miércoles, 29 de mayo de 2024

Pobreza y gasto farmacéutico


Se evidencia una relación entre pobreza y consumo de medicamentos: «La pobreza eleva el gasto farmacéutico...». A menor renta, más consumo de fármacos, porque quienes disponen de pocos recursos tienen peor salud, enferman más y, en consecuencia, precisan más tratamientos farmacológicos. 

Los fármacos tienen un coste, por supuesto. Pero he aquí una particularidad de nuestro sistema: quienes tienen menos recursos están exentos de copago farmacéutico; es decir, no pagan nada por los medicamentos.

Entre las consecuencias de salud, se señalan la obesidad y los hábitos tóxicos: tabaquismo y alcoholismo. En el primer caso, por mala alimentación que supone malnutrición. En el segundo, supuestamente por desajustes emocionales.

Pero lejos de simplificar, valgan las siguientes reflexiones.

1. Salvo pobreza absoluta, tener menos poder adquisitivo no obliga a alimentarse mal, ya que alimentarse bien no significa comer alimentos caros.

2. No pagar nada por los medicamentos es un arma de doble filo: facilita su acceso a quienes tienen menos dinero, sí, pero no favorece su consumo responsable.

3. Una mejor alimentación de la población, facilitando el acceso a los alimentos básicos –y nutritivos– y evitando el consumo de los ultraprocesados, redundaría en una gran disminución del gasto sanitario público. O de otro modo: sería más rentable para el Estado sufragar alimentos saludables que verse en la necesidad de tener que financiar medicamentos por causa de una mala alimentación (y de otros malos hábitos de vida, a fin de cuentas «determinantes de salud»).*

*Recordemos el modelo de Marc Lalonde: no se debe poner el foco en la asistencia, sino en los determinantes de salud.
___
Reflexión expresada, con el mismo título, como Carta al Director, La Voz de Galicia. [También enviada al Faro de Vigo, pero no publicada publicada con posterioridad.]

Una limosna, por el amor de Dios – Agustín Barrios

Comentario:
 Si esto es así, prefiero comer bien a medicarme.
***
Nivel económico, nivel cultural y gasto sanitario
Bajos ingresos y bajo nivel cultural se han relacionado con una mayor demanda asistencial y, en consecuencia, mayor gasto sanitario (incluido el farmacéutico). En consecuencia, luchar contra la pobreza y mejorar la educación son las mejores estrategias para racionalizar la asistencia y aminorar ese gasto

lunes, 27 de mayo de 2024

Ojo clínico


En la profesión médica, el ojo clínico puede definirse como el «don que poseen algunos médicos para realizar diagnósticos rápidos y certeros» (1). Un término en desuso, antaño muy popular, empleado para resaltar una habilidad anticipatorio, de algún modo intutitiva. En una entrada que titulamos «El médico rural a través del tiempo», dijimos que la práctica médica había evolucionado desde el ojo clínico a la medicina basada en la evidencia (MBE), del tratamiento sintomático a la indagación etiológica. Ciertamente, la evidencia científica, basada en datos objetivos, apoyada en tecnología y protocolos, se impone al ojo clínico, acientífico y desprovisto de aparatos sofisticados, en la toma de decisiones clínicas. Con todo, la MBE tiene sus detractores, por su excesiva rigidez. Por eso, la combinación de la fría ciencia y esa habilidad personal para la orientación diagnóstica, como herramientas complementarias, nunca antagónicas, nos parece lo mejor para resolver problemas de los pacientes. Gregorio Marañón estaría de acuerdo (2).

Gudiol Munté Francisco. "Ojo clínico" y evidencia científica. Educ. méd. [Internet]. 2006 Dic [citado 2024 Mayo 21] ; 9( Suppl 1 ): 21-23.
(2) La importancia del "ojo clínico", Juan Francisco Jiménez Borreguero

‘‘Scherzo. Pizzicato ostinato’’ de Sinfonía n.º 5 de Tchaikovsky

viernes, 24 de mayo de 2024

Gonzalo Guerrero, el conquistador rebelde

Estatua a Gonzalo Guerrero y al mestizaje (Wiki)
[Akumal, Quintana Roo, México]


