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lunes, 20 de noviembre de 2023

Médicos de familia y otros especialistas


En su momento hablamos de la relación generalista-especialista, de la necesidad de una relación cordial entre profesionales médicos de los dos niveles asistenciales, primario y hospitalario, recordando que el médico de familia también es especialista. Ahora reparamos en una reflexión ajena sobre las derivaciones asistenciales desde el nivel primario (centro de salud) al hospitalario y las interconsultas no presenciales (sin paciente presente). 


...en un 5-6% de los casos nos planteamos [los médicos de familia: MF] que el motivo de consulta del paciente requiere pedir ayuda (urgente o programada) a otro médico, por diferentes motivos: realizar e interpretar procedimientos diagnósticos que son competencia de otra especialidad, o para los que no disponemos de recursos para realizarlos en atención primaria (AP); valorar la pertinencia y realizar, si procede, tratamientos intervencionistas; diagnosticar y/o tratar una situación aguda o crónica descompensada que requiera ingresar al paciente; confirmar o descartar un diagnóstico o recomendar una conducta a seguir; transferir el seguimiento de enfermedades crónicas de baja prevalencia que sobrepasan la competencia del MF; valorar y, si procede, prescribir fármacos, órtesis, CPAP… u otras prestaciones de prescripción exclusivamente hospitalaria. 
En todos los casos esperamos que se nos proporcione información detallada sobre resultados de pruebas, diagnósticos, recomendaciones de tratamientos, conducta a seguir, especificando a quién o quienes se propone para realizar el seguimiento (...)
En cualquier caso, la transferencia de información entre el MF y los otros especialistas es esencial para una atención de alta calidad y para la seguridad del paciente. (...) la historia clínica compartida ha sido un paso de gigante en el intercambio de información entre profesionales. Aunque también es cierto que algunas especialidades tienen el hábito de las abreviaturas, que deberían evitar, tal como recomienda el Código de Deontología Médica. 
De las múltiples cuestiones a debate que genera la relación entre MF y los otros especialistas, abordaremos 2 aspectos al alza en los últimos tiempos: las interconsultas sin paciente y el rechazo de interconsultas por parte de los otros especialistas. 

A partir de aquí se habla de la pertinencia de la consulta telemática, que la tecnología permite, favorecida por el conocimiento del paciente por parte de los profesionales de la salud, no posible si no ha habido un seguimiento asistencial (longitudinalidad). Y también del rechazo de interconsultas (consultas que el MF hace a los otros especialistas), algo que nos parece una ofensa y un quebranto de la ética médica, transgrediendo el referido Código de Deontología Médica. De ahí la necesidad, ya apuntada, de una relación cordial entre profesionales de la salud, por el bien de los pacientes y el bienestar de ellos mismos. Por otra parte, se señala la conveniencia de la libre elección de especialistas, como ya la hay de MF. Y se apunta la inconveniencia de la imposición de protocolos hospitalarios. En fin, mucho hay que mejorar para alcanzar un nivel óptimo en la relación interprofesional en el campo de la salud, y en particular en el sistema público de salud.

El carnaval de los animales: VIII. Personajes de largas orejas - Camille Saint Saens 
Le Carnaval des animaux:  Personnages à longues oreilles
***
Art. 46.1. (XI. Relaciones de los médicos entre sí y otros pacientes) La confraternidad entre los médicos es un deber primordial y sobre ella solo tienen preferencia los derechos de los pacientes.

viernes, 21 de febrero de 2020

Euthanasia

Fuente

La única cosa que sé con certeza es que estoy confundido.
Hugh Prather 


EUTHANASIA

A Mónica Lalanda

I

En un instante rojo. Por un momento negro.
Sin saber se hizo blanco… ¡Adiós azul y verde!
De los colores de la vida ¿qué decir?
¿Y del monocolor atrapado en la muerte?

Ahí vemos enfermos de índole oncológica
o degenerativa grave. Ahí vemos pacientes
encamados que yacen postrados y sin goce,
moribundos o en coma, atados a su suerte.

Si hallan los sentidos males invalidantes,
palabras apremiantes acuden a la mente:
resignación, esfuerzo, adaptación, valor…
Dolencias avanzadas que coraje requieren.

El humano temor, que a todos nos aprieta,
se agranda en esas víctimas que perviven conscientes.
Salvo supremo estado de ataraxia infinita,
los desahuciados sufren los dolores que sienten.

II

¿Qué debemos hacer en estas situaciones,
si en el sitio de otro nadie puede ponerse?
Dilema: mantener vida vegetativa
o dejar que natura resuelva lo inminente.

