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miércoles, 1 de julio de 2026

La historia de las ‘bacaladeras’

Fuente
(*)
Hace más de tres décadas, España tuvo un conflicto pesquero con Canadá: la «Guerra del fletán», o halibut, un pez parecido al bacalao. Y poco después, la Sanidad Gallega le encargó ‘bacaladeras’, máquinas de sobremesa para la impresión de recetas médicas, a una empresa canadiense. ¡Qué curioso! ¿Fue esta decisión una casualidad o una consecuencia de ese conflicto?

Haciéndome esta pregunta, la IA me responde:

¿Casualidad o consecuencia? Casualidad temporal o decisión comercial irónica y práctica, se convirtió en anécdota histórica. Tras la «Guerra del fletán» de 1995 (un grave conflicto diplomático y naval entre España y Canadá por los derechos de pesca en Terranova), la Xunta de Galicia encargó la impresión de los talonarios de recetas del Servizo Galego de Saúde (Sergas) a una empresa canadiense.

¿Qué son las bacaladeras? En el argot administrativo y de oficina de la época, se llamaba así a unas máquinas manuales de estampación de tarjetas de plástico (impregnadoras). Se usaban para copiar los datos del paciente desde su tarjeta sanitaria a las recetas de papel carbón mediante presión. [Se pueden imaginar el ruido continuo.]

El nombre bacaladeras. El término fue el apodo popular e irónico que le pusieron médicos y farmacéuticos gallegos, porque las máquinas impresoras y el formato del papel recordaban a los antiguos sistemas de facturación de las empresas bacaladeras o, simplemente, como mofa por haber comprado el material al "enemigo" pesquero del momento.

Contexto del conflicto. El incidente más grave fue el apresamiento del pesquero gallego Estai por patrulleras canadienses, lo que llevó a España a enviar un buque de la Armada a la zona. Que poco después las recetas oficiales vinieran de allí fue visto por la opinión pública como una falta de tacto o una paradoja burocrática. 

La anécdota. La anécdota es un ejemplo de ‘‘humor retranqueiro’’ o contradicción administrativa: mientras los pescadores gallegos eran acosados por patrulleras canadienses en Terranova, la administración regional les compraba a esos mismos canadienses la tecnología para gestionar sus recetas médicas.

Yo creo que la no hubo una opinión pública por desconocimiento del tema. Tampoco la mayoría de médicos sabían del asunto, desconocían el origen de las bacaladeras. Pero uno que es curioso, le dio la vuelta a su artilugio y comprobó, no sé si con sorpresa, su procedencia: ‘‘Made in Canada’’.

Afortunadamente, las pesadas –y supongo que costosas– bacaladeras pasaron al olvido con la instauración de la receta electrónica. ¡Adiós a la tinta y a pringarse las manos con ella! ¡Adiós al ruido continuo de estampación de recetas! ¡Adiós para siempre a esos horribles armatostes!... Desaparecieron por fin, cerrando un curioso capítulo de la ‘intrahistoria’ de Galicia.
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(*) La imagen es de una máquina manual de estampado, diferente de la bacaladera, que tenía una gran base sobre la que se abatía una pieza superior que al juntarse hacía la impresión de las recetas con los datos de la tarjeta de plástico del médico. He buscado una imagen a propósito y no la he encontrado.

Stupidity
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De la bacaladera de recetas médicas a la propia receta médica
Por cierto, la historia de la receta médica también daría para largo, desde la propia definición (Léxico médico...) hasta la receta electrónica (Peculiaridades de las recetas médicas en Hispania), especialmente en el sistema público de salud, con todos sus modelos y colores. Una historia más de la estupidez humana.

miércoles, 10 de junio de 2026

¿La sanidad pública es cuestionable?

 
Hoy traemos un escrito ajeno, publicado como carta al director en La Voz de Galicia, que refiere la realidad de la sanidad pública y plantea alternativas. 
En España hablamos de «lo público» —y en especial de la sanidad pública— como si se tratara de un modelo incomparable. Sin embargo, la experiencia cotidiana muestra una realidad menos ideal: ambulatorios saturados, salas de espera llenas y listas de espera que se prolongan durante meses. 
El debate, además, suele plantearse de forma reduccionista: o este sistema o el de Estados Unidos, presentado a menudo como un modelo en el que quien no puede pagar queda abandonado a su suerte. 
Pero existen alternativas. Países como Suiza combinan gestión privada con cobertura universal, sin dejar a nadie atrás y con una mayor agilidad en la atención. Resulta llamativa cierta incoherencia social: no son pocos los defensores acérrimos de la sanidad pública que, llegado el caso, recurren a clínicas privadas, porque buscan una atención rápida frente a una enfermedad que les puede llegar a agobiar. Defender lo público no puede convertirse en un acto de fe. Ignorar otros modelos que funcionan revela una clara miopía 
Alejado de posturas fundamentalistas, nos parece interesante: en su brevedad, pone el dedo en la llaga, critica el pensamiento reduccionista y se abre a cambios.

La música también ha ido evolucionando y experimentando cambios...