GONZALO GUERRERO, EL CONQUISTADOR REBELDE 

Entre batallas con moros
y descubrimientos míticos,
en Viejo Mundo y en Nuevo,
a caballo entre dos siglos,
vivió un soldado valiente
antes de hacerse marino,
arcabucero en Granada,
cuya conquista fue un hito,
y junto al Gran Capitán
en Italia. Y el destino 
lo llevó a América en tiempos 
de la gran conquista, y quiso 
que un mal día naufragara
su barco en unos bajíos,
en aguas de Yucatán.
Sobrevivir fue un prodigio,
bebiéndose los orines
los pocos que estaban vivos,
y aún menos los que en tierra
se enfrentaron a los indios.
Los no muertos son esclavos
de un cacique, y los cautivos
mueren de extenuación, salvo
Jerónimo y él mismo.
***
Jerónimo de Aguilar
sufrió con heroico ahínco
sus mismas penalidades,
trabajando de continuo,
con alegría forzada
para seguir con los vivos.
Distante de aquella tribu,
fiel a cristianos principios,
impidió que le influyeran
las costumbres de los indios,
y en tentación de mujeres
no cayó, ni en desvaríos.
Él en cambio se admiraba
de aquel mundo tan distinto,
de la cultura ancestral
de un pueblo desconocido
que, en su honda fascinación,
lo veía como amigo.
Ganada la aprobación
de los mayas primitivos,
los instruyó en el combate,
se sometió a duros ritos
y se unió a Zazil Há,
princesa que le dio hijos.
***
En una hamaca descansa
después de que hubo vencido
en una de tantas luchas
con los pueblos enemigos
–justo reposo de quien
va a la guerra decidido–;
tal vez soñando en la suerte
que en esta vida ha tenido,
después de salvar a un jefe
de un caimán, o un cocodrilo,
y de casar con Zazil
y de haber tenido hijos.
Mientras, con su expedición,
Hernán Cortés ha sabido
en Cozumel de barbados
compatriotas en peligro,
y decide rescatar
a los que están detenidos.
Sin riña, son liberados,
mas no los dos complacidos:
contento se va Aguilar
y él se queda felicísimo;
labradas cara y orejas,
se siente maya adoptivo.
***
Es un hombre de la selva,
un español que ya es indio,
defensor de sus hermanos,
bravo jefe combativo,
conquistador renegado, 
un personaje sufrido;
su fuerza es la de ellos,
que al fin le dieron cobijo,
su mente piensa en su nombre,
navegando en igual río,
brinda sus conocimientos
a quienes llenan su espíritu.
Pero es mortal el guerrero
y lo es el hombre pacífico…
A manos de los que un día
recibió su beneficio
murió en desigual batalla
convirtiéndose en un mito.
Su sangre, que se ha mezclado
con la sangre de los indios,
está corriendo imparable
por un incierto designio,
y su figura es honrada,
ya convertida en un símbolo.

[2024, 19 abr.]

La historia de Gonzalo Guerrero


[Conferencia]

En los documentales hay inexactitudes, en texto o imágenes, inevitables cuando las crónicas no son del todo fidedignas, mas valgan de complemento estético.
***
Gonzalo Guerrero, renegado y padre del mestizaje.

