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lunes, 19 de agosto de 2024

Entre dos lirios (comedia sanitaria): Acto II, 3-4


ACTO II

ESCENA TERCERA
Dr. GAMIR, CRISTINA
Comienza la consulta del Dr. GAMIR, con su alumna CRISTINA sentada a su derecha. Los pacientes van entrando por turno, después de ser llamados por su nombre. Unos vienen con un problema, otros con varios problemas. Algunos llegan con asuntos burocráticos, incluyendo partes de confirmación de bajas laborales y recetas para renovar, aunque desde que se ha establecido la consulta médica telefónica a muchos se les satisface esta necesidad sin venir a consulta. Los formularios que se solicitan para diversos organismos, directamente o a través de la trabajadora social, sorprenden a la joven aspirante a médico, que comprueba que no todos son pacientes, pues hay quienes acuden mostrando la simple condición de usuarios.

Dr. GAMIR. (Después de haber atendido a veinte pacientes.) Como puedes comprobar, Cristina, son frecuentes las policonsultas.

CRISTINA. Ya lo veo.

Dr. GAMIR. El doctor Rilke dice que antes la gente venía con un problema concreto. Pero de un tiempo a esta parte suelen acudir con dos, tres, cuatro o más problemas. De modo que si tienes treinta y cinco pacientes con dos problemas de media por cada uno de ellos, es como si tuvieses setenta. Las consultas se multiplican y es difícil, o imposible, dar respuesta a todos los asuntos en una sesión. 

CRISTINA. Con tantos usuarios y el poco tiempo disponible para cada uno, ¿no es aconsejable que en cada consulta se trate un solo problema de salud?

Dr. GAMIR. No es fácil. Muchos te dicen que no tienen tiempo y que quieren aprovechar una sola consulta para resolverlo todo. Esto a Fernando, salvo excepciones, no le parece adecuado. Y a mí tampoco. Los dos somos partidarios de frenar esta deriva. Nos hemos planteado poner un tope de dos motivos de consulta por sesión, los dos más importantes si hay más, ateniéndonos a la ética profesional. Porque después de que se impone un nuevo hábito, cuesta mucho volver atrás.

CRISTINA. Me parece una buena idea.

Dr. GAMIR. Tampoco hay que olvidar a los hiperfrecuentadores, los que realizan visitas con mucha frecuencia. Ya verás como algunas personas vienen muy a menudo a consulta, sin una necesidad que lo justifique.

CRISTINA. ¿Y a qué es debido?

Dr. GAMIR. A diferentes factores. El principal es la presión que se ejerce para que la gente utilice los servicios sanitarios de un modo excesivo.

CRISTINA. No comprendo.

Dr. GAMIR. A ver si me explico. Se está produciendo un consumo abusivo y adictivo de los servicios sanitarios. En este sentido, se habla de una enfermedad social. Pero lo cierto es que está inducida por proveedores interesados. Y no sólo farmacéuticos, también de la medicina privada.

CRISTINA. ¡Vaya! Yo pensaba que la ética estaba por encima de todo.

Dr. GAMIR. Así debería ser. Pero, desgraciadamente, por encima de todo está el dinero. Son muchos los que ven la salud como un puro negocio.

CRISTINA. No soy tan ingenua para no saber que nadie hace nada por amor al arte. O casi nadie. Sin embargo, me resisto a admitir que sólo se persigan ganancias.

Dr. GAMIR. Pues, querida Cristina, me temo que así es. Y el medio más eficaz para conseguir ganancias es infundir temor. ¡Mete miedo y ganarás!

CRISTINA. ¡Uf! Es repugnante.

Dr. GAMIR. A los sanitarios que trabajamos de buena fe nos produce náuseas. Por eso debemos informar a los pacientes con claridad, liberarlos de inconvenientes temores y convencerlos de que deben evitar las informaciones tóxicas.

CRISTINA. He oído hablar de la infoxicación.

Dr. GAMIR. Pues la infoxicación en salud es la peor de todas. La que más daña.


ESCENA CUARTA
Dr. RILKE, Dr. GAMIR, CRISTINA
A punto de finalizar la jornada matutina, entra el Dr. RILKE en el consultorio del Dr. GAMIR, que se halla junto a CRISTINA.

Dr. RILKE. ¿Ha ido todo bien?

Dr. GAMIR. En general sí. Hemos atendido un par de urgencias, una crisis asmática y un cólico nefrítico. Y hemos tenido un conflicto con una paciente que quería que le diese un narcótico para su dolor de rodilla. Pero la mujer, que sufre de artrosis, no tiene la culpa; es una moda que se está extendiendo desde las unidades de dolor.

Dr. RILKE. Están matando moscas a cañonazos. Después de todo, son anestesistas. Tienen la mano demasiado suelta para prescribir opiáceos.

CRISTINA. Durante la rotación hospitalaria nos han dicho que los mórficos deben reservarse para el dolor grave. Creo que es lo que recomiendan las guías de práctica clínica. Yo he metido baza con buena intención, tratando de apoyar esta postura, pero esa señora me miró con hostilidad. Hizo que me sintiera mal.

Dr. GAMIR. Cristina ha intervenido de buena fe y muy educadamente, pero la irritable mujer, Flora Gripa, que tú bien conoces, Fernando, acabó insultándola. Le dijo que se callase y, viéndola tan joven y discreta, la llamó mosquita muerta.

Dr. RILKE. ¿La que fue paciente mía y se cambió para ti?

Dr. GAMIR. La misma.

Dr. RILKE. (Encolerizado.) No tolero la falta de respeto. Y no soporto que algunos no aprecien lo que tienen. Puedo imaginarme un día en que no haya médicos, porque las circunstancias han llevado a que nadie tenga vocación para entregarse a la ciencia, arte y oficio de la medicina. Un día en que ya nadie quiera seguir los pasos de Hipócrates, porque no merezca la pena dedicarse a una labor que no es reconocida ni valorada. Entonces, aquellos que vociferaban sus derechos se darán cuenta de lo que han perdido.