No habiendo cura alguna procede aliviar o…
Opinan allegados y juzgan los parientes.
Y si varios debaten, no habrá conformidad,
acaso en familiares ya próximos o ausentes.

—Podemos ofrecerles cuidados paliativos.
—El control del dolor no alza vidas inertes.
Los bandos respectivos en esta controversia
enfrentan las ideas de sendos oponentes.

La débil compasión o la fuerte entereza.
La prisa o la paciencia... Los hombres no se avienen.
Rechazada o no, por el valor de la vida,
terrenal relativo o absoluto celeste.

III

¿Una muerte tranquila? En paz: marcha serena,
sin grandes sufrimientos. La que toda la gente
desearía, a tenor del buen razonamiento
y a la luz de la ciencia. Final que todos quieren.

Ayer y hoy: muerte dulce o abreviación de vida.
La clasificación distingue diferentes
maneras de entenderla sin que nadie se entienda.
Equívoco lenguaje confunde a los vivientes.

La idea de abreviar las vidas desgraciadas
de enfermos terminales –en extremo sufrientes–
supone un inflexible manifiesto, cual ley
del todo o nada. Opine quien no pueda moverse.

La muerte decorosa… Privación de una vida
indigna para unos (vegetal aparente
o dolorosamente soportada). Para otros,
homicidio terrible que degrada y pervierte.

IV

Condicionado el médico por la deontología,
está en la disyuntiva muy incómodamente.
Haciendo juramento, al que su arte obliga,
no debe poner fin a nadie activamente.

Vislumbramos la tácita postura razonable
que evidencia consenso: aquélla de abstenerse
de desproporcionadas medidas (que suponen
tal encarnizamiento, que imaginarlo duele).

En límite correcto los pormenores éticos…
Humean las razones en peculiar ambiente.
Creencia e ideología también entran en juego.
Justicia mediatiza y códigos detienen.

Aquí no vemos dioses inmortales que vengan
a ayudar a morir de manera decente.
Y cuesta decidir el fin de la existencia,
porque –aunque la asumamos– la muerte no se entiende.

Cielo de fuego

En un mundo donde no hay lugar para todos, en el que los viejos sobran, se ha a planteado la euthanasia como medida correctora de la superpoblación...

Sol's Euthanasia
Secuencia de "Cuando el destino nos alcance" (Soylent Green, 1973)
[Ojo: la predicción era para 2022]
***
Enlaces externos
La eutanasia y el suicidio médicamente asistido
Cuando la acción la realiza la propia persona con ayuda médica se denomina suicidio médicamente asistido (SMA); cuando es el médico quien causa directamente la muerte del propio paciente a petición de éste, se habla de eutanasia.
Entradas relacionadas en blog

2
No palliative care

lunes, 18 de septiembre de 2017

El cuidado de lo invisible


A los pacientes les gusta que les toquen. Dr. Eloy Pacho
(Documental "Ser médico")

La tecnología en medicina no es suficiente. Así lo cree Gabriel Heras, médico intensivista y creador del proyecto Proyecto HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos). Al pie del vídeo podemos leer el ideario que entraña:
Gabriel ofrece una nueva visión y comparte la revolución de la emoción que está llevando a cabo, al darse cuenta de que en las UCI hay algo invisible que no se tiene en cuenta y que es tan importante como aliviar el dolor físico, y esto es, el dolor emocional que se vive en un momento de máxima vulnerabilidad y que sin ser conscientes se produce a diario. El dolor emocional de pacientes, familias y profesionales que con su movimiento y revolución social ha decido transformar y que requiere la involucración de todos para lograr una verdadera sanidad excelente centrada, también, en las emociones de las personas.
Extraemos de la exposición del doctor Heras algunas verdades indiscutibles. Que las heridas emocionales son las más difíciles de curar. Que cuando uno está absolutamente desesperado, lo único que necesita es otra persona. Que a los profesionales nos gusta nuestro trabajo, porque si no, no hay quien lo aguante. Que tenemos los mejores medios, la mejor tecnología, los mejores profesionales… y solo nos falta el mejor trato. Y que la buena noticia es que el mejor trato, el cuidado de lo invisible, depende de nosotros. Así pues, la humanización de la medicina, en todos los niveles asistenciales, está en nuestras humanas manos visibles.