Beethoven: Sonata n.º 32. II. Arietta. Adagio molto, semplice e cantabile
Algunos han visto en el segundo movimiento de esta sonata de Beethoven, la última que escribió, un anticipo del ritmo de jazz
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martes, 28 de abril de 2026

¿Qué falló en la sanidad primaria?


Todo corre peligro de desmoronarse.

El diseño de un sistema sanitario, la atención pública de la salud ciudadana, se contempla en el marco de un Estado avanzado. Pero después de idearlo, hay que ir a lo menudo y esencial. Y lo principal es cómo disponer de los recursos humanos, del personal sanitario adecuado, teniendo presente la conveniencia de dejar que cada profesional de la salud despliegue toda su potencialidad, sin cortapisas ni coacciones. En el caso del sistema nacional de salud hispano no ha sido así, particularmente en el primer nivel, la atención primaria de salud. Por eso el nuevo modelo ha envejecido mal y ya es un modelo envejecido y decrépito. Se han hecho propuestas de cambio durante los últimos años que han caído en saco roto.

El nuevo modelo de atención primaria (iniciado en 1984: Real Decreto 137/84, de 11 de enero, sobre estructuras básicas de salud) supuso un cambio ilusionante en su momento, pero falló por una mala planificación. Hubo médicos de familia antes que centros de salud (aunque la denominación es lo de menos). Luego se funcionarizó la actividad del médico de cabecera, convirtiéndolo en burócrata de alta cualificación. Y hoy falla hoy por improvisación, chapuza y manipulación interesada. 

De esto ya hablamos hace años en la entrada Anotaciones sobre la atención primaria. Por hablar que no quede; del algún modo hay que desahogarse. Del triunfalismo inicial hemos llegado, a través de lustros con problemas crecientes, a un estado de absoluto desencanto. Esperar un renacer mejorado parece ahora un sueño, una utopía; nuestros mandatarios no están por la labor. Las ilusiones de los profesionales de la salud se han ido disipando y el cansancio hace mella en los profesionales de la salud. Ahora sólo cabe un milagro.

Miracle (Jazz Version) - SM Jazz Trio

jueves, 23 de abril de 2026

La sanidad construida por el tejado

Dos realidades de la sanidad:
la cenicienta y la joya de la corona.
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Esta viñeta de la doctora Mónica Lalanda me sugiere un título: La sanidad construida por el tejado. Y me suscita una reflexión:

Una Atención Primaria ‘remendada’ favorece el brillo de la Organización Nacional de Trasplantes, el último escalón, tan bien cuidado. No siendo eficaz el primero, llegarán al final muchos casos que podrían haber sido evitados.

Aunque no existe una cuantificación del número de trasplantes que se evitarían con una Atención Primaria eficaz, es deducible que un gran porcentaje de los prevenibles podría ser evitado, sobre todo renales, hepáticos y cardíacos.

Al pensarlo, nos llenamos de tristeza...

Brahms: Concierto para violín. II. Adagio

lunes, 2 de marzo de 2026

Aberraciones del sistema sanitario


La costumbre hace que lo aberrante parezca normal.

No son aberrantes sólo las guardias médicas hospitalarias de 24 horas, que atentan contra la salud laboral. Lo son también los Puntos de Atención Continuada (PAC), que hace muchísimos años sustituyeron a los Servicios de Urgencias Extrahospitalarios, para crear confusión o generar demanda no urgente en todo momento. Y lo son además las agendas médicas de Atención Primaria, abiertas sin límite, ad infinitum, por contentar al usuario-votante y despreciando el principio básico de la atención de calidad, un insulto al médico y un engaño del paciente. Son tres cuestiones, entre otras, que reflejan la situación de deterioro estructural en nuestro Sistema Nacional de Salud, causante de un desgaste profesional que perjudica a toda la población que depende de su funcionamiento. 

Urgen cambios drásticos en todo el sistema sanitario, con sus servicios de salud autonómicos incluidos, para revertir una situación inconveniente para trabajadores de la salud y pacientes. Necesitamos una sustancial mejora de la atención primaria.

dramatic sound

jueves, 19 de febrero de 2026

Vete, compañero médico (II)

