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viernes, 10 de abril de 2026

Empresa sanitaria pública y cuidado del trabajador

Guardia médica de 24 horas

Un galeno escribe:

He tenido que dar una baja laboral (IT) a un compañero médico; tras su última guardia de 24 horas ha sucumbido. Pocas veces he podido ver –literalmente– el dolor que siente una persona, y esta ha sido una de ellas.

Y nuestra reflexión consecuente es:

La sobrecarga física y mental del trabajador ha de ser evitada por la empresa, sea privada o pública*. Y es, cuando menos, chocante que la pública no cumpla lo que el poder político, del que depende, le exige a la privada.
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*La empresa sanitaria pública tiene el deber legal de garantizar la salud integral de sus trabajadores, previniendo riesgos profesionales, vigilando condiciones ambientales y promoviendo entornos saludables, conforme a la Ley General de Sanidad, 14/1986 y normativas del INSST

Perpetuum Mobile, Ottokar Nováček

sábado, 14 de marzo de 2026

Una falla médica

Una falla médica.
Una falla médica por lo que en sanidad falla.
Una falla que representa al ‘médico quemado’.
Una falla que plantan los médicos de Valencia.
Una falla que concreta el hartazgo médico, valenciano e hispano. 
Una falla justificada por problemas de los médicos en el sistema público de salud.
(sobrecarga asistencial en Atención Primaria, guardias de 24 horas extenuantes, falta de relevo generacional, fuga de talentos y pérdida de poder adquisitivo).
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El fallero (pasodoble), José Serrano

jueves, 26 de febrero de 2026

Estatuto Médico


 Estatuto Médico o de la Profesión Médica
frente al Estatuto Marco del personal estatutario.

Los médicos reclaman un estatuto propio frente al Estatuto Marco. ¿Está justificado? El Estatuto Médico está justificadísimo, por la particularidad asistencial y máxima responsabilidad que recae sobre el galeno. En el sector educativo o en el judicial nadie cuestiona que profesores o jueces tengan un estatuto propio. En el sanitario, sí. Probablemente por haberse entregado el profesional de la medicina con un espíritu vocacional que casi equivale a un sacerdocio. Y sin embargo, hoy se le mira con recelo, como un privilegiado, cuando en realidad es un pringado, sobre todo en atención primaria. No olvidemos que el paciente acude con su problema al médico, siempre a un médico, para que se lo resuelva (*). Y tal es el hartazgo en la profesión médica, que no es descabellado pensar que en un futuro no muy lejano ya no tenga médico, mujer u hombre, en la sanidad pública al que dirigirse. Triste, muy triste. Es conveniente más comprensión ciudadana y menos animadversión hacia unos profesionales con unas condiciones laborales que los hacen enfermar, física y psíquicamente, y los conducen a un queme indeseable para la población a la que asisten y cuidan. Y aunque del Ministerio de Sanidad, y de los Servicios de Salud, poco cabe esperar en cuanto a mejoras, habría que confiar en el apoyo ciudadano. En fin..., queda soñar con un futuro en el que reine la sensatez.
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(*) Es evidente que el médico es la figura clave del sistema sanitario: puede asumir funciones de otras categorías sanitarias de menor cualificación, pero ninguna de ellas puede asumir la suya. Por ello ya se justifica un estatuto médico. 

Leoš Janáček: Sinfonieta. Fanfarria

jueves, 19 de febrero de 2026

Vete, compañero médico (II)

VETE. Compañero médico. Compañera enfermera: Coge la maleta y vete. Lárgate pronto de aquí. Agarra tu fonendo, tu inglés, tu alemán, tu portugués, tu inigualable expediente académico, tu carísima formación… y vete. (...) Vete, médico huelguista. Déjate ya de huelgas que sólo consiguen incrementar la enemistad de la gente con los médicos, no con los políticos (…) Vete, médico huelguista. Déjate ya de huelgas que sólo consiguen que el público se ría de tus problemas, que te digan a la cara que eres un privilegiado, que robas al erario público porque trabajas legalmente también en la privada, que has de aguantar las putadas de tus jefes por la simple vocación, porque te lo has buscado, porque para eso hiciste Medicina. Vete. Deja que los políticos se coman con patatas el marronazo que tienen. Deja que pongan en tu puesto de médico a las enfermeras; y en el lugar de las enfermeras, a los celadores; y en el lugar de los celadores, a los taxistas que aparcan en la puerta del hospital. Deja que pongan en tu lugar a sanitarios procedentes de Gambia, de Corea del Norte, de Senegal, de Afganistán. Deja que convaliden sus títulos sin MIR o sin especialidad, y que sean estos nuevos compañeros quienes nos diagnostiquen, nos cuiden y nos operen en condiciones esclavas. Vete ya, pordióbendito. Deja que la lista de espera de enfermería se ponga en cinco semanas; la del médico de cabecera, en cinco meses; la del otorrino, en cinco años; y la lista para operarse, en diez. Deja que, para hacerse un lavado de oído o tratarse una apendicitis, quienes ahora te culpan a ti del desastre sanitario (en lugar de a los políticos) tengan que sacar su tarjeta de crédito en lugar de la tarjeta sanitaria. Pero tú, vete. No te lo pienses más. La vocación no paga la luz, ni el agua, ni la hipoteca de tu casa, ni los disgustos diarios, ni te devuelve la salud, ni compensa los desprecios. Vete. Haz lo que ya han hecho decenas de miles de médicos y decenas de miles de enfermeras españolas. Haz lo que este año, y los siguientes, harán muchísimos miles más. Vete, y mándanos a todos a la mierda. A mí, el primero.

