miércoles, 26 de agosto de 2009

Léxico médico de la atención primaria (8): Q-S


(Es recomendable leer primero la introducción al Léxico médico de la atención primaria y el preámbulo a la primera entrega)

Q

QUEMADO, SÍNDROME DEL. Denominado burn out por los anglosajones, consiste en: agotamiento emocional, despersonalización y disminución del rendimiento personal (con cansancio, fobias, irritabilidad y bloqueos cognitivos). Afecta a diversos profesionales y especialmente a los médicos; ya son legión las víctimas del fuego triste que propaga la indiferencia. ¿Razones? La mayoría de profesionales apunta a los malos gestores, que, preocupados por el “eficientismo”, no ven la cruda realidad y los condenan a trabajar bajo una gran presión. ¡Luciferes!

R

RECETA MÉDICA. Documento mediante el cual los médicos prescriben los fármacos que habrán de ser dispensados por los farmacéuticos. Nuestra receta individual (¿única en Europa?) parece fuera de lugar en estos tiempos; más que a prescribir se nos condiciona a recetar; una rutina fastidiosa y costosa, por el obligado gasto de papel. Muy atrás se queda el récipe: Rp/… (Relacionada: PRESCRIPCIÓN)

RECURSOS HUMANOS. Ver PERSONAL DE SERVICIOS DE SALUD.

REGISTRO. Ver SISTEMA DE REGISTRO.

RELACIÓN GENERALISTA-ESPECIALISTA. Una forma de comunicación complicada, condicionada por el “hospitalocentrismo”. No es raro encontrar especialistas hospitalarios que consideran a los médicos generales poco cualificados y “derivadores” de pacientes, que valoran su trabajo como ingrato, burocrático, empobrecedor y de mínima eficacia. ¡Vaya por Dios! Convendría que el médico de Atención Primaria pudiese elegir sus consultores, sus especialistas, a fin de establecer con ellos una buena relación que redundase en la eficacia y el buen servicio al paciente.

RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE. Comunicación entre el terapeuta y el doliente. De la buena relación –comunicación– dependerá muchas veces el éxito del tratamiento, porque no sólo cura el remedio que se prescriba sino también la palabra. Puede ser decisivo lo que se le dice al enfermo y cómo (“el buen decir”), idealmente en medio de una transferencia de emociones en la que impere la confianza. En la actualidad no es fácil. De manera que el médico ha de estar preparado para relacionarse con multitud de enfermos y patologías, mantener el tipo y no desfallecer. (Relacionada: COMUNICACIÓN MÉDICA)

RISA. Una necesidad en todo ámbito, y quizás más en el sanitario, para no creerse firmemente que todo va muy bien pero tampoco demasiado mal.

S

SALA DE ESPERA. Lugar donde el paciente aguarda su turno con impaciencia; un espacio importantísimo que a menudo se desatiende. Para que la espera sea grata, las salas deberían reunir unas mínimas condiciones de diseño, iluminación y color. No diremos que proyectadas al estilo de la alta decoración, pero son inadmisibles las que provocan el hacinamiento, generan ruido o alteran el ánimo, abatiendo de tétricas o irritando por su colorido chillón.

SALUD. La prioridad esencial para todo ser vivo. El hombre dice que es la sensación de bienestar completo, físico, psíquico y social. Y la mujer también.

SALUD LABORAL. Consecución del bienestar físico, psíquico y social –siguiendo la definición de la Organización Mundial de la Salud– en el medio laboral. Se logra mediante la creación de un ambiente de trabajo adecuado, procurando unas condiciones laborales justas y dignas. Paradójicamente, nuestro medio sanitario no suele ser el más idóneo, por la perseverante desatención de la salud de los trabajadores de los servicios de salud. ¿Alguien lo entiende?

SALUD MENTAL. Estado de bienestar mental, que ha ido empeorando por diversos motivos: exceso de información (los ignorantes parece que son más felices), especialmente con la llegada de Internet, con la desmembración familiar y con el envejecimiento poblacional (tendencia a la marginalización del anciano). Podríamos concluir, de modo dramático, que vivimos en un mundo de locos –del que el médico no se escapa–, sin que las auténticas enfermedades mentales hayan aumentado. Pero si no hay bienestar, por definición tampoco hay salud… ¡Vaya lío!

SALUD PÚBLICA. Hace referencia al fomento de salud y a la Medicina Preventiva (antes Higiene, etc.). Dirige sus acciones sobre el medio ambiente (saneamiento), sobre el individuo (promoción o fomento de la salud, prevención de la enfermedad y restauración de la salud) y sobre la colectividad (salud comunitaria), en especial mediante la educación sanitaria. Siendo tan importante, se ha ido olvidando, en favor de la asistencia pura y dura; que aquí somos más dados a lamentar que a prevenir. (Relacionadas: EDUCACIÓN SANITARIA, MEDICINA PREVENTIVA, SANIDAD)

SANIDAD. Conjunto de servicios de Salud Pública destinados a preservar la salud, mediante su fomento, protección y restauración. La Atención Primaria es uno de esos servicios, pues ofrece –o debe ofrecer– una atención integral. Hermosa filosofía… (Relacionada: SALUD PÚBLICA)

SATISFACCIÓN PROFESIONAL. Lo que de algún modo hace feliz al galeno. En una encuesta de diciembre de 2003, se concluía que los médicos hispanos estaban insatisfechos, desmotivados, faltos de promoción y limitados de tiempo para formación. Y que se sentían acosados, discriminados, con inestabilidad laboral, insuficientemente reconocidos socialmente y mal remunerados. Entonces, si damos por válido el sondeo, están realmente descontentos, propensos a la fatiga crónica y al “burnout”. ¡Lamentable!

SECRETO MÉDICO. Específico secreto profesional, obligación y derecho del médico a guardar silencio sobre lo que le comunica el paciente. Un tema amplio, complejo y mal regulado en España. La Constitución, en su Art. 18, garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, y en cambio, en el Art. 20, reconoce y protege el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión (comprobamos a diario que los medios airean enfermedades de los famosos). Somos así de contradictorios. (Relacionada: DERECHO SANITARIO)

SEGURIDAD SOCIAL. Sistema de protección social que incluye los servicios sanitarios. En Hispania, la cobertura asistencial se ha “universalizado”; un logro plausible que, sin conllevar el suficiente incremento de recursos, ha repercutido negativamente en la calidad.