Nacido en Palos de la Frontera, poco se sabe de la vida de Gonzalo Guerrero anterior a la conquista de México. Apenas que fue soldado, arcabucero, en la conquista de Granada por los Reyes Católicos, y que siguió al Gran Capitán a Nápoles. Debió de llegar a América en alguna de las expediciones que zarparon de España a finales del siglo XV o principios del XVI. En 1511 navegaba en un barco de la flota de Diego de Nicuesa, gobernador de Veragua (actual Panamá), que se dirigía de Panamá a Santo Domingo y que, desviado de su ruta por una fuerte tormenta, naufragó en las proximidades de Jamaica, en unos bajos llamados de las Víboras. Sólo unos veinte hombres consiguieron salvarse del naufragio. Éstos, en un pequeño batel, sin agua y sin alimentos, fueron arrastrados durante trece días por la corriente hasta arribar a la costa de Yucatán (México), aún desconocida por los españoles. La mitad de ellos murieron en el camino. Los que consiguieron llegar a tierra fueron inmediatamente apresados por indios mayas, quienes sacrificaron a algunos. Los pocos que quedaron con vida lograron huir, pero pronto volvieron a ser apresados, pasando a ser esclavos de los diferentes señores mayas de la zona. Ocho años después de estos sucesos, sólo quedaban dos hombres con vida: Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero, convertidos en servidores del cacique de Xamanhá (actual estado mexicano de Quintana Roo). Hacia 1514, Guerrero pasó al servicio del cacique maya de Chetumal (ídem), de nombre Na Chan Can, cuya confianza se ganó al integrarse en la vida y cultura mayas. Comenzó por vestirse como indígena y horadarse las orejas y el labio inferior, y fue adoptando los usos y costumbres de los mayas e incluso, según cronistas de la Conquista, su religión. Poseedor de un talento militar excepcional, pronto destacó como hábil estratega y empezó a asesorar a los indígenas en las tácticas de guerra occidentales y en la construcción de fuertes, trincheras y baluartes, al tiempo que aprendía la manera de guerrear de los mayas, hasta llegar a convertirse en un jefe militar prestigioso. Al frente de partidas de guerreros mayas, combatió contra los primeros intentos españoles de conquistar México: las expediciones de Hernández de Córdoba (1517) y Juan de Grijalva (1518). La total asimilación de Guerrero a la cultura maya se produjo al casarse con una mujer indígena, Zazil Há, según algunos autores hija del propio cacique Na Chan Can. Con ella tuvo varios hijos, los primeros mestizos de tierras mexicanas. Cuando el 6 de marzo de 1519, Hernán Cortés, marchando a la conquista de México, desembarcó en la isla de Cozumel, frente a la costa de Yucatán, supo, por algunos indios de la zona, que cerca de allí había dos náufragos españoles. Cortés se aprestó a despachar misivas a ambos supervivientes, invitándoles a unirse a su expedición. En cuanto Jerónimo de Aguilar se enteró de la llegada de los españoles, se apresuró a reunirse con ellos, a quienes acompañó en la conquista de México como intérprete de la lengua maya. Sin embargo, Gonzalo Guerrero, que ya era más maya que español, rehusó el ofrecimiento de Cortés, pretextando que su mujer y sus hijos le obligaban más que toda la gloria que pudiera alcanzar en la conquista de México o de ningún otro lugar. Cuando le dijeron que podía llevar en la expedición a su familia, siguió resistiéndose, afirmando que como esclavo que era no tenía libertad para elegir. Guerrero permaneció en tierras mayas hasta el final de sus días, combatiendo contra todos los intentos de los españoles de conquistar la península de Yucatán. Sus acciones militares contribuyeron en buena medida a que la conquista del área maya no se consumara hasta bien avanzado el siglo XVI. Fue el máximo responsable del fracaso de la expedición del adelantado Francisco de Montejo en el año 1527. Montejo, conociendo el prestigio militar de Guerrero y su entrenamiento en las tácticas de guerra indígenas, intentó que se sumara a sus tropas y le ayudara en la conquista de Yucatán. Para ello le envió una carta en la que le instaba a que abandonara sus costumbres indias y volviera al servicio de la Corona de España, prometiéndole los más altos honores. Pero Guerrero decidió seguir fiel a su pueblo de adopción y le remitió a Montejo su carta, tras escribir en el reverso que como esclavo que era no podía romper con los indios, pero que tanto él como todos los españoles podían considerarle como su amigo. Conocedor de los planes de Montejo de marchar sobre Chetumal y dispuesto a impedir que consiguiera su objetivo, Guerrero comenzó a organizar con los mayas la fortificación de esta ciudad. Francisco de Montejo, tras fundar una ciudad en Yucatán que le sirviera de base de operaciones, a la que puso el nombre de Salamanca, distribuyó a sus soldados en dos grupos. Uno de ellos, comandado por él personalmente, se dirigió por mar hacia el sur, mientras que la otra hueste, formada por ciento cincuenta infantes y dieciséis caballos, partió por tierra bajo el mando de Alonso de Ávila. Ambos ejércitos debían juntarse en Chetumal para sitiar la ciudad, pero Guerrero elaboró un ardid para impedir que los españoles llegaran a su destino. Así, cuando las dos tropas estaban a mitad de camino, hizo llegar a Alonso de Ávila un mensaje en el que le informaba de la muerte de Montejo, mientras que a éste le llegaban informes de que Alonso de Ávila y sus hombres habían sido aniquilados por los indígenas en el camino. Ambos se dejaron engañar por estas informaciones. Alonso de Ávila consideró inútil seguir al encuentro de Montejo, quien a su vez, creyendo que éste y sus hombres habían muerto, decidió regresar a Salamanca. Posteriores intentos de conquista de la península de Yucatán también habrían de fracasar ante la hostilidad de los indígenas, siempre capitaneados por Gonzalo Guerrero, al servicio de Na Chan Can. A mediados de 1531 las huestes bajo el mando de Alonso de Ávila intentaron nuevamente conquistar Chetumal y se enfrentaron con los indígenas sublevados; todo el sureste de Yucatán se levantó en armas contra los intrusos y Alonso de Ávila no logró reprimir la sublevación. En otoño de 1532 la situación se había hecho tan insostenible que todo el ejército español tuvo que huir en canoas hacia Honduras. Finalmente, en 1536, Guerrero marchó a Honduras, cuando los mayas de la zona estaban siendo atacados por los españoles. Capitaneando las tropas del cacique Cicumba contra sus antiguos compatriotas, murió de un disparo de arcabuz. Un informe de 14 de agosto de 1536 del gobernador de Honduras, Andrés de Cereceda, dice que fue encontrado muerto un hombre blanco vestido como un indígena, con el pelo trasquilado a la manera maya, pintado y con toda la apariencia de un indio. A medio camino entre la historia y el mito, Gonzalo Guerrero se ha convertido en un personaje ambivalente para los mexicanos: para los hispanistas es un renegado traidor, mientras que el nacionalismo le ha convertido en paradigma de la aculturación y en mártir de la lucha anti-imperialista, consiguiendo que perviva en la memoria colectiva mexicana como símbolo del mestizaje. En su honor, una estatua en la que aparece ataviado como los jefes militares mayas se alza en el paseo de Montejo de la ciudad yucateca de Mérida. 