Dr. GAMIR. No creo que lleguemos a tal extremo, Fernando.

Dr. RILKE. Pues en mi opinión, Gustavo, no es descabellado imaginarlo. (Dirigiéndose hacia la alumna en prácticas.) No pretendo asustarte, Cristina, pero la práctica de la medicina tiene sus sinsabores. Sin duda, tiene muchas compensaciones, siempre que la ames y te dediques con convicción y en plenitud a ella. ¡No hay nada más digno que aliviar el sufrimiento! Pero no tenemos por qué tragar sapos ni dejarnos estresar continuamente, a riesgo de tener una úlcera de estómago o, peor aún, un infarto. Como le escuché decir a un compañero: «Primero piensa en tus coronarias». ¡Toma nota, querida! Con el tiempo entenderás que hay que poner ciertos límites, por el bien de todos y sobre todo de los pacientes.

Dr. GAMIR. Hazle caso, Cristina. Tiene experiencia, conocimiento y sensatez. (Haciéndole un guiño al Dr. RILKE.) Fernando es un sabio.

CRISTINA. Tomaré nota.

Dr. RILKE. No soy sabio, soy viejo. (Tras unos segundos de reflexión.) Hay que ser optimista, desde luego, pero moderadamente. Y hemos de asumir que el mundo no se acaba entre las cuatro paredes de un consultorio. Ni mucho menos. 

Día a día, jornada a jornada, CRISTINA va adquiriendo experiencia al lado del joven galeno, que se muestra cada vez más cómodo al lado de su alumna, y también más atraído por sus encantos personales. No es de extrañar. Es una chica con buenas cualidades humanas, inteligente y, por encima, tiene una hermosura incontestable. GUSTAVO cree estar enamorado de SONIA, pero su nueva atracción llega a hacerle dudar. Hasta el momento guarda para sí su sentimiento y no lo exterioriza, por discreción y también por conveniencia. 
___
(Continuará)

‘‘Lever du jour’’ de Daphnis et Chloe, Maurice Ravel

domingo, 18 de agosto de 2024

Entre dos lirios (comedia sanitaria): Acto II, 1-2


ACTO II

ESCENA PRIMERA
Dr. GAMIR, Dr. RILKE
GUSTAVO entra en la Cervecería Abrente, uno de los establecimientos donde habitualmente suele parar. Y al llegar se encuentra con FERNANDO RILKE.

Dr. GAMIR. ¡Hola, Fernando! Me alegro de encontrarte. 

Dr. RILKE. ¿Qué tal Gustavo? ¡Siéntate!

Dr. GAMIR. (Después de hacer señal al camarero de que le sirva lo de costumbre.) Mañana viene mi alumna para comenzar sus prácticas.

Dr. RILKE. Eso está bien. A mi consulta también va a acudir un rapaz que vino a presentarse el otro día. Es raro, porque ahora son mayoría las mujeres que estudian medicina. En el pasado predominaban los hombres; lo habitual era que las féminas estudiasen para ser enfermeras. Hemos ido de un extremo a otro.

El camarero le sirve a GUSTAVO la cerveza que acostumbra a tomar. 

Dr. GAMIR. ¡Gracias, Eulogio!... Respecto a eso, dice Julio, el maestro, que nuestra sociedad se mueve hacia los extremos. Antiguamente era aquello de «la letra con sangre entra», y ahora no le roces un pelo a un chiquillo que te llevan detenido.

Dr. RILKE. Cierto. Tampoco el paciente te discutía un tratamiento y en la actualidad está tan empoderado, e «informado» por el Dr. Google, que tienes que darle mil explicaciones e insistir para que se convenza de que las recomendaciones que le das son las más adecuadas. Tú eres muy joven y no tienes mi perspectiva temporal. No puedes notar este contraste que se ha producido en treinta años.

Dr. GAMIR. Llevo cuatro años aquí, alejado del mar, y año a año noto cambios.

Dr. RILKE. A peor, ¡a que sí! (GUSTAVO asiente.) Es reflejo de los cambios sociales, siguiendo un movimiento pendular. Ahora a todo el mundo le asisten los derechos y son cada vez menos los que sienten la obligación de acatar los deberes. Yo antes tenía la mentalidad abierta hacia la libertad absoluta, creyendo que todo quisque era bueno. A estas alturas estoy desengañado, y aunque no renuncio a mis antiguas ideas, que distan un mundo de las del señor alcalde, por poner un ejemplo, lo veo todo muy diferente. Los jóvenes ya no te muestran respeto y los viejos parecen haberse contagiado de ese desprecio que muestran aquellos a quienes desde la cuna les han dado todo hecho. Que son mayoría. Muchos no dan palo al agua y se creen los reyes del mambo. ¡Apropiados tópicos! Y si por casualidad trabajan, ya están cansados al tercer día. Te vienen a por una baja alegando una lumbalgia o simulando una depresión. Hay demasiados vagos. ¡Qué te voy a contar! Tú lo estarás viviendo en tu corta carrera profesional. A mí ya poco me queda.

Dr. GAMIR. Por mi parte, noto cada vez más personas que te vienen a pedir justificantes para excusarse de cualquier obligación. Es algo que cuesta entender.

Dr. RILKE. Y eso que estamos en un pueblo. ¡Imagínate en la ciudad! A mí me ha venido ayer uno, que llevará un año viviendo aquí, para que le diese un justificante que confirmase que el día anterior se encontraba mal y no pudo ir a trabajar. Ya era la tercera vez en poco tiempo que venía con algo parecido y corté por lo sano. Soy tolerante, pero la comprensión tiene sus límites. Le propuse que hiciese una declaración jurada o acudiese al notario, a ver si, pagando el servicio, le daba fe de que en efecto estaba mal. Ése ya no vuelve con cuentos semejantes, me dije.

Dr. GAMIR. Seguro que no.