Firmado:
Juan Manuel Jimenez Muñoz.
Escritor en activo y médico jubilado del Servicio Andaluz de Salud.
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Leo este amargo escrito del doctor Juan Manuel Jiménez Muñoz, y digo:

Hago mía esta reflexión, o revisión de una reflexión previa en la misma linea. Porque nada ha cambiado; o peor: la situación de los profesionales de la medicina no ha dejado de empeorar desde hace décadas. Y hay ahora tal hostilidad hacia los médicos en general, desde arriba, desde abajo y desde los flancos, que se hace insoportable ejercer con el mínimo deleite y la suficiente calma, salvo excepciones, quizá en ciertos lugares del ámbito rural. Marcharse hacia mejores horizontes es lo sensato, aunque duela; porque nadie se va por gusto y hay gente normal que merece atención médica, pero hay también un círculo de incomprensión, desprecio e incluso y agresividad –al menos en las RRSS– hacia los galenos, que incita a huir de esta tierra de duelos a garrotazos. Quienes están en su último tramo, tendrán que aguantar, acaso a costa de su salud. Quienes están comenzando, que no lo piensen y se vayan. Es lo más sensato. Aquí confunden vocación con esclavitud y te dicen que las condiciones laborales* no son tan importantes, por lo que no tienes ni derecho a la huelga. En fin, no sé si hay que entonar un lamento o ya un Réquiem sanitario...
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*Las condiciones laborales de los médicos están determinadas por la política sanitaria, redundan en la salud laboral y no pueden desligarse de la vocación.
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Aunque duele leer comentarios como este: Pero que no se olviden de los padres agradecidos por curar a sus hijos. De las parturientas que encontraron la calma en sus palabras. De los ancianos que aliviaron no sólo sus dolores, sino también su soledad conversando apenas unos minutos con ellos…

Chopin: Preludio en Si menor op. 28-4

lunes, 7 de julio de 2025

Trabajo médico a protocolo


La huelga es un derecho de los trabajadores, una medida de presión que puede ser útil para alcanzar determinados objetivos, pero que tiene sus limitaciones. Y hay una singular forma de protesta denominada huelga de celo, prohibida por ley. Centrándonos en el ámbito de la salud, nos preguntamos sobre este tipo de huelga y recurrimos a la IA para acceder a información precisa...
Una huelga de celo, también conocida como huelga blanca o trabajo a reglamento, es una forma de protesta laboral en la que los trabajadores siguen estrictamente las normas y reglamentos, sin realizar ninguna acción adicional o voluntaria. En el contexto de la sanidad, esto podría traducirse en un cumplimiento riguroso de los protocolos, lo que podría ralentizar o incluso afectar la atención al paciente, ya que se evitarían acciones como la atención fuera del horario establecido o la realización de tareas que no estén explícitamente indicadas en los protocolos. 
...incluyendo el por qué de su prohibición, que pudiera parecer chocante.
La huelga de celo, en el ámbito sanitario como en otros sectores, se considera generalmente una huelga ilegal o ilícita en España, según el Real Decreto-ley 17/1977. La huelga de celo está prohibida en España porque se considera una forma de acción laboral abusiva, que busca perjudicar a la empresa mediante la ralentización intencionada de la producción, lo que afecta negativamente la productividad y la prestación de servicios. Se considera una forma de ‘‘huelga encubierta’’
En definitiva, se prohibe trabajar a conciencia, empleando el tiempo necesario con cada paciente, basándose en protocolos establecidos. No deja de ser chocante.

 How Deep Is The Ocean? - Bill Evans Trio

viernes, 13 de junio de 2025

Huelga médica, 13 de junio de 2025


Creo que ninguna huelga de médicos ha tenido tanta repercusión mediática como la de hoy, viernes 13 de junio de 2025, con reivindicaciones justas y necesarias. ¿Qué se pide? Garantizar los derechos laborales del médico y protección de su salud, limitando la jornada laboral para evitar una sobrecarga dañina. Y la reforma del Estatuto Marco de Sanidad –ley que regula las condiciones laborales de los profesionales de la salud– no les garantiza nada de esto.