Región de los mayas. Península de Yucatán

Notas complementarias
–Gonzalo Guerrero iba en una carabela enviada por Vasco Núñez de Balboa y capitaneada por Juan de Valdivia, desde Darién (en Panamá) a Santo Domingo (en La Española, actual República Dominicana), y ese fue barco el que naufragó en unos bajíos cerca de Jamaica. Sobrevivieron en principio unas veinte personas, unos dieciocho hombres y dos mujeres, que, sin agua, bebían sus propios orines; y menos llegaron a tierra, donde los atacó un grupo maya de los Cocomes, siendo esclavizados los pocos que se salvaron, hasta sólo quedar vivos Aguilar y Guerrero.
–GG salvó la vida del cacique Balam, que había sido atacado por un caimán, y agradecido le concedió la libertad; pero Guerrero decidió quedarse.
–GG se tatuó rostro y cuerpo y sufrió mutilaciones rituales según costumbre maya.
–GG pasó de ser esclavo de los mayas a jefe maya.
–GG tenía conocimiento militar, sobre todo por su formación con el Gran Capitán, que aprovechó para instruir a los mayas en el combate.
–GG fue denominado por los españoles como el Renegado.
–GG hubo de sacrificar a su hija primogénita para aplacar una plaga de langosta.
–GG, que fuera arcabucero, murió en Honduras de un disparo de arcabuz.
–GG fue echado al río Ulúa, que desemboca en el Mar Caribe, con el fin de que volviese a donde nace el sol, de donde había venido, a Castilla. 

Dijo el cacique Cicumba como, antes que se diesen, con un tiro de arcabuz se había muerto un cristiano español que se llamaba Gonzalo Aroza que es el que andaba entre los indios en la provincia de Yucatán veinte años ha y más, que es éste el que dicen que destruyó al adelantado Montejo.
Andrés de Cereceda (Gobernador de Honduras). Archivo General de Indias, Sevilla

Fuentes de información y enlaces relacionados
Gonzalo Guerrero –Real Academia de la Historia
Náufragos en los albores de la historia mexicana –Relatos e historias en México

Monumento a Gonzalo Guerrero (Wiki)
[Mérida, Yucatán, México]

miércoles, 22 de mayo de 2024

Una crítica sobre el director de orquesta George Szell


Cada uno tiene sus gustos musicales y cada cual puede hacer de critico musical. Ya pusimos el ejemplo de una desconcertante crítica musical, por los criterios antagónicos entre dos profesionales sobre una interpretación del Concierto para violín de Sibelius, en concreto de la violinista solista. Ahora veremos el juicio crítico de un melómano sobre el gran director de orquesta George Szell, en particular respecto a la dirección de una sinfonía y en general sobre su modo de dirigir.