Dr. RILKE. Te diré algo en confianza. Este no es lugar ni estamos en un tiempo para hacer dinero. Lo que ha sido una profesión liberal ha pasado a ser un desempeño funcionarial. Ahora estamos supeditados a gestores que siguen dictámenes políticos. Tratan de aparentar nobles deseos de mejorar el sistema público de salud y lo que persiguen es buscar su ruina, para favorecer los intereses de consorcios y entidades privadas, de las que ellos mismos habrán de obtener compensaciones. No nos engañemos, los tiempos en los que el médico tenía un elevado estatus, poder e influencia, han pasado. Tampoco defiendo a los colegas de antaño que engañaban a su clientela para sacarles los cuartos. Aún quedan algunos al estilo de los de la vieja guardia; incluso de los que usan con habilidad la mejor arma del negocio de la salud: el charlatanismo. Me asquean esos galenos engañadores, los charlatanes, los vendedores de humo. Son indignos quienes apelan engañosamente al interés de la medicina, por encima del bien del paciente y en interés propio. Hacer dinero no es mi principal cometido. No. Sin embargo, no puedo callar ante la evidente proletarización a la que nos han condenado. Creo que me queda un poco de dignidad. Y no soy un soñador… Pero a pesar de inconvenientes y sinsabores, aún sigo disfrutando de esta digna profesión. Mantengo el entusiasmo necesario para resistir sin quemarme, como tantos compañeros incapaces de soportar la actual carga de trabajo, sin sustitutos, con recortes, sin derechos, con demasiados ninguneos. No veo un futuro alentador en el campo de la medicina de familia y de la atención primaria en general. (Advierte los ojos entornados de su compañero.) Y no quiero desalentarte, Gustavo. Tienes muchos años por delante, y gente como tú es la que tiene que impulsar una refundación del sistema, para que esto vuelva a encontrar el norte que ha perdido hace mucho tiempo.

Dr. GAMIR. (Con gesto más alegre.) Yo confío en lo que dices, Fernando. También entiendo tu desencanto. Y admiro tu pundonor y tu entrega profesional.

Dr. RILKE. Por cierto, quería proponerte un cambio de guardia para el próximo mes. (Le hace la propuesta concreta y GUSTAVO acepta sin ver inconveniente.) 

FERNANDO le hace saber a GUSTAVO que, pudiendo librar las guardias, por rebasar la edad de cincuenta y cinco años, continúa haciéndolas por solidaridad con los compañeros, para que no se vean sobrecargados, al haber llegado a una situación de escasez de galenos en Hispania. Situación debida a la emigración médica de los últimos años en busca de mejores horizontes profesionales, a otros países europeos e incluso a las antípodas. Después de tomarse otras cervezas y derivar la conversación hacia asuntos no profesionales, tan relajantes como los baños termales, la pesca fluvial o el senderismo, se despiden cordialmente. La admiración que siente el Dr. GAMIR por su veterano colega es reverencial. Cuando llegó a Balobia, el Dr. RILKE le prestó una gran ayuda. Se siente muy agradecido de su generosa actitud y tiene por impagable el conocimiento que le transmitió del medio y de la gente. Y además está fascinado por su inmenso saber médico y su extraordinaria capacidad de comunicación. 


ESCENA SEGUNDA
Dr. GAMIR, Dr. RILKE, CRISTINA
A primera hora, GUSTAVO acompaña a CRISTINA hasta la consulta de FERNANDO, con el propósito de que se conozcan.

Dr. GAMIR. ¡Buenos días, Fernando! Te presento a mi alumna, Cristina Ríos. 

Dr. RILKE. ¡Bienvenida, Cristina! (Le da un beso en cada mejilla.) Estás en buenas manos. Gustavo es un tutor paciente, yo no tanto. (El Dr. GAMIR lo niega con un gesto de desaprobación por su modestia.) Vas a comprobar que aquí hacemos medicina total. Más que médicos generales o de familia, somos «todólogos», especialistas en todo el individuo. Lejos del hospital, estamos preparados para actuar en cualquier circunstancia. Así es la medicina rural, opuesta a la hospitalaria de los «cachitólogos», especializados en un pedacito del saber médico. Quizás ayer ya lo hayas constatado. 

CRISTINA. (Sonriendo por la curiosa descripción que RILKE acaba de hacer.) Sí, ayer he visto que se hace un poco de todo. Y Gustavo me ha puesto al tanto de las actividades que desarrolláis en el pueblo. Muy interesante vuestro trabajo.

Dr. RILKE. Verás con qué facilidad se pasa de la rutina al drama, del cargante papeleo a la emergencia inesperada, de los procesos banales a pacientes con cáncer o enfermedades raras. Te encontrarás con individuos quejicas y con admirables pacientes que llevan una grave enfermedad crónica con dignidad. Bueno, lo irás advirtiendo poco a poco… No sé si Gustavo te ha hablado de las charlas educativas que solemos dar.

Dr. GAMIR. (Adelantándose.) Cristina tiene conocimiento de nuestra labor de educación sanitaria y de todo lo demás. Hasta del cuestionamiento de algunas medidas preventivas de las que tanto hemos debatido. Le he hablado de ello.

Dr. RILKE. ¿Sí? ¿Y qué opinas, Cristina?, en breve doctora Ríos.

CRISTINA. Durante la carrera todo es pura teoría y dogmatismo. Te inculcan eso de que es mejor prevenir que curar, y Gustavo me ha convencido de que no siempre es así. Creo que las prácticas deberían comenzar antes de la licenciatura. Nos abriría los ojos cuanto antes y no nos sorprenderíamos de lo que nos espera al acabar.