Enlace:
Humanizando los cuidados intensivos

Invisible - Marion Meadows

jueves, 2 de marzo de 2017

La utópica humanización de la medicina

Monos en la escuela (h. 1660), Teniers el joven


En una sociedad deshumanizada –que llaman del bienestar–, donde el engaño se impone como estrategia y el dinero manda, el ámbito de la salud no puede mantenerse ajeno. Como consecuencia: la pérdida de confianza, en general, y de la relación médico-paciente en particular. Ya hace mucho que la gestión de la empresa privada, con ánimo de lucro, entró en los hospitales públicos, en busca aquí de una teórica eficiencia, y que se impusieron protocolos dirigidos a objetivos economicistas (nunca pensando en el paciente), al tiempo que éste se fue desvirtuando en usuario (ni siquiera cliente). 

El control de los recursos humanos es evidente, innegable la manipulación de los profesionales de la medicina. Se ha conseguido la división, el ninguneo de las voces discrepantes, las jefaturas vitalicias (¡hasta en atención primaria!), para que nadie se salga de la norma o, si se sale, volverlo a poner en su sitio. ¡Vaya democratización interna! La relación interprofesional deja mucho que desear (*), quiero pensar que por la general tensión derivada del sometimiento, y es lastimoso que los médicos de familia estén totalmente supeditados a las decisiones de los hospitalarios. 

Por supuesto, cabe negarse a los improcedentes mandatos, pero las consecuencias no podrían ser asumidas por todos, pues de algo hay que comer; haría falta que todos, o la mayoría, se alzasen en contra de lo inaceptable, sin miedo, sin cobardía, con el coraje o el valor de quienes saben que llevan la razón y sienten el impulso imparable de un corazón sanamente rebelde que rechaza el servilismo. Pero claro, los intereses difieren, lo público entra en conflicto con lo privado, y en medio de prestaciones de servicios duales, conciertos hospitalarios, prebendas inconfesables… Siendo realistas, hacer un frente común es muy difícil, o imposible. 

Sobre la técnica no habría nada que objetar si su frialdad se conjugase con un poco de calor humano. Sin embargo, los ciudadanos, en calidad de pacientes o usuarios, apelan a ella, confiando ciegamente en sus poderes (se les ha vendido mejor que las bondades de la longitudinalidad). Recuerdo a un médico tenido por humanista, ya fallecido, que había expresado –acaso afectado por la senectud–: “Cuando estoy enfermo quiero que me den técnica”. Si el paciente, o el mismo médico, atiende más a la biometría y a las máquinas que a la palabra sanadora o consoladora, también está en su derecho. No todo es blanco o negro. 

No sé si cabe esperar alguna mejora, o un futuro menos amargo, pero creo que no hay que callar ante los atropellos. Por nuestro bien y por el bien de los demás. Las recargadas mentes, necesitadas de liberar sus pensamientos, acaban confundiéndose… y cometiendo errores. Querer deshacerse de un paciente puede interpretarse como necesidad de descarga emocional o como deseo de eludir una responsabilidad. Ya verlo como enemigo es un pecado ético, aunque no suela cometerse por animadversión hacia la persona, sino por odio al sistema. El médico sigue siendo humano, por más que se haya deshumanizado. 

En fin, necesitamos que la medicina no se deshumanice todavía más, o que al menos se “desmaquinice” un poco. Necesitamos humildad y que se imponga en buena medida la honestidad. Necesitamos trabajar con menos presión, con mucha más tranquilidad. Necesitamos ejercer la medicina en buenas condiciones, en un adecuado ambiente en el que fructifique la entrega: proporcionándonos satisfacción –también reconocimiento, si cabe– y sobre todo el bienestar del paciente a quien nos debemos. Necesitamos decir lo que sentimos, aunque nunca se haga realidad esta bella utopía.  Necesitamos entonar un canto de esperanza....

Humanizar la Medicina es puro engaño 
la atención longitudinal otra mentira.
Mas no tiremos la toalla que más alivia...
¡Convirtamos en realidad nuestra utopía!
____
(*) v. Anexo

Hombre de hojalata - America
[Vídeo post. por eliminación del previo]

*** 
Anexo: Sobre la relación interprofesional
Volviendo la mirada atrás: los recién nacidos médicos de familia miraban al médico general con desconfianza, cuando, por el contrario, los especialistas hospitalarios admiraban su labor (lejos de esa admiración, los especialistas de ahora lo han convertido en simple MAP: médico de atención primaria). Nos referimos al médico de cabecera, y en particular el médico rural, ‘todólogo’ de toda la vida, que se sentía orgulloso generalista, sin que se rasgase las vestiduras porque no lo nombrasen especialista. Algo se ha hecho mal en la transición del primer nivel asistencial.


Soñemos con esta utopía sanitaria y evitemos cualquier distopía...