He tenido un problema de toda la vida con Szell porque no me gustan casi todas sus grabaciones de Cleveland. Del mismo modo, soy consciente de que muchas personas, incluidos muchos revisores profesionales, tenían y siguen teniendo los mismos sentimientos negativos. Ellos y yo admitimos sin reparos que ha creado una excelente orquesta en Cleveland; sin embargo, podemos recordar amablemente a los fanáticos de Szell que esos estándares orquestales se encuentran con bastante más frecuencia en el mundo de lo que la propaganda de Szell quiere hacernos creer. ¿No puede haber nadie tan ciego como para creer que Reiner, Karajan o Solti (por nombrar solo algunos) fueran capataces menos exigentes? Pero esta no es la esencia de la cuestión. Creo que lo que más nos molesta es el literalismo fanático de Szell: el hecho (y creo que es un hecho) de que con demasiada frecuencia no se pueda ver el bosque por los árboles en sus grabaciones. Se centra demasiado en las notas, muy poco en la respiración y el alcance de las frases y, en lo que respecta a la emoción, se niega constantemente a dejarse llevar, incluso en la música (como esta sinfonía de Tchaikovsky), que apesta a ella. Otro aspecto es desconcertante. Un día de 1963 dirigió la RSO de Berlín para Elisabeth Schwarzkopf y produjo una maravilla de belleza y sensibilidad*. Con la Filarmónica y Fournier hubo un relato maravillosamente vívido del Concierto para violonchelo de Dvorak. En Ámsterdam, dirigió un magnífico y grandioso relato de [las sinfonías de] Sibelius n.º 2 y Beethoven n.º 5. En Londres, una lectura verdaderamente magistral del Concierto n.º 1 de Brahms con Curzon. ¿Qué pasa aquí? Si me inclinara a especular, podría adivinar que «en casa» su creación musical tuvo que superar obstáculos que no existían en Berlín, Londres o Ámsterdam, lo que evitó la mayoría de las insistencias puntuales. Siguiendo una línea más basada en hechos, sus grabaciones en la CBS son todas muy secas, duras en los agudos y ligeras en los graves. Una vez hablé con un ingeniero que trabajó durante algún tiempo en Cleveland y culpó a Szell por ello, alegando que el director no publicaría ninguna grabación hasta que los agudos fueran lo suficientemente altos para su gusto en el ambiente muy acolchado de su casa. No puedo dar fe de ello, pero es evidente que todas las grabaciones europeas que he mencionado suenan mucho mejor, ¡mucho más humanas! (...) En 1959, el disco causó asombro (además de consternación) debido a su enfoque clínico de la música. A los que les gustó estaban hartos de las indulgencias de otros directores y elogiaron el hecho de limpiarse las telarañas. Pero para saborear esta novedad tendrías que viajar 50 años atrás en el tiempo. Desde entonces, casi se ha puesto de moda tocar la música sin implicación emocional, por ejemplo, Muti, Maazel, Abbado, Chailly, etc. Sus estándares orquestales no son ni un ápice inferiores a los de Szell. Sin embargo, por mi parte, me gustaría que la música tuviera al menos una apariencia de sentimiento romántico. Después de todo, es Tchaikovsky, no Stravinsky (quien, dicho sea de paso, admiraba mucho a Tchaikovsky). (...)
*Cuatro últimas canciones de Richard Strauss.


El autor de esta reseña manifiesta su preferencia por otras interpretaciones más emotivas de la Sinfonía n.º 5 de Tchaikovsky, como las de Fritz Reiner, Herbert von Karajan o Georg Solti. Pero la grabación de George Szell con la Orquesta de Cleveland es de impecable factura. ¿Sin emoción como señala? Juzguen ustedes...


Otras interpretaciones notables
***
Otras entradas sobre directores de orquesta
Póker de ases de la dirección orquestal (Walter, Klemperer, Reiner, Szell)

lunes, 20 de mayo de 2024

Higiene personal del paciente


Se quejaba un médico de familia del mal olor de algunos pacientes, consecuencia de la deficiente higiene personal; algo intolerable, exceptuando a individuos deficientes, desvalidos o con ciertos trastornos psiquiátricos. Y nos acordamos de situaciones en las que era difícil aguantar sin taparse la nariz, para que su mucosa o membrana pituitaria no recibiera estímulos desagradables. Tras las visitas nada perfumadas, convenía abrir la ventana de la consulta o, si no la había, dejar abierta la puerta unos minutos y salir hasta que se ventilase lo suficiente para continuar sin riesgo de soponcio. Paradójicamente, yendo hacia atrás en el tiempo, la gente se preocupaba de acudir a una consulta en las mejores condiciones de revista, bien aseada e incluso, a su entender, bien vestida. No era raro que alguien se negase a una exploración por no haberse duchado, bañado o lavado, por más que, por principio, el médico no deba sentir asco por nada (*). Ahora es excepción. En fin, los tiempos no parecen haber evolucionado con buenos aires.

Además, se nos dio por pensar que en estos casos el aseo debería ser un deber. Y comprobamos que no consta en nuestra Carta de derechos y deberes del paciente, pero sí al menos en la Ley General de Salud de la República Dominicana, en el apartado de Derechos y deberes de los pacientes

Mantener una higiene personal adecuada y contribuir a mantener el ambiente.

Un punto atinado que tal vez deberíamos incluir también en nuestra Carta.

La higiene corporal

En el contexto de la práctica médica, el asco puede influir en la elección de la especialidad y, eventualmente, en el desempeño profesional. Afortunadamente, la mayoría de los médicos encuentran formas de lidiar con esta emoción. Sin embargo, si bien puede causar malestar y tal vez incluso contribuir al desgaste, los profesionales de la salud rara vez lo revelan abiertamente. (...) Al final, a un buen médico le pueden dar asco las cucarachas, pero no los pacientes.

jueves, 16 de mayo de 2024

Medicina brutalista

Un enfoque inquebrantable en la utilidad y el cumplimiento normativo es la causa de muchas de las "monstruosidades" de la medicina contemporánea. El estilo arquitectónico brutalista [arquitectura brutalista]* es una analogía apropiada para la agenda moderna de la salud. En un rechazo vigoroso del "arte de la medicina", hemos puesto un énfasis especial en la utilidad. El uso de evidencia para impulsar la toma de decisiones médicas debe ser elogiado, pero siempre habrá más para proporcionar una atención médica adecuada que leer estadísticas en una revista o seguir algoritmos clínicos.
Medicina brutalista. Una reflexión
sobre la arquitectura de la asistencia sanitaria
En definitiva, cabe apostar por una medicina más humana, inteligentemente humana, apoyada en la técnica y en la evidencia científica, por supuesto, pero sin descuidar el componente de arte de la más científica de las humanidades.