SEMERGEN. Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista. Creada en 1973 como SEMER (Sociedad Española de Medicina Rural), es la primera sociedad española de médicos generales, existente años antes como “Asociación de Médicos Rurales”.

SEMFYC. Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria. Creada a principios de la década de 1980, tras la ordenación de la especialidad en Medicina de Familia. En el Real Decreto 2015 de 1978 aparece recogida por primera vez dicha especialidad, definiendo su articulado al médico de familia como la figura fundamental del sistema sanitario.

SEMG. Sociedad Española de Medicina General. Creada a finales de la década de 1980, considera que el médico general se enfrenta a nuevos retos ante el envejecimiento poblacional, la aparición de nuevas enfermedades y formas de enfermar, las nuevas tecnologías y los avances científicos, las nuevas demandas sociales y el alto coste de los servicios sanitarios, criticando la burocratización y la despersonalización (¡la tecnología manda!) de nuestro sistema sanitario.

SENTIDO COMÚN. Una facultad que parece haberse perdido y que es preciso recuperar, por el bien de la Sanidad Pública en general y de la Atención Primaria en particular.

SINDICATO PROFESIONAL. Asociación para la defensa de intereses comunes a todos los asociados, económicos y profesionales. Pero, ¡ay!, o las buenas intenciones no logran sus frutos por causa de la desconfianza –“escepticemia”– o se recela de su eficacia.

SISTEMA DE REGISTRO. Estructura para la recogida, procesamiento, análisis y difusión de la información necesaria para organizar y hacer funcionar los servicios sanitarios, así como para la investigación y la docencia (definición de la OMS). Entre otros: historia clínica (el principal), enfermedades de declaración obligatoria, registro de actividad y registro de mortalidad. En este incomprensible mundo hay que registrarlo todo. (Relacionada: HISTORIA CLÍNICA)

SISTEMA NACIONAL DE SALUD (SNS). Conjunto de empresas de servicios, tal como les gusta afirmar a los teóricos, y en Hispania una quimera fragmentada en diecisiete sistemitas autonómicos. Inmerso en un supuesto proceso de cambio que parece no concretarse nunca, en lugar de seguir una política de incentivos desarrolla otra de reprobaciones. Continuamente cuestionable, tanto si tiende a la privatización como a la autogestión, y un despropósito cuando prioriza el ahorro en materia de salud. Y a pesar de todo, los más románticos siguen soñándolo.

SOCIEDAD MÉDICA. Asociación de médicos con un cometido generalmente científico, por lo que también se denomina “Sociedad Científica Médica”, y que representa a sus miembros frente a los grandes problemas del sistema sanitario. La mayoría de sociedades no tiene más garantía de supervivencia que sus socios, lo que las diferencia de Colegios y Sindicatos. Además de las especializadas, en el campo de la Atención Primaria existen en Hispania tres sociedades: SEMERGEN, SEMFYC y SEMG.

SOCIOLOGÍA DE LA SALUD. También llamada Sociología médica, es la ciencia que estudia la implicación de los grupos sociales en el comportamiento de los individuos respecto a la salud y la enfermedad. Entendiendo el significado de la Sociología (rama del conocimiento que hace de las relaciones humanas su objeto), una de las ciencias sociales, llevada al campo de la salud no cuesta desentrañar su fundamento y deducir su aplicación. La Sociología médica aplica el conocimiento sociológico al ámbito de la salud. Los profesionales también necesitan aprendizaje en este apartado (aprender para enseñar, que dicen que es aprender dos veces) y gran capacidad de comprensión de los fenómenos de salud en función de los cambios sociales. Debe tenerse presente una dualidad social: la confianza ciega en los tratamientos médicos y el desencanto con la práctica médica. El centro de salud y el hospital funcionarían igual que otras agencias educativas; como la familia, la escuela, el grupo de compañeros, el trabajo, los medios de comunicación de masas o las iglesias. A veces pueden confundirse sus límites con los de la Antropología médica. (Relacionada: ANTROPOLOGÍA MÉDICA, HUMANIDADES MÉDICAS)

SUPRAMUNICIPALIDAD. Uno de los últimos inventos de la gestión sanitaria. Habiendo carencia de recursos humanos (los médicos han huido al exterior, debido al mal trato interno y a las negras expectativas), el planteamiento es peregrino: que además del municipio que le corresponde a uno se atienda a los de alrededor. Total, ¡qué más da!, si ya se carga con el objetivo de “demora cero”, con la “intersustitución”, con los desplazados…

martes, 25 de agosto de 2009

Etérea posibilidad

Son pocas, muy pocas, las veces que exteriorizo el llanto. Es la dictadura de los falsos sentimientos, de los valores trastocados, de la equívoca hombría. La visceral dureza, de labios pétreos en su mueca y ojos apagados en su inercia, que al ritmo de atenazadoras marchas militares el espíritu hiela. Pero al final, imparables, salen las lágrimas corriendo... Es la permanente sinrazón de la sociedad bamboleante. Es el desconcierto existencial, el doloroso quebranto. Cede la cerebral frontera ante el misterio que asoma, aunque la ciencia se aplique y la matemática busque la humana infalibilidad. ¿Quién sabe del profundo significado? Ahora, este agnóstico irregular, y dubitativo perenne, deja paso a la etérea posibilidad. Y ablandado por el dolor sereno, se entrega a la más sublime música sagrada, procurando el equilibrio acariciante...

O Sacrum Convivium, motete para coro mixto a cappella, de Olivier Messiaen.

viernes, 21 de agosto de 2009

Thomas Quasthoff, barítono


A los dos más excelsos barítonos que han cultivado la canción de concierto, Dietrich Fischer-Dieskau y Gérard Souzay, en forma de Lied alemán y mélodie francesa, me atrevería a acercar al barítono, o bajo-barítono, Thomas Quasthoff, admirable por los obstáculos impuestos a su limitación física –consecuencia de la talidomida– y superados por su férrea voluntad, pero más todavía por esa rara combinación de conocimiento técnico vocal, interpretación de los textos y capacidad emotiva. Una breve biografía en español (Filomúsica, Nº 28, mayo 2002) recoge sus circunstancias y cualidades. Mundialmente reconocido, confiesa que cada día que canta realiza su sueño. Aparte de su trayectoria en el mundo clásico del Lied y de la ópera, Quasthoff ha hecho incursiones en el Jazz. El hecho de que durante sus años de estudiante de derecho trabajase como locutor de radio, seguramente contribuyó a perfeccionar su dicción y con ello su destreza en la comunicación como cantante.