VETE. Compañero médico. Compañera enfermera: Coge la maleta y vete. Lárgate pronto de aquí. Agarra tu fonendo, tu inglés, tu alemán, tu portugués, tu inigualable expediente académico, tu carísima formación… y vete. (...) Vete, médico huelguista. Déjate ya de huelgas que sólo consiguen incrementar la enemistad de la gente con los médicos, no con los políticos (…) Vete, médico huelguista. Déjate ya de huelgas que sólo consiguen que el público se ría de tus problemas, que te digan a la cara que eres un privilegiado, que robas al erario público porque trabajas legalmente también en la privada, que has de aguantar las putadas de tus jefes por la simple vocación, porque te lo has buscado, porque para eso hiciste Medicina. Vete. Deja que los políticos se coman con patatas el marronazo que tienen. Deja que pongan en tu puesto de médico a las enfermeras; y en el lugar de las enfermeras, a los celadores; y en el lugar de los celadores, a los taxistas que aparcan en la puerta del hospital. Deja que pongan en tu lugar a sanitarios procedentes de Gambia, de Corea del Norte, de Senegal, de Afganistán. Deja que convaliden sus títulos sin MIR o sin especialidad, y que sean estos nuevos compañeros quienes nos diagnostiquen, nos cuiden y nos operen en condiciones esclavas. Vete ya, pordióbendito. Deja que la lista de espera de enfermería se ponga en cinco semanas; la del médico de cabecera, en cinco meses; la del otorrino, en cinco años; y la lista para operarse, en diez. Deja que, para hacerse un lavado de oído o tratarse una apendicitis, quienes ahora te culpan a ti del desastre sanitario (en lugar de a los políticos) tengan que sacar su tarjeta de crédito en lugar de la tarjeta sanitaria. Pero tú, vete. No te lo pienses más. La vocación no paga la luz, ni el agua, ni la hipoteca de tu casa, ni los disgustos diarios, ni te devuelve la salud, ni compensa los desprecios. Vete. Haz lo que ya han hecho decenas de miles de médicos y decenas de miles de enfermeras españolas. Haz lo que este año, y los siguientes, harán muchísimos miles más. Vete, y mándanos a todos a la mierda. A mí, el primero.

Firmado:
Juan Manuel Jimenez Muñoz.
Escritor en activo y médico jubilado del Servicio Andaluz de Salud.
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Leo este amargo escrito del doctor Juan Manuel Jiménez Muñoz, y digo:

Hago mía esta reflexión, o revisión de una reflexión previa en la misma linea. Porque nada ha cambiado; o peor: la situación de los profesionales de la medicina no ha dejado de empeorar desde hace décadas. Y hay ahora tal hostilidad hacia los médicos en general, desde arriba, desde abajo y desde los flancos, que se hace insoportable ejercer con el mínimo deleite y la suficiente calma, salvo excepciones, quizá en ciertos lugares del ámbito rural. Marcharse hacia mejores horizontes es lo sensato, aunque duela; porque nadie se va por gusto y hay gente normal que merece atención médica, pero hay también un círculo de incomprensión, desprecio e incluso y agresividad –al menos en las RRSS– hacia los galenos, que incita a huir de esta tierra de duelos a garrotazos. Quienes están en su último tramo, tendrán que aguantar, acaso a costa de su salud. Quienes están comenzando, que no lo piensen y se vayan. Es lo más sensato. Aquí confunden vocación con esclavitud y te dicen que las condiciones laborales* no son tan importantes, por lo que no tienes ni derecho a la huelga. En fin, no sé si hay que entonar un lamento o ya un Réquiem sanitario...
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*Las condiciones laborales de los médicos están determinadas por la política sanitaria, redundan en la salud laboral y no pueden desligarse de la vocación.
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Aunque duele leer comentarios como este: Pero que no se olviden de los padres agradecidos por curar a sus hijos. De las parturientas que encontraron la calma en sus palabras. De los ancianos que aliviaron no sólo sus dolores, sino también su soledad conversando apenas unos minutos con ellos…

Chopin: Preludio en Si menor op. 28-4

lunes, 4 de agosto de 2025

Un sensible ministro de sanidad


Soñé que un ministro de sanidad decía:
—Estoy abierto a todas las ideas inteligentes y constructivas de los profesionales de la salud, con el fin de mejorar sus condiciones laborales y su bienestar, prestando especial atención a su salud mental, en la que también influimos los gestores.

Después –como Antonio Machado–, soñé que soñaba.

My Dream – The Platters

viernes, 13 de junio de 2025

Huelga médica, 13 de junio de 2025


Creo que ninguna huelga de médicos ha tenido tanta repercusión mediática como la de hoy, viernes 13 de junio de 2025, con reivindicaciones justas y necesarias. ¿Qué se pide? Garantizar los derechos laborales del médico y protección de su salud, limitando la jornada laboral para evitar una sobrecarga dañina. Y la reforma del Estatuto Marco de Sanidad –ley que regula las condiciones laborales de los profesionales de la salud– no les garantiza nada de esto.

Faro de Vigo

El Mundo

El País

La Vanguardia

20 Minutos

El Confidencial

La Razón

Público

El Español


Médicos van a huelga nacional para mostrar su rechazo
al Estatuto Marco propuesto por Sanidad
¡Necesidad de un Estatuto Marco propio para el profesional médico!
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ESTATUTO MARCO. Una Ley tardía y controvertida que pretende regular las funciones de todo el personal sanitario, sin distinción de categorías. Llegó tarde, mal y para establecer mil controversias.

Sobre el Estatuto Marco
El genérico «Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud» (Ley 55/2003), que 'enmarca' las relaciones laborales de todos los profesionales de la salud del sistema sanitario, derogó el específico «Estatuto Jurídico del personal médico de la Seguridad Social» (1966), que regulaba las relaciones laborales de los médicos del sistema sanitario.


La importancia del médico en el sistema sanitario es indiscutible; es tanta que cuando cualquier ciudadano habla del uso que hace del sistema sanitario suele decir: «Fui al médico», «Voy al médico», «Tengo que ir al médico»...