Dr. RILKE. Totalmente de acuerdo. En eso coincidimos la mayoría. Sí. Llevamos años instando a cambios en los programas educativos, pero por desgracia no hemos logrado que cambie nada. Todo continúa igual que estaba. La gente sigue saliendo de la facultad sin haber visto un paciente. Desconociendo la realidad social, los problemas de alcoholismo y drogadicción, la soledad de los ancianos, la pobreza... Y cuando un médico joven, recién licenciado o acabada su especialidad de medicina de familia, llega a un pueblo y comprueba que ha de atender sobre la marcha un traumatismo grave, un infarto de miocardio, un ahogamiento o un brote psicótico, navegando en un mar de continua incertidumbre y sin dejar de soportar la carga de un ingente papeleo, puede acabar agobiado y lamentando haber elegido este oficio o satisfecho de su labor y confiando en futuras mejoras asistenciales. Espero que tú, Cristina, sientas satisfacción y confianza.

Dr. GAMIR. (Mirando su reloj.) Va a ser mejor que dejemos de teorizar. Es hora de comenzar la consulta… Pero no veo a tu alumno, Fernando.

Dr. RILKE. Vendrá mañana. Hoy tenía que resolver un papeleo en la Gerencia de Atención Primaria. Aquí los trámites no se simplifican ni con la informatización; no hay manera de que seamos prácticos. En fin… ¡Pongámonos a trabajar!

Dr. GAMIR. ¡Comencemos que ya es hora!

GUSTAVO y CRISTINA salen de la consulta de FERNANDO.
___ 
(Continuará)

Un sospiro, Franz Liszt

jueves, 15 de agosto de 2024

Entre dos lirios (comedia sanitaria): Acto I, 4-5

 
ACTO I

ESCENA CUARTA
DR. GAMIR, CRISTINA
Alguien llama a la puerta de la consulta del DR. GAMIR.

Dr. GAMIR. ¡Adelante!

CRISTINA. ¡Con permiso! Soy Cristina, la estudiante de medicina.

Dr. GAMIR. ¡Ah, sí! Te estaba aguardando. Espero no defraudarte.

Se dan cortésmente la mano.

CRISTINA. Me han hablado muy bien de usted como tutor. Y como persona. Yo soy optimista por naturaleza y confío en aprender mucho a su lado.

Dr. GAMIR. Puedes tutearme; al fin y al cabo, somos colegas. Y aunque yo no sea viejo, tú eres muy joven. (Hace un breve silencio mientras contempla a su alumna de diecinueve años.) Bien. Te enseñaré cómo funciona esto y mañana ya lo irás viendo sobre la marcha. Como verás, aparte del ecógrafo, es poco el aparataje que tenemos.

GUSTAVO le va dando las oportunas explicaciones a CRISTINA y ésta, mostrando gran interés, permanece muy atenta.

CRISTINA. Me han dicho que la medicina rural es muy diferente a la de la ciudad. 

Dr. GAMIR. Se lleva con un poco más de calma. En general las relaciones son más cordiales, la gente suele ser paciente y bastante agradecida. No hay tanta agresividad ni violencia como en la ciudad. Aunque todo está cambiando. No lo digo yo, que llevo ejerciendo poco más de cuatro años, sino veteranos como Fernando Rilke, a quien ya te presentaré. Dice que ha ido aumentando progresivamente el número de pacientes con trastornos mentales, sobre todo somatizaciones, porque la vida se ha ido acelerando también en el ámbito rural. 

CRISTINA. No lo sabía.

Dr. GAMIR. (Tras una pausa.) A Fernando le disgusta que haya crecido tanto el consumo de psicofármacos, en particular de ansiolíticos, a consecuencia de la mayor cantidad de problemas sociales, más que psiquiátricos. Y le preocupa mucho el incremento de los suicidios. El doctor Rilke es un médico muy experimentado y sensible con los problemas de la gente, como un doctor Benassis*. Hoy está trabajando en un consultorio periférico. Se ha embarcado en una cruzada contra la medicalización y es un paladín de la prevención cuaternaria.

CRISTINA. (Dubitativa por lo último que acaba de decir GUSTAVO.) No sé muy bien de eso, pero me llama la atención lo de los suicidios.

Dr. GAMIR. Sí, más intentos de suicidio y más suicidios consumados. Es una triste realidad.

CRISTINA. (Preocupada.) También se hacen más visitas domiciliarias, ¿no es así?

Dr. GAMIR. Ten en cuenta que la población está dispersa y que los medios de comunicación no son los de la ciudad. Aquí las personas dependientes tienen más dificultad para desplazarse. Por eso hay que ir a verlas a menudo a sus casas.

CRISTINA. (Con gesto pensativo.) ¿Y el ordenador hay que utilizarlo para todo?

Dr. GAMIR. Me temo que sí. La historia clínica es electrónica desde hace un tiempo y todos los registros se llevan a cabo informáticamente. ¿Quieres saber algo más?

CRISTINA. De momento no se me ocurre ninguna otra cosa.

Dr. GAMIR. ¡Ah! No sé si estás al tanto. Se ha establecido la consulta telefónica.

CRISTINA. Sí, ya lo sé. Lo que no tengo claro en qué casos se utiliza.

Dr. GAMIR. Tal y como se ha puesto en marcha, los pacientes deciden. Aunque en mi opinión sólo sirve para dos supuestos. Uno es la renovación de recetas crónicas, que, como supongo que sabes, son electrónicas. El otro, la aclaración de una duda concreta sobre un problema de salud. Para lo demás, es preciso la consulta presencial.

CRISTINA. Eso parece lo razonable.

Dr. GAMIR. (Asintiendo con la cabeza.) Entonces, nos volvemos a ver mañana.

CRISTINA. De acuerdo. ¡Hasta mañana, doctor Gamir! (Fijándose en la naturalidad con que su tutor lleva el fonendoscopio al cuello, le da la mano en señal de hasta la vista.)

Dr. GAMIR. (Sin desprender la mano de CRISTINA y reparando en sus hermosas facciones.) Aquí te espero. A ver si sacas algo de provecho. Y, por favor, ¡tutéame!
___
*Doctor Benassis. Personaje principal, bondadoso y filántropo, de la novela de Honoré de Balzac El médico rural. [Wiki. Lectura online AQUÍ]


ESCENA QUINTA
SONIA, Dr. GAMIR
Entra SONIA justo cuando sale CRISTINA

SONIA. ¿Quién es ésa? Es muy joven. No me parece una paciente.