Faro de Vigo

El Mundo

El País

La Vanguardia

20 Minutos

El Confidencial

La Razón

Público

El Español


Médicos van a huelga nacional para mostrar su rechazo
al Estatuto Marco propuesto por Sanidad
¡Necesidad de un Estatuto Marco propio para el profesional médico!
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ESTATUTO MARCO. Una Ley tardía y controvertida que pretende regular las funciones de todo el personal sanitario, sin distinción de categorías. Llegó tarde, mal y para establecer mil controversias.

Sobre el Estatuto Marco
El genérico «Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud» (Ley 55/2003), que 'enmarca' las relaciones laborales de todos los profesionales de la salud del sistema sanitario, derogó el específico «Estatuto Jurídico del personal médico de la Seguridad Social» (1966), que regulaba las relaciones laborales de los médicos del sistema sanitario.


La importancia del médico en el sistema sanitario es indiscutible; es tanta que cuando cualquier ciudadano habla del uso que hace del sistema sanitario suele decir: «Fui al médico», «Voy al médico», «Tengo que ir al médico»...

Reflexión anexa 1: Médicos hoy y hace cincuenta años 
Los médicos están hoy peor que hace 50 años, si consideramos que entonces la mayoría eran profesionales liberales –con o sin ejercicio público compatibilizado– muy valorados socialmente. En la actualidad, vemos el desencanto y la frustración del profesional de la medicina, sobrecargado laboralmente y con una gran responsabilidad no reconocida como se merece.

Reflexión anexa 2: Trienios del médico
Además de la remuneración salarial, habría que revisar los trienios médicos al alza, considerando la duración de la carrera de medicina y la diferencia en su cuantía tan poco significativa con enfermería e incluso con categorías inferiores. Cuando un médico hace un trienio, otras categorías profesionales ya van por dos o tres.

Reflexión anexa 3 (post.): Triste realidad
La huelga médica tradicional es ineficaz, o poco eficaz, incluso perjudicial para el profesional. La huelga de celo o trabajo a protocolo sí sería eficaz, pero, paradójicamente, es ilegal. Entonces, quedan otras estrategias de lucha legítima: la 'huelga de burocracia', la alianza con el paciente... y, finalmente, el 'éxodo', la retirada del sistema o la búsqueda de otros horizontes.

martes, 25 de marzo de 2025

Rechazo a la violencia en el ámbito sanitario


No agredas a quien te cuida.
«Rechazamos profundamente las agresiones hacia los profesionales de la salud. La violencia, ya sea física o verbal, no tiene cabida en nuestros lugares de trabajo, donde estamos dedicados a cuidar, a mejorar la salud y el bienestar de nuestros pacientes, contribuyendo así al bienestar general de la sociedad. Los médicos merecemos respeto y seguridad para desempeñar nuestra labor con la vocación, profesionalidad y humanidad que los pacientes requieren. Me preocupa especialmente la normalización de la violencia hacia los médicos como una forma aceptable de resolver conflictos o expresar descontento. Esto puede trasladarse al entorno sanitario, donde algunos pacientes consideran que agredir a un médico es una forma válida de expresar su frustración».
Luis Tobajas Belvís #StopAgresiones
Llueve sobre mojado... Es triste tener que volver a recordar el problema de las agresiones hacia profesionales de la salud, tanto físicas como verbales, porque lejos de ir a menos parecen ir en aumento. Ya es hora de resolverlo.
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viernes, 28 de junio de 2024

La vacaciones de los médicos


Se les pide a los médicos que no se tomen vacaciones durante los meses de verano
. Lo aconsejan los gestores, lo proponen los consejeros de salud de los diferentes servicios de salud y, por encima de todos, el ministerio de sanidad no encuentra otra solución a las carencias veraniegas de facultativos. Ya sabemos de la peculiar sanidad estival, de la loca consulta estival, sobre todo en zonas de veraneo. Por eso todos los que tienen mando corean: «¡Dejen las vacaciones para otros meses, para otras estaciones!». Casi un imperativo dirigido en especial a los médicos de familia, quienes deben atender a usuarios de compañeros ausentes, en centros de salud y en puntos de urgencia extrahospitarios, mayormente en verano, entre junio y septiembre, y más en los meses de julio y agosto. Así que, ¿por qué no disfrutar de los periodos de descanso reglamentarios en mayo o en octubre, incluso en enero, marzo o noviembre. Es la solución que proponen los planificadores y organizadores del sistema público de salud. Otras ideas o estrategias, si las tienen, se las guardan para sí. 

Pero ¿no se dan cuenta los político-gestores que, si la mayoría de esos profesionales de la salud aceptasen, lo único que se conseguiría sería trasladar de estación un problema crónico que precisa de respuestas más inteligentes?

¡Ay!, me envuelve una canción de verano...