Reflexión anexa 1: Médicos hoy y hace cincuenta años 
Los médicos están hoy peor que hace 50 años, si consideramos que entonces la mayoría eran profesionales liberales –con o sin ejercicio público compatibilizado– muy valorados socialmente. En la actualidad, vemos el desencanto y la frustración del profesional de la medicina, sobrecargado laboralmente y con una gran responsabilidad no reconocida como se merece.

Reflexión anexa 2: Trienios del médico
Además de la remuneración salarial, habría que revisar los trienios médicos al alza, considerando la duración de la carrera de medicina y la diferencia en su cuantía tan poco significativa con enfermería e incluso con categorías inferiores. Cuando un médico hace un trienio, otras categorías profesionales ya van por dos o tres.

Reflexión anexa 3 (post.): Triste realidad
La huelga médica tradicional es ineficaz, o poco eficaz, incluso perjudicial para el profesional. La huelga de celo o trabajo a protocolo sí sería eficaz, pero, paradójicamente, es ilegal. Entonces, quedan otras estrategias de lucha legítima: la 'huelga de burocracia', la alianza con el paciente... y, finalmente, el 'éxodo', la retirada del sistema o la búsqueda de otros horizontes.

jueves, 8 de mayo de 2025

Medicina, pública o privada


No todo es blanco ni todo es negro.

Hace poco leí una afirmación rotunda y tremendista: «La medicina privada mata»; una aseveración tan brutal y gratuita como decir que la veterinaria privada mata; una declaración visceral con evidente carga ideológica. De otro modo, como manifestar que la medicina pública todo lo cura. Tras estas palabras, podemos suponer incluso que quien ve tan sesgadamente sostiene que lo público es humano y honesto, al contrario que lo privado, que es inhumano y deshonesto. Pero la bioética médica no admite sentencias tan simplistas. Así que, pretendiendo la sensatez que proporciona el punto medio, podemos declarar que ni la medicina pública es la panacea ni la medicina privada es la solución para todos los enfermos.

Y como contrapunto a las bondades de lo público, traemos opiniones discordantes, que cuestionan la medicina pública y defienden la medicina privada.
La mayoría de las personas que se opone a la medicina pública lo hacen porque, aunque sea moral y bienintencionada, no es práctica; es decir, que es una idea noble pero que no funciona. Yo no estoy de acuerdo en que la medicina socializada sea moral y bienintencionada, pero sí en que no es práctica, que no funciona, pero mi opinión es que no es práctica porque es inmoral. 

John Dean escribió en una opinión personal en BMJ que el ejercicio privado de la medicina es poco ético y que los médicos deberían abandonarlo. He trabajado en la medicina pública nacional durante 39 años y 31 años en medicina pública y privada, y discrepo (…) En España, los mejores médicos de los hospitales, en general, son aquellos que también tienen consulta privada. (…) Los hospitales públicos en España están gobernados por políticos, quienes nombran a los directores, que suelen ser personas del mismo partido político, o familiares o amigos. (…) Concluyo con esta cita de Ayn Rand: «Los médicos no son sirvientes de sus pacientes. Son comerciantes como todos en una sociedad libre, y deberían estar orgullosos de su título porque los servicios que ofrecen son de crucial importancia». 
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Entrada relacionada:

Black and White · Joe Sample

lunes, 27 de enero de 2025

La buena financiación sanitaria


Financiar con cabeza es lo sensato.

Se suele pedir un aumento de la financiación sanitaria, a veces sin pensar que el dinero que ello supone procede de los ciudadanos, a través de impuestos, tasas y cotizaciones. Es una cuestión de economía de la salud, que compete a todos, a quienes disponen del poder de financiación y a quienes le dan ese poder; unos, gestores, deben ser eficientes, invirtiendo responsablemente; otros, contribuyentes, deben velar por el buen fin de los fondos que se invierten. No es una lección de economía, es una reflexión que apela al sentido común. Y a menudo lo recaudado se va en gastos inútiles, se despilfarra. Entonces, más que un aumento, debería pedirse una buena financiación sanitaria, que pasa por sufragar lo estrictamente necesario y por la adecuación de los recursos disponibles.
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Qué financiar en salud y a qué precio