Dr. GAMIR. Es la estudiante de medicina que me han asignado. Es muy agradable. Y apenas tiene dos años menos que tú. Le estaba enseñando el consultorio y poniéndola al tanto de las actividades diarias de la consulta.

SONIA. Pues tiene más bien pinta de…

Dr. GAMIR. ¿De qué?

SONIA. De nada.

Dr. GAMIR. Pero ¿por qué eres tan suspicaz, Sonia?

SONIA. Yo suspicaz…

Dr. GAMIR. Anda, que algo te conozco. Lo suficiente para saber que eres…

SONIA. ¿Que soy qué?

Dr. GAMIR. Celosa. Y no admites que nadie se interponga en tu camino.

SONIA. ¿Qué dices? ¿Celosa yo? No tengo por qué. Soy lo suficientemente atractiva para no tener nada que temer. Mi personalidad es fuerte, nunca me doy por vencida. Y tengo una situación económica que me da seguridad.

Dr. GAMIR. Ya está bien, déjalo. Sabes que te quiero, a pesar de tus caprichos.

SONIA. Por encima me llamas caprichosa.

Dr. GAMIR. Yo no he dicho eso.

SONIA. Lo insinúas.

Dr. GAMIR. Dejémoslo en que eres una niña… un tanto mimada.

SONIA. (Enrojecida.) ¿Mimada yo? Te voy a…

Dr. GAMIR. (Frenándole el brazo.) Pones una mirada tan inquisidora que si la viese Torquemada se asustaba. Ven aquí, fierecilla… (Cogiéndola por la cintura la besa en los labios.) ¿A qué vienen esos celos? Si te quiero sólo a ti…, ya lo sabes.

SONIA. ¿De verdad, Gustavo?

Dr. GAMIR. De verdad, Sonia. De verdad.

SONIA. El sábado salimos a bailar.

Dr. GAMIR. El sábado… Sí. No tengo guardia el fin de semana. Saldremos a bailar. Y, por cierto, el último domingo del mes estamos invitados a comer en casa de Lola y Dorindo. (SONIA se da por enterada y no pone impedimento.)

Se despiden con otro beso, esta vez de mutuo acuerdo. GUSTAVO mira la hora en su reloj de pulsera y la coteja con la del reloj de pared de su despacho. Tiene tiempo suficiente para comer antes de hacer las dos visitas domiciliarias. Se trata de dos ancianos, una mujer y un hombre, polipatológicos y con frecuentes achaques. Enfermos dependientes ambos. Su consulta de pueblo, en la que lleva escasamente cuatro años, tiene cada año que pasa un tinte más geriátrico.
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(Continuará)

Obertura de la ópera Otello de Verdi
[Otelo: símbolo de los celos]

martes, 4 de junio de 2024

Ecografía básica en Atención Primaria

 
Para una introducción a la ecografía para médicos de familia, nos aprovechamos del blog del doctor Salvador Casado, en el que ha editado un prontuario par la utilización de esta técnica: «Introducción a la ecografía en Atención Primaria», que incluye una imagen práctica con los diagnósticos más habituales; y además una presentación titulada «Ecografía para novatos». Recomiendo seguir los enlaces a dicho blog para recabar más claves de diagnóstico ecográfico o ultrasónico. Creo que pueden ser de mucha utilidad para los principiantes.
Fundamentos. ¿Qué es la ecografía? Tecnología aplicada al diagnóstico (anamnesis, exploración física, ecoscopia) ¿Para qué sirve? Para ver un poco más. Complementa la exploración, afina el dx. ¿Qué es lo más difícil? La indicación. Diferenciar las exploraciones que precisa el médico para aprender de las que necesita el paciente en su proceso. Hacernos siempre la pregunta: ¿Qué quiero descartar haciendo esta ecografía? (Tabla 1) 

Fuente

¿Qué necesitas? Un ecógrafo. Conocimiento básico de técnica. Repaso anatómico. Conocimiento de ecoscopia normal. Conocimiento de ecoscopia patológica. 
Introducción a la Ecografía

jueves, 2 de mayo de 2024

Absorbentes de orina: uso y despilfarro


Los absorbentes de orina o pañales de adultos son productos sanitarios que se utilizan para proteger a las personas con pérdida involuntaria de orina (incontinencia urinaria). Su uso evita molestias y daños. Pero su financiación pública y alto coste también obliga a aprovecharlos adecuadamente.

Así como hay despilfarro de medicamentos, por diversos motivos, que repercuten en el gasto farmacéutico, también hay derroche de productos sanitarios, que incrementan el gasto sanitario. Uno de los más conocidos son los absorbentes o pañales de adultos, que por control de ese gasto precisan visado de farmacia que dé el visto bueno a su prescripción (ligada a informe médico). Y entre las causas del despilfarro de absorbentes podemos señalar varias: 1) el insuficiente tratamiento de la incontinencia urinaria; 2) la financiación inadecuada: se financian multitud de marcas y modelos (Día, Noche, Supernoche, Rectangular, Anatómico, Con/Sin elásticos), además de diferentes tallas, sin que existan tipos estándares que se puedan prescribir de modo genérico; 3) el sistema rígido de visado: no contempla necesidades temporales o intermitentes, de modo que si se interrumpe la prescripción –es decir, si no se mantiene activa– obliga a nuevo informe, un trámite burocrático que, por practicidad, y en contra del ahorro conveniente (acaso también de la deontología), el prescriptor puede eludir, permitiendo así la dispensación indefinida. 

Pero considerando las bondades del uso de pañales de adultos, veamos el procedimiento para su colocación en un vídeo de cuidados de enfermería, que por supuesto vales también para el cuidado de un enfermo en su domicilio.