Escuchemos su voz intensa, cálida y emocionante, en una canción del ciclo Dichterliebe (Amor de poeta), Op. 48, de Robert Schumannnº 10 “Hör ich das Liedchen klingen" (Escucho el sonido de la cantinela).

miércoles, 19 de agosto de 2009

Música y fuego

En este tiempo estival de incendios forestales, valga la Danza ritual del fuego, del ballet El amor brujo de Manuel de Falla, para ahuyentar a los malos espíritus... y a los incendiarios.

martes, 18 de agosto de 2009

Incendios forestales

En agosto de 1989, tras la lectura de algunos artículos periodísticos sobre los incendios forestales de aquella década en Galicia, dejé escritas algunas consideraciones sobre los posibles factores causales; no los dependientes estrictamente de la climatología y la negligencia, sino los que entrañan dejadez, voluntariedad e interés. Veinte años después, el fuego sigue haciendo estragos, aunque este verano de 2009 más en otras comunidades que en la galaica, al menos por ahora. Los incendios forestales suponen un gran problema, que implica importantes costes económicos, sociales y medioambientales; y no olvidemos que el medioambiente es uno de los determinantes de la salud. Por eso he decidido volver a las reflexiones de entonces.


Se alude en Galicia (*) a diversas causas: escasa rentabilidad de muchos montes, por la emigración y la fragmentación; falta de política forestal que siente las bases para la prevención del fuego y saque al monte de su desamparo; ausencia de medidas serias de orden público respecto a los incendiarios; insensibilidad social ante la destrucción del monte; pirómanos megalómanos; urbanizadores de terrenos para segundas residencias; cazadores individualistas y cómodos que se abren caminos a base de calcinar parte del bosque… (*) En Galicia se producen más de la mitad de los incendios forestales españoles, según refieren Ecologistas en Acción.

Por acción u omisión, se quema el monte. Unos le echan la culpa a los madereros, ya que tras un incendio baja el precio de la materia prima de sus industrias –celulosas y papeleras–. Por el contrario, éstos afirman que la combustión inutiliza la madera y que, además, retrae de nuevas inversiones para futuras repoblaciones, por lo que sólo grupos ajenos podrían estar interesados. También se implica a intermediarios forestales. Y a vecinos malintencionados, por venganzas, rencillas, envidias u otras formas de disfrute psíquico del mal ajeno.

El monte arde fácilmente porque no se cuida por quien debe. No se ha establecido un dispositivo en el que los propios paisanos y los ayuntamientos se ocupen, de forma estable, de la extinción del fuego. Por otra parte, se habla de una “industria del fuego”, o un negocio delictivo generado por la necesidad de medios materiales y humanos. En otras latitudes se han creado sistemas estables de cuerpos de bomberos forestales y vinculan los costes del sistema a los titulares del monte.

Se ha llegado a hablar de auténtica crisis forestal, con causas de origen histórico cuya perpetuación sería debida al caos e incoherencia de la política forestal, con escasez de profesionales forestales, predominio del propietario absentista, falta de cooperación entre administración forestal e industria, desprecio de los políticos hacia el bosque, etc. En Galicia, las ¾ partes de los montes están en manos privadas, y esos propietarios, salvo masoquismo generalizado, no queman sus propiedades, si acaso las ajenas. O tal vez algunos lo hagan para convertir el monte en prado.


Sean cuales sean las causas –que algunos resumen: ¡el dinero!–, ahí tenemos el problema. Y para prevenir, lo más importante es informar –educar– y después tomar las oportunas medidas para disuadir. Si hubiese una estricta correspondencia entre causas y efectos, quemarían principalmente los montes los individuos discrepantes de la política forestal o los disconformes con el estado de la vida social. El deterioro biológico y, por tanto, económico del monte no lo desea nadie, excepto sujetos con algún trastorno de la personalidad, empecinados en destruir lo ajeno… y lo que es de todos.
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En 2006, un año desolador, se volvió a hacer hincapié en la intencionalidad (aludiendo incluso a nuevos motivos de índole política) y en la necesidad de soluciones ante el exceso de incendios forestales. No sé hasta qué punto ha habido avances en política forestal en relación a la prevención de este problema –tratado de modo diferente en cada comunidad autónoma–, pero parecen necesarias medidas conjuntas, educativas, de vigilancia, legales, protectoras, disuasorias y sancionadoras: fomento del amor por la naturaleza (educación en las escuelas), vigilancia forestal continua (no sólo en época estival), desarrollo del marco normativo (ley forestal), limpieza de montes (privados, comunales y estatales), no recalificación de áreas quemadas (prohibir construcción), prohibición de la caza, aplicación de sanciones… Y tal vez otras que a las mentes pensantes se les ocurran. Porque la ardiente historia continúa.

sábado, 15 de agosto de 2009

Último desconcierto gripal


Hace un par de días quedé estupefacto al comprobar a la entrada de un centro de salud un panel informativo que rezaba: “Si tiene fiebre coja una mascarilla y póngasela”. En la parte baja del tablero anunciador había una caja de cartón con mascarillas apiladas y abiertas, sin envoltorio estéril, invitando a servirse uno mismo. ¡Qué asombrosa medida de salud pública! ¡De puritita higiene!, que diría un mexicano. Menos mal que la contaminante idea duró lo que dura un telediario, víctima de las críticas. Creí que ya había visto todo, pero no. Poco después recibía en el correo electrónico una instrucción sobre la confirmación de casos gripe A que deja al descubierto la claridad de ideas de quienes nos dirigen. Dirigida a los jefes de servicios y firmada por el director asistencial, no me resisto a reproducir la desconcertante misiva.
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Asunto: Confirmación de casos gripe A
Apreciados todos, me han comunicado la presencia de pacientes en los servicios de urgencias de los hospitales con la solicitud de determinación de prueba de confirmación para gripe A
En las últimas instrucciones recibidas desde SS.CC. dicha determinación solo estará indicada en pacientes que reciban tratamiento con Tamiflú, aunque si es cierto que por ahora el tratamiento solo se puede dispensar en hospitales, a partir de la semana que viene recibiréis las dosis del antivírico que os correspondan en vuestros C.S. por lo que, si prescribierais tratamiento, dichos pacientes serían subsidiarios de confirmación y habría que remitirlos al hospital, pero parece ser que ese criterio cambiará y no se solicitarán confirmación de casos, por lo que dejaría de ser necesario la remisión del paciente al hospital para realizar la prueba, salvo que presentase cuadro clínico de gravedad con lo que el criterio de derivación es la gravedad y no el de confirmación de caso.
Es por todo esto que os pido difundáis a todo vuestro personal, la necesidad de NO REMITIR a pacientes para confirmar mediante prueba el diagnóstico de gripe A
Saludos cordiales y gracias anticipadas.
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(Nota: SS.CC = Servicios Centrales)

