[Microrrelato]
El golpe fue sonoro. Yo iba solo en la oscura madrugada y no vi a la persona que cruzaba la carretera. Pero escuché sus gritos y su cuerpo rodar por el barranco a cuyo borde mi auto eléctrico se detuvo, tras impactar contra un árbol. No estaba herido, y el daño material poco importaba. Lo trascendente era la muerte segura de aquel ser, hombre o mujer. Pensé en mi padre, quien por mi graduación quiso regalarme el coche siniestrado, el último año que se permitían coches de combustión (no había alternativa). Reparé en mi hermano abogado: ¿cómo podría evitar que fuese a la cárcel por homicidio involuntario? E imaginé a la familia del desafortunado... ¡Ah!, tenía dos problemas, uno familiar y otro legal. Llamé a mi hermano abogado y vino hasta el lugar. Juntos exploramos el barranco, cuando ya amanecía. Y al fin hallamos el cuerpo atropellado: un oso pardo.
[2023, 10 oct.]
Haydn – Sinfonía n.º 82 ‘‘El oso’’: Final
Curiosidades
El estreno de esta sinfonía, en 1787 en París, fue dirigido por el músico mulato Joseph Boulogne, conocido como Chevalier de Saint-Georges.
Es el final de la sinfonía el que le dio el subtítulo ‘‘El oso’’, porque el bajo zumbante y la atmósfera de carnaval campestre sugerían osos bailarines a los franceses.