Vacaciones de verano – Fórmula V

miércoles, 12 de junio de 2024

Mi digno oficio


[Microrrelato]

Soy un médico prudente, pero no infalible. Por eso, entre tantos actos profesionales, mis errores son inevitables. Uno de ellos quizá me haga perder mi digno oficio: la prescripción de un fármaco. ¡Dañó gravemente a un hombre hipersensible! Era paciente de un compañero ausente; no lo conocía, ni tenía registro de alergias a medicamentos. Sin que me lo explique, admito mi culpa... Mi abogado defensor lamentaba la drástica sentencia e insistía en recurrir. Sabía que amaba mi profesión, que tenía empatía con los pacientes y que estos me querían. Otro juez habría de aminorar la pena; en palabras suyas, no podía perderse un galeno de mi valía. Un error lo tiene cualquiera, me decía; y yo asentía con mi silencio. Ahora, mientras leo en la prensa sobre la polarización social, aguardo a que su señoría estime nuestros argumentos y no me aparte de la medicina. Es mi vida.

[2024, 6 may]

Concierto para piano: Adagio assai – Maurice Ravel

martes, 23 de mayo de 2023

Derechos y deberes de los usuarios del sistema sanitario

Los usuarios del sistema sanitario deben estar amparados por uno derechos. Y esos derechos han de tener como contraprestación unos deberes. Es el equilibrio necesario para que un servicio ciudadano funcione adecuadamente. Sin embargo, la desproporción existente entre derechos y deberes en Hispania, a favor de los primeros, es cuando menos chocante. Lo es por la aparente concesión al ciudadano, pues en el fondo supone un engaño, y más con los recortes sanitarios producidos. Pero también porque no regula la asistencia, el buen uso de los servicios de la sanidad pública, ni establece la autoridad de los profesionales de la salud. 

Así que entre los deberes echamos en falta al menos dos ítems:
  • Hacer uso de los servicios sanitarios de modo adecuado, acudiendo a los profesionales que les corresponden*. Y aprovechar la vía de urgencia sólo cuando es realmente necesario.
  • No imponer sus criterios particulares a los profesionales de la salud, que son quienes saben de medicina y procuran el bien de los pacientes.
*Esto es de suma importancia, por la atención longitudinal o longitudinalidad.


Esta imagen es del servicio de salud de Andalucía, pero la misma desproporción entre derechos y deberes existe en las cartas de otros servicios de salud. Unos se dirigen a los ciudadanos, otros a los pacientes o a los usuarios. Veamos los ejemplos de Canarias (donde confunden ‘sistema’ con servicio de salud) y Cantabria (donde nombran ‘sistema autonómico’ al servicio de salud):
 
Carta de los Derechos y Deberes.... Sistema Servicio Canario de la Salud

Carta de derechos y deberes en los servicios de salud (Colombia) 
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Reflexión anexa
Sin duda, el objeto de la medicina es el paciente. Y el médico ha de centrarse en él, en la persona que sufre. Pena que la conversión del paciente en usuario haya condicionado el enfoque humano del médico, sobre todo en el medio urbano, al favorecer una demanda consumista. Valga el disfrute de los derechos y el cumplimiento de los deberes en un espacio sanitario humanizado.

v. en blog: 

jueves, 15 de diciembre de 2022

Guardias médicas y salud laboral


Guardia médica. Servicio de atención médica fuera del horario ordinario.

Las guardias médicas pueden entrañar riesgos laborales.

Las guardias médicas prolongadas, de 24 horas seguidas o más, y muy continuadas, conllevan factores de riesgo laboral (carga de trabajo, turnos, ritmo de trabajo...). De ello se ha venido alertando, y más considerando el aumento de la demanda urgente en los últimos tiempos. Nos referimos tanto a las guardias médicas hospitalarias como a las extrahospitalarias. Trabajar noche y día, sin apenas descanso, no es bueno para ningún profesional, y menos para quienes tienen el cometido de cuidar de la salud de otras personas. Si antes era posible dormir durante un tramo nocturno, ahora es infrecuente conseguir un descanso mínimamente reparador, de modo que la salud del galeno también se ve perjudicada. Es más, en una guardia médica, aunque duermas, no descansas; de ahí el sacrificio que supone. Por ello se insta a los responsables de las administraciones sanitarias a que recorten las horas de guardia de los profesionales de la salud.

Guardias médicas de 24 horas
Un sistema peligroso para el paciente y para el profesional.
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La presión asistencial en el sector sanitario ha ido aumentando progresivamente a través de los años, incluida la demanda urgente (¿causas?: mayor oferta, más patologías –inc. mentales–, temor poblacional creciente...). En carga de trabajo, nada tienen que ver las guardias médicas de ahora con las de antaño, siendo causa frecuente de desgaste personal, físico y mental.