¡Qué transparencia! ¡Qué clarito! ¿Alguien da más?... En otro post gripal ya manifesté mi preocupación por la posibilidad de confusión en los profesionales y de alarmismo en la población, que hacen más daño que cualquier epidemia infecciosa. Y en el anterior expuse mi idea de seguir un protocolo unificado. Pero es como clamar en el desierto. Aquí continúa el desconcierto y se repiten los mensajes contradictorios. ¡This country is different!
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Adjunto el enlace a un escrito del Dr. Juan Gervás en el informativo Acta Sanitaria:

jueves, 13 de agosto de 2009

Que nadie se agripe sin gripe


En el desconcierto general en el que me encuentro tras ser anunciados los preparativos frente a la epidemia gripal, ante la carencia de las directrices claras de otros países y las controversias antigripales suscitadas, amén de las amenazas de militarización antigripal, he tratado de clarificar mis ideas y proporcionarme seguridad (voy a disfrutar mis vacaciones, si nada ni nadie lo impide, y al regreso no quiero sorpresas desagradables).

Después de revisar las diferentes fuentes oficiales (Organización Mundial de la Salud, Ministerio, Consellería) y otras dispersas, creo que lo más razonable es seguir las recomendaciones de la OMS, imitar el National Pandemic Flu Service del NHS y adoptar en Atención Primaria este sencillo algoritmo de manejo de casos de gripe A:


Fuente: Protocolo de actuación ante casos de gripe por el nuevo virus a/H1N1. Se trata de un documento sintético y práctico de Osanet, El Portal de la Sanidad Vasca, en el que se especifica:
  • Definición de caso
  • Grupos de riesgo
  • Toma de muestras para diagnóstico de laboratorio
  • Tratamiento
  • Recomendaciones / medidas de higiene
Sigo creyendo que es mejor adoptar un plan unificado para todo el territorio nacional, en lugar de actuaciones disgregadas y caóticas que nos pueden “agripar” mentalmente. No sé qué opinarán al respecto otros compañeros del primer nivel, pero lo que tengo claro es que es necesaria una reorganización asistencial.
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Agrego una noticia de Andalucía que da idea de las carencias estructurales de los centros de salud, por la falta de previsión al construirlos, de cara a un cambio organizativo:

miércoles, 12 de agosto de 2009

Música y naturaleza (7): Compositores y obras



En esta última entrega de la serie presentamos una relación alfabética, y necesariamente incompleta, de compositores que poseen en su haber composiciones vinculadas de algún modo con el mundo natural, la mayoría citadas en alguno de los seis artículos anteriores. Es el “apéndice” –ampliado– del ensayo Música y Naturaleza, publicado en Filomúsica (revista de música culta), sobre las obras musicales inspiradas en la Naturaleza o relacionadas con ella. Veamos, pues, nuestro catálogo de la Naturaleza:

ALBÉNIZ, Isaac (1860-1909). En el mar y En la playa, de Recuerdos de viaje, para piano. Crepúsculo (Crépuscule), canción de Deux morceaux en prose.

BARRIOS MANGORÉ, Agustín (1885-1944). Un sueño en la floresta, Las abejas y Vals de Primavera, piezas para guitarra.

BEETHOVEN, Ludwig van (1770-1827). Sexta Sinfonía “Pastoral”.

BERLIOZ, Héctor (1803-1869). Noches de verano (Nuits d’été), ciclo de canciones para voz y orquesta.

BORODIN, Alexander (1833-1887). En las estepas del Asia Central, poema sinfónico.

BRITTEN, Benjamin (1913-1976). Cuatro interludios marinos, de la ópera Peter Grimes.

CÓDAX, Martín (Mediados s. XIII-Comienzos s. XIV). Ondas do mar de Vigo, de las siete Cantigas de Amigo.

COPLAND, Aaron (1900-1990). Primavera Apalache (Appalachian Spring), ballet.

CRUMB, George (1929). Vox Ballaenae (Voice of de Whale), trío para flauta, cello y piano.

DEBUSSY, Claude (1862-1918). El Mar (La Mer), tríptico sinfónico. Sirenas (Sirènes), tercera escena del tríptico sinfónico Nocturnos (Nocturnes).

DELIUS, Frederick (1862-1934). Al escuchar el primer cuco en primavera (On Hearing the First Cuckoo in Spring).

DVORAK, Anton (1841-1904). En el reino de la naturaleza, obertura. La paloma del bosque, poema sinfónico.

ELGAR, Edward (1857-1934). Cuadros marinos (Sea Pictures), para contralto y orquesta.

GARCÍA ABRIL, Antón (1933). El Hombre y la Tierra, sintonía de la serie documental del mismo nombre.

GINASTERA, Alberto (1916-1983). Claro de luna sobre el Paraná, del ballet Panambí.

GRIEG, Edvard (1843-1907). Última primavera, Un canto de pájaro y Tormenta de otoño, canciones. La mariposa, de Piezas líricas para piano. La mañana, de la obra escénica Peer Gynt.

GROFÉ, “Ferde” o Ferdinand Rudolph von (1892-1972). Mississippi y Suite del Gran Cañón (The Grand Canyon Suite), suites orquestales.

HÄNDEL, Georg Friedrich (1685-1759). Concierto para órgano en Fa mayor "El cuco y el ruiseñor".

HINDEMITH, Paul (1895-1963). El axis del cisne (Der Schwanen Dreher), Concierto para viola sobre canciones populares alemanas.

JANACEK, Leos (1854-1928). La zorrita astuta *, ópera.