Клетка · Molchat Doma
***
*v. entrada sobre arquitectura sanitaria:

lunes, 13 de mayo de 2024

Richard Strauss: así habló...

Richard Strauss


RICHARD STRAUSS 
Así habló 

Se retrató en «Una vida de héroe». 
Pasmoso torbellino místico, 
capaz de proferir un gran estruendo 
o el más leve suspiro acariciante, 
entre excesos sonoros y sutiles acordes. 
Literatura y música fundidas 
por artística mano creadora; 
Don Juan y Don Quixote y Zaratustra 
y Till Spiegel se presentan
en su densa visión poética. 
Las cumbres de los Alpes y el Hogar 
y la Muerte aparecen dibujados 
en el tiempo, desde el amanecer 
a la noche. Dichosa luz 
del amor; aflicciones y dolor irradian. 
El ser humano transitando... 
(Las sombras de Berlioz, de Liszt, 
de Wagner, extendiéndose, le alcanzan.)
Y llegan Salomé y El Caballero 
con melodioso flujo de palabras 
embellecidas sobre notas justas. 
De las pequeñas a las grandes cosas, 
Ricardo pasa misterioso, vuela 
como la alondra loca, 
movido por su espíritu atrevido,
inquieto y preocupado. Vanidoso 
creador de ideario ambiguo 
que en la proximidad de su final 
canta a la primavera y al ocaso, 
entregado al destino, mortalmente resignado.

[1997, 30 mar.]

Trío final de la ópera El caballero de la rosa – Richard Strauss
Este trío sonó en el funeral del compositor, porque fue su deseo.
***
Entrada relacionada

sábado, 11 de mayo de 2024

El Cid

El Cid

El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos 
—polvo, sudor y hierro—, el Cid cabalga.
MANUEL MACHADO, Castilla


EL CID

I
Soldado profesional, 
mercenario de leyenda,
Campeador sin enmienda
cabalgando hasta el final.
Caballero medieval,
Ruy Díaz el temible,
Sidi heroico e invencible,
cuya gesta renovada
–alguna vez novelada–
se nos hace irresistible.

II
Héroe de la Reconquista, 
paladín cristiano cruento, 
desterrado e irredento, 
combatiente y ventajista. 
No hay moro que se resista 
a señor tan admirado, 
de mesnaderos amado, 
campeón en campo abierto: 
Sidi que, sin desconcierto,
Reverte* ha resucitado.

III
Con la lanza o con la espada, 
en cualquier justa o batalla, 
glorioso Cid, que no falla, 
tiene la fama ganada. 
Con la Tizona empuñada 
va en Babieca a cabalgar… 
Escritas en un Cantar 
sus hazañas han llegado 
de este guerrero afamado, 
castellano de Vivar.

[2019, 5 nov.]

*Arturo Pérez-Reverte. Su novela Sidi es una nueva recuperación del personaje, que hace olvidar el lema de Joaquín Costa: «Siete llaves al sepulcro del Cid».
___
Ruy o Rodrigo Díaz de Vivar (Vivar, Burgos, h. 1043 – Valencia, 1099), conocido como El Cid Campeador, Mio Cid o El Cid (del árabe sid, «señor»), hidalgo y guerrero, mito de la Reconquista y de la Historia de España. Una figura legendaria  cuya vida es la base del más importante cantar de gesta de la literatura española, el Cantar de Mio Cid (h. 1200), que canta su destierro y sus hazañas, al mando de sus mesnadas, cabalgando sobre Babieca, su caballo, y empuñando una de sus dos espadas, la Tizona o la Colada; además narra en verso las bodas de sus dos hijas (poetizadas como Doña Elvira y Doña Sol, que tuvo con su esposa Doña Jimena) y la afrenta de Corpes, hecha por sus yernos, los infantes de Carrión.

El Cid, Miklós Rózsa
Música del film El Cid (1960), de Anthony Mann

Estatua del Cid. Burgos

jueves, 9 de mayo de 2024

Cara y cruz de la medicina de familia


Un día hablamos de satisfacción y desgaste del profesional médico de atención primaria (Médico de familia: Satisfacción y desgaste). Hoy resumimos el parecer de dos galenos imaginarios que expresan sentimientos profesionales opuestos.