Realidad, existencia, materialidad, objetividad, verdad.
Irrealidad, apariencia, inmaterialidad, subjetividad, mentira.

ANEXO: AFORISMOS SOBRE REALIDAD Y UTOPÍA
  • La única verdad es la realidad. (Aristóteles)
  • La realidad es aquello que, aun cuando dejes de creer en ella, sigue existiendo. (P. K. Dick
  • La imaginación es la única arma en la guerra contra la realidad. (L. Carroll)
  • El mundo no es verdadero, pero es real. (F. Pessoa)
  • El escapismo es la fuga mental de la realidad.+
  • El idealismo choca con la realidad.+
 —Irrealidad, fantasía
  • La irrealidad es alucinación o fantasía, locura o ilusión.
  • Lo irreal no existe y lo que es real nunca deja de existir. (Bhagavad-Gita)
  • No hay distinción firme entre lo real y lo irreal; ni entre lo verdadero y lo falso. Una cosa no es necesariamente o verdadera o falsa, sino que puede ser ambas: verdadera y falsa. (Harold Pinter)
  • El arte es irrealidad.
 —Utopía, quimera, anhelo
  • Utopía: isla imaginaria con un sistema político, social y legal perfecto. (Tomás Moro)*
  • La utopía es aquello de difícil realización, pero no imposible.
  • Las utopías no son a menudo otra cosa que verdades prematuras. (Lamartine)
  • Nada mejor que el sueño para engendrar el porvenir. La utopía de hoy es carne y hueso mañana. (Víctor Hugo)
  • La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor. (A. France)
  • La búsqueda de utopías acarrea desgracias. (J. Adriansens)
____
*Utopía (1516), de Tomás Moro. Descripción del estado ideal de una república en la isla de Utopía, con referencias a los pensamientos de Sócrates expuestos en La República de Platón, donde se describe asimismo una sociedad idealizada. Una reseña AQUÍ. Ya comentada en «Obras de pensamiento esenciales». [Ant. Distopía]

viernes, 2 de diciembre de 2016

La parte más humana de la medicina


El más hondo fundamento de la medicina es el amor. Paracelso

El papel de la medicina no es vencer a las enfermedades y a la muerte, sino aliviar el sufrimiento, limitar el mal y allanar el doloroso viaje del hombre hacia su última morada. Petr Skrabanek

El objeto de la medicina es el ser humano que sufre, pues es sabido que no hay enfermedades, sino enfermos. Por lo tanto, la relación médico-paciente es lo fundamental para entender, diagnosticar y tratar. Y esa relación debe ser cálida y personalizada. De modo que, priorizando la ética sobre la técnica, el ejercicio de la medicina debe estar humanizado, ser menos riguroso y más amable. 

Remarcábamos esto en un manifiesto a favor de la humanización de la medicina

Supuestamente acogidos al juramento hipocrático, e incluso a la oración de Maimónides, la necesidad de expresar el propio compromiso hace que algunos profesionales de la medicina expongan además su propio ideario ético. En general, determinado por palabras clave, como dedicación, respeto, cortesía, proximidad, equidad…, que cada cual tratará de ejemplarizar. 

La parte más humana de la ciencia médica obliga a este compromiso ético

Pero la práctica médica se ve dificultada por obstáculos que el profesional de la medicina ha de salvar. El conocimiento, el entendimiento y la voluntad son sus principales armas. Y tratar a otro ser humano, en su condición de paciente, también precisa cualidades o aptitudes, como la empatía, la sinceridad o la contención emocional, encaminadas a brindar ayuda de la mejor manera. 

Es ésta la esencia de la conducta profesional en la relación médico-paciente

Por si fuera poco, el propósito de humanizar la asistencia llega a elevarse como un ruego. Con el firme deseo de salvar las crecientes dificultades, el médico intenta fortalecer su espíritu. Y en su afán de entrega, quiere atraer hacia sí ciertas virtudes, como la serenidad o la generosidad, y ganarse la confianza de sus pacientes. Su sana intención solo pretende curar, aliviar o, al menos, consolar. 

¡Ay!, es la humana limitación la que lo conduce a una nueva plegaria

Que pueda tener el temple necesario para el ejercicio de mis funciones en cualquier ocasión y lugar, y que logre ejercer con espíritu generoso y no movido por el interés, tratando a todos los pacientes por igual y sin distinción alguna. 

Sintiendo la parte más humana de la medicina necesito refugiarme en el silencio...

Silence And I - Alan Parsons Project 
*** 
La medicina es más que fármacos y cirugía. Y en el marco institucional, es más que cumplimiento de objetivos economicistas.