LUTOSLAWSKI. Witold Roman (1913-1994). Chantefleurs et chantefables, ciclo de canciones para soprano y orquesta.

MAHLER, Gustav (1860-1911). Tercera sinfonía.

MENDELSSOHN, Felix (1809-1847). Las Hébridas o La gruta de Fingal.

MESSIAEN, Oliver (1908-1992). El despertar de los pájaros (Réveil des oiseaux), para piano y orquesta. Pájaros exóticos (Oiseaux exotiques), para piano, 2 clarinetes, xilófono, percusión y orquesta de viento. Catálogo de pájaros (Catalogue d’oiseaux), para piano.

MOMPOU, Federico. (1893-1987). El lago, de Paisajes, para piano.

PROKOFIEV, Sergei. Pedro y el lobo, relato musical para narrador y orquesta dirigido a niños.

RAMEAU, Jean-Philippe (1683-1764). La Gallina (La Poule) y La llamada de los pájaros (Le rappel des oiseaux), piezas para clave.

RAVEL, Maurice (1875-1937). Historias naturales (Histoires naturelles), para voz y piano (I. El pavo real –Le paon, II. El grillo –Le grillon, III. El cisne –Le cygne, IV. El martín pescador –Le martin-pêcheur, V. La pintada –La pintade). Amanecer (Lever du jour), del ballet Dafnis y Cloe (Daphni et Chloé).

RESPIGHI, Ottorino (1879-1936). Los pájaros (Gli Uccelli), suite orquestal.

RIMSKY-KORSAKOV, Nicolai (1844-1908). El vuelo del moscardón, de la ópera La leyenda del Zar Saltan.

ROUSSEL, Albert (1869-1937). Sinfonía Nº 1 "El Poema del Bosque" (La poème de la forêt). El festín de la araña (Le festin de l'araignée), ballet.

SAINT-SAËNS, Camille (1835-1921). El carnaval de los animales (Le carnaval des animaux), suite de retratos de animales o “fantasía zoológica”, para dos pianos y grupo de cámara (Introducción y marcha real del león, Gallos y gallinas, Caballos, Tortugas, El elefante, Canguros, Acuario, Gente con largas orejas, El cuco en las profundidades del bosque, La pajarera, Pianistas, Fósiles, El cisne, Final).

SCHUBERT, Franz (1797-1828). La trucha (Die Forelle), canción.

SCHUMANN, Robert (1810-1856). Escenas del bosque (Waldszene), para piano. El nogal (Der Nussbaum), canción. Primera Sinfonía “Primavera”.

SIBELIUS, Jean (1865-1957). Cabalgata nocturna y amanecer, Las Oceánides ** y Tapiola, poemas sinfónicos.

SMETANA, Bedrich (1824-1884). El Moldava (Vltava), poema sinfónico, de Mi patria (Má vlast).

STRAUSS, Johann (1825-1899). El bello Danubio azul (An der schönen blauen Donau).

STRAUSS, Richard (1864-1949). Sinfonía alpina (Eine Alpensinfonie).

STRAVINSKY, Igor (1882-1971). La consagración de la Primavera, ballet.

TAKEMITSU, Toru (1930-1996). Una bandada desciende en el jardín pentagonal (A Flock Descends into the Pentagonal Garden), para orquesta.

TCHAIKOVSKY, Piotr Illich. Sinfonía Nº 1 “Sueños de invierno”. El lago de los cisnes, ballet. Las estaciones, para piano.

TURINA, Joaquín (1882-1949). La playa, de Sanlúcar de Barrameda “Sonata Pintoresca”, para piano. Sinfonía del Mar (inacabada).

VARÈSE, Edgar (1885-1965). Nocturnal, para voces y orquesta de cámara.

VAUGHAN WILLIANS, Ralph (1872-1958). El remontar de la alondra (The Lark Ascending), para violín y orquesta. Sinfonía del Mar (A Sea Symphony) y Sinfonía Antártica, Nº 1 y Nº 7 respectivamente.

VILLA-LOBOS, Heitor (1887-1959). Amazonas, ballet y poema sinfónico. Amanecer en la selva tropical (Alvorada na floresta tropical), obertura.

VIVALDI, Antonio (1678-1741). Las cuatro estaciones, conciertos para violín.

WAGNER, Richard (1813-1883). Murmullos del bosque, escena de la ópera Sigfrido.

Notas:
* Fábula sonriente sobre “los animales y los hombres”, e himno entusiasta a la vida y la Naturaleza.
** En la mitología griega, las Oceánides son unas ninfas (espíritus femeninos de la naturaleza), hijas de Océano y Tetis.
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En el deseo de muchos amaneceres para la música de la Naturaleza, traigo La mañana, de Peer Gynt de Grieg, en una hermosa presentación sonoro-visual.

martes, 11 de agosto de 2009

Preservación de la música clásica (3): Divulgación musical


La difusión de la música clásica, mediante la palabra viva (conferencias, seminarios, cursos), libros y revistas especializados (en soporte de papel u on-line) y, desde luego, a través de grabaciones y del poderoso alcance de las ondas, viene a ser una parcela más de la educación general a la que debe aspirar el hombre –y la mujer– sapiente. Y tiene su interés la relativamente reciente creación de foros en la red, donde se discute sobre el valor intrínseco de obras musicales y se hacen valoraciones interpretativas. Se aprende mucho de comunicadores anónimos que, no en pocos casos, demuestran un buen conocimiento de la materia que tratan.

Los medios, atentos a los índices de audiencia y a los lógicos beneficios, en general ayudan poco a una música que no mejora la cuenta de resultados. Una apuesta arriesgada para los entes privados, un lujo que sólo se puede permitir la empresa sufragada con el dinero de los contribuyentes. Y aun aplicándole el teórico demérito, es de encomiar la labor divulgadora de la radio pública, en particular, a través del programa Clásicos Populares* de RNE - Radio Clásica. Un verdadero clásico de la radiodifusión, que comenzó con lo más básico o asimilable por el público no versado y que acabó adentrándose en creaciones musicales más complejas. Eso sí, con una audiencia fiel que ha ido madurando a través de los años.