viernes, 24 de enero de 2025

Ejercicio médico público en exclusividad y problemas de la sanidad


De un artículo periodístico sobre la propuesta de exclusividad de los jefes de servicio en la sanidad pública, es decir, que no puedan ejercer en el ámbito privado (planteamiento que el articulista rechaza, por posible renuncia de los mejores, y que otros aplauden, entendiendo que hay un conflicto de interés entre lo público y lo privado), rescato lo esencial de un comentario anónimo –no sabemos si profesional de la salud o no– que me parece interesante, porque, yendo más allá de su conveniencia o no, ahonda en los problemas del sistema sanitario, en concreto los retrasos en la atención y las listas de estera.
La gran mayoría de los problemas sabemos que son multicausales. Y más cuando se trata del estado de la sanidad española, otrora joya y hoy un poco menos valiosa si la comparamos con una década atrás. Por eso es sorprendente ese párrafo que comienza con «Nada de eso [retraso en citas, listas de espera] es achacable al personal sanitario». 
Un conjunto heterogéneo [el personal sanitario], en el hay personas muy brillantes y trabajadoras, personas que simplemente cumplen y hasta quienes se aprovechan del sistema público para mejorar sus cuentas en el privado. Hay de todo. Negarles su cuota de responsabilidad significa que no se quiere abordar a fondo el problema
Se ha privatizado la sanidad en España mucho y mal; tanto, que hoy funcionan peor los seguros privados; hay atascos, listas de espera, sobrecostes inexplicables, endeudamiento, fracasos y una sanidad primaria agobiada por las listas de espera donde la prevención de la enfermedad ha pasado a un segundo plano, si no tercero. Muchos centros actúan sólo a demanda, pues por desidia o falta de medios no pueden abordar preventivamente la salud de sus pacientes. Pruebas que tardan semanas o meses y consultas de escasos minutos que hacen imposible una evaluación adecuada. Y si de todo eso excluimos la responsabilidad del conjunto de los profesionales mal empezamos. 
La gestión de la sanidad en España es autonómica, pues está transferida en un porcentaje altísimo, lo que significa que ningún partido se ve libre de culpa en los resultados. Pero el camino no es bueno. La comercialización de la salud puede acabar en una medicina de ricos, que pueden pagarse las pruebas a tiempo, y otra de menos ricos, que tendrán que soportar con sus impuestos las listas de espera. 
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Hay que gestionar con cabeza, no por capricho...

Capricho n.º 1 para violín, Paganini

jueves, 5 de diciembre de 2024

Falta de médicos en la España vaciada

Fuente

En la España vaciada –o que han vaciado– faltan profesionales esenciales. Entre ellos, médicos, médicos de pueblo de toda la vida, aunque tengan ahora otra denominación moderna. La cuestión es cómo seducir a los licenciados en medicina de familia para que se convenzan de las bondades de ejercer en el medio rural, y sobre todo en los lugares más inhóspitos. En el pasado, los profesionales de la medicina que ejercían de médicos rurales tenían que sacrificarse con un horario prácticamente continuado (no solía haber turnos de guardia, salvo en fines de semana o festivos), pero tenían ciertas ventajas, entre ellas la casa del médico. También ahora cabría otorgar prebendas para que los médicos de familia se animasen a entregar su vida profesional al servicio de una comunidad rural.

Hacer atractiva la medicina rural es la única solución para que los médicos rurales, los médicos de pueblo, no acaben por desaparecer. Sin relevo no hay nada que hacer. Así lo manifiestan los veteranos médicos protagonistas, que se sienten los últimos ejercientes de una medicina casi romántica.

Así vive un médico rural en España
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Enlaces relacionados

Reflexión anexa
La cuestión ya no es tener médico fijo en el medio rural, sino tener algún médico que te atienda. La falta de planificación durante decenios y la desincentivación han derivado en esta situación lamentable. Entre los  incentivos olvidados, los complementos económicos de penosidad, dispersión o aislamiento.

España vaciada (densidad de población)

jueves, 17 de octubre de 2024

Listas de espera


Pensando en una lista de espera, podemos imaginarnos una cola en la que aguardamos nuestro turno. Así lo ilustramos cuando reflexionamos en busca de una solución a las listas de espera. Pero ¿cuáles son las causas de las listas de espera? En primer lugar, cabe pensar en lo que parece más evidente: la demanda sobrepasa a la oferta de servicios de salud, de recursos humanos y/o técnicos (la demanda de los usuarios es mayor que la capacidad resolutiva de los médicos especialistas); o de otro modo: hay mucha demanda asistencial y pocos medios para darle respuesta sin excesiva demora. En la sanidad pública es explicable por su universalidad; en la sanidad privada, no es ése el problema, pues está reservada a quienes puedan pagarla, salvo que consideremos la variable de la concertada, que supone derivación de pacientes quirúrgicos desde la pública, aunque la gestión de la listas de esperas quirúrgicas sean responsabilidad de ésta y aliviada mediante conciertos con hospitales privados. Por otra parte, podemos argüir también como causa el insuficiente rendimiento laboral en los servicios de salud, su escasa productividad, que obedecería a factores humanos, desde un jefe incompetente o irresponsable (o tal vez más interesado en su actividad privada) a otros galenos incumplidores o desmotivados (o también más interesados en su actividad no pública), pasando por otras categorías profesionales (enfermeras, auxiliares) que no tuviesen el rendimiento adecuado. No nos corresponde a nosotros actuar solucionar las listas de espera, pero hemos dado respuestas en la reflexión referida [enlace arriba]. En fin, apelemos a la de los gestores sanitarios y a la responsabilidad de todos los actores del ámbito de la salud. Y alegrémonos ahora con la música...

Mozart: Gran Partita. Molto allegro
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Enlaces sobre listas de espera

servicios de salud, España

lunes, 8 de enero de 2024

De urgencias y colapsos del sistema sanitario


Los servicios de salud siempre se ven más sobrecargados de lo habitual en invierno, a causa de las infecciones respiratorias. Todos los años sucede lo mismo, sin que se tomen medidas preventivas para evitar una demanda masiva que provoque el colapso de centros de salud y urgencias hospitalarias. 