—Esta profesión me llena; realizo actividades sanitarias satisfactorias, hago tareas que ayudan a las personas (nada mejor que curar, aliviar y consolar), tengo por amigos a muchos pacientes, mantengo una serenidad de ánimo, disfruto con lo que hago, mi entrega es vocacional..., la medicina es mi vida.

—Esta profesión me desespera; debo obedecer órdenes detestables, soporto un papeleo infumable, aguanto impertinencias de usuarios maleducados (incluso insultos y agresiones físicas), me irrito continuamente, no disfruto con mi trabajo, quisiera abandonar este odioso trabajo..., la medicina es mi desesperación.

Este diferente modo de sentir expresa dos polos opuestos de la profesión médica (¡ojalá todos pudiesen ver más bondades que inconvenientes!), a modo de cara y cruz de la medicina de familia , de blanco o negro...

Black or White – Michael Jackson 

martes, 7 de mayo de 2024

Obsesión por la salud y consumo de medicamentos


La obsesión por la salud nos conduce a una sociedad de enfermos.

Un día escribimos sobre el excesos de intervenciones médicas. Y señalábamos la obsesión por la salud, en concreto la obsesión preventiva, como principal causa. 

La obsesión preventiva equivale al término salutismo (HealthismHealthism and the medicalization of everyday life, Robert Crawford, 1980): “la preocupación por la salud personal como principal objetivo para lograr el bienestar”. Y esta preocupación excesiva conduce al exceso sanitario, incluyendo los medicamentos.


Fuente

PUNTOS CLAVE
  • Obsesión por la salud (visitas médicas innecesarias)
  • Umbrales analíticos de normalidad manipulados 
  • Exceso de fármacos* 
  • Consumo farmacológico y gasto farmacéutico desmedidos 
  • Problemas sociales que conllevan consumo de medicamentos** 
  • Promociones de la industria farmacéutica 
 *Unos 3000 principios activos comercializados en España (y 16000 especialidades farmacéuticas).
**El sistema sanitario pone parches al malestar social e induce a la medicalización.

Joan Ramon Laporte: la industria farmacéutica se inventa enfermedades
***

Entradas sobre uso de medicamentos [Bajo etiqueta #farmacia]
Sobre la insensatez farmacológica
Polimedicación, un problema de primer orden
Principios para una prescripción prudente

domingo, 5 de mayo de 2024

Urraca y Jimena

URRACA Y JIMENA

Habla Urraca, la infanta, con tono apasionado:
—Ya desde que jugábamos juntos en campo abierto,
bajo el sol o la luna, o en palacio a cubierto,
desde que lo conozco, siempre lo he amado.

Dice Jimena, la esposa, con tono moderado:
—No sé si lo que dices es mentira o es cierto,
y en verdad no me importa, porque vivo, o aun muerto,
a mí me pertenece: el cielo me lo ha dado.

Las dos al mismo hombre quieren a su manera,
una sin ligaduras, otra con bendiciones,
y ausente el aludido, lo afirman... Dios no quiera

que a oídos de Rodrigo lleguen conversaciones
como ésta de las damas, que oída desde fuera
siembra dudas de amores y engendra divisiones.

[2022, 25 ago.]
___
Personajes
–Urraca: Urraca de Zamora (1033-1101/03), heredera de la plaza de Zamora, tía de Urraca I de León (no confundir las dos Urracas). [Otra noble anterior del mismo nombre: Urraca de Covarrubias, infanta de Castilla, nieta de Fernán González.]
–Jimena: Jimena Díaz (1046-1116), esposa de Rodrigo.
–Rodrigo: Rodrigo Díaz de Vivar (1048-1099), llamado ‘‘Cid’’ (Sidi o Sid, señor en árabe) y ‘‘Campeador’’ (guerrero que sobresale en el campo de batalla), en suma “El Cid Campeador”, líder militar castellano y héroe legendario, vencedor de una batalla después de muerto, que inspiró un gran cantar de gesta: Cantar de mio Cid.

Tema de amor de ‘‘El Cid’ – Miklós Rózsa
***
A propósito de la infanta Urraca, hija del rey Fernando I de León
Infanta: hija legítima del rey no heredera del trono. 
Princesa: hija legítima del rey heredera del trono. 
Rey o monarca: soberano de un reino, de una monarquía.


Títulos reales y nobiliarios (alta nobleza)
[Orden de importancia: de arriba abajo y de izquierda a derecha]
Coronas, heráldica española
Baja nobleza: hidalgo, escudero, infanzón.

sábado, 4 de mayo de 2024

Escultura hispana y haikus esculturales


Si pensamos en arte español, la mente se nos llenan de pintura y arquitectura. Parece que la escultura pasara a segundo plano, a pesar de que muchas catedrales, iglesias y palacios cuentan con piezas escultóricas de diferente valor artístico. Sin embargo, hay obras deslumbrantes, antiguas y modernas, que permanecen para la eternidad. Y aquí traigo tres muestras indiscutibles de la escultura española, del arte ibero, del gótico y del barroco. Además, cada una nos ha inspirado un haiku.