Sobre la popularización de la música clásica puesta en práctica por directores de orquesta e intérpretes, vocales o instrumentales, existen posturas encontradas. Las reelaboraciones o “arreglos” consiguen acercar algunas obras a oyentes de oídos poco adiestrados, aligerando las partituras a costa muchas veces de desvirtuar la esencia de la propia música. Si esto sirve como paso previo para afrontar las grandes composiciones en estado puro, no debiera ser mirado con recelo. Si el medio se convierte en fin y lo vulgar prevalece sobre la obra artística, habrá que desaprobar tales prácticas de divulgación o acercamiento a las masas.

Lo cierto es que el tiempo se impone como decisivo. La buena música lo exige y la sociedad de la prisa, del agobio, dificulta los sosegados acercamientos placenteros al arte supremo. Las obras serias son más largas que las canciones comerciales de consumo y en consecuencia más exigentes en la escucha; cierto que los lieder pueden tener la brevedad de las cancioncillas intrascendentes, o menos incluso, pero generalmente exigen una mayor atención. Y una sinfonía requiere mantener el hilo del discurso para entender la unidad de su construcción.

Bienvenidos sean los proyectos que procuren la desaceleración del ritmo social y, sobre todo, los destinados a difundir por el orbe la gran música que, desde cualquier rincón del planeta, el ser humano ha creado.

* El mítico programa Clásicos Populares llegó a su fin en 2008, tras 32 años de emisión.
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Este artículo es una parte del publicado en Filomúsica (revista de música culta):

Como muestra divulgadora: Gustavo Dudamel y la Orquesta Juvenil Simón Bolívar de Venezuela interpretando, en los Proms de Londres, las "Danzas sinfónicas" de West Side Story, de Leonard Bernstein.

domingo, 9 de agosto de 2009

Arte y belleza


¿Quién se cuestiona que arte y belleza van unidos? Por eso se habla de las bellas artes. Y sin embargo hay obras que no irradiando beldad se consideran tal. Aunque se puede aducir que, en la subjetividad, uno puede contemplar el mundo en estado de gracia mientras otro se escandaliza o permanece indiferente. Un día me sorprendí, a la entrada de un centro educativo, ante una escultura de un pez en vertical, metálica y vanguardista, pero no por el hechizo de su estética, sino por sus salientes (¿olas?) de latón, puntiagudos y cortantes como cuchillos. Heló mi sangre la alegoría de un mar infernal. No era bella a mis ojos, pero no puedo asegurar que no fuese arte. Supongo que otros observadores, entendidos o no, así verían su modernidad.

jueves, 6 de agosto de 2009

Epidemia gripal: preparativos para el combate


1. Plan de respuesta ante el virus de la gripe A

Los médicos de atención primaria de mi comunidad acabamos de recibir un plan para enfrentarnos a la inminente epidemia gripal. Un documento de treinta páginas en el que se insta a los centros de salud a realizar los preparativos de combate. Prevé saturación de los servicios (aumento de carga de trabajo, ausencias), recomienda consultas únicas de gripe (“salas de gripe”) e indica medidas para limitar la transmisión (máscaras quirúrgicas, higiene de manos). Pero también suscita dudas (reorganización del trabajo asistencial), deja interrogantes (flexibilidad laboral, transporte domiciliario), plantea posibilidades extremas (incorporación de personal jubilado y estudiantes de ramas sanitarias) e incluso advierte de un posible incremento de las agresiones (violencia en los centros). Como diría Groucho Marx: ¡Esto es la guerra!

2. ¿Un plan de contingencia común o diferentes planes?

Sospecho que otras comunidades establecerán planes diferentes, que se darán otras instrucciones, que se fragmentarán las estrategias. De ser así, es posible que la falta de criterios comunes provoque confusión en los profesionales y alarmismo en la población. Hemos de considerar que las personas se desplazan y que, si las ideas no quedan claras, lo más probable es que se deriven a los hospitales más pacientes de los necesarios.

3. La respuestas de la Organización Mundial de la Salud

La página de la OMS da respuesta a preguntas comunes sobre la gripe A. Informa de que, en general, los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional y a otras infecciones respiratorias de vías altas, variando desde una infección asintomática hasta una neumonía grave. Indica las medidas de protección básicas que se deben adoptar para evitar el contagio. Da instrucciones a los enfermos: qué debe hacer el paciente con fiebre alta, tos o dolor de garganta. A partir de aquí, bastaría proporcionarles a los ciudadanos una información clara y sencilla, indicándoles a dónde llamar y a dónde acudir en caso necesario, a fin de evitar colapsos en los centros sanitarios y riesgos añadidos.

4. El sentido común como guía del combate antigripal

Es sabido que la mala información y el alarmismo hacen más daño que cualquier epidemia infecciosa. Nada peor que el miedo irracional. El pánico colectivo, el temor general a contraer una gripe novedosa puede devenir en mocofobia y, desgraciadamente, los trastornos de ansiedad se cronifican. Después habrá que añadir muchos más enfermos crónicos a los ya suficientemente numerosos. De modo que el sentido común debe llamar a la racionalidad, a la toma sosegada de medidas y a la eliminación de los actos no médicos que bloquean nuestro sistema sanitario, como ya se dijo aquí al hablar de bajas laborales y pandemia gripal. ¡Los preparativos para el combate gripal debieran ser coordinados y comunes!
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Anexo al punto 3:

martes, 4 de agosto de 2009

Léxico médico de la atención primaria (7): N-P


(Es recomendable leer primero la introducción al Léxico médico de la atención primaria y el preámbulo a la primera entrega)

N

N
ECESIDADES DEL SERVICIO. Un término jurídico inconcreto que se desata como una losa cuando uno menos se lo espera. Provocan un aumento de la carga de trabajo, ordinaria y urgente, que no siempre se ve recompensada. Presuponen una disponibilidad continua; por imperativo laboral, la jornada puede verse ampliada inesperadamente. En consecuencia, ¿no debieran conllevar una importante compensación, retributiva y profesional?... Creo escuchar voces afirmativas.

NESCIENCIA. El enemigo número uno de la salud, más allá de la dotación genética, del sexo o de la economía. La ignorancia, el analfabetismo en materia de salud, es un factor decisivo. Sus consecuencias: problemas con las prescripciones, retrasos en el tratamiento, automedicación, hospitalizaciones evitables… Mejorar la cultura sanitaria, junto con la general, debiera ser lo prioritario.