Enlaces relacionados
Las guardias médicas de 24 horas, o más, incrementan el riesgo de que los médicos cometan graves errores médicos debido a la fatiga y la falta de sueño. Sin embargo, el sistema sanitario español mira para otro lado sobre esta realidad debido a las indeseadas medidas que tendrían que producirse para acortar las guardias.
Las guardias médicas entrañan riesgos que pueden ser fatales, principalmente tres: patología cardiovascular (infarto de miocardio, ictus), [accidentes –incluidos los de tráfico–], patología psiquiátrica (depresión y bounout que pueden llevar al suicidio).
Con ingresos de guardias aumentan las cantidades brutas, pero también las retenciones, de modo que pueden disminuir las cantidades netas. En definitiva, para el médico no son rentables ni saludables.


Antes la guardia significaba estar a la expectativa,
ahora equivale a sufrir una paliza.

SOBRE LAS GUARDIAS MÉDICAS
El médico que realiza una guardia médica, que presta asistencia fuera del horario laboral ordinario, se denomina médico de guardia. La guardias médicas pueden realizarse como atención a urgencias/emergencias médicas, hospitalarias o extrahospitalarias, o como atención continuada a los enfermos en algún servicio hospitalario. Cuando un médico hace por primera vez una guardia siente una preocupación especial, pues por falta de experiencia se siente inseguro. Si tiene que atender urgencias, quizás las mayores preocupaciones sean: a qué problemas tendrá que enfrentarse, si contará con alguien que le asesore, si podrá descansar algo...

Qué y cómo son las guardias –doctutor.es [enlace post.]

miércoles, 23 de marzo de 2022

Secreto médico


SECRETO MÉDICO. Específico secreto profesional, obligación y derecho del médico a guardar silencio sobre lo que le comunica el paciente. Un tema amplio, complejo y no bien regulado en España. La Constitución, en su Artículo 18, garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, y en cambio, en el Artículo 20, reconoce y protege el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. Y aunque este artículo especifica que «la ley regulará el derecho al secreto profesional», comprobamos a diario que los medios airean enfermedades de los famosos. Somos así de contradictorios. (Relacionada: DERECHO SANITARIO)
El secreto profesional médico es una obligación ética y jurídica.

Secreto profesional (Medicina)
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AFORISMOS SOBRE EL SECRETO 
  • Antes guardarán los hombres fuego en sus bocas, que un secreto. (Petronio)
  • El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él. (Baltasar Gracián)
  • Hay tres cosas difíciles: guardar un secreto, soportar un agravio y emplear bien el ocio. (Quilón de Esparta)
  • La única que guarda un secreto es la ceniza. (Ramón Gómez de la Serna)
  • Que de la boca al oído está el peligro de un secreto. (Calderón de la Barca)
  • Secreto dicho a mujer, secreto deja de ser. (Refrán)
  • Secreto a voces. (Expresión) [Lo que ya es de conocimiento general]
  • Secreto de Estado. (Expresión)
  • Secreto profesional. (Expresión)
  • Demasiado vino ni guarda secreto ni cumple palabra. (Cervantes)
—Escondido
  • No hay cosa escondida que al cabo de un tiempo no sea bien sabida. (Refrán)
  • Aquí hay tomate. (Expresión) [Algo escondido detrás de un suceso]

lunes, 10 de enero de 2022

Ante la mala situación de la Atención Primaria


La atención primaria de salud está gravemente enferma.

Resumen de una notificación del Colegio Médico a sus colegiados.

1. Por la desidia administrativa en revertir la situación de abandono de la AP, con una sobrecarga asistencial inaceptable, el Colegio Médico (provincial) denuncia a la administración sanitaria.

2. La administración sanitaria no entiende el motivo de la citada denuncia y presiona al Colegio y a su Junta Directiva, previamente a la presentación de la misma, MOSTRANDO UNA FALTA DE DIÁLOGO ABSOLUTA. 

3. Los juzgados locales dan por sobreseída la denuncia, resolución “ya esperada”, pues consideran que la problemática denunciada incumbe a otros ámbitos administrativos y advierten de las denuncias previas interpuestas en otras instancias como la Inspección de Trabajo.

4. La Comisión Deontológica hace dos consideraciones y una propuesta de acción: 

CONSIDERACIONES GENERALES
Considera que los médicos logran reflejar la difícil situación de la Atención Primaria: una especialidad que ha tenido que responder a múltiples desafíos (envejecimiento de la población, cronicidad, aumento exponencial de la demanda, aumento exponencial de sus funciones y responsabilidades), sin que la administración haya acometido las reformas necesarias para poder asumirlos con calidad suficiente

CONSIDERACIONES DEONTOLÓGICAS
Señala que el código deontológico, en su artículo 7.1 obliga a los médicos a “velar para que se den los requisitos de calidad y suficiencia asistencial” y obliga a “denunciar las deficiencias, en tanto puedan afectar a la correcta atención de los pacientes”. Desde esta base aprueba el que se lleven a cabo – por parte de las organizaciones colegiales- acciones dirigidas a señalar tales déficits.