Sin embargo, ante el último repunte gripal y de covid, ahora se anuncian medidas desde el Ministerio de Sanidad de cara a la próxima temporada invernal.

Pero no está de más recordar una noticia prepandémica (11 enero 2020), sobre la saturación del sistema sanitario y el abuso de las urgencias, para reflexionar y concluir que poco o nada hemos aprendido, a pesar de la repetición de un mismo problema y de la experiencia pandémica: 

Los médicos se quejan de saturación, de falta de personal y de una dudosa educación sanitaria de algunos ciudadanos, que a menudo acuden al servicio de urgencias sin una necesidad real.

Ya es hora de abordar un doble problema: la saturación habitual de los centros sanitarios y la sobrecarga extraordinaria en el periodo inviernal. Reorganización asistencial (+ desburocratización y autocertificado de ausencia por enfermedad*), dotación adecuada de personal y educación sanitaria de la población nos parecen objetivos prioritarios. Sin olvidar la adecuación de las salas de espera, con la pertinente separación de espacios y la conveniente ventilación. Todo por la seguridad y la calidad asistencial.


Sanidad se reúne con las CC.AA....
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Entradas relacionadas

Enlace relacionado [post.]
La teoría es que las administraciones sanitarias, los gestores del servicio de salud de cada comunidad, hacen "planes de contingencia", "planes de invierno", se preparan a conciencia para afrontar la avalancha de enfermos que deben hacer frente los distintos dispositivos de atención sanitaria.

viernes, 1 de diciembre de 2023

Superar las dificultades sanitarias


Cuando la naturaleza agrava las dificultades, acrecienta al ingenio.
Ralph Waldo Emerson

El Dr. Rafael Bengoa, especialista en gestión y experto en salud pública (y ex-consejero de Osakidetza, Servicio Vasco de Salud), en una entrevista a Médicos y Pacientes (Portal informativo de la Organización Médica Colegial), tras su conferencia ‘Mirando al futuro: visión de un sistema de salud sano para el siglo XXI’, resume su parecer al respecto:
Hay una crisis de “entorno” más que del sistema sanitario propiamente dicho. Ese entorno se define porque en España unos 10 millones de personas vivirán con una enfermedad compleja en 2040. Unos 2 millones más que en 2011. Eso implica que la demanda aumentará en un 20 % esta próxima década. A pesar del reto, ese escenario tiene solución si reforzamos el sistema público de salud.
Como solución al refuerzo del sistema sanitario, el Dr. Bengoa plantea tres posibilidades: dejar todo igual, racionar [¿recortar?] o un cambio de modelo asistencial. Y opta por el cambio, siguiendo la ‘‘Estrategia de Crónicos del País Vasco’’ iniciada en 2010. Si hay resistencia al cambio, dice, quedaremos igual.

Sobre una práctica clínica de alta calidad y centrada en el paciente, responde que las soluciones están en la red de proveedores, no en la macro gestión, Además, afirma que la clave es permitir la innovación por profesionales y pacientes. Por otra parte, cree que la Inteligencia Artificial (IA) será clave.

Respecto a estas apreciaciones genéricas, se suscitan muchas dudas. El aumento de demanda precisará de más respuestas. ¿Las darán los recursos humanos, que no se prevé que aumenten, es decir, la inteligencia natural, o dependerán de la reactualizada IA? La práctica clínica de alta calidad habrá de aplicarse en un escenario de mayor cantidad (mayor demanda). ¿Será posible dar calidad en salud si aumenta el número de pacientes con patologías complejas? Supuestamente, con esa ‘innovación’, que parece concretarse en mejora de la eficacia. O yendo más lejos, y volviendo a un tópico desgastado, ¿será posible la sostenibilidad del sistema de salud en condiciones cada vez más adversas? Si nos atenemos a la cita de R. W. Emerson, habrá que acrecentar el ingenio para superar las adversidades y conseguir que todo lo dicho sea posible. Si no es así, el futuro sistema de salud no será sano.

El Triunfo del Tiempo y el Desengaño - G.F. Händel
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Disposición, voluntad y medios para superar dificultades.

ANEXO: AFORISMOS SOBRE LA DIFICULTAD [Obstáculo, Contrariedad]
  • La dificultad es un inconveniente que impide un logro.
  • Las cosas más difíciles son las más hermosas. (Platón)
  • En las empresas grandes y dudosas, la mayor dificultad está en los principios. (Cervantes)
  • Las dificultades parecen mayores a distancia que cuando se examinan con discernimiento... (D. Defoe)
  • Cuando la naturaleza agrava las dificultades, acrecienta al ingenio. (R. W. Emerson)
  • Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria. (Cicerón)
  • Per aspera ad astra –A través de lo áspero [las dificultades] a las estrellas. (Cicerón) [El triunfo a través del esfuerzo]
  • Cuanto más difícil es una cosa, más se obstinan los hombres en ella. (F. Galiani)
  • Nada puede conseguirse sin dificultad [La gente no sabe valorar lo que llega sin dificultad]. (P. D. Ouspensky)
  • Las cosas no son difíciles de hacer, lo que es difícil es ponernos en situación de hacerlas. (C. Brancusi)
  • En la mayoría de los hombres, las dificultades son hijas de la pereza. (S. Johnson)
  • Divide las dificultades que examines en tantas partes como sea posible, para su mejor solución. (Descartes)
  • La vieja costumbre con dificultad se deja. (Kempis)
  • Consideremos a las dificultades como peldaños para una vida mejor. (Beethoven)
  • Las tres cosas más difíciles en este mundo son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo. (B. Franklin)
  • Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas. (B. Russell)
  • Nudo gordiano. (Expresión) [Gran dificultad]
  • Poner en un brete. (Expresión) [Poner en dificultad]
  • La contrariedad es una oposición y un contratiempo.
  • Considera las contrariedades como un ejercicio. (Séneca)
  • Cada cual busca en sus creencias un consuelo a las contrariedades y a los reveses de la vida. (Mika Waltari)
  • Haz que las contrariedades te alienten y los obstáculos te engrandezcan. (Anónimo)
  • Ir por lana y volver trasquilado.  (Locución proverbial)