NUEVO MODELO. El que pretende oponerse al “Modelo tradicional”, en principio con la buena intención de mejorar la asistencia, de procurar la calidad en Atención Primaria. Obliga a siete horas de presencia física continuada; sin ayuda de personal auxiliar, por mucho que teorice con el trabajo en equipo; con menos flexibilidad que antes, lo que propende al agobio; distorsiona a menudo la relación con el paciente; no pocas veces frustra al profesional, impotente de realizar bien su trabajo; y a pesar del calificativo, lleva mal su prematura vejez. ¡Convendría buscar un punto de equilibrio! (Relacionada: MODELO TRADICIONAL)

O

O
BJETIVO SANITARIO. El resultado que un programa de salud trata de alcanzar.  En plural, el establecimiento de un cumplimiento de objetivos, por el que se habrá de medir la productividad y abonar el complemento derivado de la misma, resulta de un teórico “acuerdo de gestión” entre las partes interesadas.  deseable que los objetivos que se persiguen sean realistas, pues muchos ven en su difícil cumplimiento una espada de Damocles que amenaza con cercenar el “complemento de productividad variable”. Y es necesario que quienes nos juzgan se impongan el objetivo de ser objetivos. (Relacionadas: ACUERDO DE GESTIÓN, PLAN DE SALUD, PLANIFICACIÓN SANITARIA, PRODUCTIVIDAD EN SALUD, PROGRAMA DE SALUD)

OPINIÓN MAYORITARIA. La forma propia de pensar sobre cualquier tema y el sentir de una mayoría (opinión general o pública), que en un estado de derecho se puede manifestar libremente. Respecto a la Sanidad Pública, cada médico tiene su particular opinión, pero la mayoritaria del colectivo médico es que su organización debe cambiar en muchos aspectos. Y cuanto antes mejor. ¡Amén!

ORGANIZACIÓN INTERNA. Una cuestión de orden interno, de los centros de salud. Entre los problemas organizativos en los equipos de Atención Primaria –una particularidad de la “organización sanitaria”– no hay que olvidar el debate de la figura del coordinador, actualmente jefe de servicio o de unidad, con su doble función. Otro es el de la asignación de recursos humanos, determinado por el número de habitantes máximos por clave médica, o sea por facultativo. También la distribución de tareas. Por lo demás, no hay fórmulas mágicas. (Relacionada: COORDINADOR, ORGANIZACIÓN SANITARIA).

ORGANIZACIÓN SANITARIA. Disposición que pretende poner orden en el entramado sanitario, proveyendo los necesarios recursos materiales y coordinando los indispensables recursos humanos. Una tarea ardua que lo es más por lo cambiante, teniendo en cuenta la complejidad del sistema sanitario y los vaivenes de la política sanitaria. Además, hemos de diferenciar una organización interna, propia de cada centro, y otra externa, dependiente de entes superiores: gerencias, direcciones provinciales, consejerías, ministerio. De la estructura organizativa –representada gráficamente mediante un organigrama– emanan la planificación y la gestión sanitarias. En Hispania, propensa a la desorganización, de continuo se demanda una reorganización en pro de mejorar la asistencia sanitaria. (Relacionadas: GESTIÓN SANITARIA, ORGANIZACIÓN INTERNA, PLANIFICACIÓN SANITARIA)

P

P
AC. Punto de Atención Continuada. Vino a sustituir al tradicional “Servicio de Urgencias Extrahospitalario” (SUE), en el que se atendían casos que no admitían demora, para tragar con todo lo que entre por la puerta, aunque se trate de nimiedades o incluso cuestiones no sanitarias. Superada la “Casa de socorro” de antaño, no supuso mejora respecto al SUE; peor aún, ha aportado problemas y conflictos. Con sonoridad inglesa de “paquete”, nadie que no sea sanitario lo conoce por este nombre.

PACIENTE. El fin último de los servicios sanitarios; a él nos debemos: estamos para servirle del mismo modo que nos gustaría que nos asistiesen. Amoroso sustantivo para un individuo que primero fue enfermo, después cliente y ahora usuario. (Relacionada: USUARIO)

PENSIONISTA. Hombre o mujer que, por lo regular con una pensión miserable, busca desahogo en un sistema público equivalente a mercadillo de balde o barra libre.

PERSONAL DE SERVICIOS DE SALUD. El establecido en tres categorías que engloban diferentes subcategorías: 1) Personal sanitario facultativo (médicos generales, pediatras y demás médicos especialistas), 2) Personal sanitario no facultativo (practicantes/ATS/DUE, matronas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, técnicos especialistas, auxiliares de enfermería) y 3) Personal no sanitario (técnico, de servicios especiales, de función administrativa, de oficio, subalterno). Suponen el conjunto de recursos humanos, con las funciones de cada cual teóricamente delimitadas, pero en la práctica surgen multitud de dudas.

PICARESCA. Una de las tres características hispánicas, que en el ámbito sanitario se comprueba cada día: simulación de incapacidades laborales, solicitud de recetas de pensionista por parte de trabajadores activos, ocultación de padecimientos para conseguir certificados de salud, etc. (Relacionada: HISPANIA)

PLAN DE SALUD. Pesimistamente, manera de planificar lo que presumiblemente ocurrirá hagamos lo que hagamos. Por el contrario, proyecto o programa para alcanzar un objetivo o fin sanitario. No exactamente como el “de pensiones”, que pretende que en la vejez no pasemos privaciones; si bien, indirectamente, también puede contribuir a preservar la salud. ¡Y yo sin plan! (Relacionadas: OBJETIVO SANITARIO, PLANIFICACIÓN SANITARIA, PROGRAMA DE SALUD)

PLANIFICACIÓN SANITARIA. Una función de la autoridad sanitaria, consistente en establecer planes para regular las actuaciones, alcanzar objetivos y no caer en el caos. Esencial para que el sistema sea eficaz pero que en exceso puede resultar negativa, al robotizar la actuación de los profesionales. Bienvenidos los planes, proyectos o programas que se ajustan a las necesidades y persiguen objetivos razonables; aquellos irracionales y perversos que se los lleve el viento. (Relacionadas: GESTIÓN SANITARIA, OBJETIVO SANITARIO, PLAN DE SALUD, PROGRAMA DE SALUD)

PLATAFORMA “DIEZ MINUTOS”. Base o conjunto de reivindicaciones que solicitan desesperadamente asociaciones, sociedades científicas y sindicatos: 10 minutos por paciente, 25 pacientes por día y 1200 personas por médico. Parece razonable, aunque cada patología, o mejor cada paciente, requiera un tiempo diferente. Condenados a una cierta esclavitud (la prisa genera desmoralización, desencanto y cabreo), los médicos de Atención Primaria claman a través de esta plataforma, constituida el 16 de diciembre de 2000.