PROPUESTA DE ACCIÓN
La Comisión entiende que, si bien el “sentir” se refleja en el escrito de los médicos, tanto la deliberación ética como los juicios deontológicos deben sustentarse en hechos concretos. La ausencia de datos acerca de hechos concretos probados es un obstáculo para profundizar en las deliberaciones y recomendaciones de la citada Comisión Deontológica. La situación de AP es un problema complejo, de larga evolución, con muchos ángulos y agentes implicados. Por ello, no cabe una denuncia genérica del estado de la AP, sino que deben ser identificados, analizados y, si procede, denunciados, hechos concretos.

—Se propone, por tanto, a la Junta Directiva, la creación de un registro o buzón de incidencias en Atención Primaria (a saber: vacantes no cubiertas, agendas “imposibles”, contratos “basura”, etc.) que tendría sede en el Colegio Médico y al que los compañeros podrían enviar sus denuncias concretas. Con el material, el Colegio podría elaborar periódicamente un informe admonitorio y serviría de base para valoraciones más rigurosas y para tomar decisiones sobre eventuales quejas o denuncias por parte del Colegio. Se crea así un “OBSERVATORIO” donde todos los médicos puedan dejar reflejados, con absoluta protección de datos y confidencialidad, deficiencias y abusos a los que son sometidos y que por desgracia son no solo frecuentes, sino que se han convertido en la norma.

Denuncia de la situación insostenible de la Atención Primaria
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Los gestores sólo ven números; los profesionales, fuego que los acecha.

Consultas aceleradas, insatisfacción general y burnout 
La frase de arriba es una paráfrasis extraída del artículo «Mi burnout y yo».  El autor dice que hay agendas que desafían las leyes del espacio-tiempo (con varias personas a la misma hora y minuto), que hay que definir el trabajo y considerar el trabajo añadido, que tiempo y complejidad no son intercambiables (hay problemas sencillos que lleva mucho tiempo resolverlos), que hay una gran distancia entre el estudio académico y lo que el médico afronta en la realidad... 

El profesional se encuentra con una medicina acelerada, insatisfactoria para él y para el paciente, cuando el buen rendimiento sólo es posible en una medicina sin prisa. En estas malas circunstancias, ¿quién no se siente estresado?; y ¿quién no es en medio de ellas víctima propicia para el burnout? Y tratar de controlar el desgaste profesional sin abordar las causas no resuelve nada. Entonces, siguiendo al autor del artículo, proponer empatía, liderazgo, humanización o resilencia resulta vano.

En el burnout, o síndrome del quemado, hay una triada característica: agotamiento emocional, despersonalización y disminución del rendimiento personal. Desinterés hacia los pacientes, respuestas frías e impersonales, incluso cinismo, reflejan la despersonalización. Si ya era preocupante el problema de los médicos quemados antes de la COVID-19, parece haberse agravado con la pandemia.

El médico de familia, impotente ante la dificultad —o imposibilidad— de gestionar su propia consulta (¡qué bonita teoría la de la gestión clínica o microgestión sanitaria), en una continua lucha contrarreloj, clama por la racionalización de la asistencia, en un primer nivel que cada día se desborda. Es evidente que así las consultas no pueden ser resolutivas, un hecho que genera desconfianza (fruto de la insatisfacción) en los usuarios, y en consecuencia se encadenan más consultas —muchas de ellas «urgentes»— tratando de buscar respuestas satisfactorias ad infinitum. En palabras llanas, ¡urge parar este desaguisado!

Fuente

[Desde el confinamiento personal por COVID]

PENSAMIENTO DEFINITIVO
Solución al problema de Atención Primaria: menos Atención Primaria. El primer nivel asistencial no puede abarcarlo todo, ni atender absolutamente a todo (incluida la demanda burocrática inútil). De otro modo: menos cantidad y más calidad asistencial. (Menos actos médicos permitiría mejorar cada uno de esos actos.)

martes, 28 de diciembre de 2021

Sobre las agresiones en la sanidad pública

Fuente: Redacción médica

El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan.

Del artículo del Dr. Federico Relimpio «La agresión en sanidad pública: la acción necesaria», suscitado por un nuevo ataque a un trabajador sanitario público, extraemos algunas jugosas reflexiones:
La agresión al trabajador sanitario comparte mucho con la perpetrada a cualquier trabajador público... El fenómeno va en ascenso, las cifras cantan. Pero sobre todo la agresión de baja intensidad, la amenaza velada o la simple falta de respeto que no tendrá recorrido penal. De hecho, apenas la tienen agresiones de consecuencias más severas. Sin embargo, el impacto lo tiene, y mucho, en la vida emocional del médico, el enfermero, el celador o el administrativo. 
Este clima es espantosamente real* y solo se parece —a distancia— al infierno de décadas que sufren tantas mujeres maltratadas.  
La ola de jubilaciones, la depresión y la ansiedad, la emigración y la búsqueda de destinos más cómodos han mermado la trinchera. La política de RRHH en Sanidad Pública ha ignorado todos estos aspectos; hasta cubrir una baja se está convirtiendo en misión imposible
Participo de una comunidad profesional exhausta que pide a los poderes más protección contra la agresión... Sin embargo, nada se va a conseguir si como sociedad no cala el problema de que, con la agresión continuada de “baja intensidad”, peligra el sistema sanitario. 
Y añadimos una nota y comentarios propios:
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*Un clima inimaginable cuando además de derechos había deberes. 
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El estrés social y la frustración son detonantes de agresividad. La alta prevalencia de trastornos de ansiedad refleja ese estrés; una gran ola de infelicidad, la frustración. Y la hostilidad consecuente irrumpe a menudo en centros sanitarios.