Dama de Elche

Pétrea mujer
bella con sus rodetes.
Dama de Elche.

Martín Vázquez de Arce (Doncel de Sigüenza)

Lee recostado
el Doncel de Sigüenza.
Murió guerreando.

Piedad (1616), Gregorio Fernández

Del gran Fernández
emoción en madera
es su Piedad.

Y para sonorizar este apasionante arte de la escultura, valga el emocionante adagio del Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo.

Por cierto, Joaquín Rodrigo (nombrado como maestro Rodrigo) se lamentaba de que su obra fuese poco conocida en su país: «Siempre he pensado que mis compatriotas no me conocen bien. Para casi todos soy, simplemente, el autor del Concierto de Aranjuez». Y es que también escribió otras obras importantes, orquestales, concertísticas, instrumentales, vocales y escénicas.

jueves, 2 de mayo de 2024

Absorbentes de orina: uso y despilfarro


Los absorbentes de orina o pañales de adultos son productos sanitarios que se utilizan para proteger a las personas con pérdida involuntaria de orina (incontinencia urinaria). Su uso evita molestias y daños. Pero su financiación pública y alto coste también obliga a aprovecharlos adecuadamente.

Así como hay despilfarro de medicamentos, por diversos motivos, que repercuten en el gasto farmacéutico, también hay derroche de productos sanitarios, que incrementan el gasto sanitario. Uno de los más conocidos son los absorbentes o pañales de adultos, que por control precisan visado de farmacia que dé el visto bueno a su prescripción. Y entre las causas del despilfarro de absorbentes podemos señalar varias: 1) el insuficiente tratamiento de la incontinencia urinaria; 2) la financiación inadecuada: se financian multitud de marcas y modelos (Día, Noche, Supernoche, Rectangular, Anatómico, Con/Sin elásticos), además de diferentes tallas, sin que existan tipos estándares que se puedan prescribir de modo genérico; 3) el sistema rígido de visado: no contempla necesidades temporales o intermitentes, de modo que si se interrumpe la prescripción –es decir, si no se mantiene activa– obliga a nuevo informe, un trámite burocrático que, por practicidad, y en contra del ahorro conveniente (acaso también de la deontología), el prescriptor puede eludir, permitiendo así la dispensación indefinida. 

Pero considerando las bondades del uso de pañales de adultos, veamos el procedimiento para su colocación en un vídeo de cuidados de enfermería, que por supuesto vales también para el cuidado de un enfermo en su domicilio.

Cuidados enfermería. Cambio de pañal cuando la persona está encamada

martes, 30 de abril de 2024

Productos sanitarios


PRODUCTOS SANITARIOS

1. Definición de producto sanitario. Cualquier instrumento, dispositivo, equipo, programa informático, material u otro artículo, utilizado solo o en combinación, con fines de diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad, lesión o deficiencia, de regulación de la concepción o de investigación.

2. Clasificación de los productos sanitarios. Atendiendo al riesgo que suponen para el paciente, se clasifican en cuatro clases de riesgo: clase I, clase IIa, clase IIb y clase III. Veamos en detalle cada una de estas clases:

Clase I: productos que sólo entran en contacto con la piel intacta o que penetran por orificio corporal, como boca o nariz, de uso pasajero.

Clase IIa: productos que se introducen en el cuerpo humano por orificio corporal o por medios quirúrgicos (a través de piel), pero de forma temporal; productos que suministran energía o sustancias o que modifican procesos fisiológicos, no de forma potencialmente peligrosa; desinfectantes de productos no invasivos.

Clase IIb: productos implantables que pueden influenciar los procesos fisiológicos o que administran sustancias de forma potencialmente peligrosa; productos destinados al diagnóstico de funciones vitales; productos anticonceptivos o para prevención de enfermedades de transmisión sexual; desinfectantes de productos invasivos; productos para el cuidado de lentes de contacto.

Clase III: productos implantables destinados a entrar en contacto con el sistema nervioso central o con el sistema circulatorio central con fines de terapia o diagnóstico, productos que contienen sustancias medicinales, productos que se absorben totalmente y productos que contienen derivados animales.


3. Sistema de vigilancia de productos sanitarios. Se refiere a la notificación de los incidentes graves acaecidos con productos sanitarios, a su registro y evaluación, a la adopción de las medidas oportunas en orden a la protección de la salud y a la transmisión de estas medidas a los agentes interesados.
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Fuentes bibliográficas

Clasificación de productos sanitarios