sacks (que se da por satisfecho por haber sido un ser sensible y pensante en un hermoso planeta), selecciono el que encabeza la entrada.

Ante la inevitabilidad de la muerte, lo importante es poder dar gracias a la vida...


Gracias a la vida - Pasión Vega
*** 
Nota necrológica (30 agosto 2015). Hoy se ha dado la noticia de la muerte de Oliver Sacks, a los 82 años, en su casa de Nueva York. Descanse en paz.

lunes, 9 de diciembre de 2013

A trabajar enfermo para que no te descuenten


–¿Y por qué no te coges una baja? –le pregunta la médico del servicio de prevención a una enfermera de 57 años que padece una osteoporosis senil, varias hernias discales y desde hace unas semanas un fuerte dolor en el talón izquierdo.

–Pues no me la cojo porque con los descuentos no llegaría a final de mes –responde la enfermera, que a su edad ya se siente muy cascada, pues ha levantado muchos pesos muertos y estado muchas horas de pie durante largos años–. Ahora te pones enferma y te dejan el sueldo temblando.

Es un ejemplo concreto, pero vale el de un simple síndrome gripal, que precisa unos días de reposo y no sólo tratamiento sintomático. Pero ahora el personal sanitario se va a trabajar con fiebre para que no le descuenten todavía más, con riesgo para su propia salud y la de otros. Una situación intolerable, de auténtico abuso institucional. Y da igual la total entrega o cuarenta años de servicio, aquí el premio es el mismo: la ingratitud, el olvido y el desprecio a los trabajadores.


Fever - Peggy Lee
[Vídeo post., por eliminación del previo]

miércoles, 7 de abril de 2010

Riesgos laborales de la profesión médica

Hasta el momento, sobre la salud de los galenos he hablado de la difícil situación del médico como enfermo (“El médico enfermo”), me he referido al bournout (“Profesionales quemados”) y he tocado genéricamente el tema de la salud laboral de los profesionales de la medicina (“Salud laboral en el entorno sanitario”). Pues ahora reparo en esta cuestión, considerando la necesidad de afrontar los riesgos laborales de la profesión médica, apelando a las medidas generales de prevención de riesgos laborales.


No se entiende que las Administraciones Públicas no velen, o velen muy poco, por la salud de quienes lo hacen por los demás. Lo que va en detrimento de su cometido, ya que si los trabajadores de la salud no están en buenas condiciones, difícilmente lograrán sus saludables objetivos. Y aunque existen servicios de prevención de riesgos laborales, tengo la impresión de que existen por imperativo legal (Ley de Prevención de Riesgos Laborales), al no evidenciarse el celo necesario en la aplicación de lo que está reglamentado.

Veamos algunos aspectos del medio sanitario que, en general, se desatienden:

• Insonorización.
• Iluminación.
• Aireación.
• Habitabilidad.
• Mesas de trabajo (poco aptas para trabajar con material informático).
• Área de descanso.


Este descuido de la ergonomía repercute especialmente en un aumento del estrés laboral, alteraciones de la visión y lesiones osteomusculares. A alguno podrá parecerle trivial, pero la inexistencia de un área de descanso adecuada para el personal imposibilitará, en algún momento, la oportuna recuperación del cualquier trabajador que presente una eventual indisposición. De modo que no procurando la seguridad en el medio laboral, los profesionales corren riesgo de lesionarse o enfermar. Y cabe señalar aquí el art. 40.2 de la Constitución española:
Asimismo, los poderes públicos fomentarán una política que garantice la formación y readaptación profesionales; velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promoción de centros adecuados.
Es una reflexión y una llamada de atención, a fin de evitar –o minimizar al menos– lesiones osteomusculares, enfermedades orgánicas y trastornos psíquicos, consecuentes a la actividad diaria y del estrés laboral en el medio sanitario.

Veamos finalmente un vídeo sobre prevención de riesgos laborales en general.