Cuidados enfermería. Cambio de pañal cuando la persona está encamada

martes, 30 de abril de 2024

Productos sanitarios


PRODUCTOS SANITARIOS

1. Definición de producto sanitario. Cualquier instrumento, dispositivo, equipo, programa informático, material u otro artículo, utilizado solo o en combinación, con fines de diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad, lesión o deficiencia, de regulación de la concepción o de investigación.

2. Clasificación de los productos sanitarios. Atendiendo al riesgo que suponen para el paciente, se clasifican en cuatro clases de riesgo: clase I, clase IIa, clase IIb y clase III. Veamos en detalle cada una de estas clases:

Clase I: productos que sólo entran en contacto con la piel intacta o que penetran por orificio corporal, como boca o nariz, de uso pasajero.

Clase IIa: productos que se introducen en el cuerpo humano por orificio corporal o por medios quirúrgicos (a través de piel), pero de forma temporal; productos que suministran energía o sustancias o que modifican procesos fisiológicos, no de forma potencialmente peligrosa; desinfectantes de productos no invasivos.

Clase IIb: productos implantables que pueden influenciar los procesos fisiológicos o que administran sustancias de forma potencialmente peligrosa; productos destinados al diagnóstico de funciones vitales; productos anticonceptivos o para prevención de enfermedades de transmisión sexual; desinfectantes de productos invasivos; productos para el cuidado de lentes de contacto.

Clase III: productos implantables destinados a entrar en contacto con el sistema nervioso central o con el sistema circulatorio central con fines de terapia o diagnóstico, productos que contienen sustancias medicinales, productos que se absorben totalmente y productos que contienen derivados animales.


3. Sistema de vigilancia de productos sanitarios. Se refiere a la notificación de los incidentes graves acaecidos con productos sanitarios, a su registro y evaluación, a la adopción de las medidas oportunas en orden a la protección de la salud y a la transmisión de estas medidas a los agentes interesados.
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Fuentes bibliográficas

Clasificación de productos sanitarios

lunes, 29 de enero de 2024

Modelo de formación MIR: ¿obsoleto y rígido?


Sobre sistema de formación médica existente en España desde 1976, conocido como MIR (médico interno residente), desde 1976, han surgido críticas...
Un representante de la Asociación de Médicos Españoles en el Extranjero [Médicos españoles en Europa] explicaba los motivos por los que muchos jóvenes colegas se marchaban al extranjero. Sus argumentos eran bien sencillos. Consideraban que el MIR español era un sistema muy rígido que, aunque tenía calidad, no permitía al residente ir descubriendo lo que realmente le interesaba dentro de la especialidad, o incluso poder cambiar de una especialidad a otra sin tener que volver al punto de partida (presentarse al MIR otra vez) de un nuevo programa formativo. Explicaba que en muchos países europeos los residentes van cambiando de una rotación a otra, e incluso de un hospital a otro, buscando rotaciones, que no necesariamente tienen que ver con un itinerario formativo.

La obsolescencia y rigidez del modelo de formación MIR en España​, Alfredo Calcedo

...por considerarlo desfasado y rígido. Aun reconociendo sus bondades formativas, su calidad en suma, se aboga por un cambio que lo haga flexible.

¿Qué es el MIR?
Este mini reportaje se centra en la formación médica hospitalaria,
eludiendo la importancia del nivel primario (centros de salud)
***
Aprobado el examen MIR o equivalente (EIR, FEIR, PIR...), se accede a la FSE, «enseñanza con el sistema de residencia como procedimiento para la formación en todas las especialidades de ciencias de la salud (licenciaturas o grados universitarios de Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología, Biología, Bioquímica y Física)». Es un sistema de aprendizaje centrado en el profesional.

viernes, 5 de mayo de 2023

Terminología quirúrgica

Fuente

Si en su día dijimos que lo primero en medicina es aprender el lenguaje médico («Primero la terminología médica»), ahora diremos que lo primero en cirugía es conocer la terminología quirúrgica. Así que para conocer o repasar los términos más difundidos en esta disciplina, según seamos estudiantes, aprendices o graduados, adjuntamos enlaces de interés sobre el glosario quirúrgico, la terminología quirúrgica en general y el instrumental quirúrgico. (Aparte, los cirujanos han creado su “jerga” propia para los quirófanos, con el propósito de hablar de forma breve y precisa.) Pero iniciamos nuestra inmersión en la terminología quirúrgica comenzando con un vídeo ameno. 

Terminología quirúrgica
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Entradas relacionadas

Enlaces relacionados y complementarios
Ablación, Anastomosis, Brida, Cerclaje, Colgajo, Dehiscencia, Desbridamiento, Diéresis, Disección, Drenar, Estoma, Eventración, Evisceración, Escisión/Extirpación, Exéresis, Fenestrar/Fenestración, Hemostasia, Hernia, Incarceración, Incisión, Injerto Invaginación, Legrado, Lumpectomía, Marcar, Peritonizar, Pleurizar, Prótesis, Resección, Suturar, Tunelizar, Venoclisis, Venopunción.
Según su función, se clasifica el instrumental quirúrgico: de diéresis o corte (mangos y hojas de bisturí, tijeras, electro bisturí), de separación (separadores), de hemostasia (pinzas mosquito…), de aprehensión (pinzas Allis), de síntesis o sutura (portaagujas, tijeras –Mayo, Metzenbaum–, agujas e hilos de sutura), de drenaje (cánulas).
Fuente

Sondas y catéteres (y cánulas)
Son instrumentos tubulares huecos que sirven para alcanzar una cavidad del cuerpo a través de la piel o de un orificio natural, con propósitos diagnósticos o terapéuticos. No hay una definición precisa que permita delimitar las denominaciones de cánula, catéter o sonda, aunque en general el nombre de cánula se reserva a accesorios de poca longitud. Las sondas pueden servir para instilar líquido en una cavidad, o bien para extraerlo, como las sondas de drenaje. Se clasifican según función: Vesicales, Uretrales, Rectales, Nasogástricas, Intestinales, De oxígeno, Nutrición parenteral. Los catéteres se introducen en el organismo mediante punción o procedimiento quirúrgico. Se utilizan para la administración de fluidos y fármacos, extracción de sangre y otros líquidos orgánicos, diagnóstico y determinación de diferentes parámetros (presión venosa central, monitorización de temperatura, concentración de gases y pH sanguíneos, estudios urológicos y renales...), terapéutica no farmacológica (angioplastia, tromboembolectomia, drenaje, extracción de cálculos...) y angiografía (cardiaca, coronaria, cerebral, renal, hepática y esplénica). Se puede hablar, por tanto de catéteres intravasculares y de otro tipo, en función de la zona que cateterizan: torácicos, peritoneales, uretrales, cerebrales, epidurales. Puede utilizarse la nomenclatura de catéter central* o periférico (*inserción en vías centrales –catéter venoso central: CVC– de circulación sanguínea).