La deseable conexión en medicina de estos dos conceptos:

Humanismo médico → Medicina humanitaria
Humanidades médicas → Humanización de la Medicina
Medicina humanista → Medicina humanizada 
Médicos* humanistas → Médicos* humanitarios 
____
*Profesionales de la salud en general


Conducta: manera de comportarse. Comportamiento.

ANEXO: AFORISMOS SOBRE LA CONDUCTA
  • La verdadera filosofía se ve en la conducta y no en los discursos. (C-J B. Bonnin)
  • Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta. (Aristóteles)
  • Las conductas, como las enfermedades, se contagian de unos a otros. (F. Bacon)
  • Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón. (F. von Schiller)
  • La conducta puede estar regida por un lema.*
  • Si hablan mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír. (Epicteto)
  • Vela por tus pensamientos cuando estés solo y por tus palabras cuando estés con los demás. (Epicteto)
  • Meter en cintura. (Expresión) [Someter a normas de conducta a alguien]
  • El trastorno de conducta** debe ser tratado, para que el niño o el adolescente no llegue a ser un adulto problemático.
____
*Cualquiera puede adoptar un lema de vida o de conducta. Ejemplo: «Siempre ayudaré a los demás y nunca haré daño a nadie».
**Trastorno de conducta: serie de problemas conductuales y emocionales que se presentan en niños y adolescentes; puede suponer comportamiento desafiante o impulsivo y llevar a consumo de drogas o actividad delictiva.
____
Comportamiento (manera de actuar, conducta)
  • El alma no tiene secreto que el comportamiento no revele. (Lao-Tse)
  • El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen. (Goethe)
  • Nuestro comportamiento no depende de nuestra experiencia, sino de lo que esperamos. (G. B. Shaw)
  • Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco. (S. Freud)
  • El buen comportamiento merece aplauso o premio, el mal comportamiento, corrección o castigo.
Ética y Moral
  • La ética es el conjunto de normas morales que rigen la conducta.
  • La ética es la estética de adentro. (P. Reverdy)
  • El ethos no es la ética ni la moral que poseemos. La ética representa la justificación ideológica de una moral, y es, a la postre, una ciencia. (J. Ortega y Gasset)
  • Después de tantos años estudiando la ética, he llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes; coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir. (F. Savater)
  • Ética profesional. (Expresión)
  • Ser moneda de cambio. (Expresión)*
[Moral: lo relativo a obrar en relación con el bien o el mal]
  • La moral es lo relativo a las creencias personales sobre lo que se considera bueno o malo.
  • Moral es el conjunto de comportamientos y normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos; ética es la reflexión sobre "por qué" los consideramos válidos y la comparación con otras morales que tienen personas diferentes. (F. Savater)
  • La humanidad tiene una moral doble: una que predica y no practica y otra, que practica pero no predica. (B. Russell)
  • Obligación moral. (Expresión) [Obligación de conciencia]
  • Moral alta/baja. (Expresión) [Estado anímico alto/bajo]
  • Doble moral. (Expresión) [Aplicación de dos criterios distintos]
  • Autoridad moral. (Expresión) [Estatus de respeto, liderazgo]
  • Superioridad moral. (Expresión) [Supremacía moral subjetiva]
____
*Algo que se utiliza como contraprestación de intereses; suele obedecer a un comportamiento poco ético (moralmente reprobable).

miércoles, 21 de octubre de 2015

Mi sanitaria plegaria


No sé por qué, o acaso porque todo sigue igual -por no decir que va a peor-, he vuelto la mirada hacia la Nueva oración de Maimónides intentando recrearla en verso. No sé si es solo un juego de palabras, tal vez sea una forma de acallar mi inquietud, pero necesito echarla al espacio para esparcir retazos de lo que se agita por dentro. Vaya pues sin más preámbulo mi sanitaria plegaria...

El autor del blog junto al
Monumento a Maimónides en Córdoba


SANITARIA PLEGARIA
(Nueva oración de Maimónides)
 
A Juan F. Jiménez Borreguero

Con tantas dificultades sanitarias in crescendo,
procurando combatir el dolor y el sufrimiento,
deseando mejorar sin reducir el esfuerzo,
creo preciso pedir, claramente y sin rodeos:

Que con generoso espíritu tenga el temple necesario
y atienda a todo paciente sin distinción de su grado.

Que la salud no me falte en el oficio hipocrático 
y sepa comunicar sin el juicio mermado.

Que tenga la mente lúcida para ejercer con agrado
y no me perturbe nunca ninguna clase de obstáculo. 

Que escuche con atención a individuos aquejados
y reconozca un error como haría el mayor sabio.