martes, 12 de septiembre de 2023

Midiendo la Atención Primaria

Fuente

Gracias al blog «¿Qué se cuece?», de AMF-Semfyc (Actualización en Medicina de Familia de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria), donde cada semana publican un resumen de la blogosfera, tuvimos noticia de una interesante conferencia del doctor Ángel Ruiz Téllez enfocada en la medición de la actividad asistencial: Midiendo la Atención Primaria. En las malas mediciones, que se desvían de lo importante: resolver las necesidades sanitarias, los verdaderos problemas de los pacientes. Y nos hacemos eco de su disertación magistral.

Proyecto Tarragona, “los resultados de una experiencia disruptiva en AP”
Corolario (Conclusiones): 1:07:55

La demanda es reactiva al comportamiento profesional.

lunes, 7 de agosto de 2023

El médico veterano: ¿seguir o regresar?


El galeno que alcanza la edad reglamentaria de jubilación puede decidir prolongarla. Y el que se acaba de jubilar puede acceder a la petición de retorno a la vida profesional activa. Todo depende de las condiciones personales, físicas y psíquicas, y de las condiciones laborales.

En época de insuficiencia o falta de disponibilidad de recursos humanos, en particular de galenos, no son raras las llamadas de gerentes sanitarios a profesionales de la medicina, sobre todo médicos de familia, a punto de jubilarse o que se han jubilado recientemente.

1
—¿Te apetece continuar...?
—¿En qué condiciones?
—Me temo que en las mismas.
—Entonces mi respuesta es no.

2
—¿Te apetece volver?
—¿Con adaptación laboral a mi edad?
—Eso no está previsto.
—Pues seguiré sin hacer nada.

Hay miopía gestora o visión distorsionada. 

Rebasada una edad, el médico de atención primaria que ha decidido prolongar su actividad laboral, o retornar a ella, podría encargarse de dar respuesta a los pacientes complejos que llegan al centro de salud sin cita, es decir, de urgencia. En especial a aquellos cuyo médico de familia se encuentra ausente o trabaja en otro turno; es decir, cuando no hay una relación de longitudinalidad. Ese médico veterano podría dedicar el tiempo necesario para atender a esos enfermos con patologías crónicas –a menudo múltiples– que se han agudizado, y aliviaría la carga de trabajo de los otros compañeros del equipo, que podrían centrarse en las personas que tienen asignadas en su agenda, habitualmente repleta. No se tomarían así decisiones precipitadas (prescripciones apresuradas, derivaciones por falta de tiempo); mejoraría la calidad asistencial, sería mayor la seguridad del paciente y disminuiría el gasto sanitario. No es difícil de ver, pero cuesta pensar.

El invierno (de Las cuatro estaciones), Antonio Vivaldi
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Reflexión anexa
El médico veterano es un valor desperdiciado. Debería aprovecharse su experiencia, tanto para dar apoyo al equipo y aliviar su carga laboral (a menudo agobiante), en pos de la eficacia y la eficiencia asistencial, como por su conocimiento acumulado, muy útil para servir de consultor.

martes, 23 de mayo de 2023

Derechos y deberes de los usuarios del sistema sanitario

Los usuarios del sistema sanitario deben estar amparados por uno derechos. Y esos derechos han de tener como contraprestación unos deberes. Es el equilibrio necesario para que un servicio ciudadano funcione adecuadamente. Sin embargo, la desproporción existente entre derechos y deberes en Hispania, a favor de los primeros, es cuando menos chocante. Lo es por la aparente concesión al ciudadano, pues en el fondo supone un engaño, y más con los recortes sanitarios producidos. Pero también porque no regula la asistencia, el buen uso de los servicios de la sanidad pública, ni establece la autoridad de los profesionales de la salud. 

Así que entre los deberes echamos en falta al menos dos ítems:
  • Hacer uso de los servicios sanitarios de modo adecuado, acudiendo a los profesionales que les corresponden*. Y aprovechar la vía de urgencia sólo cuando es realmente necesario.
  • No imponer sus criterios particulares a los profesionales de la salud, que son quienes saben de medicina y procuran el bien de los pacientes.
*Esto es de suma importancia, por la atención longitudinal o longitudinalidad.