[REBOA: Resuscitative endovascular balloon occlusion of the aorta]
El balón de oclusión intra aórtico REBOA, representa un gran avance para controlar hemorragias masivas de diferentes orígenes, como ruptura de aneurismas aórticos previamente no diagnosticados, politrauma o sangrado masivo ginecológico. La fácil colocación y la posibilidad de hacerlo en sitios remotos, ya que no requiere del empleo de escopia (sala de rayos X), lo hacen el dispositivo ideal para este tipo de situaciones de extrema gravedad.

viernes, 17 de marzo de 2023

Libros de cabecera del médico de familia


Vamos a dar una relación de libros de medicina que nos parecen esenciales para la formación –y puesta al día– del médico de familia, por temática y con algunos ejemplos (por orden ABC). Son elecciones particulares, orientativas, no exclusivas. Algunos de ellos son verdaderos clásicos de la medicina y unos pocos difíciles de encontrar. Otros están al alcance para consultar online o disponibles en PDF. Aunque en esta era digital los libros de medicina en papel se usan menos que antes, de momento no han desaparecido, y muchos médicos siguen prefiriendo la lectura en ese soporte clásico que en la pantalla de ordenador.

DICCIONARIO MÉDICO
  • Diccionario Oxford-Complutense de Medicina.
PROPEDÉUTICA CLÍNICA Y SEMIOLOGÍA MÉDICA. Inc. Exploración física.
  • Borrell F. Manual de Entrevista Clínica. Online AQUÍ –semFYC
—Exploración física
  • Cróquer FJ. El examen físico. Técnicas de exploración.
  • Noguer Molins L, Balcells Gorina A. Exploración clínica práctica.

EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS

—Laboratorio
  • Balcells. La clínica y el laboratorio.  
—Imagen
  • ABC de la ecografía abdominal. –SEMG
  • Felson. Principios de radiología torácica.
—Electrocardiografía
  • Dubin. Interpretación de ECG.
ATENCIÓN PRIMARIA
  • Martín Zurro A, Cano Pérez JF. Manual de Atención Primaria.
  • Tratado de Medicina Familiar y Comunitaria. –semFYC
—Consulta diaria
MEDICINA INTERNA
  • Farreras Rodman. Medicina Interna.
  • Harrison. Principios de Medicina Interna.
  • Manual Merck.

CIRUGÍA MENOR Y TRAUMATOLOGÍA

—Traumatología
  • García Priego AL. Traumatología para médicos de urgencias.
FARMACOLOGÍA
  • Guía farmacológica para la asistencia primaria. [Editada durante años por el Ministerio de Sanidad y comentada AQUÍ.]
  • Rang y Dale. Farmacología.
  • Velázquez. Manual de farmacología básica y clínica.
URGENCIAS
  • Jiménez Murillo L, Montero Pérez FJ. Medicina de urgencias y emergencias.
SALUD PÚBLICA
  • Piédrola Gil. Medicina preventiva y Salud pública.
MEDICINA LEGAL
  • Gisbert Calabuig JA. Medicina legal y Toxicología.
HISTORIA DE LA MEDICINA Y HUMANIDADES MÉDICAS
  • Laín Entralgo P. Historia de la medicina.
Fuente

+ Libros indispensables para el estudiante de medicina

FISIOLOGÍA MÉDICA
  • Guyton & Hall. Tratado de fisiología médica.
ANATOMÍA
  • Gray. Anatomía para estudiantes.
  • Netter FH. Atlas de anatomía humana.
  • Testut L. Tratado de anatomía humana. Visto AQUÍ.
PATOLOGÍA GENERAL
MEDICINA INTEGRAL 
  • Passmore R, Robson JS. Visión integral de la medicina. Visto AQUÍ.

+ Libros complementarios para el médico de familia

DERMATOLOGÍA
  • Martínez Sánchez G. Atlas dermatológico en atención primaria.
ORL
OFTALMOLOGÍA
SALUD MENTAL
  • Flórez Fernández I. Guía de salud mental para el médico de familia.

10 libros para el estudiante de Medicina
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Diccionario médico –Clínica Universitaria de Navarra

lunes, 27 de febrero de 2023

Medicina preventiva en desastres


Un desastre (o catástrofe) es un hecho natural o provocado por el ser humano que afecta negativamente a la vida, al sustento o a la industria. El desastre o catástrofe de categoría superior o global se denomina cataclismo.

Desde el punto de vista de los efectos sobre la salud pública en los desastres es posible identificar al menos cinco niveles de impacto: 1) La producción de un exceso de mortalidad, morbilidad y afectación de la población que excede lo habitual en la comunidad afectada. 2) La modificación del patrón de enfermedades transmisibles y de riesgos medioambientales tradicionales de esa comunidad. 3) El impacto sobre el sistema de servicios sanitarios, cuya capacidad de actuación es puesta a prueba en este tipo de circunstancias. 4) Los efectos sobre la salud mental y el comportamiento humano y 5) La afectación de las posibilidades de desarrollo del colectivo afectado a medio y largo plazo, incluyendo los aspectos de reconstrucción y rehabilitación.