Que los dolientes me vean como un ser humanitario
y admita con humildad algo que estoy ignorando.

Que pueda actuar sin prisas —con el juicio centrado—
y resolver los problemas sin que me sienta agobiado.

Que no se me penalice por prescribir bien un fármaco
se imponga la cordura en el medio sanitario.

Que impere la confianza con pacientes y usuarios
y sea esencial principio el procurar no hacer daño.

Que reciba adiestramiento de expertos y veteranos
y trate de mejorar, día a día y año a año. 

Que siempre me encuentre libre de críticas o rechazos
y sea humilde y honesto y humoroso y humano.

Que consiga la concordia con los demás sanitarios
y me motive el paciente: al cabo el beneficiario.

Que con buena ciencia médica vaya curando o aliviando
y me sirva el arte médico para acertar consolando.

Y que se aprecie mi mérito —sin el talante endiosado—
para lograr, sin fatiga, preservar el entusiasmo.

The Impossible Dream
(Man of La Mancha)
[Interpretación de Richard Kiley]

lunes, 19 de mayo de 2014

Primero el enfermo, después la enfermedad

Medicina centrada en el paciente

El hombre es un mundo en miniatura (Homo est minor mundus). Boecio

Cada persona es un mundo.

La medicina centrada en el paciente (no en la enfermedad) marca la noble finalidad de la atención primaria de salud; cada individuo es único, diferente, especial. Pero este loable objetivo, no contemplado por la economicista frialdad de los gestores sanitarios, choca con la habitual actitud del médico general o de familia, antaño médico de cabecera, que en su privilegiada situación de servicio público -valga el oxímoron- se infravalora a sí mismo, sin ponderar su verdadero poder. Sobre la importancia del enfermo frente a la enfermedad y sobre el verdadero valor del médico de atención primaria valgan las aforísticas frases que siguen (sin olvidar otro aforismo de Séneca: «Nada recupera y conforta tanto a un enfermo como el afecto de los amigos»).
  • No hay enfermedades, sino enfermos. (Gregorio Marañón)
  • El paciente es la fuente más importante de nuestra experiencia. (Paracelso)
  • El médico debe generalizar la enfermedad e individualizar al enfermo. (Christoph W.F. Hufeland)
  • El secreto de la atención al paciente consiste en interesarse por él. (George Peabody) 
  • Para el médico no hay más que una sola regla, ponerse en el lugar del paciente. (Joseph Lister)
  • Es mucho más importante saber qué tipo de paciente tiene una enfermedad que el tipo de enfermedad que el paciente tiene. (William Osler)
  • La variabilidad es la ley de la vida, no existen dos rostros iguales, dos cuerpos semejantes o dos individuos que reaccionen igual a la enfermedad. (William Osler) 
  • El Médico de Familia está más comprometido con la persona que con un conjunto particular de conocimientos, un grupo de enfermedades o algunas técnicas especiales. Este compromiso no termina con la curación de la enfermedad, la conclusión del tratamiento o la incurabilidad de una condición. (Ian Mc Whinney)
  • La atención primaria está orientada a la persona, no a la enfermedad. (Barbara Starfield)
  • Es mucho más hermoso saber algo de todo que saberlo todo de una cosa [Aplíquese a la medicina general]. (Blaise Pascal)
  • Nuestros autores de referencia [de Atención Primaria] nos hablan de una práctica comprometida, reflexiva, compasiva y empática, centrada en las personas, integral e integrada, con un enfoque contextual y una responsabilidad sobre el conjunto de la población asignada. (José R. Vázquez Díaz)
  • Lo más sorprendente de los médicos generales es que se infravaloran a sí mismos; creen que no tienen poder cuando ven cada día más personas que los especialistas, bastante más que los políticos, incluso que los curas. Los médicos generales están en una posición única; son profesionales admirados y un grupo influyente. (Paraf. Howard Stoate)
Fuentes:
Aforismos, proverbios, lemas y consejos

Medicina centrada en la persona
por Juan Gérvas
***

Nota discordante.- Hay quien discrepa de la atención personalizada (individual), a favor de la atención poblacional, considerándola contraria a la equidad. En este sentido, léase el artículo "¿Equidad o elección? Los peligros de la medicina personalizada."