Esta imagen es del servicio de salud de Andalucía, pero la misma desproporción entre derechos y deberes existe en las cartas de otros servicios de salud. Unos se dirigen a los ciudadanos, otros a los pacientes o a los usuarios. Veamos los ejemplos de Canarias (donde confunden ‘sistema’ con servicio de salud) y Cantabria (donde nombran ‘sistema autonómico’ al servicio de salud):
 
Carta de los Derechos y Deberes.... Sistema Servicio Canario de la Salud

Carta de derechos y deberes en los servicios de salud (Colombia) 
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Reflexión anexa
Sin duda, el objeto de la medicina es el paciente. Y el médico ha de centrarse en él, en la persona que sufre. Pena que la conversión del paciente en usuario haya condicionado el enfoque humano del médico, sobre todo en el medio urbano, al favorecer una demanda consumista. Valga el disfrute de los derechos y el cumplimiento de los deberes en un espacio sanitario humanizado.

v. en blog: 

martes, 9 de mayo de 2023

Sistemas de información sanitaria


Extracto esencial:
La información sanitaria es la información que, directa o indirectamente, permite una mejor comprensión de la salud de la población y del impacto que sobre ella tienen las actividades de los servicios sanitarios. Incluye datos de natalidad, mortalidad, morbilidad, factores de riesgo, actividades y recursos sanitarios. Carece de sentido si no está conectada y sirve de base para la toma de decisiones sanitarias. 
Los sistemas de información (SIS) se definen como un conjunto coherente de elementos relacionados. Estos pueden ser humanos, tecnológicos, organizativos y operativos. La denominación “sistema de información” nace en EE. UU. en los años 60, referida a la gestión de la información empresarial mediante métodos electrónicos. De aquí se extiende a otros campos, incluidos el sanitario. 
Los SIS son de una complejidad muy variable, pero en todos ellos hay una serie de constantes: recogida, procesamiento y análisis de los datos y transmisión de la información. Cada día se dispone de mayor volumen de información, pero muchos profesionales y usuarios se quejan por su falta en determinados aspectos de la realidad sociosanitaria. Parece haber un distanciamiento entre los técnicos de la información y aquellos que la utilizan, por no disponer de información en el momento oportuno o en forma fácil de comprender. 
La finalidad primordial de los SIS es informar e intervenir. Este último aspecto es esencial. La información debe facilitar la toma de decisiones de los diversos actores que operan en los servicios de salud. La pertinencia y utilidad de un sistema de información no radica en generar ingentes cantidades de datos e indicadores (“cementerios de datos”, en expresión de un epidemiólogo), sino en ser capaz de proporcionar en tiempo y forma la incorporación adecuada a la persona indicada. Para ello es preciso que esté estructurada de forma correcta, sea creíble y aceptada por los actores del sistema, recoja los aspectos clave para cada nivel de decisión y no genere unos costes excesivos
En los SIS es necesario diferenciar entre “dato” e “información”. El dato es la expresión de una variable cualitativa o cuantitativa. Los datos son un reflejo de los acontecimientos y la información es el resultado del tratamiento de estos datos de manera que tengan un significado para un propósito específico. Asimismo, es preciso distinguir entre dato, indicador e índice. Los datos se clasifican en objetivos (hard) o subjetivos (soft). Los datos objetivos se refieren a eventos observables, mientras que los subjetivos conciernen a las percepciones de las personas sobre un asunto determinado. Un mismo fenómeno puede medirse en términos de datos objetivos y de datos subjetivos. Hay hechos que se entienden mejor a través de un método subjetivo, como las encuestas de satisfacción de usuarios. Otros, como la mortalidad y la morbilidad hospitalarias, utilizan métodos objetivos por estar los datos disponibles. Los datos o estadísticas deben traducirse en indicadores, expresados en porcentajes, tasas y ratios para facilitar su comparación. En general, los indicadores representan una sola clase de datos. Los índices se distinguen de los indicadores por combinar elementos dispares. Son medidas compuestas más complejas, multidimensionales.

Cada SIS responde a una necesidad que viene o debería venir expresada en los objetivos de la política sanitaria. Antes de establecer un SIS, se requiere una valoración cuidadosa de la relación existente entre la utilidad de la información solicitada y el coste de conseguirla, la oportunidad y pertinencia de la información demandada y el tipo de decisiones posibles. En líneas generales los SIS son útiles para: 

  • la planificación sanitaria y evaluación de programas de salud, siguiendo principios de eficacia, eficiencia y equidad. 
  • la gestión de los servicios sanitarios, buscando la racionalización de los recursos disponibles. 

  • la investigación y docencia. Los SIS son necesarios para elaborar hipótesis etiológicas. 
  • la vigilancia epidemiológica de las enfermedades y factores de riesgo, para conocer el estado de salud de la población.

El cliente del Sistema de Información es todo aquel que tenga que tomar decisiones: el profesional, la organización, el ciudadano. Su relación se debe articular mediante un contrato de servicio para obtener la información adecuada que refleje la realidad de modo comprensible.

Sistemas de Información en Salud