POLÍTICA SANITARIA. Arte de conducir los asuntos sanitarios, que en Hispania ha ido dando tumbos, cambiando técnicos en gestión en función del signo ideológico –no de la capacitación– y, una idea bastante generalizada, proletarizando a los médicos y alejándolos de su primitiva concepción de profesionales liberales.

PORTUGAL. País hermano, pero distinto en materia sanitaria, como en otras, al que los profesionales de la sanidad gallega y española contemplan con envidia. Los médicos lusitanos, muy unidos profesional y sindicalmente, disponen de tiempo suficiente, trabajan en condiciones dignas, disfrutan de buena consideración social y tuvieron acceso a la carrera profesional antes que aquí. Vale pues elevar la mirada a las alturas y declarar: ¡menos mal que nos queda Portugal!

PRESCRIPCIÓN. Instrucciones que se dan por escrito en la receta médica. Tradicionalmente se encabezaba con la letra R (abreviatura de Recipe: “Tómese”), una barra (/) y tras ella el nombre del preparado y las cantidades, las instrucciones y la firma del facultativo. Hoy, como de otras muchas cosas, ya casi nadie se acuerda. (Relacionada: RECETA MÉDICA)

PRESIÓN ASISTENCIAL. Un elemento indeseable que condiciona la decisión clínica. Un médico bajo presión –con demasiadas visitas/día–, agobiado, no puede dar adecuada respuesta a los problemas de salud y, en consecuencia, contribuirá a la “medicalización”, derivará más pacientes e incurrirá en más errores. Respecto a las urgencias, ya se ha denunciado su “mal uso”, considerándose la necesidad de informar a la población, de educarla sanitariamente, con el fin de racionalizar el uso de los servicios; incluso se ha postulado la dureza, proponiendo sancionar en caso de abuso. Como sea, es preciso minimizarla, por el bien de los pacientes; si el médico no respira, mal puede ayudar a los demás. (Relacionadas: CARGA ASISTENCIAL, DEMANDA ASISTENCIAL)

PRINCIPIOS BIOÉTICOS. Son los principios (máximas, ideas o normas que rigen el pensamiento o la conducta) que incumben a la bioética. Los de la bioética médica son fundamentalmente cuatro: 1) Principio de no maleficencia: lo primero es no hacer daño (“primum non nocere”); 2) Principio de beneficencia: actuación en beneficio del paciente; 3) Principio de autonomía: decisión autónoma del paciente respecto a su salud y a las intervenciones médicas (expresado en sumo grado en el “consentimiento informado”); 4) Principio de justicia: opuesto a la desigualdad, dispone un trato médico igualitario, sin distinción. (Relacionada: BIOÉTICA MÉDICA)

PRODUCTIVIDAD EN SALUD. Si la productividad viene definida por la relación entre la cantidad de bienes y servicios producidos y la cantidad de recursos utilizados, en salud podemos entenderla como un buen servicio asistencial, de buena calidad y a los menores costos posibles. Un elemento de la Economía de la salud, por el que se valoran los objetivos de los profesionales sanitarios, difícil de medir y fácil de falsear. (Relacionadas: ACUERDO DE GESTIÓN, ECONOMÍA DE LA SALUD, OBJETIVO SANITARIO)

PROGRAMA DE SALUD. Conjunto de actividades que persiguen el logro de uno o varios objetivos en una población concreta. Tiene que ver con la planificación, por lo que antes se denominaba “plan de salud”. Hay programas por edades (del lactante y preescolar, del adulto, del anciano, etc.) y por patologías o factores de riesgo (programa de hipertensión, de diabetes, de dislipemias, de drogodependencias, bucodental, etc.). Ya un renombrado político reiteraba hace tiempo: ¡programa, programa, programa…! (Relacionadas: OBJETIVO SANITARIO, PLAN DE SALUD, PLANIFICACIÓN SANITARIA)

PROGRAMA ICP. Mejor reducir a este acrónimo la “Incentivación de la Calidad de Prescripción”. ¡Ahí queda eso! Nada menos que una rimbombante perífrasis con el ánimo de conseguir, simple y llanamente, ahorro del gasto farmacéutico. Y como premio un complemento para los médicos buenos, que prescriben lo que se les manda –atenerse a los siete indicadores de calidad establecidos–, aunque lo hagan de modo inconveniente. Encierra una perversidad que se opone a la pretendida calidad.

PROTOCOLO CLÍNICO. Actuación de obligado cumplimiento cuyo fin es apaciguar la insatisfacción que produce el no saber lo que le ocurre al paciente. O la manera de rezar de los médicos... ¡No se lo tome en serio! En realidad, es una guía clínica o de práctica clínica –por más que algunos observen diferencias–, un modo ordenado de actuación que facilita el diagnóstico, mejora la calidad asistencial y minimiza la comisión de errores. ¿Vale? Aunque si se siguen a rajatabla los protocolos puede bloquearse el delicado sistema.

PRUEBA DOCUMENTAL. Ver DOCUMENTO MÉDICO-LEGAL.

PSICOLOGÍA MÉDICA. Una disciplina que forma parte de la psicología clínica y que ayudará al profesional de la medicina a ver al paciente como un todo, como un ente biopsicosocial, puesto que tiene vida, alma o psique y se relaciona socialmente con otros individuos. Siendo el punto de partida la psicología (del griego psyché, alma, y logos, tratado), etimológicamente “ciencia del alma” y de hecho ciencia que estudia los fenómenos de la conducta, fundamentalmente humana, y los procesos mentales relacionados, para determinar sus condiciones y leyes, consideramos aquí su aplicación clínica en la actividad médica. (Relacionada: HUMANIDADES MÉDICAS)

PSIQUIATRA. Especialista de la locura que, según alguna mente retorcida, quisiera serlo también de la cordura. Porque como dijo uno, en la actualidad más que enfermos se ve gente sana con conflictos. Y esto el médico general o de familia, sin ser psiquiatra (¿o sí?), lo constata día a día.