miércoles, 2 de abril de 2014

Nueva oración de Maimónides


En estos tiempos de crisis –no sólo económica–, se hace más necesario que nunca creer en algo para no caer en el abatimiento. En el caso de un profesional de la medicina, obligado éticamente a cumplir el juramento hipocrático, uno puede aferrarse además a la plegaria del buen médico de Hutchinson [final del texto] o, sobre todo, a la oración de Maimónides. Pero en la compleja sociedad actual, que disfrutando del logro de la universalización asistencial ve peligrar el general y público sistema sanitario –con sus particulares servicios de salud–, por el envejecimiento poblacional y el mayor número de pacientes crónicos, entrando incluso en acalorados debates cuando se propone algún pago por la atención al bien más preciado, es preciso una renovación de la famosa oración. Por eso me he planteado un nuevo texto basado en ella y que bien podríamos denominar «Nueva oración de Maimónides». De modo que, obviando el preámbulo (sobre la creación del cuerpo humano, los desórdenes causantes de enfermedad y la sabiduría del curador) y toda connotación divina, propongo lo que sigue.

Monumento a Maimónides en Córdoba
(foto del autor del blog)

Con las innegables y crecientes dificultades en el desempeño de la labor médica, y con la más firme voluntad de mejora profesional y humana, es mi deseo para combatir el dolor y el sufrimiento que causan las dolencias del cuerpo y del alma:

Que pueda tener el temple necesario para el ejercicio de mis funciones en cualquier ocasión y lugar, y que logre ejercer con espíritu generoso y no movido por el interés, tratando a todos los pacientes por igual y sin distinción alguna.

Que pueda conservar la propia salud para poder atender la de los demás en las mejores condiciones, y que mi capacidad de comunicación no se vea mermada por las circunstancias o el ambiente donde desempeñe mi labor.

Que mi mente esté siempre lúcida, dispuesta para el buen juicio clínico, y no se vea perturbada por ningún obstáculo burocrático, ni por agresiones externas, ni por la indeseable sobrecarga asistencial que propicia el sistema sanitario.

Que aprenda a escuchar lo que los sufrientes me transmiten, sin desestimar aquello que subyace tras sus palabras y comprendiendo sus miedos, que pueda reconocer los errores y que la experiencia me sirva para evitarlos en el futuro.

Que los dolientes me vean como benefactor y nunca como enemigo, que sepa responder sus dudas, así como reconocer mi ignorancia cuando proceda, y que en todo momento impere un propicio clima de respeto.

Que pueda centrarme en mi trabajo, sin interferencias que lo impidan, y que la buena gestión sanitaria promueva una organización asistencial que favorezca las consultas sin prisas, no viéndome obligado a resolver varios problemas a un tiempo.

Que no se me penalice por prescribir lo que considero mejor para mis pacientes y que, en esto como en otras cuestiones que perturban la asistencia médica, la cordura se imponga entre los dirigentes del sistema sanitario.

Que la relación médico-paciente sea de mutua confianza, observando los principios de la comunicación, desde el respeto a la escucha activa, evitando incomprensiones y egoísmos, y teniendo como primera máxima la hipocrática de no dañar.

Que reciba ayuda y consejo de quienes tienen más conocimientos, que trate de mejorar en el día a día mediante una formación continuada y que, pletórico de saber, me sienta agradecido por recibir las oportunas enseñanzas.

Que no me sienta herido por críticas o rechazos y que afiance las virtudes de humildad, honestidad, humanidad y humor, las mismas que en otro tiempo y con sabio criterio propugnó Osler para el buen ejercicio de la medicina.

Que la relación con los compañeros de profesión, hospitalarios y de atención primaria, sea cordial, reconociéndonos colaboradores y no rivales, con el objetivo común de procurar beneficio de los pacientes a quienes nos debemos.

Que, en definitiva, la ciencia médica, que también es arte, me sirva a veces para curar, a menudo para aliviar y siempre para consolar a quienes padecen enfermedades, y sin desfallecer, con la alegría y la modestia de un pobre mortal.

Y, ¿por qué no?, que se reconozca mi labor cuando el esfuerzo y los aciertos la hacen meritoria (igual que se me censura por lo contrario), sin que ello suponga engreimiento, sino saludable estímulo para continuar con mi hermosa tarea.

Sobre el sabio Maimónides
***
Sobre el juramento-oración de Maimónides
En realidad, hay un juramento de Moses Maimónides* (1135-1204) y una oración más extendida. El juramento [Oath of Maimonides] comienza así: «La eterna providencia me ha designado para velar por la vida y la salud de Tus criaturas. Que el amor por mi arte me mueva en todo momento…». La oración, inspirada en este juramento y atribuida al médico y filósofo alemán de origen judío Marcus Herz (1747-1803), como oración diaria antes de visitar a los enfermos, comienza así: «Dios Todopoderoso, Tú has creado el cuerpo humano con infinita sabiduría…».
____
*Moisés ben Maimón

lunes, 25 de noviembre de 2013

Miradas a la muerte

Igualdad ante la muerte (1848), William Bouguereau
[Azrael, arcángel de la muerte]

La muerte es el fin de la vida biológica, pero no somos solo cuerpo.
Tew Bunnag

Nota preliminar.- Este tríptico sobre la muerte es mi aportación personal al tema "El derecho a bien morir" propuesto en #CarnavalSalud

1. La muerte próxima

No podemos evitar la muerte, pero podemos hacerla menos dolorosa.