Las estrategias preventivas de los efectos de los desastres se basan en considerar detenidamente las acciones a realizar en cada una de las fases del ciclo de cada tipo específico de desastre, así como del contexto en que este se produce. Para ello, puede usarse un enfoque epidemiológico clásico de prevención de tipo primario, secundario y terciario. La prevención primaria incluye todas aquellas medidas que se adoptan antes de que se presente el desastre y, obviamente, dependen del tipo de desastre a prevenir. Se trata básicamente de acciones realizadas durante las fases silente (fase de interdesastre o preparación) y de alerta (fase de preimpacto o predesastre). En fase silente, se dispone un plan de emergencia: a) analizar riesgos y prever situaciones, b) disposición de encargados de coordinación y dirección, c) determinar personal necesario y su entrenamiento, d) prever medios de transporte. La educación sanitaria de la población es imprescindible para la autoprotección de los riesgos. En fase de alerta, se ponen a punto los sistemas de alarma, la monitorización de la situación y la movilización de los recursos previstos. La prevención secundaria afecta a las acciones a desarrollar durante la fase de emergencia (impacto o aislamiento) e incluye el uso preferente de recursos humanos y medios técnicos locales, la evaluación rápida de necesidades que permita la notificación al exterior de la ayuda específica requerida. La prevención terciaria afecta fundamentalmente a las acciones realizadas durante la fase de recuperación o rehabilitación en la que deberá hacerse una nueva evaluación de necesidades y un análisis del grado de adecuación del programa de rehabilitación a la ocurrencia de nuevos desastres.
Fuente

Disaster Management
Impacto del desastre
Respuesta - Rehabilitación - Reconstrucción
[Fase de recuperación después del desastre]
Mitigación - Preparación
[Fase de reducción de riesgo después del desastre]
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Entradas sobre desastres
Desastres naturales [terremotos, inundaciones, huracanes, erupciones volcánicas]

miércoles, 11 de enero de 2023

Formación médica continuada


FORMACIÓN MÉDICA CONTINUADA. Instrucción constante para mantener la competencia profesional en medicina... 
La formación o instrucción constante es una necesidad en medicina para mantener la competencia profesional. El médico de hoy, como otros profesionales, se ve obligado a una puesta al día. Necesita una formación continuada, porque los avances y los descubrimientos científicos no cesan; nunca deja de aprender. Por otro lado, la formación médica online se ha ido imponiendo.

Los objetivos de la formación médica continuada (FMC) son: actualizar conocimientos (técnicos, éticos, legales, sociales y económicos) y favorecer la comunicación entre los profesionales de la medicina

La medicina avanza y se precisa una actualización constante. Así que, de manera incesante, el galeno ha de renovar conocimientos teóricos y aprender nuevas técnicas; tiene que leer artículos, releer libros y practicar. Practicar como lo haría un músico para no perder agilidad con su instrumento, pero usando sus manos para realizar exploraciones, tomar muestras o administrar tratamientos a personas.

El ámbito de la medicina es muy sensible a las novedades, y unos profesionales de salud aprenden de otros; o de otro modo, unos enseñan a otros. Es decir, manejamos aquí el concepto de educación médica o docencia médica.

La educación médica implica la transmisión de conocimientos en salud; comienza en la facultad de Medicina y sigue tras la graduación: se extiende a lo largo de la vida profesional del médico. Así que, desde los inicios de la carrera universitaria, pasando por la licenciatura y los estudios de posgrado, hasta el final de su actividad profesional, el médico no deja de aprender.

Al hablar de docencia médica, o de docencia en medicina, no nos referimos solamente a la enseñanza universitaria que reciben los estudiantes en la facultad, sino también a la que se brinda directamente en los centros sanitarios, tanto hospitales como centros de salud, a estudiantes de medicina y médicos en prácticas o en ejercicio, e indirectamente a distancia. 

La docencia es una de las funciones que idealmente debiera poder desarrollar todo médico; enseñar nos dignifica. En cualquier caso, para ser docente se precisa una capacitación específica, adquirir unas cualidades comunicativas y humanísticas que no todos consiguen alcanzar, porque ser buen médico no asegura ser buen docente.

La docencia médica forma con las otras dos funciones esenciales (asistencial-preventiva e investigadora) una tríada conveniente para sacarle provecho a la carrera profesional. Además, enseñar es aprender dos veces (Joseph Joubert dixit). 

Educar y aprender son las dos facetas de la formación médica continuada. Y siendo ésta un deber, se le reconoce al profesional sanitario el derecho a que su empresa se la facilite; pero no siempre es así, porque del dicho al hecho…

Formación Médica Continuada
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La FMC es una necesidad creciente. Pero ¿quién debe financiarla?

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Hace apenas 50 años, para la inmensa mayoría de clínicos, los conocimientos adquiridos en las facultades de medicina durante el periodo de licenciatura bastaban para ejercer con cierta solvencia la medicina hasta el día de la jubilación. Sin embargo, el aumento exponencial de la producción científica en las últimas décadas, en publicaciones de referencia sobre investigaciones, procesos de consenso experto y guías de práctica clínica, están desbordando las capacidades de los facultativos para mantenerse al día de los conocimientos.
La FMC ha recaído clásicamente en los laboratorios biomédicos y se ha realizado principalmente a través de asistencia a congresos. El desarrollo de nuevas formas de comunicación, principalmente a través de internet, ha abierto nuevas puertas.
FMC es un programa de actualización escrito por y para el especialista en medicina familiar y comunitaria y el conjunto de los colectivos profesionales de la atención primaria de salud. Su principal objetivo es ofrecer elementos e instrumentos de formación e información orientados a la solución de los problemas reales a los que se enfrentan estos profesionales y a mejorar sus habilidades.
El Gobierno destina recursos para la financiación pública de la formación médica continuada (FMC) que siguen siendo insuficientes a ojos de todos los agentes. La prohibición de colaboración privada para este tipo de actividades parece alejarse del horizonte.

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