Hoy el ciudadano-agresor enarbola la bandera pirata del «cuando, como y donde quiero» y blande su lengua lacerante contra un servidor público que, al parecer, no tiene derecho a nada... [En esta época coronavírica se calientan aún más los ánimos: «...intervención policial para salvaguardar a enfermeras».]


Pero los tiempos mudan, y cuando disminuya significativamente el preciado capital humano que suponen los sanitarios, disminuirá la oferta. Entonces bajará muchísimo la demanda, se amansarán las aguas y quienes sobredemandaban se morderán la lengua. Mientras tanto, el riesgo para los profesionales seguirá siendo alto. Cualquier sanitario puede ser víctima de una agresión.

La consagración de la primavera: «Glorificación de la elegida», Igor Stravinsky

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Violencia obstétrica y maltrato médico

Picasso y Dalí

La forma de ver las cosas difiere de unas personas a otras.

De la violencia obstétrica al maltrato médico...

1. Concepto de «violencia obstétrica». Cualquier acción u omisión del personal de la salud que de algún modo dañe los procesos reproductivos de las mujeres, como el trato deshumanizado, la medicalización injustificada o la patologización de procesos que son naturales. El primer país en tipificarla fue Venezuela, en 2007.

2.  Discusión. Un término discutible con el que se señala un exceso por parte de los profesionales que asisten a una mujer parturienta. Puede hacer que se identifique a los sanitarios como agresores. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) prefiere hablar de «maltrato» en lugar de violencia; aunque las acciones obstétricas desafortunadas pueden ir del «trato inadecuado» a la «mala praxis». Por extensión, también podría hablarse de violencia geriátrica, y pediátrica, y oftalmológica...

3. Rechazo. Un sindicato médico, al igual que otras entidades profesionales (Colegios Médicos y Sociedades Científicas) manifiesta su profundo rechazo al concepto de «violencia obstétrica», con el que se pretende criminalizar las prácticas profesionales de asistencia al embarazo, parto y posparto. Porque no se ajusta a la realidad de la atención sanitaria, basada en los principios del rigor científico y de la ética médica, y porque erosiona la confianza médico-paciente. 

4. Maltrato profesional. En un marco de radicalización política y feminismo desmedido, la reacción de los profesionales de la salud es inevitable. Y el propio sindicato médico confronta el desafortunado término de violencia obstétrica con el «maltrato médico» al que se ven sometidos a diario los facultativos de atención primaria, debiendo soportar una sobrecarga asistencial inhumana que podría tipificarse de verdadera violencia. Pues supone una tortura que podría contemplarse como «violencia psicológica contra el médico de familia», una carga mental extrema, probablemente sin parangón con la de cualquier otro profesional.

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Enlaces relacionados
Incluye actos no apropiados o no consensuados, como episiotomías sin consentimiento, intervenciones dolorosas sin anestésicos, obligar a parir en una determinada posición o proveer una medicalización excesiva, innecesaria o iatrogénica que podría generar complicaciones graves. Esta violencia también puede ser psicológica... 
Un término discutible. Quizás lo que no ponga de acuerdo a sociedades científicas, colegios profesionales, profesionales y mujeres sea el uso de la palabra violencia, por las connotaciones que esta tiene. De hecho las Naciones Unidas (ONU) se decanta por hablar de maltrato en lugar de violencia. Probablemente, el término trato inadecuado sea un vocablo más acertado para referirse a estos casos.

Infografía sobre la Violencia Obstétrica

Sobre el «maltrato médico», no traemos ningún vídeo clarificador; baste comparar una agenda médica racional, con un máximo de 25 pacientes, y una agenda médica aberrante o irracional, inacabable. No hace falta hacer un gran esfuerzo imaginativo para adivinar las ventajas de la primera sobre la segunda.

viernes, 15 de octubre de 2021

La jubilación médica


La jubilación puede suponer hundimiento o liberación.