Hace tiempo, sumido en la inquietud y las dudas, tuve la necesidad de hacer mi propia consideración sobre el paciente terminal:
Es imposible ponerse en el lugar del enfermo desahuciado, en espera de una muerte inminente de la que puede ser o no ser consciente. El paciente puede tener conciencia de muerte o ignorar lo que le está pasando. En ambos casos, seguro que estará embargado por el temor humano, salvo que haya alcanzado el supremo estado de ataraxia. Pensemos en los pacientes oncológicos, en los que sufren enfermedades neurodegenerativas o en los que padecen otras dolencias graves en fases muy avanzadas, y acudirán a nuestra mente palabras apremiantes: resignación, esfuerzo, adaptación… Aunque no podamos curar, siempre podremos paliar. (…)

2. La muerte y la ética profesional

El médico no debe poner fin a una vida de manera activa; pero abstenerse de medidas desproporcionadas parece admitirse por la mayoría.

Poco antes, tratando de clarificar los límites de la actuación médica en el caso de un paciente terminal, me había adentrado en los vericuetos de la eutanasia:
Cuando se plantea, llegado el caso, la posibilidad de soportar un inútil sufrimiento manteniendo una vida meramente vegetativa, se cuestiona la posibilidad de la palabra que encierra una doble significación antagonista, desprecio y compasión, dureza y dulzura, crueldad y misericordia: eutanasia. Rechazada o aceptada, según se vea o no la vida como valor absoluto. Referida a la muerte dulce y tranquila, a la muerte serena, sin grandes sufrimientos, sería la muerte deseada por todos.
Fue éste el primer razonamiento de mi frágil reflexión, concluyendo que no es fácil establecer el límite de lo correcto, ni ayudar a bien morir.

3. Vivir y morir

Si nos preocupamos por retrasar la muerte y no por vivir la vida, estamos viviendo la muerte o muriendo en vida.

No hace mucho, realicé una recopilación de aforísticos pensamientos en torno a la muerte, una realidad irremediable que ha hecho correr tanta tinta como el amor, en la eterna confrontación entre Eros y Thanatos. Si el poeta confesó que había vivido, muchos no viven, dominados por la angustia de vivir. Desgraciadamente, a los peor tratados por la diosa Fortuna no se les concede el tiempo necesario para vivir, pues son víctimas de una muerte adelantada: unos son llevados prematuramente por la parca; a otros se les priva de la vida por humana decisión; algunos deciden una muerte voluntaria. Ya dijo André Malraux que “la muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida”. Consideremos este aforismo y, sin renunciar al humor ni a la crítica mortuoria (¡ay, el negocio de la muerte!), pensemos que es un soplo la vida. Vivamos entonces el día a día, amorosamente, mientras podamos. Y con optimismo, pero sin negar el final de la vida, confiemos en nuestro derecho a bien morir. Algo más que un bello oxímoron.


Canto final: Último adiós (Cuando otra alma se va)

Como colofón, traigo la letra de una canción elegíaca que compuse hace un año, movido por el fallecimiento de un familiar y evocando la muerte de mi padre (fallecido en un mes de noviembre). Bien dijo Cicerón que "la vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos."

Cuando otra alma se va,
cualquier alma bienquerida,
se tiene la sensación
de que es absurda la vida.

Todo parece distante,
en nada hay alegría,
las lágrimas de tristeza
nuestro dolor atestiguan.

Y sin embargo nos queda,
tras la rabia contenida,
lo mejor de su presencia,
el dulzor de su sonrisa.

Muerte y transfiguración (Tod und Verklärung)
poema sinfónico de Richard Strauss
*** 
La muerte es, de todas las certezas, la más absoluta.*

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Sentimientos de paz, felicidad y bienaventuranza; visión de un túnel oscuro y de una luz o la percepción extracorpórea. Estos fenómenos podrían explicarse por la anoxia y la hipercapnia...

In ictu oculi (1670-2), Juan de Valdés Leal
[«En un parpadeo», alegoría de la muerte]