Prevención de riesgos laborales
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ANEXO: LAS GUARDIAS MÉDICAS
Las guardias médicas prolongadas, de 24 horas seguidas o más, y muy continuadas, también conllevan factores de riesgo laboral (carga de trabajo, turnos, ritmo de trabajo...). De ello se ha venido alertando, y más considerando el aumento de la demanda urgente en los últimos tiempos. Nos referimos tanto a las guardias médicas hospitalarias como a las extrahospitalarias. Trabajar noche y día, sin apenas descanso, no es bueno para ningún profesional, y menos para quienes tienen el cometido de cuidar de la salud de otras personas. Si antes era posible dormir durante un tramo nocturno, ahora es infrecuente conseguir un descanso mínimamente reparador, de modo que la salud del galeno también se ve perjudicada. Por ello se insta a los responsables de las administraciones sanitarias a que recorten las horas de guardia de los profesionales de la salud.

viernes, 17 de julio de 2009

El médico enfermo


Al leer el post “¿Con qué psiquiatra se atienden los psiquiatras?”, publicado en DESDE EL MANICOMIO, revivo el delicado tema que, calladamente, preocupa a los galenos: el médico enfermo. Porque ¡es tan difícil ser juez y parte, atender a diario a dolientes y asumir que uno puede pasar en cualquier momento al otro lado! Llegado el momento, ¿en quién confiar? ¿Cómo dar a entender a un compañero que se padece, que se sufre, que se necesita ayuda? 

Concedemos a diario bajas laborales a otros trabajadores, no pocas por procesos banales, algunas casi de complacencia, y cuando damos a entender que nosotros necesitamos un descanso recuperador los ojos de los colegas nos miran con recelo. ¡Cuánto cuesta la comunicación y cómo duele la incomprensión entre iguales! El médico es un ser humano que tiene necesidades como todos los mortales, que es tan frágil como los demás, que precisa palabras de aliento como cualquier doliente. Además, no olvidemos que el médico de nuestro sistema público es el profesional que padece más enfermedades relacionadas con el estrés laboral

El médico también es paciente y necesita comunicarse, depositar su confianza en otros seres humanos y recibir palabras de consuelo. Pero, ¡ay!, es duro hallarse bajo la piel de enfermo, y más todavía tropezarse con la pétrea frialdad de la incomprensión, que abisma al médico convertido en enfermo en una peculiar e indescriptible soledad. Por eso desde la Organización Médica Colegial (OMC), que agrupa a todos los colegios médicos españoles, se ha desarrollado el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME).

Escena de la película The Doctor (1991), de Randa Haines
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Enlace relacionado
El médico enfermo, por Jaume Padrós i Selma
El asunto de la salud de los médicos ha sido de siempre controvertido. (...) cuando el médico enferma, éste suele actuar por exceso o por defecto, pero en todo caso lejos de lo que él mismo acostumbra a recomendar a sus pacientes. Y lo que es peor, no sabe o es incapaz de pedir ayuda. Y cuando la afección o el trastorno está en la esfera mental o se relaciona con alguna adicción la respuesta es aún más negacionista, y llega incluso a arrogante y prepotente.
REFLEXIÓN FINAL
Cuando el médico es paciente, su percepción cambia; y hasta puede que alguno pierda su engreimiento y se vuelva más compasivo, sobre todo si prueba de su propia medicina... Valga el ejemplo del protagonista de la película The Doctor
Cuando a Jack MacKee, un médico frío y distante, le diagnostican una enfermedad, pasa a ser un paciente más de su propio hospital. Entonces sabe lo que sienten los enfermos, tiene que confiar ciegamente en un sistema médico que sabe que no es infalible y ha de soportar con paciencia unos trámites burocráticos que se eternizan, unos reconocimientos humillantes y unas abarrotadas salas de espera.
De todos modos, el médico también es un ser humano, una persona, y merece comprensión al hallarse en el papel que en principio no le corresponde.