Capítulo 36 de La encrucijada del galeno. Párrafos: La jubilación médica. [Carlos Abré dialoga con el doctor Rilke, médico veterano, sobre la jubilación.]
Todavía le quedaba distante la jubilación, cuyo umbral se iba a cambiar, pero Carlos Abré reparó en una realidad agria: el habitual desagradecimiento con quienes finalizaban su vida laboral. Aparte del olvido inexcusable de los que se jubilaban, quienes deseaban prolongar su vida laboral por sentirse con fuerzas y todavía útiles, ya no tenían esa opción. Otra torpeza. Era el caso del doctor Rilke, con quien había hablado del tema.  
–Ahora en Hispania –decía Rilke–, los médicos tenemos que jubilarnos forzosamente a los sesenta y cinco años; antes podíamos esperar hasta los setenta. O incluso continuar como eméritos. 
–Algunos médicos quemados –observaba Abré– querrían jubilarse antes de la edad reglamentaria y no los dejan. Y los más optimistas firmarían por permanecer en su puesto sine die. Ya sabes que nunca llueve a gusto de todos. 
–Los médicos en edad de jubilación deben dejar paso a los jóvenes, y es cierto que muchos se anticiparían gustosos a su liberación. Pero los veteranos en buenas condiciones psicofísicas podrían ser útiles asesores. La experiencia médica es un valor. 
–Médicos o no, los viejos…, y a ti Fernando no te considero entre ellos, están siendo arrinconados desde hace mucho. ¡Qué error verlos como un estorbo! No es bueno el desprecio de la vejez –el joven Abré la contemplaba entre comillas. Había reparado muchas veces en las diferencias de envejecer de la gente. Unos lo llevaban fatal, otros asimilaban los cambios naturales. Había jóvenes que aparentaban ancianos, y ancianos cronológicos que irradiaban juventud. Y al viejo Rilke, que no era un anciano, lo tenía por un ser eternamente joven.
Adiós – Glenn Miller
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Párrafos anteriores

Estudie hasta los 25, investigue hasta los 40, ejerza hasta los 60, edad a la que yo lo retiraría con doble paga.
William Osler, ‘‘padre de la medicina moderna’’

Nota: Edad de jubilación
En el momento temporal en que se desarrolla la acción de la novela, los médicos de los servicios de salud cesaban al cumplir 65 años. Desde 2016, algunos servicios de salud han permitido a su personal trabajar más allá de esa edad. Pero teniendo en cuenta las características de la profesión médica (larga formación, muchas horas asistenciales, riesgos de salud), se ha elaborado un «informe-propuesta de jubilación», por sindicato, en el que se solicita un régimen especial de jubilación voluntaria del médico entre los 60 y los 70 años.

Reflexión: Paso de la vida laboral activa a la jubilación
Aunque la jubilación puede suponer una liberación, la transición de pasar de la vida activa a la de jubilado supone en general cierto trauma. Porque es preciso un periodo de adaptación a la nueva vida, ya sin obligaciones laborales; y la adaptación sería mejor si la transición no fuese brusca, si hubiese un periodo de preparación para el cambio, con el fin de evitar un choque emocional. Habrá de ser decisiva la capacidad individual para llenar el vacío que dejan las horas, digamos, muertas, sin tener qué decir: ¿Y ahora qué hago? Actividades recreativas o comunitarias, aficiones u ocupaciones que nos proporcionen dicha, sin presiones externas, ayudarán a la adaptación. La vida es continuo cambio y la fase de jubilación ha de verse como otra oportunidad, no como un drama.

jubilado feliz, sin trauma

martes, 1 de junio de 2021

El error médico y sus formas


Se considera error médico el “daño provocado al paciente, por acción o inacción del médico, en el ejercicio de la profesión y sin intención de cometerlo”, ya en forma de error inevitable, impericia, imprudencia o negligencia. Hemos dedicado aquí una amplia entrada a los errores médicos. La cuestión es dilucidar con precisión su forma. El error médico inevitable obedece a las circunstancias, de tiempo y lugar. La impericia nos habla de incompetencia (insuficiencia, ineptitud). La imprudencia, de temeridad. Y la negligencia, de descuido o falta de aplicación en la labor.

En la celebrada serie televisiva Centro médico, de finales de la década de 1960 (con el Dr. Gannon al frente), se trató este asunto. En un capítulo, un médico del hospital es demandado por haber intervenido a una paciente y dejarla inválida. Y desde la directiva instan a una investigación por negligencia médica, incompetencia (impericia) e irresponsabilidad, matizada como impaciencia (por correlación: imprudencia). Es decir, lo acusan de las tres variantes punibles de error médico. Pero el Dr. Gannon considera que hizo lo necesario para salvarle la vida a la paciente; de ser así, en términos legales habría obrado conforme a lex artis.

—¿Creen que me equivoqué? Pues es su opinión, no la mía... Yo estudié medicina para curar personas, no para entablar discusiones...

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Anexo. Los errores médicos han sido tratados en el cine y la televisión. Y hay una película con el título Error médico (Malpractice).